Sony PlayStation3, Caballo de Troya
PERFIL 2.0 DE BLU-RAY (O BD-LIVE)
- Un interesantísimo lector Blu-Ray, actualizable (y actualizado) con una enorme calidad de imagen y a un precio más que atractivo.
- Precio: 399 €
- Valoración de los especialistas: 5
- Texto: Jorge WUHRMANN
Una de las estrategias clave de Sony de cara al lanzamiento de “su” formato de alta definición era incluir un lector Blu-ray en la nueva consola de videojuegos PlayStation 3. La idea se basaba en el éxito de la PlayStation 2, con más de 100 millones de unidades vendidas en todo el mundo entre 2000 y 2006, imponiéndose por ventas de forma clara frente a sus rivales directos como GameCube (Nintendo) y Xbox original (Microsoft). Al margen de hacer más atractivo el producto y dotarle de una utilidad añadida, el lector DVD de la PS2 supuso la puerta de entrada del formato DVD en numerosos hogares, contribuyendo de forma importante al éxito del mismo. Sin darse cuenta, muchas familias estaban empezando a comprar películas en dicho formato. Basándose en el precedente, Sony decidió reunir la más reciente tecnología en un chasis, venderla a un precio competitivo y salir al mercado con uno de los primeros reproductores Blu-ray disponibles. No olvidemos que, además, Sony tiene no pocos intereses económicos en la industria cinematográfica, por lo que la popularización del formato en sí era un objetivo importantísimo para el gigante electrónico japonés. Ahora el tiempo ha pasado, el formato rival HD DVD ha perdido y debemos reconocer que la PS3 ha tenido su papel en esta lucha, aunque la relativamente rápida finalización de la misma probablemente le ha restado cierto protagonismo ya que, en mi opinión, su función era ser un elemento de desgaste a largo plazo. En todo caso, la PS3 es un reproductor de Blu-ray muy completo y que se vende a precio muy competitivo, por lo que en nuestra publicación teníamos ganas de efectuar un análisis de este interesante aparato, concentrándonos exclusivamente en su faceta de reproductor Blu-ray y, hasta cierto punto, reproductor de medios.
Lo primero que podemos apreciar nada más sacar de su embalaje esta videoconsola es que se trata de un aparato diferente a un reproductor de sobremesa en muchos sentidos, empezando por la forma externa. Diseñado para colocarse tanto en vertical como en horizontal, su sección lateral semi-elíptica determina en buena medida su ubicación, tanto como la presencia de la salida de ventilación en un lateral de la consola, que obliga a dejar un espacio para la correcta refrigeración de la unidad, que calcularía en unos 20 cm, aproximadamente. Debe preverse además la posibilidad de actuar sobre el interruptor general que se sitúa en la parte trasera. El conjunto, que no tiene una unidad de alimentación externa sino que monta todo lo necesario dentro de su carcasa, no parece un juguete sino un aparato sólidamente fabricado y terminado. Aunque no se sirve de serie con mando a distancia y es el mando de los juegos lo que deberemos usar para controlar el aparato como lector, Sony proporciona aparte un mando a distancia “convencional”.
En la parte frontal, junto a la ranura de introducción de los discos, se encuentra una pequeña tapa abatible que esconde un lector de tarjetas de memoria de múltiples formatos típicamente utilizados para capturar y almacenar fotografías digitales. En concreto, la videoconsola puede leer tarjetas Compact Flash, SD y el formato propiedad de Sony, Memory Stick. Justo debajo del lector de tarjetas se encuentran cuatro puertos USB, compatibles no sólo con el mando de la videoconsola, sino con teclados, ratones y, por supuesto memorias USB. Los ficheros con los que existe compatibilidad son: ATRAC, MP3, AAC, JPEG y MPEG-4. En la parte posterior, además del cable de alimentación, la PS3 muestra una salida HDMI, una salida de audio digital óptica EIAJ/Toslink y un multipuerto diseñado por Sony, igual que el que montaba la PS2, y por el que se puede sacar salida de vídeo por componentes, S-Video, vídeo compuesto y audio analógico estéreo, mediante el uso de diversos adaptadores, alguno incluido con la consola (audio estéreo y vídeo compuesto), otros comercializados como accesorio, en todo caso compatibles con la PS2, por si alguien los tenía antes. Sin duda, hay que entender que se pretendan mantener los costes bajo control, más aún cuando se está siendo agresivo en precios, pero habría sido un detalle incluir en el paquete estándar todos los cables necesarios para utilizar el aparato con visualizadores de alta definición.
Adicionalmente encontramos un puerto Ethernet para poder conectar la consola a internet y el modelo suministrado para la prueba (con disco duro de 60 Gb) también cuenta con una conexión Wi-Fi para la consola. Y aquí llegamos a uno de los puntos esenciales de este aparato: el carácter evolutivo de su “firmware”. Bien conectándose a internet directamente o bien descargando las actualizaciones en un PC y trasladándolas a la PS3 mediante una memoria USB, no solo permite sino que prácticamente exige que se actualice su sistema operativo. Además de “pedirlo” literalmente en pantalla, es que sería casi un pecado no hacerlo, porque desde que apareció, la PS3 se ha beneficiado de no pocas mejoras que le han permitido estar prácticamente al más alto nivel como reproductor Blu-ray sin cambiar el aparato físicamente. Si bien la posibilidad de actualizar el sistema operativo se ha hecho muy popular en estos días en todo tipo de aparatos, ninguno parece haber sacado tanto provecho de esta posibilidad como la PS3. Tal y como salió de la caja, la primera película que visualicé en Blu-ray, me indicó que la actualización que amablemente me sugería cada vez que arrancaba el lector, debía ser realmente imprescindible, porque ver cine con los tirones, microcortes de audio y otros artefactos que tenía en ese momento era un auténtico suplicio. Descargado el paquete correspondiente en 10 minutos en un PC, lo copie en una memoria USB y mediante el uso de la opción correspondiente en el menú, se actualizó el sistema él solo en 5 minutos. Probando con la misma película, la diferencia fue tan grande como la noche y el día. Leyendo sobre las diferentes funcionalidades incorporadas en las sucesivas actualizaciones, como por ejemplo la posibilidad de reproducir contenido de alta definición a 1080p/24 fps, hay que reconocer que la evolución de la PS3 es admirable y además, tremendamente interesante de cara a limar sus escasas limitaciones a la hora de escribir estas líneas, concretamente, la posibilidad de enviar por HDMI el formato de audio más sofisticado que pueden contener las películas de Blu-ray: DTS Master Audio. A la hora de cerrar esta edición, se anuncia que la versión 2.3 del sistema operativo de la PS3 sí incorpora dicha posibilidad, por lo que esta consola se convierte en un durísimo competidor de los lectores de sobremesa por precio y prestaciones.
El mando para juegos suministrado, conectado con la consola por Bluetooth, se sincroniza siempre de forma rápida y eficiente, con una magnífica gestión de la batería. No obstante, si no vamos a jugar nunca con la consola y no estamos familiarizados con el mando, el control remoto más clásico comercializado por separado por Sony nos resultará más amigable en la mano. Otra cuestión importante es el espacio de almacenamiento. La consola se comercializa con varios tipos de discos, aunque el manual detalla claramente cómo sustituir el disco duro de la unidad, por lo que su potencial de crecimiento es amplio, si la conectividad por red o vía disco externo por USB aún se nos quedara corta. En definitiva, nueva muestra de carácter evolutivo y flexibilidad muy a tener en cuenta.
A PRUEBA
Los menús y la configuración de la consola son relativamente fáciles de lograr, aunque requieren un tiempo de familiarización. Una de las pocas pegas que le he encontrado, al margen de la ausencia de salida digital de DTS-MA, es la imposibilidad de utilizar a la vez la salida de audio digital por el cable óptico y la salida de imagen vía HDMI (compatible 1.080p, 1.080i, 720p, 576p). Una lástima, porque resta flexibilidad, siempre de agradecer para los usuarios, aunque la vía de la actualización del sistema siempre permite soñar con un cambio a mejor más adelante.
A la hora de comprobar la calidad de imagen de la PS3 decidí abusar de la confianza de un buen amigo y utilizar su excelente proyector Sony VPL-VW60 para intentar exprimir el máximo de este asequible reproductor, utilizando para ello nuestro fiable cableado Supra HDMI. Armados de un buen número de películas de DVD y Blu-ray, pudimos comprobar de inmediato la gran calidad de imagen de este particular reproductor en su salida 1.080p, la resolución nativa del proyector. Nada más comenzar, llama la atención la ausencia de los tediosos tiempos de espera típicos de otros lectores de alta definición, ya que tanto discos Blu-ray como DVD se procesan y visualizan en tiempos más que razonables. El sonido del ventilador, que notaremos nada más encender la consola, quedará perfectamente disimulado por el rumor de cualquier proyector de vídeo produce o por el sonido de la banda sonora tan pronto como comienza la acción. Solamente en caso de una escucha musical, plenamente concentrados, será un sonido molesto. Una de las primeras comprobaciones que hice fue la compatibilidad 1.080p/24fps, que se incorporó como mejora del sistema operativo de la PS3 recientemente y ha estado de actualidad recientemente por su relativa novedad. Para ello utilizamos la escena de apertura de la película Poseidón, en la que la cámara realiza un “vuelo” alrededor de todo el buque siguiendo a uno de sus protagonistas corriendo por la cubierta. Si el reproductor o el visualizador no están preparados para reproducir 24 imágenes por segundo o un múltiplo de esa cifra, la imagen irá a saltos o tirones. Con el firmware actualizado, la PS3 presenta la escena con una suavidad absoluta y con un nivel de detalle extraordinario.
Para comprobarlo con alguna película más, utilizamos los títulos de crédito de El día de mañana (con el largo sobrevuelo de icebergs antárticos) así como una escena al comienzo de La liga de los hombres extraordinarios (con un barrido sobre tejados del Londres victoriano). Uno tras otro, los obstáculos que pusimos en el camino de la PS3 eran superados sin ningún problema y mostrándonos una imagen extraordinariamente nítida, fluida, con excelentes texturas, detalles y procesado de vídeo. Sin duda, desde el punto de vista de la calidad de imagen, la PS3 es uno de los mejores lectores de alta definición del momento.
La mayoría de aficionados tenemos unas pocas películas (algunos, incluso muchas) en formato DVD en nuestra colección, por lo que hay que evaluar la PlayStation 3 como reproductor de este tipo de discos, escalando además a resoluciones superiores a la del formato DVD. Para comenzar, utilizamos la batería de pruebas con la que habitualmente he evaluado los lectores DVD en los últimos años, compuesta por el test HQV de Silicon Optix, algunos patrones adicionales y la visualización de varias escenas seleccionadas. De esta forma, al utilizar el mismo tipo de prueba podemos comparar y evaluar más objetivamente. El resultado de dichas pruebas fue bastante bueno, digamos que a un nivel cercano al de la máxima calidad, pero sin alcanzarlo, algo por debajo, comparativamente, con respecto a la calidad que alcanzan los últimos reproductores de HD DVD lanzados por Toshiba.
En definitiva, la PS3 se presenta como un interesantísimo lector Blu-Ray, actualizable (y actualizado) con una enorme calidad de imagen y a un precio más que atractivo, especialmente para aquellos que, además de ver películas, quieren utilizar sus capacidades de juego o simplemente la de almacenamiento para, por ejemplo, guardar ficheros de audio comprimido.
PERFIL 2.0 DE BLU-RAY (O BD-LIVE)
Una de las novedades de la última versión del sistema operativo de la PlayStation 3 (versión 2.20), es su compatibilidad con el perfil 2.0 de Blu-ray, también conocido como BD-Live. Los perfiles Blu-ray son estándares que permiten exprimir en mayor grado las posibilidades del formato. El perfil 1.0 (BD-Video) es el más básico, se refería únicamente a la reproducción de vídeo. El 1.1 (Bonus View) permitía la reproducción de contenidos “picture-in-picture”, es decir, mostrar dos imágenes diferentes de forma simultánea, una dentro de otra (contenidos extra mientras se ve una película, por ejemplo). Además, requiere un decodificador de audio-vídeo adicional y 256 MB de memoria para almacenar datos. Casi todos los lectores comercializados ahora mismo soportan ese perfil. El nuevo perfil 2.0 BD-Live exige 1 GB de almacenamiento y conexión a internet, física o WiFi. Permite jugar en línea con otros usuarios y descargar contenidos adicionales. Aún son pocas las películas que incorporan contenidos para este perfil y de momento no hay ningún lector que lo soporte excepto la PS3, siendo además imposible actualizar los lectores antíguos, dado que serían necesarios cambios físicos en las máquinas. En todo caso, con el soporte de este nuevo perfil, la PS3 muestra una vez más su potencial evolutivo y su flexibilidad.
Sony PlayStation3, Caballo de Troya
Ficha técnica
CONECTIVIDAD VÍDEO HDMI 1 salida (compatible Deep color 1.3a, salida multiformato (video por componentes, vídeo compuesto y S-Video, con adaptador SCART). CONECTIVIDAD AUDIO 1 digital óptica (EIAJ/Toslink), 1 analógica (salida multiformato). LECTOR MULTITARJETA CD, SD, MemoryStick. PUERTOS USB 4 resoluciones de salida de vídeo: 1.080p, 1.080i, 720p, 576p, 576i. ENTRADA Ethernet. DIMENSIONES 325 x 98 x 274. PESO 5 kg. DISTRIBUYE Sony Computer Entertainment (www.es.playstation.com).
Precio: 399 €
