Philips 47PFL7603D, Luz, imagen y sonido
PROCESADO DE VÍDEO
- Hace no mucho tiempo era impensable adquirir un panel de 47 pulgadas por lo que cuesta este modelo y, menos aún, con el nivel de prestaciones que ofrece.
- Precio: 1999 €
- Valoración de los especialistas: 5
- Texto: Javier SAIZ
Tras haber probado el mes pasado uno de los máximos exponentes actuales de la tecnología plasma, la Panasonic 42PZ80, en esta ocasión le toca el turno a un televisor de la principal tecnología rival, la Philips 47PFL7603D/10, que utiliza un panel LCD con 1920 x 1080 píxeles de resolución.
Los paneles LCD se han hecho con el mercado de visualizadores de menos de 37” de forma prácticamente absoluta, con la salvedad de algunos televisores tubo de rayos catódicos que aún es posible encontrar pero en los niveles más bajos de precio y calidad. Para diagonales superiores a esas 37”, afortunadamente existe un mayor abanico de posibilidades gracias a tecnologías como los paneles de plasma u otras diversas empleadas en los retroproyectores (SRXD, DLP, D-ILA, etc.).
A pesar de contar con innegables ventajas, la tecnología LCD presenta también desventajas significativas respecto a sus rivales (todas ellas comentadas en las páginas de esta revista en más de una ocasión), como son unos niveles de negro poco profundos, curvas de color mejorables o la definición de la imagen en movimiento, por poner algunos ejemplos. Muchos de estos problemas se han ido paliando o solucionando a lo largo de su evolución, gracias a paneles con menor tiempo de respuesta y mejores electrónicas de gestión. Sin embargo, otros tienen más difícil solución, como es el caso del nivel de negro, que afecta significativamente a la calidad de imagen percibida y al contraste real que se puede obtener con estos paneles y aunque ha habido una mejora importante en los últimos años, aún queda camino por recorrer. Algunos fabricantes han recurrido a emplear la iluminación mediante LEDs, en lugar de los tradicionales fluorescentes, con el fin de controlar mejor las fugas de luz y obtener un negro más profundo y por tanto un mayor contraste, pero es una solución costosa y tampoco erradica completamente el problema. Philips por su parte recurre, además de mejoras en los paneles, a un sistema de iluminación ambiente para aumentar la sensación subjetiva de mayor profundidad del nivel de negro.
Pasando al visualizador objeto de este banco, comienzo por comentar que el diseño de la Philips 47PFL7603D recuerda al de los productos de Apple, muy limpio y con detalles de “diseño” como son: el embellecedor transparente que forma el marco exterior del panel, la esbelta peana con un gran LED blanco que nos indica que el televisor está encendido o la combinación de colores (negro brillante en el frontal y blanco brillante en la parte posterior).
La conectividad que ofrece este visualizador es correcta. La parte de imagen cuenta con tres conectores HDMI compatibles con la revisión 1.3, una entrada de vídeo por componentes, dos tomas SCART (ambas aceptan señales en formato RGB) en la parte posterior, a los que hay que añadir otra toma HDMI, más las habituales S-Vídeo y vídeo compuesto en un lateral. En lo que respecta a la conectividad de audio, es una lástima que sólo se acepten señales de audio digital a través de los conectores HDMI. Al no disponer de entradas S/PDIF es imposible conectar la salida digital de un lector DVD o un HTPC y no queda más remedio que conformarse con utilizar la salida estéreo analógica, ya sea a través de los conectores RCA de la parte posterior o del minijack que se encuentra en el lateral. Sin embargo, lo que sí que es posible es conectar la salida digital de la pantalla a un amplificador o, incluso, la salida analógica.
A la hora de comenzar la puesta en marcha, se echa en falta que el mando a distancia no disponga de algún tipo de iluminación para poder leer bien los nombres de las teclas en penumbra o a oscuras, pero al menos cuenta a su favor su pequeño tamaño y ligereza.
Al encender por primera vez la Philips, se inicia la configuración y sintonización de canales. Todo el proceso se realiza mediante un asistente que nos va guiando a través de una serie de preguntas sencillas para ajustar todas las opciones de configuración a nuestro gusto personal. La configuración obtenida en mi caso hacía uso de todas las opciones de mejora de la imagen de que se dispone, Pixel Plus, HD Natural Motion, contraste dinámico, reducción de ruido, ajuste automático, etc. Es muy posible que a la gran mayoría de los posibles usuarios este resultado les parezca bastante espectacular, y de hecho lo es, pero personalmente encontré la imagen bastante poco natural en casi todos los aspectos, nitidez exagerada, movimiento tipo “vídeo” o luminosidad excesiva. Además de la calibración inicial automática, en el menú es posible encontrar cuatro modos llamados “Smart Settings” que proporcionan ajustes preestablecidos para cada tipo de contenido o condiciones de luz, y, de ellos, el modo “Cinema” realiza unos ajustes muy correctos para el visualizado de películas.
Recurriendo a los discos de Digital Video Essentials para afinar la configuración, tras haber dejado el brillo y contraste en su punto correcto, encontré que la decodificación de color no muestra los colores secundarios correctos. En concreto, el magenta y el amarillo presentaban más intensidad de la debida lo que, por ejemplo, se traduce en tonalidades de piel un poco menos naturales de lo que sería deseable.
En las especificaciones de este modelo el fabricante no incluye el contraste nativo, anunciando únicamente el contraste dinámico, que en este caso asciende a unos “sonoros” 30.000:1. Para lograr estas cifras, los paneles de cristal líquido recurren a niveles muy altos de luminosidad para compensar unos niveles de negro no tan profundos como sería deseable. La Philips 47PFL7603D añade, como he comentado más arriba, el sistema Ambilight que mediante la iluminación de los laterales crea una sensación subjetiva, que no real, de un mejor nivel de negro a costa de perder un poco de sensación de luminosidad. Como ésta alcanza un nivel muy alto, el resultado, salvo en las escenas más oscuras, es bastante bueno. Es precisamente en esas escenas oscuras, cuando el negro y los grises muy oscuros ocupan la mayor parte de la pantalla, en las que la tecnología LCD muestra sus límites y este modelo, a pesar de lograr un muy digno resultado comparado con otros paneles basados en la misma tecnología, no llega a los niveles de las Pioneer o Panasonic de plasma de última generación. También hay que señalar que la luminosidad varía sensiblemente con la posición y ángulo de visionado, por lo que es importante poder situarla enfrente de nuestra posición de visionado y a la altura adecuada si queremos obtener la mejor imagen posible.
En esta ocasión, en lugar de recurrir al habitual disco de HQV para las pruebas de procesamiento de señales entrelazadas, usé el disco incluido en el procesador VP50 de DVDO. Este disco incluye, además de las imágenes sintéticas que hacen fácilmente apreciables los fallos de procesado, un buen número de secuencias de imágenes reales capaces de poner en apuros a los chips menos dotados. Una de estas secuencias muestra primeros planos en movimiento de la arboladura de un barco, con un elevadísimo número de cabos atravesando la imagen en todos los ángulos imaginables. En otra podemos ver unas secuencias de un partido de hockey sobre hielo grabado en vídeo y también con abundantes diagonales atravesando la imagen como la barrera de cristal que separa las gradas de la cancha de juego. En estas complicadísimas pruebas, la puntuación que obtiene este visualizador es de un aprobado justo por ser incapaz de eliminar gran parte de los problemas típicos de desentrelazado. De hecho, viendo emisiones de TDT o analógicas es habitual la aparición de esos jaggies e incluso ocasionalmente también del combing. En su defensa, hay que añadir que muy pocos visualizadores que no sean de gama alta o muy alta incluyen procesadores capaces de superar estas pruebas o de mostrar contenido entrelazado completamente libre de defectos.
En el caso de suministrar señales de resolución inferior a la nativa, el panel hace su propio escalado, y, en algunos casos, llega a aplicar un overscan de hasta aproximadamente un 4% que no es posible compensar. Si se suministra una señal de resolución igual a la nativa se habilita en el menú la opción unscaled y es posible obtener un mapeo 1:1.
El repertorio de programas de mejora de imagen de este panel incluye los mencionados Pixel Plus 3 HD y Perfect Natural Motion. El primero tiene por objetivo aumentar la nitidez aparente y el segundo la de fluidez del movimiento. En general, no suelo ser muy partidario de este tipo de funcionalidades, porque en ocasiones introducen otros defectos que pueden ser peores que los beneficios aportados. En el caso del Pixel Plus, puedo decir que, además de aportar una mejora de la imagen, no añade efectos negativos visibles, punto a favor. La nitidez que alcanza este panel es impresionante, con una buena fuente como mi habitual combinación de lector DVD y procesador de vídeo, la calidad obtenida es impresionante, de hecho, el salto a la alta definición, incluso a corta distancia de visionado, no me ha resultado tan grande como en otras ocasiones. Hay, indudablemente, un mayor nivel de detalle en los segundos planos, el color es más natural, y en general se nota que la imagen es más “correcta”, pero los que tengan grandes colecciones de discos en formato DVD no sentirán tanta prisa para sustituirlos por las correspondientes versiones Blu-ray si disponen de un buen reproductor de DVD. En el caso del Perfect Natural Motion, su utilidad va a depender mucho del gusto del usuario. Una vez activado este sistema, convierte el contenido de origen cinematográfico a algo parecido a lo que se obtiene con una cámara de vídeo. Es cierto que impide que aparezca el judder pero, como en mi caso, habrá quien prefiera mantener la cadencia original que, en cualquier caso, tampoco presentó ese defecto en ninguna de las pruebas que realicé con el HTPC configurado a 1080p24.
La sección de audio de la Philips recurre a un convencional equipo estéreo de dos altavoces alimentados por un amplificador de 15 vatios por canal. Los transductores están situados en la parte posterior del panel, lo que permite un diseño del frontal más limpio pero, por el contrario, limita la respuesta de las frecuencias medias y altas. Al mismo tiempo, el pequeño tamaño de los transductores restringe la respuesta de las frecuencias más graves. Por todo ello, para una visualización crítica, a poco que seamos exigentes, se hace imprescindible recurrir a un equipo de sonido externo. Por otra parte, si en el contenido que visualizamos el sonido no es tan crítico como parte de la experiencia audio visual, como pueda ser el caso de noticias o concursos, la calidad de sonido es suficiente y la inteligibilidad de los diálogos es buena.
CONCLUSIÓN
Teniendo en cuenta su precio y características, la Philips resulta un equipo con una buena relación calidad/precio. Hace no mucho tiempo era impensable adquirir un panel de 47 pulgadas por lo que cuesta este modelo y, menos aún, con el nivel de prestaciones que ofrece. Para los amantes de la tecnología LCD, la Philips 47PFL7603D/10 es una opción muy a tener en cuenta.
Gonzalo Condés de Bethencourt, Product Manager Iberia – Philips.
Philips apuesta por el diseño como refuerzo a la calidad de sus televisores a la hora de crear los nuevos televisores FlatTV. Conscientes de que los consumidores actuales buscan televisores que resulten excepcionales y únicos, Philips da respuesta a esta necesidad con el televisor 47PFL7603D, que ofrece la máxima experiencia visual gracias a la tecnología Ambilight, exclusiva de Philips, una gran calidad de imagen con Píxel Plus 3 HD, excepcional calidad de sonido gracias a la tecnología wOOx y un diseño minimalista que se palpa en cada curva de la arquitectura del producto.
PROCESADO DE VÍDEO
A fecha de hoy, la mayor parte del material visual disponible, ya sean emisiones digitales o analógicas, ya sean discos DVD, sigue siendo almacenado y trasmitido en formato de definición estándar entrelazada. Sin embargo, hay muy pocos sistemas (televisores, lectores de DVD, etc.) que sean capaces de obtener el máximo partido de ese material, aplicando un buen procesado y escalado del mismo que elimine todos los defectos que le son inherentes. Aunque en el momento en que se popularice y universalice la alta definición, especialmente los formatos progresivos, este problema dejará de tener relevancia, hasta entonces es fundamental que los equipos dispongan de procesadores capaces de optimizar la señal. Sin embargo, es complicado encontrar equipos que sean capaces de superar las pruebas incluidas en discos como el de HQV con la máxima puntuación o siquiera una “buena” puntuación. Aunque muchas de las pruebas que incluyen estos discos son sintéticas y pocas veces se presentan en la realidad, sería muy útil que existiese una batería de pruebas estándar (o incluso el propio disco de HQV) que los fabricantes pudiesen utilizar para incluir la puntuación obtenida por su producto como un dato fundamental dentro del conjunto de sus especificaciones, y que nos ayudase a los potenciales compradores a la hora de adquirir el producto.
Philips 47PFL7603D, Luz, imagen y sonido
Ficha técnica
TECNOLOGÍA Panel LCD de 119 cm de diagonal (47”) con 1920 x 1080 píxeles de resolución. CONTRASTE DINÁMICO 30.000:1. BRILLO 500 cd/m². CONECTIVIDAD 3 x entradas HDMI 1.3, 1 x entrada de vídeo por componentes, 2 x SCART (RGB), Sintonizador DVB-T (MPEG2). POTENCIA AUDIO 2 x 15 W. CONSUMO MÁXIMO 270 W. DIMENSIONES CON SOPORTE 270 W. DIMENSIONES 395 x 112 x 300 mm. PESO CON SOPORTE 36,5 kg. DISTRIBUYE 902888784).
Precio: 1999 €
