Philips 42PFL9803H/10, Mucho más que una evolución
- La 42PFL9803H/10 de Philips es un producto muy equilibrado, cuenta con grandes virtudes y escasos defectos, de los que ninguno es especialmente grave. La elevada relación precio/pulgadas es su principal inconveniente.
- Precio: 2499 €
- Valoración de los especialistas: 4
- Texto: Javier SAIZ
Como he comentado en numerosas ocasiones, sin duda el punto más débil de los paneles LCD convencionales ha sido (y es) su escaso nivel de contraste. A pesar de que existen varias formas de medir este parámetro en cualquier visualizador, ANSI, APL y ON/OFF, con diferencia es este último método el más habitual en sus variantes “dinámica” y “estática”. Sin entrar en el amplio concepto de “dinámico” habitualmente empleado por la mayoría de los fabricantes, el contraste ON/OFF tiene por objetivo medir la relación que existe entre la luz emitida por el blanco más blanco y la ausencia de luz que se puede obtener con el negro más oscuro que puede mostrar un panel. El primero de los extremos, la luminosidad, ha sido uno de los tradicionales puntos fuertes de los paneles LCD que recurren a iluminación mediante el empleo de lámparas fluorescentes con las que pueden lograr elevadísimos niveles de luminosidad. Sin embargo, el extremo opuesto tiende a “atragantárseles” por su incapacidad de bloquear de forma efectiva la luz, con el resultado de que, en lugar de ver negros profundos, lo que percibimos son “grises” oscuros. Este problema no tiene excesiva relevancia si vemos el televisor en una sala bien iluminada, pero, a medida que reduzcamos la luz ambiental, la falta de negro se vuelve más incómoda. Para hacer frente a este problema y puesto que impedir el paso de la luz a través de las capas de cristal líquido es una tarea muy complicada, algunos fabricantes han optado por controlar la emisión de la luz, principalmente sustituyendo la fuente única de luz fluorescente por una matriz de diodos LED que pueden llegar a ser completamente apagados y que cuentan con una alta velocidad de conmutación encendido/apagado.
La introducción de la iluminación mediante LEDs ha supuesto un enorme paso adelante para superar algunos de los aspectos menos ventajosos de los LCD, como los mencionados en el párrafo anterior. En primer lugar, en vez de contarse con una única fuente de luz se dispone de muchos elementos formados por matrices de diodos, que pueden funcionar de forma independiente encendiendo exclusivamente aquéllos que son necesarios en cada momento, mientras que los demás permanecen completamente apagados logrando un nivel “cero” de iluminación y, por tanto, un negro absoluto. La clave para un buen resultado consiste en disponer del mayor número de elementos independientes y lograr así la máxima precisión a la hora de delimitar las áreas a iluminar o apagar. Los primeros paneles LED contaban con un número muy reducido de elementos, apenas seis, pero en las actuales generaciones ya se dispone de hasta 128, como es el caso de la Philips que hoy nos ocupa. Para tener una idea de lo que esto significa en términos reales, imaginemos que, por ejemplo, uno de esos 128 elementos tuviese 10 x 10 LEDs. Si se mostrase una imagen que ocupase un 30% del área cubierta por esos LEDs y el resto de la pantalla no tuviese imagen alguna, lo que veríamos sería un pequeño “halo” de luz alrededor de la figura iluminada causado por los 70 LEDs no necesarios pero activos y el resto de la pantalla completamente oscura. Cuantos más elementos existan (para igual superficie) más pequeño será ese halo.
La Philips 42PFL9803H/10 es la primera LCD LED de este fabricante y se sitúa por precio, prestaciones y equipamiento, dentro su gama alta. Como es natural, su aspecto externo está muy cuidado, conjugando calidad de materiales y diseño habitual de la marca. Para el fino marco que rodea la pantalla se ha optado por un acabado en una chapa de aluminio, que a su vez cuenta con un “sobre marco” de plástico transparente a modo de adorno que realza la silueta del panel. Al no contar con botón alguno en el frontal, se consigue un diseño limpio y visualmente “ligero”, al que también contribuyen los cantos redondeados y el soporte de grueso plástico transparente con la base coloreada en color gris claro a juego con el resto del conjunto.
La conectividad que ofrece este panel es superior a la de las gamas medias al disponer de cuatro conectores HDMI (V 1.3) en lugar de los tres más frecuentes (a veces incluso sólo dos). El resto de entradas de vídeo incluye una de vídeo por componentes con audio estéreo, dos euroconectores (SCART), una entrada VGA, una de Super Vídeo y una de vídeo compuesto. Cabe señalar que no es posible utilizar simultáneamente las entradas de componentes y VGA. Entre las de sonido, dispone de salida digital coaxial (S/PDIF) y entrada de audio analógico estéreo (RCA) asociable a una de las entradas HDMI en caso de usarse con un dispositivo DVI, como puede ser el caso de un PC. Finalmente, existe un puerto USB, un conector de red en formato RJ45 (Fast Ethernet) que permite la reproducción de contenido en un servidor compatible con DLNA, un conector para el uso del servicio técnico y, por supuesto, el conector de antena. Respecto a este último punto, hay que destacar que además de incluir un decodificador MPEG2 para DVB-T, la Philips es capaz de decodificar MPEG4, estando por tanto preparada para futuras transmisiones digitales en alta definición.
El mando a distancia incluido en el equipo, a pesar de estar íntegramente fabricado en plástico, presenta tan buen acabado como el televisor. La distribución de teclas y ergonomía de funcionamiento es correcta, si bien la rueda de ajuste que tiene en la parte central es demasiado sensible y en ocasiones hay que tener cierta paciencia porque desplaza la selección más allá de lo deseado. Tampoco dispone de iluminación o asistencia para su uso en condiciones de penumbra u oscuridad.
El sistema de menús de Philips es muy fácil de entender y navegar. Cuenta con unas posibilidades de configuración muy completas, aunque hay ciertos elementos que se echan en falta como, dentro de los que se refieren a la imagen, un control de gamma o uno de los elementos de ajuste de la configuración manual de la temperatura de color. Resulta sorprendente que el fabricante haya incluido solamente cinco de los seis controles necesarios, dejándose en el tintero el ajuste del nivel de azul en la parte baja de la escala. Esto obliga a ajustar empleando únicamente el rojo y el verde, siendo éste último el que más aporta en luminancia, y en consecuencia exige ajustar el control de brillo. No es un problema grave, pero llama la atención. Una de las entradas más relevantes del menú es el ajuste dinámico de la retroiluminación, que permite, gracias al uso de los LED, lograr un impresionante nivel de negro en los modos activos (básico, mejor consumo y mejor imagen).
Una vez puesta en marcha y debidamente ajustada, lo primero que llama la atención es el alto nivel de prestaciones de procesado de imagen, obtenido en esta ocasión por el sistema Perfect Pixel HD. Sometida a los habituales discos de tortura de HQV en todas sus versiones (DVD PAL, DVD NTSC y Blu-ray) es capaz de superar prácticamente todas las pruebas de desentrelazado sin despeinarse. En el caso de los discos de definición estándar, los únicos peros que le pude encontrar fueron una detección de cadencia 2:3 ligeramente más lenta de lo deseable que deja escapar algún leve “moire” y la aparición de algún diente de sierra en los ángulos más complicados, el resto simplemente perfecto. Otro tanto cabe decir sobre la puntuación obtenida con el disco Blu-ray, pasa todas las pruebas de desentrelazado con la máxima nota. En cuanto a la reducción de ruido, se puede usar en la posición mínima, pero enseguida aparece el efecto “difuminado”, por lo que personalmente no recomiendo su uso.
Una de las aportaciones del sistema Perfect Pixel HD es la mejora de la resolución de la imagen en movimiento, otro de los tradicionales puntos débiles de los paneles LCD. La opción encargada de esta función recibe el nombre de “HD Natural Motion” y dispone de tres niveles de actuación, apagado, mínimo y máximo, logrando desde el mínimo una contundente mejora, pero… a un precio. Casi todos los sistemas de este tipo recurren a la interpolación de imágenes para obtener esa mejora, que tiene el efecto secundario de sustituir la cadencia cinematográfica por algo muy parecido a lo que se obtendría con una cámara de vídeo doméstica y produce la impresión de que la película está “acelerada”. Evidentemente, será el gusto personal de cada uno el que deba decidir entre cadencia original y menor definición en movimiento o una elevada resolución pero con cadencia “vídeo”. Si bien, cabe la opción de sólo emplearlo, por ejemplo, para ver la TDT y desactivarlo para ver DVD o BD al ser ajustable por entrada.
La imagen que es capaz de producir la 9803 es, sin lugar a dudas, la mejor que he podido ver nunca en un LCD, incluso la pérdida de color y contraste en ángulos de visionado superiores a 90o es bastante mejor de lo habitual. Gracias al sobresaliente procesado y escalado de imagen, a la hora de ver canales de televisión digital con buena calidad se puede llegar hasta disfrutar de ellos, algo poco habitual en un panel LCD “Full HD”, lo que dice mucho de nuestra invitada de hoy. En su folleto publicitario podemos encontrar que dispone de “Wide Color Gamut”, es decir, que su gama de color es más amplia de lo normal y al mismo tiempo cuenta con un procesado de 17 bits por canal (2.250 billones de colores), y como se puede ver en el gráfico CIE del recuadro de análisis y calibración, todos los puntos de color se encuentran por fuera de los correspondientes al estándar Rec709 de la alta definición e incluso (no se muestra) a los del estándar PAL (ITU/EBU). Al mapear el color a una gama más extensa se produce uno más saturado y vivo que entusiasmará a gran parte de los usuarios por su mayor impacto visual. No obstante, los videófilos que busquen una imagen “precisa” echarán en falta una opción de menú que permita un gamut más ajustado a las normas antes mencionadas. Con la magnífica base de un negro profundo, unos colores con “pegada” y una nitidez altísima, reproducir un BD se convierte en una experiencia adictiva, mucho más satisfactoria que con cualquier LCD tradicional y peligrosamente cerca de lo que es posible con un panel de “referencia” como la LX5090H de Pioneer. Finalmente, no hay que olvidar las excelencias del Ambilight, en este caso en su versión Spectra 2, que en una habitación oscura contribuye a crear una mayor sensación de profundidad y contraste.
Si la imagen de la 9803 es encomiable, el sonido tampoco se queda atrás. Además de lograr niveles de volumen elevados sin incurrir en distorsiones, manteniendo buena claridad en los diálogos gracias a unos medios y agudos equilibrados, es capaz de producir unos graves sorprendentes para el tamaño de los transductores incorporados.
CONCLUSIÓN
Aunque el coste de adquisición de los LCD que emplean iluminación por LED es muy superior al de sus primos convencionales, el nivel de prestaciones que aportan respecto a ellos también es mucho más alto en aspectos muy importantes como el nivel de negro, ángulo de visión útil o contraste real. Por su precio, los actuales LED se encuentran dentro de las gamas altas de cada fabricante y, por tanto, además de las prestaciones, suelen incluir mejores acabados y más funcionalidades que otros modelos más económicos, lo que también debe ser tenido en cuenta a la hora de valorarlos. Prescindiendo del aspecto “monetario”, la valoración de esta nueva tecnología no puede ser más positiva al eliminar algunas de las carencias más importantes de los LCD tradicionales. En el futuro, a medida que ésta evolucione hacia mayores números de elementos LED y sea posible regular más eficazmente la intensidad de los mismos, nos podemos encontrar con un serio rival incluso para tecnologías como OLED.
La 42PFL9803H/10 de Philips es un producto muy equilibrado, cuenta con grandes virtudes y escasos defectos, de los que ninguno es especialmente grave. La elevada relación precio/pulgadas es su principal inconveniente, pero si se dispone de presupuesto y lo que se busca es ante todo un buen nivel de prestaciones es una opción muy a tener en cuenta.
Gonzalo Condés de Bethencourt, Senior Manager PR Iberia Media & Campaign Evaluation Sr. Manager.
La nueva tecnología de retroiluminación LED de Philips es todo un hito en la evolución continua de nuestra gama FlatTV. El nuevo Philips Ambilight 42PFL9803/10 no sólo incorpora la exclusiva tecnología de retroiluminación Philips LED LUX, sino que también integra otras revolucionarias tecnologías de Philips, como Perfect Pixel HD Engine de nueva generación, y el exclusivo sistema Ambilight Spectra. Todos estos elementos se han combinado en un estilizado diseño que convierte a este televisor en un equipo imprescindible para los consumidores que demandan la mejor experiencia de cine en casa.
Philips 42PFL9803H/10, Mucho más que una evolución
Ficha técnica
RESOLUCIÓN 1920 x 1080 píxeles. CONTRASTE DINÁMICO 2.000.000:1. BRILLO 500 cd/m². CONECTIVIDAD 3 x entradas HDMI 1.3, 1 x entrada de vídeo por componentes, 2 x SCART (RGB), Sintonizador DVB-T (MPEG2). POTENCIA AUDIO 2 x 15 W. CONSUMO MÁXIMO 270 V. DIMENSIONES (con soporte) 1.163 x 786 x 310 mm. PESO (soporte incluido) 36,5 kg. DISTRIBUYE Philips (900800655).
Precio: 2499 €
