JVC PD-42X50BU, Equilibrio
- JVC nos propone un televisor de 42” de plasma, alta resolución y con HDMI.
- Precio: 2900 €
- Valoración de los especialistas: 5
- Texto: Ramon Sendra
Puede parecer que JVC no tenga una notable presencia en tiendas (especializadas o no), pero la verdad es que disfruta de un amplio e importante catálogo de productos audiovisuales, que incluye desde radios y lectores de CD-Audio y DVD-Video para automóviles, a paneles de plasma, LCD, TRC o, si dirigimos nuestra atención al departamento profesional, sus impresionantes proyectores de tecnología D-ILA.
Pueden pasar un poco desapercibidos, pero se merecen toda su atención por el fuerte despliegue tecnológico que proponen.
Una de sus más importantes tecnologías, en lo que a visualización se refiere, es la DIST (Digital Image Scaling Technology). Bajo este acrónimo, la compañía incluye todo un abanico de avanzadas soluciones que actúan conjuntamente para lograr una buena imagen en pantalla. Por ejemplo, empieza detectando el tipo de señal de entrada, para desentrelazarla si es necesario y escalarla a la resolución nativa del panel. Pero también se incluyen desde un gestor del color, exclusivamente ideado para los paneles de plasma, a controles de gamma, etc. La principal ventaja para los usuarios es que todos estos procesos son “invisibles”, siendo sólo necesario, la mayoría de las veces, conectar el plasma a la fuente y disfrutar de una buena imagen.
Nuestro invitado es uno de los actuales visualizadores del catálogo de JVC, del que destaco, además de la inclusión de la tecnología DIST, su resolución nativa de 1.024x768 píxeles y la entrada de vídeo digital HDMI, sin menospreciar sus 3 SCART (aunque sólo 1 es compatible con señales RGB) y, como pude apreciar tras muchas horas de prueba, su más que fácil utilización.
Conectado a la red, el comportamiento de nuestro invitado es muy semejante a un televisor de tubos convencional, mando a distancia incluido. De hecho, amén de los ajustes precisos de imagen, poco es necesario para obtener buenos resultados de inmediato.
Empezando con señales de televisión terrestres (lástima, no viene con sintonizador digital y tampoco con uno doble), y con un sintonizador de muy buena calidad y bastante sensible, muestra en pantalla una señal libre de defectos propios de un mal desentrelazado. Incluso en anuncios donde los avisos aparecen en modo texto en la parte inferior de la imagen, a veces a velocidad vertiginosa, de derecha a izquierda, en este JVC es posible leerlos. Uno de sus leves defectos: las imágenes estáticas se quedan, algunos segundos, en pantalla. Es el efecto memoria, que se soluciona a los pocos minutos.
Claro está que la mejor imagen se consigue conectado a un lector de DVD-Video (en nuestro caso, un Denon DVD-3910). En RGB vía SCART o por componentes, la asociación ofrece unos muy buenos resultados, aunque con cierta falta de soltura en las zonas oscuras, que tienden demasiado al negro. Con un ajuste un poco más preciso, a veces es notable cierto arrastre del color, como sucede con Johnny Q. La espectacular paleta de colores de Moline Rouge cobró vida y sensación cuando envié la señal en progresivo y en 720p desde el Denon al JVC, lo que confirma, no sólo un meticuloso respeto del DIST cuando la señal ya viene en progresivo y escalada (sólo debe “añadir” unas cuantas líneas), sino un control muy bueno de los parámetros de color y gamma del propio panel. Las mismas secuencias a través de la entrada HDMI ofrecen casi iguales resultados, con una mejora, aunque muy leve, de la definición de los bordes y cierta mejor reproducción de los niveles de negro.
En cuanto a los picos de blancos, éstos siempre se muestran bien controlados, aunque con cierta tendencia a quemarse. JVC parece haber sido muy honesto con sus tasas de contraste y brillo, ya que más de un televisor de plasma cuya relación de contraste es, sobre el papel, muy superior a la de este modelo, apenas se acerca a los resultados de nuestro invitado, ni por asomo. En cuanto al brillo, es suficiente para casi cualquier situación, entendiendo que estamos ante un televisor de plasma diseñado para el hogar.
Buen sonido, aunque con una disposición de los altavoces en la parte inferior que resta eficiencia a las señales de audio en estéreo. Nada de distorsión a buen volumen.
Está bien que, de vez en cuando, nos tropecemos con un televisor (en este caso de 42” y de plasma) que tiene como objetivo convencer al usuario, no por los miles de extras que pueda equipar, sino por una buena relación calidad/precio que incluya todo lo necesario para el disfrute en el hogar. Menos algún que otro SCART compatible RGB más, o de un doble sintonizador (¿y que 1 sea digital?), disfruta de todo lo que podemos demandar en condiciones normales para nuestro equipo de A/V. Buen equilibrio.
JVC PD-42X50BU, Equilibrio
Ficha técnica
Panel: 102 cm de diagonal, con una resolución de 1.024x768 píxeles (W-XGA). Relación de contraste: 800:1. Brillo: 750 cd/m2. Procesador de imagen: DIST exclusivo. Sintonizadores: 1, analógico. Sonido: Estéreo, 20 W de potencia en total. 4 altavoces (2 de cono oblicuo). Conectividad: 3 conectores SCART (1 SCART-RGB), 1 S-Video/Vídeo compuesto, Y/Pb/Pr, VGA, HDMI. Entradas y salidas de audio estéreo analógico.
Dimensiones: 1.045x728x11,1 mm. Peso: n/d. Consumo: 303 W máximo (3 W en espera).
Distribuye: JVC (902393929).
Precio: 2900 €
