Visualizadores superiores a 36"

Panasonic TH-42PV60, Reacción propia de un líder

  • Estoy seguro de que el nuevo panel G9 de Panasonic no sabrá dejar a nadie
    indiferente.
  • Precio: 2500 €
  • Valoración de los especialistas: 6
  • Texto: Ramon Sendra

Como es habitual en estas fechas venideras, los fabricantes japoneses, que en breve empiezan su año fiscal, presentan paralelamente sus novedades. Entre ellas, Panasonic, que desveló sus propuestas para este año ante la prensa especializada de Europa en un encuentro internacional celebrado en Lisboa a mediados de febrero. Pocos días antes tuvimos la ocasión de poder probar con todo detalle uno de sus 17 nuevos televisores de plasma, una cifra que duplica el total de modelos del año pasado (8). En realidad, Panasonic añade una nueva gama "media" entre lo que antes conocíamos como serie 500 (alta definición) y serie 50 (definición estándar), ahora apodados 600 y 60. El modelo que hemos analizado corresponde a esta nueva posición, cuyas diferencias con el modelo superior son, en efecto, mínimas. Pero la gran pregunta es descubrir qué novedades incorporan todos estos televisores y si, en realidad, son interesantes o únicamente un “refrito” (con mejoras pero sólo testimoniales) de lo conocido. Ya avanzo que el progreso es espectacular.

En Lisboa no tuvieron ningún reparo en defender a toda costa el plasma ante el LCD, dejando a éste sólo disponible en esas pulgadas donde el plasma no puede existir (por debajo de las 37"). De hecho, afianzaron su postura al notificarnos su intención de ampliar sustancialmente el número de paneles que todas sus fábricas podrán fabricar en breve, triplicando la cifra actual; sin dejar de mencionar un espectacular panel de 106" de verdadera alta resolución que nos dejó a todos boquiabiertos, o sus nuevos modelos de 65" y 50" (aunque sólo éste último será más fácil de encontrarlo comercialmente).

Antes de abordar el nuevo producto, realizaron varias encuestas entre los consumidores preguntándoles el principal uso que le darían a su televisor. En resumen, descubrieron que todo se centraba en ver películas y disfrutar de los deportes. Desde un punto de vista técnico, despunta la necesidad de mejorar la reproducción de los negros (y, por tanto, la escala de grises y la colorimetría) y el movimiento (la velocidad debe ir acompañada de una excelente definición). A partir de estos sencillos conceptos diseñaron lo que ya es su novena generación de paneles de plasma, la G9. A grandes rasgos, este nuevo panel consigue un 20 % más de brillo, lo que se traduce en una mejora de la dinámica de la señal.

La escala de gradientes sube de los 2.048 de la generación anterior a los 3.072, así como la relación de contraste que se eleva hasta 10.000:1. Puestos a mejorarlo, también han conseguido reducir en un 35 % el gas necesario para hacerlo funcionar, lo que, amén de convertirlo en un producto más ecológico, significa una nueva mejora en el consumo (que se sitúa en una media de

145 W). Este gas, vale la pena recordarlo, hace que el plasma consiga una vida útil de 60.000 h.

El panel se asocia a un nuevo sistema de procesado de imagen que han bautizado como VReal. Este mismo procesador es el que encontraremos en los paneles de HD verdadera (1.080p), por lo que no extraña que realice el procesado a 1.080p y disfrute de una electrónica muy avanzada. Pocos son los detalles de este nuevo sistema, aunque sabemos que realiza un importante remastering digital, y disfruta de una serie de ventajas dedicadas a mejorar la imagen tanto en nivel de negros como en colorimetría.

Externamente, y quizá entrando algo en el terreno subjetivo, agradezco las nuevas líneas. Si en su momento critiqué bastante el diseño de la primera “generación VIERA”, ahora han dado un giro de 180º, reduciendo el ancho significativamente al disminuir el chasis que recubre el panel. De hecho, da la sensación de que no hay altavoces integrados, cuando en realidad están magníficamente ocultos, casi invisibles. También han retocado las líneas del soporte de pie, mucho más moderno al estilo minimalista de hoy en día.

Además es noticia que, por fin, se hayan atrevido a incorporar un sintonizador digital, pero no en todos los modelos, sólo en aquéllos donde aparece la letra X. La distribución de estos modelos con sintonizador integrado se retrasará algunos meses.

En cuanto a conectividad ya han adoptado el HDMI, incluso con dos tomas en los modelos de alta resolución, ya sean de la gama “media” o “alta”. Cuidado ahora con las nomenclaturas. Si antes el 50 significaba SD y el 500 HD, el 600 ahora sigue siendo el modelo de más alta gama, aunque los modelos que acaban en 60 pueden ser en HD o SD. Éste es el caso del modelo que hemos analizado pues, aun llamándose TH-42PV60, se trata de un modelo de 1.280 x 720 píxeles de resolución, aunque sin sintonizador digital.

En cuanto a conexiones, viene con dos entradas HDMI, SCART, VGA y vídeo por componentes, junto con el resto de entradas menores típicas en los TV. No viene con algunas funciones o características que sólo encontraremos en el modelo superior, como el zócalo para tarjetas SD, funciones PiP de multi pantalla o un sistema de sonido envolvente fantasma integrado.



A PRUEBA



Empecé las pruebas con una señal de televisión convencional. Como siempre, el comportamiento de su sintonizador analógico es muy correcto y agradecí los siempre fáciles menús en pantalla. Con ese tipo de imágenes ya aprecié cierta mejora en el movimiento y, sobre todo, el buen escalado de la imagen. Como mínimo no noté claros macroblocks en planos complicados o cuando los objetos, en movimiento, eran pequeños.

El siguiente paso fue visionar parte de Batman Begins mediante un DV7600 de Marantz, primero vía componentes y luego por HDMI, no sin antes proceder a la calibración con el DVE. De hecho, en el patrón de la escala de grises de este disco me quedé gratamente sorprendido por los resultados. Aspectos difíciles como los primeros grises o el profundo negro que este Panasonic consigue empezaron a animarme bastante. No es que la anterior generación fuera mala (¡ni mucho menos!), pero es que ésta empezaba a gustarme muchísimo más.

Tanto por componentes como vía HDMI (aunque con cierta mejora en el perfilado de los objetos en este último caso) la sensación de cine es magnífica con nuestro invitado. Una perfecta paleta de colores, con su justa saturación, sin que haya ningún color predominante. Y eso que los ajustes durante la calibración tampoco fueron demasiados.

Con señales de alta definición terminé de convencerme: sólo podía otorgarle la máxima puntuación. Casi ningún error, con una perfección al representar las señales que no hubiera imaginado en este televisor de apariencia frágil.

Quizá pueda parecer que exagere un poco con mis valoraciones, pero sin duda recibí un modelo que me dejó muy satisfecho. Aunque el distribuidor en España ya nos avisó de que éste no era un modelo terminado (los “reales” llegarán a las tiendas este mismo mes de marzo), lo que vi en él me ha convencido del alto potencial que esta nueva generación de paneles de Panasonic puede ofrecer. Además, a un precio de venta relativamente muy asequible.


Panasonic TH-42PV60, Reacción propia de un líder

Ficha técnica

Panel: Nuevo panel G9, de 1.024 x 768 píxeles en 16:9, de 42” de diagonal. Relación de contraste: 10.000:1. Sonido: 20 W ( 2 x 10 W, 10 % THD). Conectividad: 2 HDMI, vídeo compuesto, S-Video, PC, vídeo por componentes, 3 SCART (2 RGB). Consumo: 261 W máximo, 0,3 W en espera. Peso: 30 kg. Dimensiones: 1.020 x 704,5 x 95 mm.

Distribuye: Panasonic (902153060).

Precio: 2500 €