Sony KDL - 46HX900, El LED a batir
CALIBRACIÓN Y ANÁLISIS
- La KDL-46HX900 obtiene la máxima nota en calidad de imagen y en lo que a su estética se refiere, y tampoco se queda atrás en funcionalidad.
- Precio: 3000 €
- Valoración de los especialistas: 5
- Texto: Javier SAIZ
Ha transcurrido mucho tiempo desde que analicé por última vez un televisor Sony, pero recuerdo que en general me pareció un producto muy equilibrado con una muy razonable relación calidad/precio, algo que pondero mucho, como ustedes habrán observado en otros Laboratorios, a la hora de valorar cualquier producto.
En el presente banco de pruebas analizaré el máximo exponente de la actual gama de televisores Sony, en concreto el modelo de 46 pulgadas de la serie HX900, que es la única de este fabricante en emplear un sistema de retroiluminación basado en matrices de elementos LED para la generación de la imagen (lo que conocemos como LED directo o “Full LED”) en lugar del más sencillo y habitual sistema Edge LED, de prestaciones inferiores, al que recurren el resto de las series de este fabricante. A modo de breve recordatorio, la diferencia entre estos dos sistemas radica en que el primero dispone de elementos LED distribuidos de forma que cubren la totalidad de la superficie del panel, mientras que en el segundo los elementos LED se encuentran en alguno o algunos de los lados del panel (de ahí el término Edge) siendo distribuidos por la superficie del panel mediante el empleo de espejos. Las diferencias entre ambos sistemas en cuanto a profundad de negro y uniformidad en la distribución de la luz son enormes, con una clarísima ventaja a favor del LED directo que, como contrapartida, tiene un coste superior y un consumo eléctrico algo más elevado.
Entre los principales argumentos comerciales de la KDL-46HX900 nos encontramos el Motionflow 400 Pro para mejorar la resolución de las imágenes en movimiento, el diseño monolítico o el procesado de imagen Bravia Engine 3 por citar los más destacados. Como opciones más relevantes nos encontramos con el kit 3D compuesto de un transmisor para la sincronización (55€) más las correspondientes gafas que se venden por unidades y en dos tamaños (105€/Ud.) y un adaptador Wifi (80€) para conexión a redes inalámbricas.
El diseño de esta Sony no dejará a nadie indiferente. Personalmente creo que es uno de los televisores más atractivos y elegantes que han pasado por mis laboratorios, como confirma la “lluvia” de piropos que le han dedicado todos los que han pasado delante de ella. La HX900 lleva el concepto minimalista de “menos es más” al extremo: simplicidad y calidad de materiales equivalen a máxima elegancia. Salvo un discreto logotipo plateado con el nombre de la familia (Bravia) y el del fabricante en la parte central inferior, todo el panel es de color negro. El logotipo de la marca se ilumina al encender el equipo pero se puede desactivar de forma permanente a través de la correspondiente entrada del menú. Otro tanto puede decirse de sus formas, en las que no encontramos ni una sola curva o redondez. El frontal está realizado en un cristal que cubre por completo la superficie del panel y se sujeta por un finísimo marco apenas visible de forma que, a poco que nos alejemos de ella, si no hay luz que se refleje en la pantalla da la impresión de ser realmente un bloque monolítico.
La conectividad que nos ofrece este panel es la habitual en un panel de gama media o alta. En la parte posterior nos encontramos con dos entradas HDMI, de las cuales una puede actuar como DVI en combinación con la entrada de sonido minijack de la entrada VGA (D-Sub 15) adyacente; una entrada de vídeo por componentes (YPbPr), que admite incluso señales 1080p y cuenta con una pareja de RCAs para recibir señal analógica estéreo; dos conectores SCART, conectores RCA para salida de audio variable en formato analógico, salida digital óptica (Toslink), un conector RJ45 para conexión a redes de área local con cable y el conector para el sincronizador con las gafas 3D. Las anteriores se completan con dos entradas adicionales HDMI en el lateral, una entrada de vídeo compuesto con audio estéreo analógico (RCA), una ranura para módulo de acceso condicional (TV de pago), un único puerto USB y una toma minijack para auriculares. En caso de adquirir el adaptador Wifi nos quedaríamos sin puertos USB libres y perderíamos la capacidad de reproducir desde una memoria USB. Por ello, no hubiese estado de más incluir al menos un segundo puerto y más aún en un modelo insignia.
Si el mando a distancia de la Philips que probé para el número anterior me pareció un tanto pequeño, el de esta Sony se sitúa en el extremo contrario y su gran tamaño hace necesario cambiar la empuñadura en función de la tecla que deseemos pulsar, o incluso tener que utilizar ambas manos. La distribución de las teclas es razonable, las relacionadas con el uso más frecuente en el día a día (las de cambio de canal y volumen) están agrupadas en la parte inferior quedando las de configuración y las de uso menos frecuente ubicadas en el centro y la parte superior. Algo de agradecer es haber incluido la posibilidad de iluminación de las teclas, en un agradable tono azul, lo que facilita mucho su empleo en condiciones de baja luminosidad.
Una vez puesta en marcha nos encontramos el ya clásico menú que Sony introdujo con su consola Playstation 3 y que poco a poco se ha extendido a la mayoría de los productos de la marca. La organización de las distintas secciones y entradas puede resultar extraña la primera vez que se usa en comparación con otros menús más convencionales, pero su lógica es fácil de comprender, por lo que el periodo de aprendizaje es breve. Este fabricante es junto con Philips uno de los más reacios a incluir controles avanzados de ajuste de imagen como el de la temperatura de color en 10 o más puntos o un CMS 3D completo, algo que sus rivales coreanos e incluso Panasonic sí ofrecen. Por el contrario, la lista de funciones de “realce” o “mejora” es extensísima.
Una vez ajustada, la HX900 nos deleita con una de las mejores imágenes que me he encontrado hasta la fecha en cualquier panel LCD, ya sea CCFL o LE, y ello a pesar de obtener un resultado mixto en las pruebas de procesado de vídeo. A pesar de ser capaz de detectar correcta y rápidamente las distintas cadencias de los discos de pruebas tanto en NTSC como en PAL (e incluso en HD), el filtrado de diagonales deja bastante que desear, casi se puede decir que brilla por su ausencia. Esto afecta especialmente al contenido de origen vídeo y no tanto al de origen cinematográfico. Sin embargo, en la práctica y con contenido real, apenas nos encontraremos con “dientes de sierra” y cuando lo hagamos estará mitigado en parte por un escalado de imagen que se inclina más al suavizado que a aumentar la nitidez y exagerar los artefactos de desentrelazado o compresión MPEG. Otra virtud de este panel es lograr una buena resolución de imagen en movimiento sin recurrir al efecto vídeo doméstico, algo que no está al alcance de muchos LCD que, por poner un ejemplo, se “vienen abajo” en un barrido lento de la cámara. Menos positivo es el ángulo óptimo de visionado, más estrecho de lo logrado por otros paneles recientes. Esto hace que se produzca una pérdida de contraste y color a medida que nos alejamos de la perpendicular en el plano vertical u horizontal y al tiempo se incrementa el efecto “halo” propio de los LED directos.
La excelente temperatura de color y curva de gamma obtenidas tras la calibración junto con una buena decodificación de color (ver recuadro) desarrolladas a partir de un negro absoluto producen una imagen impresionantemente natural, suave y al mismo tiempo con altísimo nivel de detalle. Esto no sólo se logra con material en alta definición, que como ustedes pueden imaginar resulta aún más espectacular, sino incluso con la muy modesta TDT. Tarea nada sencilla y al alcance de muy pocos rivales. Abundando en la excelencia de la calidad de imagen de la HX900, como visualizador 3D pone el listón muy alto con un bajísimo “cross-talk” entre las imágenes que se combinan para crear la tercera dimensión y una buena compensación del nivel de luz (reducido por el empleo de gafas) que proporciona gran realismo y profundidad sin provocar exageraciones de nitidez o aberraciones cromáticas.
El aspecto sonoro se encomienda a dos transductores situados, de forma muy original, en el canto inferior del panel, orientados hacia el suelo y alimentados por un amplificador de 20 vatios por canal. Esta solución supone cierta ventaja a la hora de hacernos llegar las frecuencias medias y agudas frente a aquellos modelos que disponen de sus transductores en la parte posterior, ya que hay más posibilidades de que el sonido nos llegue algo más directamente. A pesar de ello la calidad, si bien es suficiente para visionados no críticos, a la hora de disfrutar de películas si queremos una experiencia “de cine” se hace imperativo recurrir a un sistema externo a la altura de su calidad de imagen.
CONCLUSIÓN
Como no puede ser de otra manera, el criterio de mayor peso a la hora de evaluar y puntuar un televisor es su calidad de imagen, por encima de otras cuestiones como la funcionalidad o el diseño. La KDL-46HX900 obtiene la máxima nota en ese aspecto y en lo que a su estética se refiere, y tampoco se queda atrás en funcionalidad. Como todo en esta vida, tiene alguna faceta mejorable, lo que no obsta para recomendarles sin reservas este magnífico producto.
NOS GUSTA
Nitidez y precisión de imagen
Procesado de vídeo con material cinematográfico
Diseño impactante
Reproducción 3D de alta calidad
MEJORABLE
Ausencia de CMS
Mando a distancia poco cómodo de usar
CALIBRACIÓN Y ANÁLISIS
Sony no se ha sumado aún al conjunto de fabricantes (LG, Samsung, Panasonic, etc.) que están apostando por incluir modos predefinidos de alta precisión (THX o ISF) y/o conjuntos completos de controles para poder realizar calibraciones semiprofesionales o incluso directamente profesionales. Aparte de los más básicos como el brillo, contraste, color, etc., podemos ajustar la temperatura de color en dos puntos, la gamma global y, curiosamente, la matriz de conversión a aplicar en función de la resolución de entrada.
Se echa en falta un CMS, y ya puestos, sería de agradecer un ajuste de temperatura de color/gamma de 10 puntos de corte. El lado positivo viene dado por el buen comportamiento de los controles disponibles, tanto en margen de corrección y precisión como en granularidad, en lo que no sólo hay que tener un determinado control sino que además éste debe funcionar correctamente.
Una vez ajustados el contraste a unas razonables 149,22cd/m² (43ftL) y el brillo mediante los correspondientes patrones se obtiene una cifra récord de contraste ON/OFF superior a los 250.000:1, gracias a un negro cuya luminancia (Y) es de apenas 0.000583. Pero lo mejor es que se llega a esa cifra brutal sin perder un ápice de detalle en sombra gracias a la siguiente curva de gamma (ver Figura 1). El valor medio se sitúa en 2,24, es decir, el 0,02 del valor ideal recomendado para salas con baja iluminación, con desviaciones mínimas que oscilan entre -0,01 para un 10% de intensidad y que ayuda a ver más detalle en las zonas más oscuras hasta +0,09 a un 40% de intensidad de gris, inapreciable en la práctica.
Una vez ajustado el rango dinámico pasé a calibrar la temperatura de color con la grata sorpresa de no precisar más de cinco minutos para obtener un dE inferior a tres desde el 20% de intensidad hasta el 100%. Es posible lograr un resultado superior dedicando más tiempo, pero dado que nuestro ojo no es capaz de distinguir más precisión no tendría más utilidad que la meramente académica.
El siguiente paso sería el ajuste del color, pero dado que no dispone de CMS y que los dos controles disponibles (color y Live Color) afectan a todos los colores por igual, no es posible ajustar los excesos que presentan algunos y las carencias de los otros de forma individual, y es preferible dejar las cosas tal cual vienen de fábrica. En la siguiente gráfica (Figura 2) vemos como tanto el verde como el rojo se hallan a cierta distancia de sus lugares objetivo.
Pero la desviación más severa no se aprecia en el CIE, y es el exceso de luz que presenta el rojo (la 3ª dimensión) y que visualmente resulta más identificable al ver objetos de los que tenemos referencia mental, como una lata de cierta marca de refrescos o un típico autobús londinense cuyo tono resulta algo “fluorescente”. Con la salvedad de este problema, los resultados obtenidos ayudan a explicar el motivo de la excelente calidad de imagen observada durante las pruebas.
Sony KDL - 46HX900, El LED a batir
Ficha técnica
SEÑALES DE VÍDEO: 576i, 480p, 576p, 1080i, 720p, 1080p (HDMI/componente), entrada de 24p (HDMI)
Potencia de salida 20 W (2 x10W)
Modo de sonido Dinámico/Estándar/Clear Voice. Modo Surround
COLOR: NTSC 3,58/4,43 (Entrada de vídeo), PAL, Secam
CONEXIONES 1 Salida de audio digital (óptica), 4 entradas HDMI 4 (2 laterales/2 posteriores. entrada de componentes. 1 entrada de vídeo compuesto. 1 entrada USB 2.0.
DIMENSIONES: 112 x 695 x 67 mm
PESO: 30,2 kg.
DISTRIBUYE Sony (917496388)
Precio: 3000 €
