Samsung UE46C7000, Reality Bites
- Hablamos de una pantalla de 46” de diagonal con un diseño externo sencillamente arrebatador, rematado por un espesor de panel de tan sólo 3 cm.
- Precio: 1999 €
- Valoración de los especialistas: 5
- Texto: Javier GUERRA
Si echamos la vista atrás en la historia de la fotografía y, más tarde, en la de la cinematografía, podremos comprobar que los primeros intentos para tratar de reproducir el mundo en tres dimensiones -primero en papel y luego en película- datan de 1838 y se refieren a los experimentos de Mr. Wheatstone y su StereoScope. Desde entonces y hasta nuestros días, enumeramos no menos de 30 intentos de acercamiento al mundo de las tres dimensiones, con una particularidad que la hace especialmente interesante en este momento. Cada 60 años aproximadamente, parece claro que todo el desarrollo de la tecnología 3D quiere dar el salto al entorno doméstico y, así, en torno a 1890, se produjo el primer acercamiento. Posteriormente, en 1950 volvió a producirse un pico importante seguido de nuevo por otros 60 años de valle que justo acaban en este inicio de la década que nos está tocando vivir. A la vista de los últimos acontecimientos, todo parece indicar que esta vez sí, la cosa va en serio y la televisión en 3D ha venido para quedarse definitivamente. Es indudable que uno de los factores que han acelerado este proceso ha sido el tremendo éxito cosechado por James Cameron y su película Avatar, que, al margen de su discutida calidad artística, merece el reconocimiento de cualquier aficionado por haber sido capaz de cambiar sustancialmente el panorama audiovisual del planeta. No hay que olvidar que ha provocado, de una parte, la adaptación masiva de los cines comerciales a la tecnología 3D y, por otro lado, más importante si cabe, una apuesta decidida de los grandes fabricantes asiáticos de dispositivos de visualización por intentar que cada hogar pueda disfrutar de esas mismas sensaciones con su televisor doméstico.
No es de extrañar, por tanto, que haya sido el mismísimo James Cameron quien ha hecho de padrino en la presentación mundial de la nueva línea de televisores con tecnología 3D que la multinacional coreana Samsung viene comercializando desde la primavera de este año.
TOMA DE CONTACTO
Gracias a esa parte de la mercadotecnia que los expertos denominan branding, existe una idea absolutamente equivocada en la mente del gran público en torno a los televisores que incorporan un sistema de iluminación por LED. Probablemente, el grueso de nuestros lectores esté bien informado, pero permítanme aclarar que actualmente, y en términos de fabricación masiva, sólo existen dos tecnologías de visualización para televisores. Por un lado, la tecnología de plasma que Samsung utiliza para sus aparatos de más alta gama y con mayores tamaños de pantalla y, por otro lado, la tecnología de visualización LCD, que puede estar equipada con un sistema de iluminación fluorescente tradicional, o bien retroiluminada por dispositivos LED. En cualquier caso, y sin entrar más a fondo en las distintas modalidades de iluminación LED existentes, ha de quedar claro que estamos hablando de un televisor LCD, en el que, gracias a la iluminación LED, se consiguen minimizar los inconvenientes de esta tecnología sin perjuicio de sus ventajas.
La construcción y el acabado de esta nueva serie 7000 de Samsung es una prueba clara de cómo, año tras año, se avanza inexorablemente en el mundo de los televisores en términos de estética y adaptabilidad al hogar. Hablamos de una pantalla de 46” de diagonal con un diseño externo sencillamente arrebatador, rematado por un espesor de panel de tan sólo 3 cm. Puedo dar fe de que un adulto sin ayuda puede manejar sin demasiados problemas este televisor, gracias principalmente a su peso de tan sólo 19 Kg con soporte incluido. Cuando retiré de su ubicación habitual mi plasma de 42” de hace cuatro años para dar cabida a nuestra invitada, (gracias a la generosidad de Samsung he podido seguir en 3D el exitoso desarrollo de nuestra selección de fútbol en el Mundial de Sudáfrica), no podía dar crédito de la severa dieta de adelgazamiento que han seguido estos aparatos.
Para completar toda la batería de pruebas necesarias en este primer acercamiento de la tecnología 3D al entorno doméstico, Samsung puso a nuestra disposición un conjunto de aparatos que incluía un lector de Blu-ray 3D ready BD-C6900, un servidor con disco duro que incluía numerosos clips en 3D y cuatro pares de gafas activas para la visualización de eventos en tres dimensiones. Por nuestra parte, incluimos en la instalación un receptor iPlus del operador nacional Digital +, al que desde estas líneas quiero reconocer su compromiso con los usuarios ávidos de tecnología de última generación. No en vano, ha tenido la valentía de programar diez partidos del Mundial de Sudáfrica en 3D, -por supuesto, en alta definición- además de grabar con esta tecnología el concierto de Bunbury que se estrenará próximamente en salas comerciales, todo ello teniendo en cuenta el escaso parque de televisores preparados para estas emisiones disponibles en nuestro país. ¡Bravo!
Al exquisito acabado del panel le acompaña un no menos lujoso mando a distancia donde se combinan los cromados, el color negro y el aluminio pulido, que ofrece un tacto muy agradable gracias a sus teclas sensitivas. Resulta de gran ayuda el sistema de retroiluminación de dichas teclas cuando lo usamos en la oscuridad. Lástima que la errónea disposición de algunas de ellas invite a equivocarse en algunas ocasiones, sobre todo al utilizarlo de forma intensiva durante una calibración exhaustiva de la unidad.
El menú de usuario es sin duda uno de los más completos de cuantos he tenido ocasión de utilizar. Además de incorporar las funciones habituales de cualquier display de última generación, incorpora alguna importante novedad que hará las delicias de los aficionados más exigentes que estén dispuestos a trabajar para conseguir una calibración del máximo nivel. Entre estas novedades, podemos destacar la inclusión de unos patrones para los ajustes básicos de brillo, contraste, color, tinte y nitidez. Se incluye también la función RGB Only, que permite presentar en pantalla cada uno de los tres colores primarios por separado, para poder detectar cualquier problema del decodificador de color y ajustar perfectamente saturación y tinte general. Otro punto a tener en cuenta es el magnífico resultado que se puede obtener en el ajuste del gamut de color, puesto que el Samsung UE 46C7000 incorpora un sistema de gestión de color (CMS) capaz de manejar en tres dimensiones tanto los colores primarios como los secundarios. Pero lo verdaderamente novedoso para mí fue encontrarme con la posibilidad de ajustar la escala de grises en diez puntos distintos –en intervalos de 10 IRE- en vez de los típicos controles de la zona más oscura y la zona más clara, que en ocasiones deja bastante que desear. De esta forma, hacemos coincidir cada punto de dicha escala con el patrón correspondiente y podemos obtener un balance de RGB impecable, con aporte idéntico de cada primario, consiguiendo una escala sin tacha. Como pedir es barato, a ver si en la siguiente generación se incorpora un control de gama por colores en diez puntos y tenemos el menú de usuario perfecto.
Del apartado de conexiones no hay nada que reprochar, pues contamos con dos baterías de conectores (una en la parte inferior y otra en el costado izquierdo para facilitar su colocación en un soporte pegado a la pared) que admiten todo tipo de conexiones audiovisuales, tanto analógicas como digitales, además de un par de conectores USB capaces de leer contenidos desde un lápiz de memoria o un disco duro y que admiten, entre otros, los tan afamados archivos MKV de alta definición.
PRUEBAS DE VISIONADO
En lo que se refiere al visionado de contenidos tradicionales en 2D, podemos destacar que en la parte positiva, y gracias a la exquisita calibración obtenida, disfrutaremos de una imagen con una colorimetría extremadamente fiel. Personalmente, agradezco y aplaudo sin reservas estas iniciativas para alejarnos de las lamentables condiciones en que se presentan estos aparatos en la mayoría de las tiendas y grandes superficies que pueblan nuestro país. Al mismo tiempo, dispondremos de una imagen completamente libre de artefactos, gracias a la excelente labor que realiza el procesador de vídeo tanto en imágenes de definición estándar como con señales HD, ya sea procedentes de un lector Blu-ray o a través de la sintonización de canales que emitan alta definición nativa. En el debe del aparato podemos cargarle cualquiera de los inconvenientes típicos de esta tecnología, como son el limitado ángulo de visión o la ausencia de un negro decididamente sólido -como el que puede ofrecer un buen plasma- con todo lo que ello conlleva en términos de profundidad de imagen y contraste real. Me ha molestado en cierta forma la aplicación un tanto invasiva del sistema de apagado global de los led para obtener una imagen completamente negra cuando el contenido de la imagen es totalmente oscuro. Creo que el resultado conseguido se aleja bastante del esperado puesto que, al aparecer de nuevo alguna fuente de luz en la pantalla -sobre todo si es de baja intensidad, se hace si cabe más evidente la mejorable profundidad del negro. Por otro lado, también hemos podido percibir el efecto conocido como clouding, que hace referencia a la pobre uniformidad del negro que se aprecia en un visionado completamente a oscuras
Durante la evaluación de las aptitudes 3D de esta primera generación de aparatos, he preferido ser cauto y establecer unos objetivos a cumplir no demasiado exigentes. No en vano, estamos ante el inicio de una nueva raza de televisores que han de lidiar principalmente con la falta de un estándar único, tanto en la forma de emisión como en la forma de recepción, que sin duda nos haría la vida más fácil a todos. Recordemos que, para lograr el efecto 3D, debemos ofrecer a cada uno de nuestros ojos un contenido distinto de forma alternativa, para que se generen distintas señales eléctricas en ambas retinas que viajen por los nervios ópticos hasta el cerebro, donde se conformará la imagen tridimensional. Cuanto mayor sea la separación obtenida, mayor será la profundidad percibida. Para esta misión, podemos utilizar dos métodos distintos. El primero consiste en usar una pantalla con filtros polarizadores y unas gafas igualmente polarizadas para presentar estos contenidos. En cambio, el escogido por Samsung consta de unas gafas activas que van alternando el visionado en uno y otro ojo, de forma sincronizada, con los distintos frames que ofrece la pantalla. Una vez que queda claro cómo reproduce los contenidos 3D nuestra invitada, se puede escoger desde el menú específico entre seis métodos distintos de presentación de las imágenes, en función de su origen. Un ejemplo sería el método Side by Side escogido por Digital Plus para las emisiones de los contenidos anteriormente citados (dos imágenes distintas que ocupan ambas mitades de la pantalla), pero también están disponibles los métodos Arriba y Abajo, Línea a Línea, Tablero de Ajedrez, etc. Por otro lado, también podremos habilitar la función 3D para imágenes de origen nativo 2D que en la reproducción de películas o conciertos no aportan nada en especial pero que, al utilizarlas en la presentación de videojuegos -según la experiencia vivida en primera persona y principalmente a través de esos “locos bajitos” que habitan en mi casa-, contribuyen de forma sensible a mejorar la diversión.
Al reproducir contenidos nativos en 3D, la sensación de inmersión en la acción es decididamente destacable. Los primeros planos en un partido de fútbol, que se obtienen por ejemplo al enfocar a los jugadores en el área durante un saque de esquina, el movimiento de los banquillos o la repetición de las jugadas en planos cortos y detallados llaman poderosamente la atención por la cercanía y la visión tridimensional. Otros aspectos, como los marcadores que aparecen continuamente durante el partido en un extremo de la pantalla, resultan sorprendentes por la rotunda sensación de profundidad que presentan respecto del campo de juego. A la espera de que aparezcan contenidos 3D de origen cinematográfico, nos tuvimos que conformar con el visionado de la película de animación Monstruos contra alienígenas, que resultó igualmente divertida y plena de sensaciones chocantes. En el lado de los inconvenientes, los principales problemas que podemos observar durante el visionado de contenidos 3D son los inherentes al estado actual del desarrollo tecnológico, con una más que sensible merma en la luminosidad de la pantalla, la incomodidad del uso continuo de las gafas -con la fatiga visual que conlleva- y la aparición ocasional de lo que se conoce como crosstalk, que no es sino la percepción de una molesta doble imagen producida por el visionado con el ojo izquierdo de los contenidos adjudicados al derecho, y viceversa. Hay que recordar que las gafas están alimentadas por una batería que es necesario recargar regularmente. De hecho, en algunos momentos, y debido a la tensión vivida durante los partidos del mundial, resulta un poco tedioso esperar a la correcta sincronización de todas las gafas para comenzar el visionado.
CONCLUSIÓN
Samsung ha conseguido crear un televisor LCD capaz de competir de tú a tú con cualquiera de sus rivales que utilizan esta misma tecnología. Aporta, además, unas enormes posibilidades de calibración, que pueden conseguir un perfecto ajuste de la colorimetría conforme al estándar. Si a esto le añadimos la posibilidad real de disfrutar de contenidos en 3D (aún con las limitaciones que conlleva el actual estado embrionario de esta tecnología a nivel doméstico), podemos recomendar sin reserva la serie 7000 de Samsung para cualquier usuario que esté decidiendo en este momento la compra de un televisor LCD con iluminación LED.
NOS GUSTA
Posibilidades de calibración.
Diseño.
Capacidad de reproducción de contenidos 3D.
MEJORABLE
Falta de uniformidad en los negros.
Limitaciones en la reproducción 3D.
Samsung UE46C7000, Reality Bites
Ficha técnica
RESOLUCIÓN 1920 x 1080 p. RATIO DE CONTRASTE DINÁMICO Mega Contrast. CONSUMO DE ENERGÍA (EN FUNCIONAMIENTO) (IEC EDICION 2) 116. CONECTIVIDAD 4 HDMI, 2 USB, 1 Audio S/PDIF, 1 Salida de audio izq./der. (miniconector), 1 Entrada para PC (D-sub) 1 Entrada de audio para PC (miniconector), 1 Entrada de audio DVI, 1 de vídeo por componentes, 1 vídeo compuesto, 1 Ethernet (LAN), 1 Entrada RF, 2 Euroconector. DIMENSIONES (sin soporte) 1.092,3 x 653,2 x 26,5 mm. PESO (sin soporte) 16,8 Kg.
DISTRIBUYE Samsung (917143600).
Precio: 1999 €
