Visualizadores superiores a 36"

Toshiba Z423030DG, Naturalidad en alta definición

PRÓXIMA GENERACIÓN DE REGZA LINK (HDMI-CEC)

  • Una opción muy interesante para los fieles al LCD, que quieren disfrutar de la alta definición con intensidad y buscan un precio razonable.
  • Precio: 1899 €
  • Valoración de los especialistas: 5
  • Texto: Fernando DE LA FUENTE

Teníamos muchas ganas de poder trabajar con un LCD de gran diagonal de la serie Regza de Toshiba. Hace unos meses hablamos de su hermano pequeño, el 37X3030 de 37 pulgadas. Ahora tenemos en nuestras manos al mayor de la familia, el 42Z3030 de 42 pulgadas. Estéticamente, sigue respetando el minimalismo común a toda la serie Regza: líneas rectas, colores oscuros, y pocas concesiones a la galería. Donde ya empezamos a notar diferencias es en la parte posterior del aparato. La conectividad de la que disfruta es incuestionable: 2 entradas SCART, 3 HDMI preparadas para 1.3, una salida de audio digital, una conexión RGB/PC, una entrada de vídeo por componentes y la posibilidad de conectar un subwoofer y una salida de audio adicional. En ese sentido, no podemos sino alabar la versatilidad de nuestro invitado.

La instalación resulta muy sencilla, y teniendo en cuenta que el 42Z3030 tiene una resolución 1.080/24p y carga un procesador Faroudja de 10 bits, nuestras pruebas se encaminaron por un lado a la emisión TDT y, por otro, a conectar un reproductor de HD DVD que nos permitiera sacar todo el jugo a nuestro LCD.

Al encender nuestra televisión, nos llamó la atención lo intuitivo del menú, ya que con apenas teclear tres botones del mando, ya podíamos visualizar todos los canales de la TDT. Hay que destacar también la potencia del sintonizador TDT, que nos hizo contemplar sin diferencias significativas hasta las señales más débiles.

Una vez en marcha, comenzamos a comprobar la personalización que permite nuestro invitado, y lo cierto es que nos permite modificar prácticamente todos los parámetros, muchos más que en otros LCD y, algo digno de comentar, todos en un perfecto castellano. También cabe reseñar que el Regza viene con unas visualizaciones predeterminadas, además del modo “personalizado”: “dinámico”, “estándar” y “película”.



COMENZANDO LAS PRUEBAS

Empezamos por la visualización de la TDT, y la verdad es que inicialmente no nos agradaba demasiado lo que veíamos, trabajando en un primer momento sobre los modos predeterminados que nos ofrece nuestro Toshiba. Una vez comenzamos a personalizar los parámetros a nuestro gusto, sobre todo trabajando con el contraste, muy profundo (10.000:1, según el fabricante), la visualización empezó a mejorar sustancialmente. El negro (siempre complicado en los LCD) empezó a aparecer con cierta hondura, igual que la gama de grises, y también tuvimos que trabajar sobre el color, demasiado intenso para una visión predeterminada. Sólo podemos objetar un granulado persistente, aunque poco visible. Al final, el resultado fue satisfactorio y, por encima de todo, el visionado fue muy natural respecto a otros LCDs que ya hemos probado. Por descontado, como sucede con todos los visualizadores, siempre lo tenemos que pasar por nuestro tamiz personal para disfrutarlo de pleno. Nuestros gustos no tienen por qué coincidir con lo predeterminado, pero esto es fácil de solucionar ya que Toshiba nos permite una personalización muy completa.

Respecto al ángulo de visión, el Regza se maneja con soltura hasta los 135 ó 45 grados (respecto a un visionado frontal de 90 grados), cifra a partir de la cual empieza a perder claridad. Para una estancia normal (nuestra prueba se realizó a unos 4 metros de distancia) y una familia no muy numerosa, en ese sentido no vamos a tener problemas. Además, la pantalla resiste bien los reflejos directos e indirectos.

Una vez superado el primer contacto, consideramos llegado el momento de sacar todo el partido a nuestro invitado, y lo conectamos con un cable Supracable HDMI 1.3, cortesía de su distribuidor en nuestro país, Corpaw, a un reproductor de HD DVD del mismo fabricante, concretamente el modelo HD EP30KE. El resultado nos impresionó desde el principio, pero como nos sucedió con las emisiones digitales, tuvimos que volver a personalizar para exprimir nuestro LCD, si bien los cambios que habíamos realizado anteriormente quedaron almacenados en la configuración de usuario.

Desde el principio nos sorprendió la profundidad del negro, en nuestra prueba inicial sobre la enésima versión de Blade Runner. Es una piedra de toque excelente para cualquier visualizador, especialmente en los planos largos y con lluvia, en los que nuestro invitado se defendió con eficacia y precisión. También mostró una colorimetría muy correcta con los numerosos rótulos de neón, que inundaban nuestra pantalla con esta película.

La saturación, incluso en los colores mas complicados, como el rojo, fue buena. Las texturas están muy bien trabajadas, y en planos largos el resultado es espléndido.

En los planos cortos, especialmente en los fijos, volvimos a percibir el granulado que también notamos en la emisión en TDT, y utilizamos la opción MPEG NR que nos ofrece Toshiba para “reducir el ruido o pixelización de palabras o elementos de imagen”.

El resultado, aunque escaso, nos permitió apreciar alguna mejora en la visualización. Eso sí, del tan temido “efecto judder” en los LCD, no tuvimos ninguna noticia, ni siquiera en las secuencias de acción o en veloces persecuciones. En los movimientos rápidos de cámara resiste muy bien, y la característica estela que dejan en los LCD no se hizo presente en modo alguno. En ese sentido, los 24 frames por segundo hacen un buen trabajo, como pudimos comprobar en 300, que es a la alta definición lo que Matrix fue al DVD-Video, la película donde nos apoyamos para hacer nuestras pruebas.

Otra vez, volvimos a disfrutar de una calidad extraordinaria, pero volvió a aparecer el grano al que nos referíamos antes, aunque en este caso, la especial fotografía de la película, ofrece el granulado ya de partida, por lo que lo utilizamos para calibrar el contraste y la colorimetría.

De nuevo se mostró excelente y, en las batallas, especialmente en las rodadas en slow motion, tuvimos la impresión de necesitar limpiarnos la sangre al acabar. Tremendo. De nuevo, nos sorprendió muy gratamente la naturalidad que pudimos percibir en todas las imágenes.

La prueba definitiva para comprobar todo lo que hemos comentado anteriormente fue El mito de Bourne. Nuevamente nos desbordó la naturalidad de la imagen, en este caso más que en los dos casos anteriores, porque el tratamiento de la fotografía es más “real”. Las texturas, especialmente en escenas en las que aparecían colores variados, fondos rojos sobre grises, o aquellas en las que el contraste era más acusado, respondieron a la perfección, y de nuevo, sobre todo, como venía siendo ya costumbre a lo largo de las pruebas realizadas, volvió a resplandecer el negro.

Tampoco desentonó la gama de grises, que es otro talón de Aquiles en algunos LCDs que, por potenciar el negro, acaban eliminando todos los matices del gris. No es el caso del Toshiba, que además presenta una gama ciertamente amplia. Un acierto el de la firma en ese sentido, que debemos aplaudir.

También nos resultó muy natural el color de la piel, que en ningún momento mostró tonalidades rosadas o verdes; una vez más, apuntamos en los aciertos del Regza la naturalidad a la hora de mostrar texturas. Además, aquí pudimos trabajar cómodamente con los tres modos de imagen que nos permite nuestro invitado: “cálido”, “normal” y “frío”, que varían la paleta cromática y, por tanto, el resultado final de la imagen. Eso sí, nuevamente en los planos cortos, volvimos a apreciar grano, si bien en este caso, más mitigado.

Respecto al audio, nuestro invitado lleva incorporados dos altavoces Onkyo que desarrollan 10 W de potencia y un surround virtual, que nos pareció sencillamente correcto, sin más.



CONCLUSIÓN

En resumen, podemos decir que nos encontramos ante una opción muy interesante para los fieles al LCD, que quieren disfrutar de la alta definición con intensidad y buscan un precio razonable sin renunciar a toda una serie de unas altas prestaciones.

Recomendamos de una manera muy especial este modelo para aquellos que exijan la máxima naturalidad a su visualizador, un terreno donde nuestro invitado se movió en las cotas más altas, como pudimos comprobar a lo largo de las pruebas realizadas.

Aritz Chouza, responsable de Producto Audiovisual en Toshiba España

Este modelo de nuestra gama REGZA Z es un buen ejemplo de lo que Toshiba quiere aportar a la alta definición: una combinación excelente entre buenos paneles, electrónica de gran potencia y capacidad de procesamiento, alta conectividad y diseño cuidado y atractivo. Además, este modelo permite comprobar nuestra capacidad para sacar el máximo rendimiento a un LCD en gran formato, ahora de 42” pero disponible hasta en 57”. Finalmente, en todas estas pruebas, si algo queda demostrado es la capacidad de la tecnología Toshiba Active Vision, que permite dar una calidad de imagen superior a los LCD convencional, con tres veces más pixeles, mejor detalle y cuatro veces más tonos de colores.


PRÓXIMA GENERACIÓN DE REGZA LINK (HDMI-CEC)

La serie Regza de Toshiba viene equipada con la funcionalidad REGZA LINK (HDMI-CEC), que permite manejar fácilmente múltiples aparatos digitales conectados mediante cables de interfaz multimedia de alta definición (High Definition Multimedia Interface, HDMI); así, un aparato de TV, un reproductor de alta definición y un PC pueden usarse con un sólo control remoto, y cualquier contenido almacenado en un PC conectado puede listarse, seleccionarse y reproducirse en un televisor. Como sucede en todos los fabricantes, Toshiba solo permite conectividad entre componentes de su propia marca, si bien tenemos que decir que se aprovecha de ser uno de los principales constructores de tecnología informática portátil, cosa que facilita enormemente la comunicación entre el Regza y los equipos portátiles o PCs Toshiba. Además, en un futuro cercano, Toshiba anuncia esta función en modo inalámbrico.

Toshiba Z423030DG, Naturalidad en alta definición

Ficha técnica

RESOLUCIÓN 1.920 x 1.080p. BRILLO 500 cd/m2. RELACIÓN DE CONTRASTE 10.000:1. SINTONIZADOR Analógico y digital. CONECTIVIDAD 3 x HDMI (uno lateral), PC (VGA), 2 x SCART, vídeo por componentes, PC, PCMCIA. SALIDA DE AUDIO AMPLIFICADO Onkyo 2x 10 W. CONSUMO 258 W. DIMENSIONES 1.027 x 673 x 124 mm. PESO 22,4 Kg. DISTRIBUYE Toshiba (902122121).

Precio: 1899 €