Visualizadores superiores a 36"

Fujitsu P50XTS51ES, A por las 50"

  • Popularizar las 50” ya no puede ser tan difícil con modelos como este Fujitsu.
  • Precio: 5899 €
  • Valoración de los especialistas: 5
  • Texto: Ramon Sendra

Éste es el segundo televisor de 50” que analizamos en este número. ¿Casualidad? Creo que no, más bien una nueva tendencia que intenta acaparar a aquel público exclusivo que, vista la reciente y continua bajada de precios en las 42”, se decidirá por estos visualizadores de mayor diagonal. Es normal, todo el mundo quiere ser diferente. Pero claro, a mayor precio debido a esas 8” de más (más o menos, un palmo) y a la misma resolución, mayor es la exigencia en cuanto al procesado de imagen, pues como vamos repitiendo banco tras banco, artículo tras artículo, todavía hoy lidiamos con señales de resolución estándar o SD.

Nuestro invitado a estas páginas es uno de esos televisores que a mí, personalmente, me atraen bastante. Lo digo porque viene en piezas separadas. De hecho nos llegó una unidad totalmente nueva en 4 paquetes distintos: el panel, el soporte (o base), las cajas acústicas y, lo más interesante, la unidad de procesado independiente. De esta manera, todas las conexiones de nuestras fuentes al televisor se realizan a esa caja, y de ella sólo enviamos un cable DVI y otro óptico al panel, al que sólo le falta un tercero, el IEC de alimentación. Ya saben: se facilita conectar y desconectar aparatos, la instalación es mucho más sencilla, limpia, etc., sobre todo si nos decidimos por colgar el panel. Para mí, todo un acierto.

Este Fujitsu no disfruta del panel Alis que ha marcado la tendencia de la firma recientemente, pero sí lleva la última versión, la 2, de su procesado de vídeo exclusivo AVM. Ya analizamos en abril su hermano menor de 42”, y destacamos del AVM2 su capacidad de mejorar notablemente el escalado y desentrelazado de la imagen, algo ahora todavía más importante al aumentar la diagonal de la pantalla.

Evidentemente, las 50” deben verse no sólo como la posibilidad de ver una imagen mayor, sino más bien el hecho de que ahora podremos alejarnos un poco más de la pantalla o permitir una mayor audiencia. Pero que cada uno haga con él lo que quiera.

El diseño del chasis, de momento sólo disponible en plata, potencia totalmente el panel, ya que el fino marco puede pasar desapercibido sobre todo una vez que lo encendemos. En cuanto a conexiones, dado que se realizan en una unidad independiente, quizá hubiera sido interesante añadir algunas más, en especial en lo que se refiere a las de vídeo digital (HDMI), que en nuestro caso sólo aparecía una. En cambio, el apartado analógico está bastante bien completo con 3 entradas SCART y 2 de vídeo en componentes, 1 en S-Video y poco más. Insisto, algo más de variedad hubiera estado bien. En la parte frontal de la unidad de procesado encontramos, debajo de una tapa, una entrada de PC.

Curiosamente, el mando a distancia no hace justicia ni a la calidad del panel ni, todavía menos, a su precio de venta. Parece de juguete y poco habría costado diseñar algo más duradero y robusto. Aunque esto no impide que sea fácil de utilizar, permitiendo acceder a todas las entradas de una manera mas bien ordenada e intuitiva.

El panel, de fábrica, está bastante bien ajustado, pero todavía necesita mejorar alguna configuración. Al igual que el modelo de 42” dispone de un sensor de luz ambiental, por lo que recomiendo estar atento a cualquier ajuste y ver cómo responde el panel a los cambios de iluminación ambiental. En cualquier caso, se disponen de varias memorias, lo que nos permitiría realizar diferentes ajustes en función de la luz ambiente o hasta del contenido que se va a visualizar.

Los ajustes son pocos: contraste, contraste dinámico, brillo, saturación, color, temperatura, nitidez y poco más. El AVM2 es quien se encarga de procesar de la mejor manera la señal de vídeo, y lo hace bastante bien incluso sin dejar que el usuario pueda modificar valor alguno. DVE en mano, procedí a calibrar el equipo, dándome cuenta de que lo único que debía modificar eran los valores de brillo y contraste, básicamente para ajustarlos a la luz ambiente de la sala de pruebas. Características como el color o la temperatura se quedaron con su valor de fábrica. Así las cosas, empecé a disfrutar de este Fujitsu con imágenes de la genial pero difícil Batman, la última de la saga, que pone a prueba el nivel de negros de cualquier visualizador. Nuestro invitado pasó con muy buena nota este examen, ya que fue capaz de mostrar los primeros grises con una facilidad abrumadora, a la vez que mantenía correctos los blancos, sin quemarse ni descontrolarse.

La paleta de colores en general es correcta, con cierta tendencia a potenciar los cálidos (básicamente el rojo-naranja), aunque sin romper para nada la dinámica.

Las imágenes en movimiento eran muy fluidas, sin artefactos evidentes, a la par que dibujaba con perfección maestra cualquiera de los bordes, lo que demuestra un buen desentrelazado. La unión crítica de todas estas características le permitió a este Fujitsu pasar con buena nota la prueba de los primeros planos: cualquier cara humana en primer plano y mínimo movimiento apenas ofrecía errores: fluidez, dinamismo en la escala de grises, buena tonalidad de la piel y casi ausencia de arrastres.

Con Narnia ataqué este panel con imágenes brillantes y mucho movimiento. También me di cuenta de que quizá la resolución del panel debería ser un poco mejor, ya que los pelos del león protagonista no estaban del todo definidos como uno quisiera (aunque esta vez vuelvo a ser muy crítico). Con Narnia confirmo esa correcta paleta de colores y la capacidad de poder reproducir

buenos movimientos sin artefactos aparentes. En general, es capaz de mantener una excelente escala de grises independientemente de si la escena es muy oscura o muy brillante. Las escenas con nieve nunca quemaron la pantalla a la vez que mantenían correctamente las pocas zonas oscuras con perfecta gradación.

El ajuste realizado con luz ambiental no me sirvió estando totalmente a oscuras. Aunque incorpora un sensor de luz el resultado era una imagen con mucho brillo. Las bandas negras inferiores y superiores “brillaban”, por lo que volví a buscar el DVE para reajustar de nuevo el panel, la verdad es que sólo fue necesario rebajar sensiblemente el nivel de brillo y reajustar de manera mínima el contraste. Es lo que decía antes: no por tener un sensor todo es perfecto cuando cambia radicalmente la luz ambiental. Bien por incluir memorias.

Sus diseñadores han sabido equilibrar muy bien la balanza: buenos resultados que sabrán satisfacer incluso a los más exigentes sin que los defectos más críticos sean muestras evidentes, de dejadez. No es el mejor plasma de 50” del mercado, pero sí uno de los mejores vistas sus características técnicas. Eso sí, el precio no contempla accesorios, por lo que quizá resulta un poco caro, aunque este panel es una buena inversión.


Fujitsu P50XTS51ES, A por las 50"

Ficha técnica

Panel: 1.366 x 768 píxeles de resolución en 16:9. Señales compatibles: RGN en VGA, WVGA, SVGA, XGA, WXGA, SXGA. Vía HDMI y por componentes 480i, 576i, 480p, 576p, 720p, 1.080i. Modos de vídeo NTSC, PAL, SECAM, PAL60, N-PAL, M-PAL, 4,43 NTSC. Conectividad: Vídeo por componentes, HDMI, SCART, vídeo compuesto y S-Video. Dimensiones:

1.216 x 726 x 100 mm. Peso:

45 kg.

Distribuye: Tecno Sakura (932267534).

Precio: 5899 €