Visualizadores superiores a 36"

Panasonic TX-L37D28, Estreno LED de Panasonic

CALIBRACIÓN Y ANÁLISIS

  • El TX-L37D28 es un buen televisor dentro de su categoría, pero cuenta con enemigos formidables dentro de su propia casa como el plasma TX-P42G20, que además tiene un precio más asequible.
  • Precio: 1049 €
  • Valoración de los especialistas: 4
  • Texto: Javier SAIZ

En un escenario de crisis económica mundial que alcanza a todos los sectores, los fabricantes de productos electrónicos de consumo se encuentran además afectados por una fuerte reducción de márgenes en sus productos a causa de la fortísima competencia que tiene lugar entre ellos. Debido a esto, hemos visto cómo tecnologías prometedoras como SED han quedado fuera de juego y otras más factibles como OLED se han encontrado con su desarrollo seriamente ralentizado. Como paso intermedio entre la tecnología convencional LCD y su evolución hacia los televisores OLED o AMOLED, la casi totalidad de los fabricantes ha apostado por la iluminación basada en LED. Ésta aporta mejoras en cuanto a posibilidades de diseño, consumos de energía más reducidos y, en algunos casos, soluciona parcialmente ciertos puntos débiles de la iluminación fluorescente (CCFL), como la profundidad del negro y, por tanto, el escaso contraste de que es capaz.

En diagonales de 42” en adelante, los paneles de plasma han logrado una madurez de desarrollo tal que les permite unos costes de fabricación, y por tanto de venta, inferiores a los que emplean los LCD, al tiempo que los superan en muchos aspectos relacionados con la calidad de imagen. Para poder seguir siendo competitivos, quienes han optado por la vía LCD han enarbolado la bandera LED de tal forma que se ha creado cierta confusión entre los usuarios, muchos de los cuales tienen la convicción de que se trata de una tercera tecnología alternativa a los LCD y los plasma. Confusión que se ve acrecentada por la disponibilidad de dos sistemas de iluminar mediante LED, la más sencilla Edge y la más compleja y prestacional “iluminación LED directa”, también llamada “local dimming” (atenuación local). No es casualidad que sea Edge la más utilizada, su coste de fabricación es netamente inferior, lo que incide directamente en su precio de venta y facilita su colocación en el mercado.

Panasonic no es ajena a lo antes comentado y este año ha decidido incluir una gama de paneles LED del tipo Edge en su catálogo que llegan hasta las 42”, dejando los tamaños superiores para sus plasma, de mayores prestaciones y precios que llegan a ser extremadamente competitivos, sobre todo en las líneas más básicas.

Situada en un escalón intermedio de la gama LED 2011 de Panasonic, nos encontramos con la TX-L37D28, complementada por abajo por la algo más económica 37D25 y por arriba por la 37V20. A diferencia de sus hermanas, el marco de la D28 está fabricado en plástico de color aluminio que, a cierta distancia, incluso pasa por ser de ese material. No cuenta con lámina protectora de vidrio sobre la pantalla, gracias a lo cual los reflejos no deseados no resultan apenas visibles, pero, a cambio, pierde cierta “prestancia”, al presentar el acabado mate propio de los LCD. El diseño en general resulta agradable, limpio y equilibrado, alejándose un poco del habitual estilo Panasonic que, en ocasiones, llega a resultar “soso”, sobre todo si lo comparamos con modelos de la competencia que han hecho un esfuerzo mayor en este aspecto. En este sentido destaca, por ejemplo, el pie que sujeta el panel, que no desentonaría en un monitor de Apple.

Cada año que pasa nos encontramos una “sopa de letras” más extensa para enumerar la lista de funciones y características disponibles en cualquier televisor y la de la D28 no es una excepción. Cuenta con un panel IPS con mayor ángulo de visión, sistema 200Hz Backlight Blinking Intelligent Frame Creation Pro para mejorar la definición de imagen en movimiento, dispone de sintonizador TDT (DVB-T), Cable (DVB-C) y SAT (DVB-S) HD, reproductor multimedia interno certificado DLNA capaz de reproducir desde tarjetas SD (compatible con SD, SDHC y SDXC hasta 64GB), memorias USB e incluso discos duros externos siempre que se encuentren formateados bajo FAT o FAT32, no se admite ni NTFS ni EXT2/3. También es posible utilizar un disco externo USB para grabar señales de TV.

En cuanto a conectividad se refiere, la Panasonic nos ofrece en su parte posterior tres conectores HDMI (V 1.3), una entrada de vídeo por componentes con audio estéreo analógico (RCA) que puede ser usado para el conector VGA, dos entradas para Euroconector SCART (ambas RGB), salidas de audio analógico RCA y digital óptica Toslink, entrada RF para TDT y TV por Cable, entrada RF para satélite, 1 puerto USB y un conector RJ45 para conexión a redes LAN. A las anteriores se añaden otra entrada HDMI en el lateral acompañada por una entrada de vídeo compuesto (composite), una ranura para tarjetas SD, una ranura para módulos CI (TV de pago), un segundo puerto USB y una toma de auriculares. Opcionalmente, es posible adquirir un adaptador Wifi que se conecta a uno de los puertos USB.

El mando a distancia cambia el habitual negro de la marca por una más alegre combinación de blanco en la parte superior y plata en el resto de su cuerpo, pero en lo demás no hay novedades. Nada de asistencia al uso en oscuridad o penumbra y las teclas de cambio de volumen y canal se encuentran, en mi opinión, demasiado cerca de la palma de la mano y demasiado alejadas de las teclas de dirección para resultar cómodas obligando a cambiar la empuñadura o emplear las dos manos en su uso.

EN MARCHA

Los menús que nos encontramos en este equipo son los tradicionales de la casa, que ya empiezan a pedir un retoque de estilo y diseño. De estilo, porque en comparación con otras marcas Panasonic se ha quedado un tanto atrás en atractivo visual, y de diseño, porque hay opciones que podrían cambiar de sitio, como por ejemplo, aquellas que afectan a la imagen y sin embargo se encuentran bajo el epígrafe de sistema. A su favor, cuenta con un excelente repertorio de opciones, entre las que cabe destacar la inclusión de los modos profesionales que permiten un excelente ajuste del televisor y el modo TruCinema (Original Cine), ideal para lograr una buena imagen sin complicarse la vida.

Sorprende la velocidad de sintonización de canales de que hace alarde la D28, apenas necesitó tres minutos para descubrir y memorizar la locura que supone la creciente miríada de canales de televisión y radio disponibles (con antena individual más de 100 en total).

Tras el proceso de ajuste y calibración, una vez cómodamente sentado en el sofá llaman la atención dos cosas derivadas del uso de este tipo de panel IPS. La primera es que efectivamente se amplía el ángulo de visionado sin pérdida relevante de contraste o color y la segunda es que se pierde en nivel de negro respecto a los mejores paneles de tipo PVA y además, como es norma en los paneles basados en LED Edge, hay una clara falta de uniformidad en la distribución de la luz. La ubicación de las dos fuentes LED en la parte inferior de la pantalla crea dos “nubes” grises visibles no sólo con patrones, sino incluso durante el visionado de cualquier contenido. Sobre este punto quiero aclararles que esto no es un problema de este modelo en concreto, es algo que afecta a todos los Edge que he probado hasta el momento y de ellos la Panasonic no es precisamente de las que lo muestre más acusadamente.

El procesado de vídeo presente en este modelo es idéntico al de la VT20 probada hace unos meses o incluso al de anteriores generaciones de televisores de este fabricante. Dispone de un buen filtrado de diagonales y detecta de forma correcta las cadencias 2:3 propias de USA y Japón, pero no ocurre lo mismo con las 2:2 que empleamos en el “viejo” continente. En la práctica, esto nos afectará de forma casi exclusiva a la hora de ver transmisiones de televisión PAL en las que los dientes de sierra y el efecto peine se muestran con más frecuencia de lo que cabría esperar. Como compensación, el escalado a la resolución nativa del panel es de gran nivel y contribuye a aumentar la nitidez de la imagen sin introducir efectos secundarios negativos como ruido o dobles contornos.

La calidad de imagen en general no es ajena a los estupendos resultados de calibración que se pueden observar en el recuadro correspondiente. Como ocurre con todos los LCD, la D28 prefiere una dieta de alta definición con la que hace valer su capacidad de resolver detalle, pero incluso con modestos discos DVD bien procesados se disfruta de una calidad más que aceptable, nítida y libre de estridencias de color. La definición de la imagen en movimiento no se ve tan afectada como en otros LCD y, con según qué contenidos, el sistema IFC en su posición mínima la mejora sin provocar el efecto “vídeo doméstico”.

Finalmente, llegamos al punto “negro” de los paneles finos, el sonido. En esta ocasión, tampoco hay milagro. Los transductores se encuentran en la parte posterior del televisor, de forma que el sonido siempre lo recibiremos “rebotado” y habrá que evitar superficies o materiales absorbentes para no atenuar los medios y agudos que, en otro caso, son claros y hacen los diálogos perfectamente inteligibles. Los graves, como era de esperar, brillan por su ausencia.

CONCLUSIÓN

No les voy a negar que soy poco entusiasta de los Edge LED. Hasta que no se descubra la forma de distribuir la luz de forma uniforme por toda la superficie de la pantalla sus ventajas son escasas frente a los CCFL, desde el punto de vista de la calidad de imagen, y su coste más elevado resulta difícil de justificar sólo con diseños más delgados y un menor consumo eléctrico. El TX-L37D28 es un buen televisor dentro de su categoría, pero cuenta con enemigos formidables dentro de su propia casa como el plasma TX-P42G20, que además tiene un precio más asequible.

NOS GUSTA

Opciones de ajuste.

Calidad de imagen en modo TruCinema.

MEJORABLE

CMS incompleto.

Uniformidad (Clouding).

Nivel de negro.


CALIBRACIÓN Y ANÁLISIS

Como ya pudimos ver en el Laboratorio de la VT20 (nº 80, 07/2010), este año Panasonic ha dado un importante giro en su política de limitar las opciones de ajuste de sus televisores. En la generación anterior, introdujo en el menú de usuario la posibilidad de ajustar la temperatura de color previamente relegada al menú de servicio y en la actual, añade dos modos profesionales, en los que es posible realizar un ajuste parcial del gamut de color. Son pasos aún tímidos, pero en la buena dirección, ya que se complementan con ajustes predefinidos cada vez mejores y más precisos.

Tras el ajuste del brillo y contraste, paso inicial del proceso de calibración, pude medir un nivel de negro de 0,17 cd/m² (0,05ftL) que resulta algo elevado para las cifras que están obteniendo algunos de sus competidores, capaces de bajar incluso de los 0,03ftL. Con el contraste -que en este caso actúa como regulador de retroiluminación global más que como un contraste tradicional- en un valor de 14 se obtiene una luminancia de 172 cd/m² (50,27ftL) con la que el contraste real Full ON/OFF queda en unos respetables 999:1 reales, eso sí, lejos de las cifras de “marketing” anunciadas por el fabricante. Tan importante como lo anterior es disponer de una curva de gamma lo más plana posible, que nos asegure una correcta transición del negro al blanco para no perder detalle en sombra ni “quemar” blancos. Seleccionado el valor de gamma 2.4 del menú con los ajustes previos se obtiene la siguiente gráfica:

Cabe destacar la excelente linealidad a lo largo de todo su recorrido con un valor medio de 2,17, muy próximo al objetivo de 2,2. Es posible obtener una curva más perfecta aumentando ligeramente el brillo, pero sería a costa de perder profundidad de negro, por lo que decidí dejarlo tal cual lo ven.

La segunda parte del ajuste del “gris”, la temperatura de color, cierra el círculo de lo más crítico para nuestra vista en el ajuste de un visualizador. Salvo un tintado que tiende al azul en los primeros grises, visualmente más tolerable que un tintado verdoso o rojizo, la D28 presenta un brillantísimo resultado, como atestigua la imagen que vemos a continuación:

Observen cómo a partir de una intensidad del 30% nos situamos en una desviación inferior a un dE de 3 y en la zona más sensible, entre el 40 y 70%, desciende por debajo incluso de 2 para mantenerse así hasta el blanco máximo.

En último lugar, el ajuste de color no alcanza el mismo nivel de perfección, pero no por ello se puede decir que sus cifras sean malas. Solamente el rojo presenta una sobresaturación destacable que afecta al magenta, sin embargo, aunque sobre el CIE se aleje de su valor de referencia, a la hora de ver imagen real no se traduce en rojos especialmente exagerados.

Todo lo anterior se traduce en una gran precisión de imagen con excelente nivel de detalle, reproducción de tonos de piel y colores realistas, a la que únicamente se le puede exigir algo más de profundidad de negro.

Panasonic TX-L37D28, Estreno LED de Panasonic

Ficha técnica

RESOLUCIÓN 1920 x 1080 p. CONTRASTE DINÁMICO 2.000.000:1. SINTONIZADOR ANALÓGICO Y DIGITAL DVB-T, DVB-C y DVB-S (MPEG2 y H.264). CONECTIVIDAD 4 x HDMI (1 de ellas en el lateral), 1 x vídeo por componentes, 2 x SCART (ambos RGB y CVBS, uno S-Vídeo). Ranura para tarjetas SDXC. Modulo PCMCIA. CONSUMO ELÉCTRICO MAX. 147W, MEDIO 89W. DIMENSIONES (con soporte, An, Al, Prof) 917 x 605 x 291 mm. PESO (con soporte) 20 Kg.

DISTRIBUYE Panasonic (902153060).

Precio: 1049 €