Philips 46PFL9705H, Mejora evolutiva
Calibración y Análisis
- Una opción muy interesante tanto por diseño y calidad de construcción como por su imagen y sonido.
- Precio: 2299 €
- Valoración de los especialistas: 4
- Texto: Javier SAIZ
Ha pasado casi un año y medio desde la última vez que analicé un televisor Philips. En aquella ocasión probé el 42PFL9803H/10 (nº 67 5/2009), un LCD que, como el modelo que analizaremos a continuación, recurría al LED directo o “Full LED” como fuente de generación de luz. Como cualquier aficionado interesado en visualizadores y la tecnología, tenía gran curiosidad por contemplar la evolución seguida por este fabricante en su modelo estrella en estos casi dos años. Especialmente teniendo en cuenta que entre aquella y la 46PFL9705H/12 que protagoniza este banco hay un modelo intermedio que no tuve ocasión de probar.
Como es natural, el nuevo modelo incorpora importantes mejoras y funcionalidades respecto a sus antecesoras. Entre éstas cabría destacar un “motor” LED bastante más potente, con mayor número de elementos/matrices y un sistema de control más sofisticado y preciso capaz de sincronizar con una frecuencia de refresco de 400Hz, que recibe el nombre de “LED Pro”. Otra de las novedades importantes es que se trata de un televisor “3D Ready”, es decir, que existe la posibilidad de convertir este panel en 3D mediante la adquisición de un kit opcional que, por cierto, Philips tuvo la gentileza de enviarnos junto con el panel. Algo que, a diferencia de otros fabricantes, sí se incluye de serie es la conectividad Wifi que hará mucho más cómodo el acceso a dispositivos DLNA o el uso de su interfaz para navegar por los servicios de internet provistos a través de su función Net TV.
Como corresponde a un modelo de gama alta, el diseño y los acabados de la 9705H son de primer nivel. Tanto el estrecho marco de la pantalla como la peana que soporta el panel están terminados en aluminio cepillado de color gris oscuro de magnífico aspecto. El cuidado del detalle alcanza hasta los menos nobles laterales del panel rematados en aluminio liso, en lugar de recurrir al plástico como suele ser habitual. Una característica muy bienvenida de esta Philips es contar con una “barra de sonido” justo debajo de la pantalla. En ella se ubican los pequeños transductores de medios/agudos dejando para la parte posterior los dos woofers de graves cuya direccionalidad no es tan importante. En esta “barra” se encuentran unos discretos y bonitos botones de control de volumen, cambio de canal, etc.
No hay sorpresas en el apartado de conectividad y la configuración ofrecida en cuanto a número de entradas/conectores es la que nos podemos encontrar en la mayoría de los equipos de gama media y alta, aunque la disposición sí presenta cierta peculiaridad. En la parte posterior nos toparemos con dos zonas diferenciadas, una en la que los conectores apuntan hacia atrás y otra en la que estos apuntan hacia abajo con el fin de facilitar su uso en caso de colgarse el televisor de un soporte mural. Entre las segundas, las que apuntan hacia atrás, cuyo uso sería más complicado en caso de colgar el panel, se dispone de un conector SCART (RGB), una entrada de vídeo por componentes con entrada de audio analógico estéreo en formato minijack (compartida con la entrada VGA), una toma para auriculares, un conector RJ45 para redes con cable y un conector de servicio. Afortunadamente en la zona que apunta hacia abajo se encuentran los conectores de mayor calidad, los 3 HDMI. El número 1 es acorde a la versión 1.4 del estándar y será el elegido en caso de conectar un reproductor 3D o un receptor que disponga de salidas HDMI V.1.4 y aprovechar así las funcionalidades añadidas, como el retorno de audio o la conectividad Ethernet. Así mismo se ofrece un SCART adicional (RGB), una entrada VGA, una salida de audio digital SPDIF, la toma de antena y el conector para el módulo 3D opcional. En el lateral disponemos de una zona de conectores adjuntos en la que encontramos una ranura para módulos CAM, otra para tarjetas SD, dos puertos USB y una toma HDMI V.1.3.
Una vez más me he encontrado con un mando a distancia incómodo de usar. Entiendo que la gran mayoría de los usuarios utilizan sus mandos casi de forma exclusiva para subir el volumen o cambiar de canal y poco más, pero para los que somos un poco más inclinados a “enredar” o usamos dispositivos externos con frecuencia, tener realizar seis o siete pulsaciones simplemente para cambiar de una entrada externa a otra o acceder a las opciones de configuración, por poner un par de ejemplos, resulta un tanto pesado. El ahorro en el número de botones contribuye de forma muy positiva al diseño (que no cabe duda está muy logrado y presenta una excelente construcción en metal), pero no tanto a la ergonomía. Philips podría optar por incluir dos mandos, uno simplificado y otro completo, como hace Samsung en algunos de sus modelos, y satisfacer a todos los usuarios. Y ya que estamos en ello, también se agradecería algún sistema de ayuda al uso en condiciones de baja luminosidad.
El sistema de menús de la 9705, al igual que sucede con lo visto en el párrafo anterior, prima el diseño (muy bueno como es habitual en este fabricante), sobre la ergonomía. Su estructura es sencilla de aprender y el número de opciones resulta más que suficiente para el 99% de sus potenciales usuarios, pero es lento de manejar por ser necesario recorrer caminos muy largos para acceder a algunas opciones. Como comento en el recuadro de calibración y análisis, Philips tradicionalmente ha sido y sigue siendo muy parca a la hora de incluir controles de ajuste de imagen en sus menús. Aparte de los más básicos únicamente permite la posibilidad de ajustar la gamma y parte de la escala de grises, cuando sus rivales están incluyendo sistemas mucho más sofisticados y completos incluso en paneles más económicos. Una puesta al día sería bastante necesaria, más aún en panel de gama alta como es el caso.
Una vez calibrada y como es habitual, sometí a la Philips al conjunto de pruebas de procesado de vídeo usando los mismos discos de HQV y VRS que en ocasiones anteriores. Los resultados obtenidos fueron mixtos, destacando en los contenidos de origen vídeo y no tanto en los de origen cinematográfico. El filtrado de diagonales logra resolver ángulos de hasta 10° a partir de los cuales se perciben los dientes de sierra, lo que se puede considerar como bueno aunque no excepcional. Mayor problema es su falta de detección de cadencias 2:2 que provoca que en material de origen cinematográfico aparezca el efecto peine con cierta frecuencia, algo que sorprende teniendo en cuenta que hablamos de un producto “europeo” donde esa cadencia es muy habitual. Resulta incluso más curioso todavía que sí sea capaz de detectar las cadencias 2:3 típicas de los sistemas NTSC que podría apuntar a unos genes asiáticos. En la práctica y tras haber visto bastantes horas de TDT he podido comprobar que, al ser la mayoría de las transmisiones contenido de origen vídeo, no han sido tantas la veces que me ha incomodado la presencia de artefactos y, de hecho, gracias a un buen escalado, he llegado a disfrutar de una calidad bastante elevada cuando he encontrado alguna cadena que ha cuidado la señal que nos envía hasta nuestros receptores. Por supuesto con una señal de alta definición de origen BD, la 9705 da el “do de pecho” y nos muestra de lo que es capaz, haciendo valer unos negros excelentes y una gamma casi plana que aportan a la imagen una gradación de referencia. Pero lo que tiene más mérito es ofrecer una altísima calidad con material de definición estándar; eso sí, siempre que esté bien procesado.
En cuanto a las puntos débiles propios de los paneles que emplean tecnología LCD como son el limitado ángulo de visión, escasa definición de la imagen en movimiento y falta de uniformidad (clouding), cabe decir que frente al primero la 9705 permite un margen amplio antes de empezar a notar alteraciones serias de luz y color, frente al segundo (que incluso con todas las “mejoras” desactivadas, algo que siempre recomiendo) resulta más que aceptable (en torno a unas 300-400 líneas) y en el caso del tercero la uniformidad era perfecta. No quiero dejar de comentar la mejoría que ha supuesto el aumento de matrices LED respecto a la primera Philips LED que probé hace casi tres años (46PFL7603D, nº 48 7/2008), habiéndose reducido muy notablemente los halos que aparecían alrededor de objetos brillantes sobre fondos oscuros.
Un aspecto de este televisor que no me ha terminado de convencer es su funcionamiento en modo 3D. El motivo es un nivel de “cross-talk” entre las dos imágenes que crean la tridimensionalidad que resta solidez a los volúmenes y reduce la sensación de profundidad, aunque al menos gracias a la enorme “reserva” de luz de que se dispone no se pierde excesivo “punch”, lo que sucede especialmente en los plasmas 3D. Otro punto a su favor son unas gafas muy ligeras y bastante cómodas para cabezas medias/grandes como la de quien escribe estas líneas.
Al principio de este banco he comentado la inteligente disposición de los transductores de medios/agudos en el frontal y sus woofers de refuerzo en la parte posterior, donde su mayor tamaño no perjudica al diseño. Gracias a esto y a un amplificador de 30 vatios, la calidad del sonido que produce esta Philips está muy por encima de la media de la de sus rivales extra finos. Se nota la diferencia, sobre todo, en la mayor inteligibilidad de los diálogos, libres de efecto “sonido enlatado”, y mayor naturalidad en los efectos de sonido de cualquier película o en su banda sonora. También los woofers, a pesar de su reducido tamaño, aportan un cuerpo y una “pegada” que ya quisieran la mayoría de sus rivales.
CONCLUSIÓN
La Philips 46PFL 9705H/12 es una buena muestra de cómo los ingenieros de Philips han sido capaces de ir mejorando año tras año su producto estrella. Una opción muy interesante tanto por diseño y calidad de construcción como por su imagen y sonido.
NOS GUSTA
Negros profundos incluso con atenuación local desactivada
Diseño y calidad constructiva
Calidad de sonido
Ambilight Spectra 3
MEJORABLE
Pocos ajustes de imagen avanzados
Detección cadencias 2:2
Funcionamiento en modo 3D
Calibración y Análisis
He comentado en el cuerpo del artículo que Philips no es de lo fabricantes que más se “estire” a la hora de permitir a sus usuarios calibrar sus televisores. Aparte de incluir multitud de “mejoras” englobadas en su sistema Pixel Plus HD, y más allá de los básicos (brillo, contraste, color, etc.) no se dispone más que un ajuste parcial de la temperatura de color y un ajuste de gamma global. Con todo, y como veremos a continuación, es posible obtener un resultado muy satisfactorio.
Comenzando por lo más importante, la gama dinámica de luz, si reducimos de forma sustancial el contraste y ligeramente el brillo y además efectuamos un leve ajuste en la gamma, obtenemos un contraste ON/OFF de primer orden para un panel LCD: nada menos que 3.984:1, partiendo de un nivel de negro de 0,04cd/m² (0,012ftL) con la atenuación local desactivada. Al activar la atenuación local el contraste pasa a ser infinito (negro absoluto) pero se pierde cierto nivel de detalle en los negros más profundos. El resultado es una curva muy plana con un valor medio de 2.18, muy ligeramente inferior al objetivo de 2.20, con desviaciones de apenas +/- 0.02 como se puede observar en la Imagen 1.
Más problemático resultó el ajuste de la temperatura de color. Los controles incluidos solo permiten modificar la mitad superior de la escala, es decir desde el 50 al 100% de intensidad. Por este motivo es posible lograr en dicho tramo una desviación de media inferior a 3, mientras que el tramo superior se llega a valores de 8 e incluso superiores a 20 por debajo del 10% de intensidad. En general, la desviación es “benigna”, en el sentido de que el predominio del azul resulta mucho menos molesto que una imagen verdosa o rojiza, y de hecho mucha gente prefiere tonalidades más frías que las de la norma D65. En la Imagen 2 el resultado alcanzado.
Finalmente llegamos al gamut de color. Aquí lo único que es posible modificar es el control de color que afecta simultáneamente a la saturación y a la luminancia de todos los colores primarios y secundarios. Puesto que el componente que más afecta a la hora de ponderar la desviación es la luminancia (la 3ª dimensión que no sale en el gráfico), realicé el ajuste de forma que se minimizasen sus errores a costa de obtener un CIE menos “bonito” como vemos en la Imagen 3.
Este CIE muestra claramente como la 9705H pertenece a los visualizadores de gamut ampliado (Wide Gamut) que van más allá de lo establecido en la norma ITU.R 709. Destaca sobre todo el exceso de saturación del rojo y del verde. En caso de haber contado con un CMS, puesto que la sobresaturación suele ser fácilmente corregible, el resultado podría haber sido mejor.
Philips 46PFL9705H, Mejora evolutiva
Ficha técnica
Panel LCD Full LED RESOLUCIÓN 1920 x 1080 p. CONTRASTE NATIVO DECLARADO: 10.000.000:1. SINTONIZADOR DIGITAL MPEG2 y H.264. CONECTIVIDAD 4 x HDMI, 1 x vídeo por componentes, 2 x SCART (RGB) y CVBS. Puerto RJ-45. 2 x Puertos USB 2.0. Modulo PCMCIA Conexión Wifi. CONSUMO ELECTRICO TÍPICO: 100W. DIMENSIONES (con soporte) 1088 x 707 x 260 mm. PESO (con soporte) 25 kg.
DISTRIBUYE Philips (900800655)
Precio: 2299 €
