Visualizadores superiores a 36"

LG 42PC1RR, Osado

  • Su disco duro
    integrado lo hace diferente entre todos los modelos de
    plasma asequibles.
  • Precio: 1999 €
  • Valoración de los especialistas: 5
  • Texto: Ramon Sendra

Hay una empresa de origen japonés que está revolucionando (y más que lo hará en un año vista) el mercado de los televisores de plasma. Su fuerte y arrolladora apuesta por los PDP ya ha hecho que un fabricante coreano se replantee su estrategia en este tipo de visualizadores. Y estoy convencido de que a la otra gran coreana, LG, tampoco le ha pasado desapercibido el nuevo escenario. Las opciones, en realidad, son pocas: sucumbir a los nuevos precios plan-teados u ofrecer un producto diferente en prestaciones al que se supone será líder a corto plazo. Creo que algo ha conseguido.

Nuestro invitado, presentado en el reciente CeBIT, es, en apariencia, otro televisor de plasma convencional, con certificación “HD Ready” y poco más. Pero hay algo que lo hace realmente diferente, como mínimo entre los modelos, digamos, asequibles: un disco duro integrado. La idea no es nueva, Loewe, por ejemplo, hace tiempo que lo tiene como opción y de serie en algunos de sus modelos, aunque sólo en LCD. Pero LG populariza esta prestación al incluirla en un modelo de plasma de PVP asequible. El disco duro se presenta como una atractiva prestación de versátil funcionamiento. Sus 80 Gb de capacidad le permiten almacenar en buena calidad de vídeo hasta 40 h de señal que, además, podremos editar a nuestro gusto. Todo el menú en pantalla es realmente inteligible y fácil de utilizar, y debo destacar en especial que hace referencia a la gestión de los contenidos almacenados en el disco duro: entendible, fácil y que permite varias posibilidades (editar, ordenar, buscar imágenes índice, etc.). No viene con ningún sistema de grabación para soportes ópticos (es decir, con un grabador de vídeo digital incorporado), por lo que si queremos realizar copias de lo que tenemos grabado en el disco duro del TV tendremos que hacerlo externamente.

Pero el disco duro también permite grabar, continuamente,

1 h de televisión en directo (es decir, memorizar lo que estamos viendo con un retardo de hasta 1 h). No sólo podemos realizar pausas en directo de lo que estamos viendo (por una llamada telefónica, una visita al baño, etc.), sino que podemos recuperar a voluntad lo que nos hayamos perdido por cualquier despiste. En los días que he tenido este televisor a prueba, ésta ha sido la prestación que más he utilizado. Ya no tenía por qué salir volando del baño cuando oía el fin de los anuncios.

En cuanto al panel de conexiones hay muy poco que criticar, más bien al contrario. Dispone de dos entradas HDMI, una por componentes, otra de PC y dos SCART, junto al resto de entradas de menor calidad típicas en estos visualizadores. Todas ellas en la parte posterior, a excepción de una toma A/V en el lateral. El chasis no tiene nada especial, recurren al gris plata para el cuerpo, aunque bordean el panel de plasma con un generoso marco en negro. Las prestaciones del panel son bastante correctas, sin embargo, distan un poco de los resultados que hemos podido ver en otros paneles de reciente generación. Por ejemplo, la reproducción de la paleta de colores puede resultar algo tediosa al principio. Por suerte, LG no ha escatimado nada en los ajustes de imagen para este modelo, lo que permite configurarlo casi a la perfección en algunos aspectos, pero también puede permitir, si no vamos con cuidado, que consigamos unos resultados realmente nefastos.

Con paciencia y tiempo y, si es posible, con una imagen de referencia, es factible lograr una muy buena paleta de colores, con una perfecta saturación de todos ellos sin que, aparentemente, exista un color predominante. Incluso la temperatura de color se mantiene en unos niveles que hacen muy correcto el blanco.

La escala de grises, DVE a mano, consigue un resultado consistente entre negros y blancos, con muy pocos problemas en la zona más oscura, al igual que la gran mayoría de paneles de plasma.

En cambio, a la buena saturación y reproducción de los colores debo oponer cierta dificultad en la definición de los objetos en pantalla. Aunque, al tratarse de un panel de plasma, consigue mantener bien a raya los artefactos en movimiento (de hecho, ninguna queja), la sensación global cuando visualizamos una imagen es que le falta definición. No pasa cuando analizamos una imagen estática, pero supongo que algunos procesados de imagen, destinados a mejorar cierta percepción de la misma, son los responsables de que bordes y separación de planos no sean del todo perfectos, aunque superan, en cierto modo, a algunos modelos del mismo precio.

Eso sí, comparado con cualquier televisor LCD o algún que otro plasma de mismo precio el resultado de este LG es realmente sorprendente. La inclusión del disco duro en un plasma es algo único por el momento.

LG nos propone un televisor de plasma cuyo mayor atractivo es lo que no se ve: su disco duro. De hecho, está repleto de funciones y prestaciones bastante interesantes, lo que le otorga un importante valor añadido para ser un panel de plasma capaz de ofrecer una excelente paleta cromática y una buena escala de grises, aunque podría mejorar algunos aspectos como el sonido, equiparlo con un sintonizador TDT o la definición de los objetos en la escena visual.


LG 42PC1RR, Osado

Ficha técnica

Panel: PDP de 1.024 x 768 píxeles de resolución en 16:9. 42” de diagonal (106 cm). Certificado “HD Ready”. Relación de contraste: 10.000:1. Brillo: 1.260 cd/m2. Conectividad: 2 SCART, 2 HDMI, 1 RGB, 1 RF, 1 RS-232C, 1 Y/Pb/Pr (hasta 1.080i), 2 vídeo compuesto, 2 S-Video. Tecnologías: XD Engine, 10 bit, Digital Comb Filter 3D, DCDi, DLTi, DLCi. Disco duro: De 80 Gb. Sonido:

2 x 15 W. Consumo: 250 W máximo. Peso: 30 kg. Dimensiones:

1.129 x 748,5 x 380 mm.

Distribuye: LG (916616332).

Precio: 1999 €