Visualizadores superiores a 36"

Philips 42PF9966, Subiendo en espiral

Perfecta imagen

  • Este plasma significa mucho para Philips. Es todo un señor en calidad y prestaciones.
  • Precio: 6999 €
  • Valoración de los especialistas: 5
  • Texto: Ramon Sendra

En el número pasado ya probamos un hermano menor del invitado a estas líneas, el 32PF9986, que además recurría a la tecnología LCD. Ahora, con el 42PF9966, Philips nos propone repasar uno de sus recientes modelos en paneles de plasma, tecnología que parece querer resistirse a deshechar incluso después de apostar fuertemente por el LCD.

Suponemos que a la espera que el LCD consiga mejores resultados en mayores diagonales, el único remedio para conseguir ser líderes en televisión es sacar el máximo partido a la tecnología a su alcance, pero como que no tienen suficiente, añaden un sinfín de soluciones exclusivas a cual de ellas menos interesante. Al igual que el modelo analizado con anterioridad, este Philips disfruta de dos de las prestaciones más novedosas desarrolladas en sus laboratorios: el Pixel Plus 2 y el Ambilight.

El primero es la evolución necesaria que necesitaba su primer Pixel Plus, que tras atizar el mercado con sus resultados no terminó de convencer a algunos por ciertas deficiencias. Pues dicho y hecho, los ingenieros no únicamente han solucionado esos detalles sino que además lo han mejorado. Ahora el escalador es capaz de conseguir mayor resolución, y la definición consigue cotas muy altas. En cuanto al Ambilight, recordar que es un divertido y efectivo ingenio basado en dos juegos de luces laterales colocados en vertical por detrás del panel. Un circuito se encarga de realizar una media del color dominante de la escena y proyecta esa luz a ambos lados del televisor. Colgado en la pared (donde realmente este efecto consigue su máximo explendor), lo que primero parece un invento “divertido” acaba convirtiéndose en algo imprescindible, al conseguir dotar la imagen de una dimensión desconocida. Al proyectar luz por detrás de la pantalla se consigue mejorar el contraste y, por lo tanto, el nivel de negros, efecto secundario (aunque de seguro intencionado) que incide a mejor en la imagen final.



EQUIPADO



La resolución del panel es de 1.024x1.024 píxeles, acercándose agradablemente a los 1.080p que dicen llegará. Pero no disfruta de entrada de vídeo por componentes, lo que dificulta poder utilizar lectores equipados con susodicha salida, aunque sí hay entrada DVI (curiosamente, una entrada que la marca olvida en sus fuentes). Pero por esta entrada sólo podremos alimentarlo con señales 576p y 1.080i (además de las más comunes en ámbito informático), aunque no en 720p o 768@60. Limitación añadida a la ya comentada por la ausencia de la entrada de vídeo por componentes. En cambio, la adición de hasta tres conectores SCART (dos de ellos compatibles RGB), complementa significativamente la posibilidad de poder conectar un amplio elenco de dispositivos de A/V.

El menú de configuración es casi idéntico al que encontré en el panel LCD del número anterior. Al serme más familiar me resultó muy fácil gestionar los canales sintonizados y ajustar los valores necesarios para una correcta visualización de las imágenes, claro está, con la ayuda del “Video Essentials” de Joe Kane. El mando a distancia es muy robusto, de diseño exquisito, acorde con las sencillas y modernas líneas del chasis del plasma.



A PRUEBA



Este Philpis dispone de algunos ajustes básicos importantes, entre ellos brillo, contraste, color, realce, tono, DNR, entre otros. Comunes en otros visualizadores resultan asimismo necesarios, sobre todo tras analizar su comportamiento con discos DVD-Video. Amén de las prestaciones del Ambilight, sigo apostando por apagar el Pixel Plus 2 en DVD-Video.

Activado, aún generando unos colores más contrastados (quizá demasiado), se añaden falsos bordes a la imagen, movimientos más posterizados, atenuando cualquier sensación cinematográfica. De hecho, desactivando el Pixel Plus 2 (pero no el desentrelazado y el Digital Natural Motion) se consigue una imagen muy real, con excelente tridimensionalidad, y fluida sin por ello perder la “calidez” del cine.

En cambio, con imágenes de televisión, se hace necesario recurrir a las mejoras de imagen, entre ellas la Pixel Plus 2. Al jugar con las configuraciones es posible conseguir diferentes resultados adecuados en función de la señal que se esté viendo, reduciendo el ruido digital (causa directa de la mala calidad de la imagen), intentar hacer desaparecer las líneas horizontales fruto del desentrelazado o evitar los molestos perfilados demasiado irreales (por ejemplo, el canal de Antena 3 produce unos muy molestos colores y perfiles que se confuden cuando hay contrastes muy acusados). Como inconveniente implica conocer cómo modificar todas estas opciones y estar a veces variando valores una y otra vez cuando vamos de la señal de antena al DVD y viceversa.

Pero bien calibrada se consiguen unos muy buenos negros (sobre todo cuando se disfruta del Ambilight), junto unos preciosos blancos. Aunque la escala de grises padece el eterno problema de los plasmas (los blancos más blancos y los negros más negros se confunden), los colores son buenos, vívidos y muy realistas.

En cuanto al sonido, poco a mencionar. Incluye salida de previo para subwoofer y entrada de línea para un supuesto canal central. De hecho innecesarias ambas para cualquier aficionado con equipo de A/V. El sonido de sus altavoces nada destacables, pero tampoco criticables. Cumplen con su función sin problemas.

Habrá quien piense que sus más de 6.000 euros son una barrera. Pueden serlo, pero estamos ante un panel de 1.024 píxeles de resolución, con entrada DVI y equipado con los más recientes circuitos de procesado de imagen de la compañía, además del Ambilight. Sus resultados son muy convincentes, tanto con señales de TV como de otras fuentes de calidad como el DVD. Preparado para el futuro, este “top de gama” de la holandesa debe convertirse en punto de mira para quienes quieran calidad en su salón.


Perfecta imagen

El conjunto de procesados que esconde el nombre Pixel Plus 2 incluye un total de 17 procesados, desde el exclusivo Combfilter digital 3D (pionero en el tratamiento de señales PAL) pasando por reductores de ruido y escaladores, con el máximo atractivo de su capacidad de poder aumentar la resolución horizontal, la profundidad de la imagen y el contraste hasta en un 30%. Puede aplicarse sobre todo tipo de señales, incluyendo las de antena PAL, DVD-Video o Alta Definición, aunque como vemos en este banco de pruebas, los resultados son más adecuados cuando peor es la calidad de la imagen. Philips aplica esta novedosa tecnología tanto en paneles LCD, plasma y TRC, sin distinción alguna.

Ambilight se basa en el uso de tres tubos fluorescentes cuya mezcla de colores es capaz de generar una amplia paleta de colores. A efectos del ojo humano, ofrece una sensación de mayor tamaño, y también ayuda a descansar la vista. Es una atractiva solución a la recomendación de no visualizar nunca imágenes de un televisor totalmente a oscuras, intentando conseguir una iluminación por detrás del dispositivo alrededor del 20% del brillo máximo que éste sea capaz de generar. Ambilight y PixelPlus 2 son tecnologías exclusivas de Philips.

Philips 42PF9966, Subiendo en espiral

Ficha técnica

Pantalla: 42 pulgadas, 107 cm visibles; 1.024x1.024 píxeles de resolución.

Brillo: 1.000 cd/m2.

Relación de contraste: 1.000:1.

Sonido: 2x15 W RMS. 2 woofers con tecnología wOOx y 2 tweeters.

Conectividad: S-Video, vídeo compuesto, audio analógico estéreo y salida de auriculares en panel lateral. 3 SCART (2 compatibles RGB). DVI-i (compatible HDMI, RGB-HV).

Dimensiones: 1.105x775x98 mm.

Peso: 42 kg.

Distribuye: Philips Ibérica (902113384).

Precio: 6999 €