Hitachi 42PD9700, La supremacía de los plasmas
ALIS: UN PANEL ENTRELAZADO
- Uno de los mejores plasmas del mercado, con buenas prestaciones, colores e imagen.
- Precio: 2999 €
- Valoración de los especialistas: 5
- Texto: Ramon Sendra
A aquellos que, como a nosotros, no les convencen los LCD por sus varios defectos y siempre tienen en mente la tecnología de plasma, pueden estar de enhorabuena. A dos de los mejores fabricantes de plasma, como son Pioneer y Panasonic, puedo afirmar tajantemente que se le une un tercero con derechos propios. Se llama Hitachi y nos acaba de sorprender con este nuevo modelo, el 42PD9700, del que destaca, indudablemente, el uso de un panel diferente y exclusivo. Se trata de una nueva generación de la tecnología Alis, denominada H6 1080, y que aspira y consigue una
reproducción de las imágenes excelente basada en la exploración entrelazada (ver recuadro). Pero nuestro invitado no sólo puede alardear de su nuevo panel, sino también de otras características que cumplen a la perfección la demanda de cualquier usuario. Por ejemplo, en el apartado de conexiones encontramos hasta 3 entradas SCART (cuando lo habitual actualmente es reducirlas a dos), una de vídeo por componentes (con una entrada de audio estéreo RCA asociada), 2 HDMI, 1 VGA, S-Video y compuesto. También debo mencionar un zócalo para tarjetas SD (ya no hará falta pasar las fotos de la cámara digital primero por un PC) y una entrada USB. ¿Qué más le podríamos pedir? Pues termino este apartado comentando que podemos configurar uno de los SCART (el primero) para que saque a través de él la señal TDT.
Desde un punto de vista frontal nuestro invitado destaca por su gran ancho. Esto es así porque los de Hitachi han decidido colocar los altavoces a ambos lados del panel, lo que, sin duda, ofrecerá no sólo una mejor dispersión horizontal de la imagen estéreo sino, a la vez, sentido a esa curiosa función de sonido envolvente virtual. Aunque también puede colgarse de la pared, su base incorpora una “pijada” curiosa: está mecanizada. Así, cuando sea necesario, podremos girar el panel bastantes grados a ambos lados sin necesidad de tocarla, bastará apretar el correspondiente botón en su mando a distancia. Éste, acabado en colores oscuros, es muy convencional, con la disposición típica de botones y con el añadido de poder controlar las funciones básicas de otros dos aparatos más (un lector de DVD-Video y el receptor satélite, por ejemplo).
Todavía no lo he encendido y sigue seduciéndome por incluir, de serie, un sintonizador de TDT junto a otro analógico. Está muy bien que este Hitachi cumpla con casi todas las demandas que cualquiera pueda pedir a un televisor de estas características.
Este modelo de serie nos vino precintado (es decir, nuevo) por lo que al encenderlo por primera vez, como es habitual, empezó a barrer todo el espectro en búsqueda, primero, de los canales de TV digitales y luego, si así lo queremos (está bien que te permita elegirlo), los analógicos.
La calidad del sintonizador TDT es perfecta, permitiendo un cambio de canal muy rápido (otro tópico que Hitachi hace desvanecer). Algunos de los defectos que nos atrevemos a aceptar como inevitables cuando visualizamos imágenes en SD (mala SD, en el caso de la teledifusión en nuestro país, incluso vía TDT) en un visualizador de alta resolución, en este Hitachi pasan casi inadvertidos. Quizá por esa naturaleza entrelazada, casi nunca aprecié artefactos propios de un mal desentrelazado (todo el procesado de vídeo se realiza en progresivo) haciendo muy fluidos todos los movimientos, amén de un notable perfilado que podría mejorar, pero que está por encima de muchos otros televisores. Incluso pasó con muy buena nota la prueba de los textos horizontales en movimiento: siempre legibles. En cuanto a la configuración la verdad es que es muy completa. Amén de toda una larga ristra de tecnologías destinadas a la mejora de la imagen, podemos controlar bien los parámetros convencionales incluyendo temperatura de color y variación del mismo. Permite ajustes muy precisos, lo que ayuda, además, a conseguir una buena imagen. Un sensor, que podemos activar a voluntad, adaptará los ajustes en función de la iluminación de la sala. Tras el concurso del DVE, sólo podría criticarle cierta tendencia a reproducir los rojos demasiado saturados, algo que tampoco pude solucionar con el ajuste correspondiente. El propio panel, cuando está apagado, no es tan negro como algunos de sus competidores (es bastante gris), pero la sensación de negro está más o menos bien conseguida e incluso los primeros grises se reproducen con bastante fidelidad. Así, lo valoro de manera muy positiva (evidentemente, muy por encima de cualquier LCD visto hasta ahora), consiguiendo una coherente reproducción en la parte inferior y manteniéndose en liza hasta el blanco absoluto. Esto ayuda a que los colores se reproduzcan correctamente, a excepción de ese cálido que quizá se convierte en el único punto flaco de este televisor. Pero el negro es otro punto que hay que mejorar. Quizá lo podrían solucionar con un filtro en la pantalla que haga un pelín más negro el gris natural del panel (así lo hacen otros fabricantes), aunque igual esto merme ese buen gris oscuro que consigue. Tal y como viene nuestro invitado y aunque la escala de grises sea aparentemente buena, también debo reconocer que quizá no es todo lo lineal que uno desea. Insisto en que estoy siendo muy crítico.
Esta vez, utilizando el DV7600 de Marantz sí que puedo afirmar que gran parte de su electrónica de procesado de vídeo no nos hace tanta falta. El trabajo que realiza este Hitachi puede suplir perfectamente gran parte de los beneficios de los lectores de DVD-Video de altas prestaciones, lo que ayuda a mejorar la relación calidad/precio de nuestro invitado. Eso sí, las opciones son bastantes y un mal ajuste puede estropear los resultados. Por HDMI la imagen a veces se muestra algo “digitalizada”, por componentes hay más suavidad, más “efecto cine”. Con imágenes en alta definición el comportamiento de nuestro invitado se realza. Si ya no había defectos en el procesado de vídeo ahora todo el potencial va directo a una reproducción más precisa. Los colores se mantienen bien saturados y no hay casi defectos en movimientos.
Apenas un ligero arrastre cuando la escena es muy oscura, pero muy por debajo si lo comparamos con la mayoría de televisores similares a éste. En el apartado de sonido vuelvo a aplaudir a la marca. A la mencionada perfecta separación de los altavoces le añado una reproducción muy coherente e inteligible. Los diálogos se escuchan perfectamente sin que los efectos y la música suenen a “lata”. Nada de fatiga auditiva, como suele ocurrir con las TV que abusan del loudness.
Son muy pocos los puntos flacos de este Hitachi, como un negro vagamente mejorable o la necesidad de controlar un poco más la reproducción del rojo. Pero el resto de aspectos, junto a unas prestaciones realmente envidiables, hacen de este televisor de plasma uno de los mejores que actualmente coexisten en el mercado. A los nombres de Pioneer y Panasonic hoy puedo añadir, sin dudar ni un segundo, a Hitachi, que entra en esta lista con todas las de ganar.
ALIS: UN PANEL ENTRELAZADO
La tecnología ALIS (Alternating Lighting of Surfaces) es un desarrollo que diferencia estos paneles de los de la competencia. Un panel ALIS soporta imágenes en alta definición utilizando el conocido sistema de barrido entrelazado, es decir, primero ilumina las líneas impares, luego las pares y así sucesivamente. De esta manera se consigue doblar la resolución sin pérdida del brillo. Es compatible con el estándar de HDTV entrelazada pero también con cualquier otra resolución estándar en progresivo. Además, otra característica interesante es que la vida útil del panel se alarga muchísimo más.
Hitachi 42PD9700, La supremacía de los plasmas
Ficha técnica
Panel: Alis H6 1.080, 42”. Resolución: 1.024 x 1.080. Tamaño del píxel:
0,9 x 0,485 mm. Brillo:
1.400 cd/m2. Relación de contraste: 4.000:1. Conectividad: 3 SCART, 2 HDMI, VGA, vídeo por componentes, S-Video y vídeo compuesto. Sintonizador: TDT y analógico. Otros: Salida de previo para subwoofer. Toma de auriculares. USB para archivos de imagen. Audio: 36 W de potencia en 3 vías estéreo. Dimensiones:
1.134 x 728 x 350 mm.
Peso: 43 kg.
Distribuye: Hitachi (934092550 ).
Precio: 2999 €
