Visualizadores superiores a 36"

Sony KDL40W5500, Un excelente término medio

CALIBRACIÓN Y ANÁLISIS

  • Sus prestaciones son muy buenas con material de origen cinematográfico y al mismo tiempo muy mejorables con material de origen vídeo
  • Precio: 1099 €
  • Valoración de los especialistas: 5
  • Texto: Javier SAIZ

Sony dispone de una de las gamas de televisores LCD más extensas del mercado. Como botón de muestra, basta entrar en su web y seleccionar una diagonal bastante común, como pueden ser las 40” del LCD que analizaré en estas páginas, para encontrarnos con una oferta de nada menos que ¡17 alternativas disponibles!, una vez eliminadas las variaciones de color (blanco o negro) siguen sumando diez opciones que cuentan con un rango de precios que abarca desde los económicos 799€ de la KDL-40S5600 y hasta culminar en los 2.399€ de la KDL-40ZX1, por lo que es difícil no encontrar uno que se ajuste a nuestro presupuesto.

Habiendo probado la premiada XEL-1 (CEC nº 66 4/2009), un modelo absolutamente exclusivo en todos los sentidos, tenía verdadero interés en analizar uno más modesto de este fabricante y contrastar hasta qué punto Sony filtra la calidad y esmero con que cuentan sus TV más lujosos hacia otros más asequibles.

Aunque el volumen de modelos disponibles hace complicado ubicar a nuestro invitado dentro del repertorio de Sony, me aventuro a situar al KDL-40W5500 en una posición intermedia. Por debajo de las series X, ZX, Z y WE y por encima de las S y V. La lista de funcionalidad o prestaciones que aporta la serie W sobre las inferiores es extensísima. Por citar algunas, cabría destacar una mayor cifra de contraste, motor de procesado de imagen Bravia 3 en lugar de Bravia 2, DLNA, Motion Flow y procesado 100Hz ó sintonizador de TDT compatible con H.264 (TDT-HD). Frente a la serie inmediatamente superior, la W, la lista también es considerable, pero destacaría que se pierde la iluminación por WCG-CCFL que se queda en la más común CCFL, la tecnología 200Hz y dos bits suplementarios en el panel (10bit en la Z Vs 8bit en la W).

Una vez fuera de su caja y con el soporte instalado nos encontramos con un panel francamente vistoso y de excelente aspecto. El color negro domina de forma casi absoluta el frontal, brillante en el marco y mate en la parte inferior, donde se encuentran ubicados los transductores, dejando como única nota de color una pequeña franja plateada que separa los dos tipos de acabado. El soporte del panel presenta una terminación brillante al igual que el marco. Los plásticos empleados tanto en la parte frontal como en la posterior tienen muy buen aspecto y tacto, lo que contribuye, junto al diseño, a la prestancia y a la buena sensación de calidad que trasmite el conjunto.

La conectividad de la W5500 no puede calificarse si no de excelente. Como es habitual, los conectores se encuentran distribuidos en dos zonas, posterior y lateral. En la primera de éstas se dispone de dos entradas HDMI (V 1.3), dos terminales SCART (RGB), una entrada de vídeo por componentes (acepta señales hasta 1080p) con entrada de audio estéreo en formato RCA asociada, entrada VGA en formato D-sub 15 con audio asociado estéreo en formato minijack (que puede asociarse a la entrada HDMI número 1 si se utiliza una fuente DVI como pueda ser un PC) y una salida óptica de audio digital (Toslink). La segunda zona añade a lo anterior otras dos conexiones HDMI, un puerto USB 2.0, un conector Ethernet, una ranura módulos CAM (televisión de pago), una toma para vídeo compuesto con audio estéreo en formato RCA y, finalmente, una conexión para auriculares.

El mando a distancia que incluye esta Sony está fabricado íntegramente en plástico negro satinado que resulta muy ligero pero cuyo aspecto no destaca especialmente. La distribución de los botones, en mi opinión, resulta mejorable. Por ejemplo, los que controlan el volumen y el cambio de canal, con diferencia dos de los más utilizados, se encuentran en la parte inferior, lo que obliga a forzar un tanto el pulgar, mientras que de haberse situado en una posición más hacia el centro caerían dentro de su arco natural resultando más cómodo su uso. Asimismo, algunos de los botones son de pequeño tamaño y puesto que no dispone de iluminación o sistema que ayude a su empleo en condiciones de baja luminosidad no resulta fácil encontrarlos. En el lado positivo, cabe comentar que al menos la respuesta del televisor a las órdenes del mando es bastante rápida.

La puesta en marcha inicial arranca el asistente que nos guía en la configuración básica y sintonización de canales, proceso relativamente rápido y sencillo. Pero si se quiere configurar el sistema Guide+ la cosa se alarga considerablemente, precisando más de 30 minutos para completarse, al cabo de los cuales dispondremos de una completísima información sobre la programación de casi todos los canales. Una vez concluida la sintonización, me llevé una muy agradable sorpresa al descubrir que por primera vez había entre la lista de canales uno que emitía en alta definición, TVE HD, con señal en formato 1080i y sonido Dolby Digital, pero limitado a dos canales. Para terminar de configurar el panel disponemos de un menú que continúa la tendencia del estilo PS3, que en ocasiones llega a hacerse algo pesado, si bien es posible dejarlo de lado y acceder directamente a las opciones más habituales empleando el botón “Options” en lugar del “Home” que nos lleva a un menú más clásico aunque también más restringido.

Tras ajustar y calibrar la W5500 (ver recuadro adjunto) y por terminar cuanto antes los “deberes”, realicé la obligatoria batería de pruebas de procesado de vídeo. Puesto que lo que más consumo son discos DVD, hasta que los BD se pongan a precio similar, comencé con los HQV PAL y VRS NTSC, recurriendo como fuente al lector Blu-ray de Harman Kardon analizado en este mismo número, que a pesar de indicar en su manual que no es posible obtener 480i o 576 de su salida HDMI, lo cierto es que lo hace sin mayor problema. Lo que me encontré fue un resultado mixto bastante radical, sus prestaciones son muy buenas con material de origen cinematográfico y al mismo tiempo muy mejorables con el procedente de vídeo. La detección de las cadencias más habituales (2:2 en PAL y 2:3 en NTSC) se logra siempre de manera precisa y sobre todo rápida. Además, puesto que el desentrelazado de este material es sencillo, la reconstrucción de la imagen que hace la Sony es perfecta, libre de moiré, parpadeo de líneas o pérdidas de resolución. La cosa mejora más aún al aplicar un buen escalado libre de efectos secundarios no deseables. El problema llega al analizar el filtrado de diagonales con patrones de origen vídeo, mucho más complicados de desentrelazar, al tener el procesador que “inventarse” partes de la imagen, prueba ante la cual da la impresión de que el motor Bravia 3 se toma un descanso y en las pruebas de las aguja rotante o la de las tres barras oscilando en distintos ángulos, ni siquiera los más sencillos 45º se ven bordes exentos de dientes de sierra. Aunque basta con disponer de un buen lector DVD o BD para evitar que esta carencia afecte a nuestra colección de DVDs, quienes vean con asiduidad la TDT y encuentren molesta la aparición de este fenómeno con más frecuencia de lo normal, siempre les quedará el recurso de adquirir o utilizar un sintonizador externo, como el de un grabador con disco duro, que ejecute el proceso correctamente para obtener una imagen completamente limpia.

Dejando atrás la definición estándar, pasé al disco HD en versión Blu-ray esperando encontrar resultados similares, pero me llevé una enorme sorpresa al comprobar que pasó todas las pruebas a la perfección. En las cuatro obtiene la máxima puntuación, y si con definición estándar no existe reducción de “jaggies”, las mismas pruebas realizadas con material 1080i presentan bordes ejemplarmente limpios incluso rozando los 0º. Del mismo modo, la detección de cadencias de vídeo y cinematográficas es perfecta e instantánea. Realmente, llama la atención que sea posible hacer lo más difícil y “pinchar” en algo más sencillo y quizás Sony sea capaz de corregir la situación mediante una muy deseable futura actualización del software.

Analizando el conjunto de aspectos que afectan a la calidad de imagen de esta LCD, los puntos a favor superan con creces los que tiene en su contra. Una cualidad especialmente destacable es el nivel de negros que logra la Sony, que entran en un territorio hasta ahora en exclusiva para los mejores paneles de plasma. Esto se complementa con una ejemplar curva de gamma, formando una sólida base sobre la que, gracias a una buena temperatura de calibración post calibración y una razonable precisión de la decodificación de color, se obtiene una imagen muy natural en todos los sentidos con un elevado rango dinámico (“punch”) capaz de producir en muchas ocasiones una impresionante sensación de profundidad. Ha sido todo un descubrimiento ver hasta dónde llega la W5500 con películas como Las lagrimas del Sol en BD, en la que la abundancia de escenas oscuras se muestra sin pérdida de detalle, El Fuego de la Venganza en DVD, mostrando una espléndida paleta de color o incluso las escenas del espacio exterior en la versión BD de 2001, donde el fondo se aproxima peligrosamente a los niveles de la 12ª generación de plasmas de Panasonic.

Como es norma en la mayoría de los LCD, la nitidez en escenas estáticas o de escaso contenido en movimiento es muy elevada. Sin embargo, a medida que aumenta la cantidad o velocidad de movimiento se pierde definición, cierto que menos que en generaciones anteriores pero aún está lejos de alcanzar a los plasma o incluso a los antiguos CRT. Con el fin de paliar esta pérdida, Sony nos propone el sistema Motion Flow que, efectivamente, logra su objetivo a costa de alterar la cadencia original en el caso de películas rodadas a 24 cuadros por segundo. En la posición “estándar”, el efecto “vídeo doméstico” sólo resulta perceptible en las secuencias más movidas, pasando fácilmente desapercibido a poco que se ralentice el movimiento, por lo que se puede recomendar su uso salvo a los más estrictos puristas. Si el tipo de tecnología empleada impone un ángulo de visionado óptimo limitado, fuera del cual el color y la luminosidad se degradan rápidamente, a cambio aporta un bajísimo nivel de reflejos que estoy seguro agradecerán quienes vean la televisión en salas bien iluminadas.

Finalmente, en lo relativo al sonido esta KDL “cumple” en la mayoría de las ocasiones. Los diálogos resultan inteligibles pero faltan graves y agudos. Para cualquier visionado “crítico” se hace imprescindible recurrir a un sistema de sonido externo.

CONCLUSIÓN

La combinación de unas excelentes prestaciones en general, una extensa lista de funcionalidades, y un precio contenido hacen imperativa la entusiasta recomendación de la KDL-40W5500, que ganaría un medio punto adicional si el fabricante corrigiese los puntos menos fuertes detectados.

NOS GUSTA

- Procesado de vídeo en alta definición.

- Procesado de vídeo SD de origen cinematográfico.

- Nivel de negros y curva de gamma.

MEJORABLE

- Procesado de vídeo SD de origen no cinematográfico.

- No dispone de CMS.

Marta Ponte, Responsable de Marketing TV de Sony España, S.A.



Poco nos queda a añadir al completo artículo de Javier. La serie Bravia W5500 se ha convertido en la mejor opción no sólo para los que buscan un TV que proporcione una excelente calidad de imagen gracias a tecnologías exclusivas como Motion Flow 100Hz, sino que además desean que su televisor se convierta en el centro de entretenimiento doméstico. Para ello, esta serie de Bravia cuenta con la más avanzada conectividad. Destacamos la conexión DLNA que permite ver contenidos (música, fotografías y vídeo) almacenados en un PC en red o servidor doméstico y controlar funciones de la reproducción con el mando a distancia del televisor. Además, incluye no sólo el sintonizador TDT estándar sino también el de alta definición y está adaptado para la TDT Premium para poder ver la nueva oferta de pago que se avecina.


CALIBRACIÓN Y ANÁLISIS

La combinación de serie Cine, junto con la temperatura de color “Cálido 2”, es un excelente punto de partida a la hora de calibrar la W5500 y en caso de no contar con las herramientas necesarias o no poder permitirnos contratar a un profesional que nos haga el trabajo sería la combinación recomendada. La tonalidad es algo más rojiza de lo establecido por la norma D65 pero la desviación es menor que la “Cálido 1” hacia una tonalidad más “fría”.

A la hora de realizar ajustes, en el menú se nos permite elegir entre que éstos se apliquen exclusivamente a la entrada que estemos viendo o a todas ellas, lo que simplifica el proceso de ajuste inicial aproximado. Después, como es lógico, habrá que ir una por una afinando en función de la fuente, ya sea el sintonizador propio o una externa. No olvidemos que no se calibra un visualizador en general sino un sistema que incluye todos los elementos que lo integran.

Al margen de los controles habituales, la Sony incorpora únicamente la posibilidad de modificar la temperatura de color prescindiendo de CMS, aunque, como veremos más adelante, tampoco resulta tan imprescindible en este caso.

Como se menciona en el artículo, el nivel de negro de esta LCD es sorprendente y está a la misma altura del obtenido por algún plasma de última generación recientemente probado. Gracias a sus 0,04cd/m² (0,012ftL), ajustando la retroiluminación y el contraste a unas confortables para nuestros ojos 140cd/m² (40ftL), se alcanza una impresionante cifra contraste real ON/OFF de 3.322:1. Si este resultado es fantástico, la siguiente curva de gamma sirve de guinda al pastel: Con una desviación de 0,01 a una intensidad del 10% y de 0,05 al 90% más que “curva” se puede decir que es “recta”. Pero además, podemos afirmar que incluso las desviaciones son positivas, puesto que la primera ayuda a no perder detalle en sombra manteniendo el nivel de negro y la segunda hace lo mismo con los blancos. La combinación de ambos factores explica la altísima calidad de imagen de nuestro protagonista, como se explica en el cuerpo de este banco de pruebas.

La temperatura de color una vez ajustada obtiene una desviación dE inferior a 3 (límite de lo perceptible) desde el 25% de intensidad hasta el 100%. La interacción entre los controles que ajustan el balance de blanco en la mitad superior y los de la inferior impide afinar más la zona por debajo de 30%, puesto que implicaría empeorar la zona media, más delicada por ser a la que nuestra visión es más sensible.

A diferencia de su hermana mayor, la Z5500, que emplea un fluorescente WCG-CCFL, la retroiluminación estándar de la W5500 produce un gamut cuyo área no llega a alcanzar la establecida por la norma Rec.709 y el conjunto se encuentra ligeramente desplazado hacia el azul.

Aunque el tamaño con el que ustedes ven el gráfico seguramente no les permita apreciar con claridad la desviación, parece como si todo el triángulo blanco (el medido en la Sony) se hubiese deslizado hacia la izquierda. A pesar de todo, salvo el azul (dE 11) y el verde (dE 6,6) las desviaciones no son lo suficientemente grandes como para resultar claramente visibles y la ubicación de los secundarios es excelente.

En resumen, si hubiésemos estado analizando un producto de gama alta hablaría de un gran resultado, pero tratándose de un producto de gama media lo conseguido por la KDL-40W5500 merece un gran aplauso.

Sony KDL40W5500, Un excelente término medio

Ficha técnica

RESOLUCIÓN 1920 x 1080 p. CONTRASTE ANUNCIADO 100.000:1 con 6.144 niveles de gris. SINTONIZADOR ANALÓGICO Y DIGITAL DVB-T y DVB-S (MPEG2 y H.264). CONECTIVIDAD 4 x HDMI (2 de ellas en el lateral), 1 x vídeo por componentes, 2 x SCART (ambos RGB) y CVBS. Puerto USB 2.0. Modulo PCMCIA. CONSUMO ELÉCTRICO MAX. 172W. DIMENSIONES (con soporte) 987 x 686 x 303 mm. PESO (con soporte) 21 Kg. DISTRIBUYE Sony (902402102).

Precio: 1099 €