Sony KDF-E50A11E, Gran diagonal económica
- La serie E, de 3 paneles LCD, se caracteriza por una buena relación
pulgada/precio.
- Precio: 1999 €
- Valoración de los especialistas: 4
- Texto: Ramon Sendra
Imagínense que alguien les ofrece un televisor frontal de alta resolución (1.280 x 720 píxeles), con sintonizador digital y analógico y cuya diagonal alcanza las 50”. Pero imagínenselo a un precio de venta de apenas 2.000 euros. ¿Hay truco? No, pues seguramente se trate de un retroproyector. Estos aparatos se han convertido en la alternativa asequible a la gran diagonal para el día a día. El secreto es conseguir diseñar un proyector específico para obtener unas características controladas. Óptica, zoom, prestaciones en brillo y otros factores están determinados para una única función: proyectar a una sola pantalla “transparente” cuya diagonal será siempre la misma. Un televisor de estas características no es más que eso: un proyector y una pantalla de retroproyección. La ventaja es, justamente, el bajo coste por pulgada, aunque a cambio deberemos tolerar ciertas deficiencias.
Aunque no se consideran televisores “planos”, debo romper una lanza en su favor. En el mismo espacio donde he colocado un gran número de paneles de plasma y LCD “planos”, pero con soporte de sobremesa, he podido encajar, perfectamente, a nuestro invitado. E incluso debo destacar que pesa menos. Eso sí, no podremos colgarlo de la pared, aunque no es una característica muy usada entre la gran mayoría de aficionados. Además, aunque se trate de una pantalla de proyección pura y dura, ésta queda protegida por un plástico semirrígido, lo que evitará que se dañe accidentalmente. En el caso de este Sony, dicho plástico protector es mate, por lo que la luz ambiental que le incida no desmejorará la imagen en pantalla. Nuestro invitado viene con un panel de conexiones correcto. Se incluyen dos entradas SCART y una de vídeo por componentes, junto a otra digital HDMI y dos tomas de RF, una para cada uno de los sintonizadores de televisión (incorpora uno analógico y otro digital). También se incluyen las otras entradas comunes (S-Video, compuesto y VGA). Uno de los puntos débiles de los retroproyectores es el ángulo de visión. Mientras que en plasmas y, sobre todo últimamente, en LCD este tema parece haber pasado a la historia, cuando nos referimos a los retroproyectores todavía debemos tenerlo muy en cuenta. Para que se pueda aprovechar todo el brillo del sistema de proyección (a diferencia de la mayoría de proyectores para aplicaciones de cine en casa, los retroproyectores están pensados para funcionar con luz ambiente), la pantalla suele tener un ángulo de visión muy cerrado, justamente para que toda la luz que recibe la proyecte de manera frontal, evitando que una mayor dispersión minimice la tasa de brillo. Y aunque situados correctamente en el centro y en su frontal la imagen consigue unos valores de visualización aceptables, no es así cuando nos levantamos o nos alejamos, progresivamente, del eje central. A unos 60º en ambos laterales ya se reduce de manera notable la sensación de brillo.
Este Sony tiene la ventaja de disponer de un sintonizador DVB-T, lo que lo hace apetecible a fecha de hoy. Funciona bastante bien, a la par que el analógico, sin que las señales de baja intensidad sean un problema.
Con una luz ambiente alta (lo normal, considero, en el salón de una familia a mediodía), este televisor consigue que la paleta de colores esté presente, consiguiendo a la vez un negro bastante profundo. Ambos datos, sin embargo, necesitan de una explicación. Lo de los negros será crítico justamente cuando más a oscuras disfrutemos del televisor (el “negro ambiente” puede llegar a ser inferior al “negro del televisor”), aunque es muchísimo más fácil de ajustar y conseguir mejores resultados. Los colores se reproducen bastante bien aunque impera una cierta saturación, algo exagerada en los rojos, y el blanco permanentemente vira hacia al azul, aun modificando la temperatura de color al modo “warm”.
A pesar de su resolución será notable, casi siempre, el efecto rejilla y algunos defectos en los movimientos, en forma de macrobloques aleatorios, sobre todo cuando al procesado de vídeo se le pide el máximo, pero ni un ápice del arrastre típico de cualquier proyector LCD frontal. Con imágenes vía HDMI de un DV7600 de Marantz o por componentes de una Xbox a 720p, desaparecen algunos bordes en los perfiles en movimiento y se puede conseguir, con el procesado de vídeo de dichos elementos externos, un mejor control tanto de los colores como de la escala de grises. Con unos ajustes de configuración bastante limitados, es muy difícil conseguir que blancos y negros coexistan en armonía sin que ninguno de los dos quede maltrecho. El sonido debería mejorar: todo muy nasal.
Seguramente tras leer este banco de pruebas a uno le quede un sabor amargo. La principal ventaja de este Sony es que por un puñado de euros podemos tener en nuestro salón una imagen bastante decente de 50”. Todo un lujo comparado con los LCD y PDP del mismo tamaño. A cambio, creo que tenemos que ser conscientes de las limitaciones e imperfecciones que obtendremos. Tenemos que ser realistas.
Sony KDF-E50A11E, Gran diagonal económica
Ficha técnica
Panel: 3 paneles LCD con una resolución global de 1.280 x 720 píxeles. Sintonizador: Analógico y digital. Conectividad: 2 SCART, 1 vídeo por componentes, S-Video, vídeo compuesto, audio analógico estéreo sin balan-cear, HDMI, PC. Otros: Ranura PCMCIA (módulo de acceso condicional). Consumo: 180 W.
Peso: 29,6 kg.
Distribuye: Sony España (902402102).
Precio: 1999 €
