Panasonic PZ80, Una maravilla de 42”
DOBLE EFICIENCIA
- La PZ80 es un auténtico lujo a un precio asequible.
- Precio: 1599 €
- Valoración de los especialistas: 6
- Texto: Javier Saiz
Si hay un fabricante entre los grandes que apueste de forma clara por los visualizadores de plasma, es Panasonic. Con una completísima gama, que abarca tamaños que van desde las 37” hasta los monstruos de 150”, y varios niveles de acabado, desde los modestos PX, hasta los completos PZ800, es la única marca que dispone de televisores de plasma de 42” capaces de mostrar resoluciones de 1920 x 1080 píxeles. El modelo que introdujo los 1.080p en este tamaño fue el PZ700, y sus variantes PZ70 y PZ7. Éste obtuvo excelentes críticas, gracias a sus magníficas prestaciones, unidas a un precio muy ajustado.
Este año, Panasonic introduce su undécima generación de plasmas con importantes mejoras en toda la gama, pero, especialmente, en las series PZ, que este año, además de los tradicionales modelos en 42 y 50 pulgadas, añade un interesante tamaño intermedio de 46”. Entre las mencionadas mejoras incorporadas en esta nueva generación, cabe destacar un aumento del contraste anunciado, que crece un 300% para alcanzar la muy respetable cifra de 30.000:1 en modo nativo. También, la gradación de la escala de grises que es capaz de mostrar crece un 25%, pasando de los anteriores 4.096 a unos excelentes 5.120 niveles distintos. Una novedad muy interesante para los usuarios de Blu-ray o HD DVD es la compatibilidad real con las señales 1080p24, que en la generación anterior eran convertidas a 60Hz. En esta generación, las entradas HDMI son conformes al estándar 1.3, por lo que son capaces de aceptar tanto X.V.Color como Deep Color. Por último, el motor electrónico que gestiona el conjunto pasa de la versión V-real Pro 2 a la V-Real Pro 3.
Inicialmente, la serie PZ cuenta con tres niveles de acabado y funcionalidad. El escalón inferior lo ocupan las PZ80, seguidas de las PZ85 y culminando en las PZ800. Todas ellas comparten el mismo panel con sus mismas características, diferenciándose en las funciones adicionales que se incluyen al pasar a un nivel superior. Entre las particularidades que añade la PZ85 respecto a la PZ80, cabe destacar, la función IFC (Intelligent Frame Creation), que aporta mayor fluidez, sobre todo a las imágenes en formato 24p, unas prestaciones de sonido superiores y un acabado ligeramente distinto. Las mejoras más destacables que aporta la PZ800 respecto a los modelos anteriores comprenden un diseño más estilizado, que recibe el nombre de “One Sheet Design”, un modo más potente de gestión de color, y, sobre todo, un sintonizador DVB-T, capaz de decodificar tanto las señales MPEG2 actuales como las futuras señales MPEG4 de alta definición en formato H.264.
El diseño de la PZ80 es bastante sencillo y discreto, con predominio casi completo del color negro, con la excepción de una banda en color aluminio en la parte inferior del frontal y unas inserciones del mismo color en la peana que la soporta. Respecto al modelo precedente, la PZ70, la peana es más maciza, lo que resta cierta ligereza al aspecto del conjunto. Personalmente, encuentro que esta discreción es una virtud, sobre todo cuando se trata de visualizadores de este tamaño o superiores, porque ayuda a reducir la sensación que pueden producir de dominar el espacio de la habitación.
Con intención de dejar lo mejor para el final, comencé las pruebas por lo que a priori iba a ofrecer peor resultado, el sintonizador analógico, para, a continuación, ir pasando progresivamente a fuentes de mejor calidad, hasta llegar al plato fuerte: la alta definición. El primer paso, la sintonización de emisoras, es bastante rápido, y la sensibilidad es muy buena. Utilizando una antena individual encontró un elevado número de canales, tanto en analógico como en digital. Las emisiones analógicas no son el punto fuerte de los visualizadores actuales, independientemente de la tecnología utilizada, menos aún, cuando las diagonales están muy por encima de los dispositivos existentes cuando se desarrolló el sistema PAL. Como era de esperar, la PZ80 no destaca por su resultado con emisiones analógicas, aunque, teniendo incorporado un sintonizador de TDT, esto no supone mayor problema, salvo que en la zona donde vivamos no disponga de cobertura digital, lo que hoy en día debería afectar a muy pocos usuarios. El salto cualitativo al pasar al sintonizador digital es importante, la definición gana muchos puntos, al igual que la calidad y saturación del color, sin embargo, aún se puede apreciar la aparición de “dientes de sierra” en ciertas ocasiones. En cualquier caso, aunque la PZ80 cumple decentemente con la señal digital terrestre, no es su dieta favorita. Si el uso que le vamos a dar a nuestro visualizador es el de ver programas de televisión de forma casi exclusiva, es posible que un panel de la serie PX80 sea suficiente para satisfacer nuestras necesidades.
El primer dispositivo externo que conecté fue un lector de DVD Sony. Aprovechando su salida por componentes en modo entrelazado, pude probar simultáneamente la conversión de analógico a digital, el proceso de desentrelazado y escalado de la PZ80.
A la hora de empezar a ajustar la configuración de los distintos parámetros de brillo, contraste, saturación, etc., se echa en falta un mayor número de opciones. El menú es muy sencillo, perfecto para los usuarios que no quieren complicarse la vida o para los que no tienen los conocimientos necesarios para realizar ajustes más complejos, sin embargo, no hubiese estado mal que se hubiesen incluido elementos como valor de gama, saturación y brillo de los colores primarios, etc., incluso en un menú con “advertencia”. Así, los usuarios que lo deseen puedan dar ese último ajuste fino que nos lleva un paso más cerca de la perfección.
De los modos preestablecidos, el llamado “Cine” es el que más se ajusta a una buena calibración. Un pequeño retoque en el nivel de brillo, y los correspondientes patrones de brillo y contraste del disco DVE quedan perfectos. En cuanto a temperatura de color, si lo habitual es que “cálido” o “caliente” sea el modo más cercano al estándar D65, en este caso, un exceso del nivel de rojo hizo que todas las pruebas las realizase en modo “normal”, que resulta más neutro y real. De esta forma, la decodificación de color es francamente buena, casi perfecta en los colores rojo y azul, con una leve sobresaturación del color verde, casi inapreciable en el momento que dejamos de lado los patrones de calibración y damos paso a contenido real.
Volviendo a los resultados obtenidos con el Sony, con este lector suministrando la señal, este panel empieza a mostrar de lo que realmente es capaz. Al mismo tiempo, un disco bien editado demuestra que el formato DVD aún tiene mucho que ofrecer. El nivel de detalle, la fidelidad de color, los negros y el nivel de detalle en sombra, todos suben otro peldaño en la escala de la calidad respecto a las señales de antena. Habiendo podido ver en acción el modelo PX70 del año pasado, tanto en 37” como en 42”, se puede asegurar que el progreso logrado, especialmente en los dos últimos puntos, es claramente visible. Ahora se mantiene un alto contraste, incluso en las escenas de mayor luminosidad, al mantenerse el nivel de los negros constante, sin renunciar a unos blancos muy luminosos.
Manteniendo como fuente los discos DVD, pero en este caso exprimiendo al máximo este formato, conecté mi combinación de lector DVD con salida SDI y procesador de vídeo externo DVDO VP50, configurado para escalar a 1080p, a través de una de las entradas HDMI. El resultado es sencillamente espectacular, es cierto que esta combinación cuesta casi el doble que el propio visualizador, pero permite demostrar la impresionante calidad de este panel cuando se le aporta la señal adecuada. Los colores son aún más naturales que los obtenidos con el Sony. Con este conjunto, la imagen presenta bastante menos “ruido” y un tremendo nivel de detalle y definición. El color también mejora, ganando en realismo y naturalidad. Habitualmente, me siento a escasa distancia de la pantalla del visualizador (menos de 2,5 m). En este lugar, disponer de un panel de 1920 x 1080 puntos evita ver la más mínima estructura de los píxeles, y con un buen escalado, como en este caso, se aumenta significativamente la percepción de detalle de la imagen. Por todo esto, no puedo dejar de recomendar el uso de un lector de la máxima calidad posible para exprimir todo el rendimiento que puede ofrecernos esta Panasonic.
Llegado el momento de la alta definición, como fuente conecté directamente mi HTPC a otra de las entradas HDMI disponibles, y lo configuré para enviar la señal al panel en formato 1080p24. Tras volver a verificar los valores de brillo, contraste, saturación, y ajustarlos muy levemente, comencé la sesión con la edición en HD DVD de King Kong. La prueba anterior me había sorprendido, por el fantástico resultado obtenido por la PZ80, y la verdad es que, aunque me esperaba una mejora, no imaginaba que llegase al punto de absorberme de tal manera que no pude evitar ver por enésima vez la película entera. El efecto cinematográfico es brutal, la saturación y realismo del color no tienen comparación con el formato DVD estándar. La mejoría de la definición en los segundos planos es tal que me recordó la impresión que tuve con el paso del VHS al DVD, de los primeros planos casi no merece la pena ni hablar, hasta el más mínimo poro de la piel o textura se perciben con una claridad espectacular. Tan importante como lo anterior, es la fluidez del movimiento, y la PZ80 vuelve a triunfar en este apartado. Recurriendo al disco Blu-ray de 2001 Una Odisea en el Espacio, pude comprobar que, por ejemplo, el desplazamiento de las naves en el espacio es sencillamente perfecto, ni el más leve tirón hizo aparición en las secuencias que suelo utilizar para estas verificaciones.
El sonido provisto por esta Panasonic es bueno, dentro de lo que cabe esperar de unos altavoces integrados de pequeño tamaño. Para ver emisiones de televisión o para visionados no críticos, es más que suficiente en cuanto a potencia y claridad, pero para ver películas, la falta de graves y agudos de más categoría hace necesario utilizar un equipo de sonido que haga justicia a la calidad de la imagen. Un detalle, las entradas HDMI no decodifican códecs multicanal, como el Dolby Digital o el DTS, por lo que habrá que configurar los lectores para que entreguen la señal en estéreo.
CONCLUSIÓN
En resumen, la PZ80 es un auténtico lujo a un precio asequible. De hecho, aunque supera a su predecesora en unos cuantos aspectos, se lanza a un precio sensiblemente inferior al que tuvo aquélla en el momento de su lanzamiento. A pesar de ser el escalón inferior de la gama, este panel cuenta con todo lo necesario para satisfacer a los usuarios más exigentes en calidad de imagen, y, si lo acompañamos con equipos de imagen que le suministren señales de calidad, nos proporcionará momentos de verdadero placer visual. De continuar esta tendencia, y habiendo puesto el listón de la relación calidad/precio tan alto, habrá que ver con qué es capaz de sorprendernos Panasonic el año que viene.
Jordi Rincón, Manager de TV de Panasonic España. En 2008 en Panasonic seguimos poniendo al alcance del consumidor el valor añadido que aportan nuestras tecnologías propias, tales como el Intelligent Frame Creation o el 100 Hz Motion Picture Pro. Este año, apostamos por la combinación en toda nuestra gama VIERA, del Full HD y la mejor tecnología 100 Hz para poder ofrecer la mejor calidad de imagen en movimiento.
DOBLE EFICIENCIA
Entre las desventajas que presentan los visualizadores de plasma frente a tecnologías como los LCD, se encuentran su mayor consumo eléctrico y la disipación de energía en forma de calor, que requiere el uso de ventiladores, que pueden llegar a ser molestos en determinadas circunstancias. El segundo problema hoy en día está bastante superado, y, por poner un ejemplo, la PZ80 probada en este banco prácticamente no emite ruido alguno. Hay que acercar mucho el oído a los ventiladores que se encuentran en su parte posterior para poder escuchar su zumbido. Para solucionar el primero de los fallos mencionados, Panasonic prepara para la próxima generación de paneles de plasma la llamada “tecnología de doble eficiencia”. Ésta permite reducir a la mitad el consumo manteniendo la misma luminosidad, al mismo tiempo que reduce la profundidad de los paneles de forma sustancial, y, posiblemente, mejora aún más la profundidad de los negros. Para lograr este objetivo, se han rediseñado prácticamente la totalidad de los componentes que integran los paneles, creando nuevos fósforos, celdas y circuitos auxiliares, que reducen drásticamente las pérdidas de energía.
Viendo la progresión que han venido experimentado los paneles de plasma de este fabricante en los últimos años, cabe esperar que, si el salto de la anterior generación a la actual ha sido importante, si esta nueva tecnología cumple con las expectativas puestas en ella, el que nos aguarda con la siguiente será incluso más espectacular en diseño y en prestaciones, con la ventaja añadida de reducir la factura de la luz y ser más ecológica.
Panasonic PZ80, Una maravilla de 42”
Ficha técnica
RESOLUCIÓN 1920 x 1080 puntos. CONTRASTE NATIVO 30.000:1 con 5.120 niveles de gris. SINTONIZADOR Analógico y digital (MPEG2). CONECTORES 3 x HDMI (1 de ellas en el frontal), 1 x vídeo por componentes, 2 x SCART, SVídeo y CVBS. DIMENSIONES (con pedestal) 104,8cm Ancho x 72,7cm Alto x 32,7cm Fondo. PESO 34Kg (soporte incluido). CONSUMO MÁXIMO 385W. FABRICANTE Panasonic. DISTRIBUYE Panasonic (902 153 060).
Precio: 1599 €
