Viewsonic N4060w, BIENVENIDO VIEWSONIC
EL LCD DE VIEWSONIC Y EL MOVIMIENTO
- El modelo más alto de la serie NextVision con certificación "HD Ready" convence.
- Precio: 2666 €
- Valoración de los especialistas: 4
- Texto: Ramon Sendra
Muchos reconocerán la marca ViewSonic por su amplio elenco de monitores LCD para aplicaciones informáticas. Otros, también, por sus proyectores de vídeo. Ahora, además, los conoceremos por sus televisores de LCD. Ya hemos sido espectadores de algunas empresas que, dedicadas tiempo atrás en exclcusiva al mundo informático, han dado el salto al doméstico. Y la mayoría de veces con resultados poco convincentes, quizá porque pensaron que añadiéndole un sintonizador a su monitor informático seducirían a los aficionados. Algunas propuestas vistas son tan nefastas que ni los más neófitos han sucumbido a sus encantos. Pero antes de analizar este televisor no dudaba de la profesionalidad de la marca. De hecho, es de los que se han tomado muy en serio la tecnología LCD (no en exclusiva, claro está) y se dispusieron a solventar uno de los problemas más tediosos de los LCD: la velocidad de refresco. Así, en su gama de monitores informáticos podemos encontrar el VX724 de 17” que, en el momento de su presentación en junio de 2005, era, literalmente, el monitor más rápido del mercado: sólo 4 ms. Ahora ya disponen de monitores a 3 ms. Un trimestre más tarde anunciaban la ampliación de su línea NextVision con tres modelos, entre ellos el que traemos a estas páginas: el N4060w. Se trata de un televisor LCD de 40”, sólo un par de centímetros de pantalla útil menos que los paneles de plasma de 42”. Su resolución nativa está cifrada en 1.366 x 768 píxeles y sus valores de brillo y contraste resultan, sobre el papel, correctos. Su panel de conexiones es bastante completo, más todavía si recordamos el origen informático de la empresa: 3 entradas SCART, 1 de vídeo por componentes, 2 de audio estéreo analógico, S-Video, vídeo compuesto, PC y HDMI. Pero ¿cómo se comportará este televisor con señales de vídeo? Antes de abordar las pruebas encontramos la respuesta en todo su séquito de tecnologías destinadas al mundo audiovisual.
Primero, encontramos algunas soluciones típicas como el desentrelazador con movimiento adaptativo, el filtro 3D o el convertidor 3:2, todas ellas, según afirma el fabricante, capaces de ofrecer una imagen nítida y libre de artefactos y distorsiones. Les sigue una tecnología exclusiva denominada Ultra-Brite que, asociada a su alta velocidad de respuesta (inferior a los 8 ms) y al sistema Clear Picture, se asegura esa orientación audiovisual que estábamos buscando.
Hay algunos aspectos, sin embargo, que deberían mejorar. Por un lado la disposición física de las conexiones de vídeo que, en el caso de este modelo en concreto, se encuentran en la parte posterior, pero demasiado elevadas. Aunque en su base encontramos una guía para el cableado y existe una tapa que debería ocultar todas estas conexiones, habría que buscarles una ubicación más apropiada, que fuese práctica y que facilitase el esconder toda la amalgama de cables que habitualmente utilizaremos. Como otros tantos televisores actuales (aunque, por suerte, cada vez menos) tampoco dispone de un sintonizador de televisión digital. El acabado del mando a distancia también deja mucho que desear, aunque cumple con sus funciones. No olvidemos que consigue la certificación “HD Ready”, lo que le otorga, ahora sí, un punto a favor.
A PRUEBA
Lo primero fue ajustar y evaluar nuestro invitado mediante los patrones que nos ofrece el DVE. Lo conecté a un lector Marantz DV7600 mediante HDMI. Ajustarlo me resultó muy fácil, puesto que nuestro invitado, cuando utilizamos la anunciada conexión de vídeo digital, tan sólo permite modificar el brillo y el contraste. Nada más en lo que se refiere a la señal de vídeo. Mediante el pertinente patrón del DVE modifiqué esos valores y conseguí, eso sí, una correcta escala de grises. De hecho, el ViewSonic consigue muy buenos resultados en este capítulo, incluso pudiendo sólo modificar brillo y contraste. El problema está en los colores, pues desde el principio se nota una fuerte saturación del color rojo. Como mediante HDMI no es posible modificar el resto de parámetros que ofrece nuestro invitado (nitidez, saturación y reducción de ruido) sólo podemos hacer dos cosas: o bien utilizar los propios ajustes del DV7600 o la conexión de vídeo por componentes, que sí permite un control absoluto (aunque, como hemos visto, mínimo). Y a pesar de que por componentes accedemos a más configuraciones, no evitaremos que ese rojo pierda intensidad (no queda más remedio que recurrir a las prestaciones del lector). En ambos casos, la muy buena escala de grises nos ofrece una correcta reproducción de los negros y blancos, aunque éstos tienden a quemarse ligeramente, sin llegar a fastidiarnos la visualización. Comparando la misma imagen en HDMI y en vídeo por componentes descubrimos que por nitidez y profundidad gana la conexión digital, aunque pierde en reproducción de colores (insisto, el rojo está muy saturado). Utilizando la conexión RGB vía SCART accedemos a los mismos ajustes que por componentes y los resultados son casi idénticos. Aun así, esta conexión no permite señales más allá de la definición estándar, ganando las otras dos conexiones al evitar el escalador de este ViewSonic. Dicho de otra manera, si comparamos el escalador del Marantz y el del ViewSonic gana el primero, aunque no por goleada.
Con señales de menor definición (por ejemplo, a partir de un descodificador tipo Imagenio) me doy cuenta de una de las limitaciones de este televisor: los modos de imagen. La televisión que recibimos vía terrestre o por otros medios (cable, teléfono o satélite) todavía nos llega, mayoritariamente, en 4:3. Si aceptamos que en un alto porcentaje de horas, veremos más televisión que películas, se agradece (y valora) el uso de buenos ajustes para adaptar las imágenes en 4:3 a la pantalla 16:9 (a no ser que respetemos la relación nativa). Este ViewSonic, en cambio, sólo ofrece tres opciones: 4:3, 14:9 y 16:9, siendo insuficientes para conseguir esta correcta visualización que esperamos. En esta circunstancia, la única manera es ver los programas en su relación de aspecto original.
Finalmente, el sonido. En este aspecto ViewSonic consigue una solución correcta. Los diálogos son inteligibles y conviven con bandas musicales sin problema. La disposición horizontal inferior de los altavoces no ayuda, como hemos visto en otras ocasiones, a un buen resultado del sonido virtual, aunque para ello ya tenemos nuestro equipo de A/V.
Este televisor de ViewSonic llega, en algunos aspectos, mucho más lejos que otros modelos de marcas más “experimentadas” en el sector audiovisual. Éstas deberían aprender bastante de ViewSonic. Y ella a su vez también debería pulir algunos aspectos prácticos (mando a distancia, disposición de las conexiones...) y técnicos (la reproducción del rojo, los ajustes accesibles por parte del usuario, el sintonizador digital terrestre). Aun así, su propuesta está a la altura de otros televisores LCD más caros y populares.
EL LCD DE VIEWSONIC Y EL MOVIMIENTO
Uno de los puntos fuertes de este ViewSonic y que, en cierta manera, hace desaparecer de golpe algunas de sus carencias es la alta velocidad de refresco. Aunque no evita que algunos textos en movimiento sigan siendo ilegibles (como los que aparecen en algunos anuncios) sí se remedian, en gran medida, los problemas de arrastre presentes en otros televisores LCD. De hecho, cuanto mejor es la calidad de vídeo, mucho mejor es el resultado final. Así, con imágenes en alta definición nativas el comportamiento de este ViewSonic es mucho más que correcto. No sólo consigue una buena escala de grises (superior en comparación a otros galardonados televisores LCD a nivel europeo) y una paleta de colores controlada (a excepción de los rojos y a un negro ligeramente azulado), sino que la sensación de profundidad y la falta de artefactos evidentes en escenas con movimiento hacen de este LCD un televisor para tener en cuenta.
Viewsonic N4060w, BIENVENIDO VIEWSONIC
Ficha técnica
Pantalla: 40”, 102 cm visibles; 1.366 x 768 píxeles de resolución.
Brillo: 500 cd/m2.
Relación de contraste: 1.000:1.
Sonido: 2 x 10 W RMS con tecnología WOW.
Conectividad: S-Video, vídeo compuesto, audio analógico estéreo y salida de auriculares en panel lateral. 3 SCART (2 compatibles RGB). HDMI, vídeo por componentes, PC.
Peso: 33 kg. Dimensiones: 1.015 x 755 x 280 mm.
Distribuye: Viewsonic.
Precio: 2666 €
