Panasonic TH-42PZ70E, El cine 1.080p cuando quieras
A MEJORAR
- Hoy por hoy este Panasonic se convierte en una de mis elecciones favoritas. Hay quien lo supera en calidad, pero no en pecio.
- Precio: 1999 €
- Valoración de los especialistas: 6
- Texto: Ramon Sendra
Una de las presentaciones más esperadas en la pasada edición de la IFA tenía como protagonista a la japonesa Panasonic. No defraudó y fueron 4 los nuevos televisores de plasma Full HD que se presentaron, en 42, 50, 58 y 65” de diagonal. Asimismo, anunció que recurría al LCD para ofrecer un modelo 1.080p en diagonales de 37” (a la espera de que puedan desarrollar, como así anunciaron, paneles de plasma de menor diagonal y alta resolución). En el caso de los televisores de plasma, por exigencias del mercado, existen modelos analógicos y digitales, en referencia a la inclusión o no de un sintonizador de TDT integrado.
El invitado a estas páginas es el modelo “básico” (por decir algo) de plasmas Full HD, ya que, además, se incluye dentro de la serie PZ70 (los modelos de 58 y 60” son de la serie PZ700). Aun así, el modelo de 42” mantiene un precio de venta tremendamente atractivo, convirtiéndose, de nuevo, en un perfecto candidato para una inmensa mayoría de aficionados. Y es que lo que ahora me toca hacer es justificarles que, en mi opinión, éste es uno de los mejores televisores del momento, sólo superado por modelos de mayor precio (y en algunos casos, de superior calidad). Pero son ligas diferentes, por lo que su atractivo precio y sus prestaciones lo hacen casi único.
No sólo destaca por su resolución nativa de 1.080 píxeles, sino también por otros aspectos distintivos. Por ejemplo, nos encontramos con la evolución de la tecnología de procesado V-Real, ahora bautizada como V-Real 2 y que, en el caso de los modelos Full HD, se supera a sí misma con la versión V-Real PRO 2. Entre las prestaciones que dicha tecnología consigue debo destacar, por peso propio, su relación de contraste de hasta 10.000:1, dando carpetazo definitivo a los éxitos que el LCD parecía ostentar en solitario (aunque, es verdad, que Pioneer ya nos sorprendió no sólo con una relación de contraste superior, sino con una calidad de imagen sin paliativos).
Siguiendo la moda iniciada a principios de año por algunos fabricantes y de la que ya dimos cuenta en otros bancos de esta marca japonesa, Panasonic vuelve a destacar su función Viera Link, cuyo objetivo es facilitar la comunicación entre diferentes dispositivos audiovisuales siempre y cuando se conecten vía HDMI. De esta manera, cuando encendamos el lector de DVD-Video (si es compatible con este sistema) automáticamente lo hará también el televisor, se elegirá la entrada correspondiente, así como las configuraciones más adecuadas. Más fácil, imposible. O eso creemos hoy por hoy. En cuanto a conectividad, este televisor está correctamente dotado. Viene con dos entradas HDMI, una VGA y otra de vídeo por componentes, junto a la habitual ristra de conexiones de calidad menor (SCART RGB incluida). Suficientes para un modelo de esta categoría.
El diseño es muy simple, lo que no le resta ni un ápice de atractivo. Sencillas líneas que consiguen esconder totalmente el sistema de reproducción de audio. Con pedestal incluido ocupa poco, por lo que no será un armatoste que desentone en nuestro salón. El mando a distancia sigue siendo el característico de la marca, fácil de utilizar y bastante cómodo. Pero muchas veces da la sensación de que es muy sensible en la emisión (o recepción) de los comandos IR, puesto que debemos apretar ligeramente más tiempo los botones para que el aparato reaccione.
PRUEBA DE IMAGEN
El televisor dispone de un sintonizador digital bastante bueno, aunque crítico con señales de poca intensidad. Hay otros televisores en el mercado que lo superan en este aspecto, pero donde este Panasonic se muestra muy fuerte es en el escalado de las imágenes que sí puede mostrar. Gracias a sus 1.080 píxeles de resolución, el escalado de las “penosas” imágenes que nos llegan a través de las ondas hertzianas se muestran con casi ningún defecto en pantalla, superando, por ejemplo, el mismo resultado con el Pioneer que analicé para ustedes en el número de septiembre. No detecté dientes de sierra ni en movimientos ni en cambios bruscos. Las gradaciones son sensacionales y, de verdad, da la sensación de que no estamos disfrutando de una imagen de vídeo de apenas 576 líneas. Esto incluye el paso de entrelazado a progresivo.
Los ajustes de imagen disponibles para el usuario, como suele ser habitual en Panasonic, son muy justos, a diferencia de uno de sus competidores más directos, Pioneer, que ofrece un sinfín de posibilidades en el apartado de configuración. Pero los de nuestro invitado nos permitirán ajustar algunos aspectos decisorios, entre ellos brillo y contraste. Aunque las diferencias entre los valores de fábrica y los que ofrecía el ajuste vía DVE son muy pocos, considero necesario realizar este paso.
Una vez calibrado, uno se sorprende por dos aspectos: la calidad de imagen en general, y también una falta de brillo, debido, en mi caso, a la comparación directa con el Pioneer que analicé con anterioridad. Este Panasonic ofrece una paleta de colores realmente compacta, puesto que consigue una perfecta escala de grises de más de 4.000 pasos. Esto permite obtener diferencias de color donde antes sólo podíamos apreciar uno, otorgando mayor dinamismo visual a las imágenes. A ello debemos sumarle una muy buena profundidad, acentuando el deseado efecto de tridimensionalidad.
Si con señales en TDT el escalado a 1.080p más que un problema supone una clara ventaja, qué decir cuando elegimos como fuente un lector de DVD-Video. La superior cantidad de líneas ayuda a un procesado de vídeo todavía mejor que acentúa todas las positivas propiedades de este Panasonic. Pero donde realmente se muestra arrogante es con señales en pura alta definición (conté con el concurso del Blu-ray de Sony). Ofrece imágenes de muy alta calidad, con una definición asombrosa y una paleta de colores totalmente controlada. Se muestra eficiente en imágenes brillantes y genial en escenas oscuras. Muy buen nivel de negros, todavía mejorable, pero sin duda ejemplar en muchos sentidos. La calibración mediante el DVE siempre aconstumbra a reducir sensiblemente el brillo del televisor, sobre todo cuando nos disponemos a hacerlo para películas. El perceptible bajo brillo que detecté con señales de televisión vía TDT ahora se convierte en ventaja: no hace falta reducir el nivel de brillo, por lo que los negros no se ven alterados. Un equilibrio perfecto que hizo que en muy pocos minutos más que analizar el televisor pasara el tiempo disfrutando de la imagen.
Pero lo que más me sorprende es su precio. Le otorgo nuestra máxima calificación puesto que ésta define la relación entre calidad y precio, y estoy convencido de que, por menos de 2.000 euros, será imposible que obtengamos un televisor capaz de ofrecer una calidad de imagen como la de este Panasonic. Sin duda, habrá otros televisores con características mejores, prestaciones envidiables y precios distintos; pero todos ellos tienen este TH-42PZ70E como un auténtico rival casi imposible de superar.
Para terminar, otra excelente noticia: es compatible con señales en 24p, lo que hace grande el disfrute cinematográfico. Las ventajas ya las conocen.
Jordi Rincón, Product Manager de VIERA Panasonic.
El lanzamiento mundial de la serie Viera PZ70 Full HD 1.080p con una resolución de 1.080 líneas progresivas demuestra la larga experiencia de Panasonic en el mundo de la televisión. Nuestros ingenieros han demostrado que era posible producir un panel con 1.920 x 1.080 píxeles autoiluminados y tecnología de plasma en una pantalla de tan sólo 42”, algo impensable hace tan sólo unos años. Nuestro liderazgo mundial en la fabricación y venta de televisores de plasma se explica por la continua inversión en I+D+i que nos permite fabricar productos revolucionarios que cumplen con las expectativas de los clientes más exigentes a un precio adecuado. La gama Full HD de Panasonic se completa con los reproductores Blu-Ray, las vídeocámaras HD y las cámaras de fotografía digital LUMIX.
A MEJORAR
Aunque demuestre en este artículo un enorme entusiasmo por este televisor (básicamente por sus excelentes resultados y, sobre todo, por su más que atractivo y demoledor precio), no se escapa de algunas incidencias no menos importantes.
Una de ellas, y bien clara, es el sonido. Aunque, como siempre, uno se acostumbra rápidamente a lo que hay, una comparación directa del sonido de este Panasonic con otros televisores de similares características da como perdedor a nuestro invitado. Claro que, a cambio, es verdad que los altavoces son invisibles. Ya saben: ¿estética o prestaciones?
Por otro lado, la función Viera Link sólo funciona con aparatos del mismo fabricante (al igual que hacen la mayoría de sus competidores). Estaría bien que se introdujera un único estándar en este sentido para permitir que el usuario elija los aparatos que quiera sin renunciar a esta más que atractiva prestación.
El descodificador de TDT no es compatible con señales MPEG-4, lo que seguramente lo hará inútil si finalmente se elige este formato para las señales en alta definición transmitidas vía terrestre. No sabemos si bastará con una actualización del firmware, pero mucho nos tememos que no.
Panasonic TH-42PZ70E, El cine 1.080p cuando quieras
Ficha técnica
TIPO Panel de plasma G10 de 1.920 x 1.080 píxeles de resolución. RELACIÓN DE CONTRASTE 10.000:1. NIVEL DE GRISES 4.096. SINTONIZADOR TDT y analógico integrados. CONECTIVIDAD 2 entradas HDMI, vídeo por componentes, S-Video, vídeo compuesto, PC, entre otros. DIMENSIONES 1.134 x 688 x 330 mm (sin pedestal). PESO 35 kg (sin pedestal).
DISTRIBUYE Panasonic (902153060).
Precio: 1999 €
