Zona Estéreo

Marantz TT-15S1, ¿Déja vu? No, en absoluto

Un excelente giradiscos con una exclusiva cápsula cuya calidad musical es más propia de modelos de bobina móvil de precio superior.

Según los medios de comunicación, las cifras económicas hablan de una crisis en el mercado discográfico, con un descenso acumulado en las ventas de discos que se estima en casi un 40% desde 2001 a escala nacional, con las evidentes consecuencias para los puntos de venta, traducidas en reconversiones de negocios y en cierres de tiendas. Uno de los más sonados fue el de la emblemática Madrid Rock en plena Gran Vía madrileña –hubo alusiones a movimientos especulativos totalmente ajenos a la crisis del sector–, probablemente la mayor tienda especializada en la venta de discos de toda España, de la que guardo un grato recuerdo de su amplísima sección dedicada a la música clásica y del ambiente relajado y de sosiego que allí se respiraba.

Como compramos menos discos que la media europea, tal vez debamos buscar la clave de la crisis en el pago de las hipotecas, en la carestía de los discos, en la propia política comercial de las discográficas o en que probablemente somos más piratas que nuestros vecinos de allende los Pirineos, pues hasta el “top manta” se resiente más de las descargas masivas de Internet que de las acciones policiales.

Las descargas de la red –algunas legales– han devaluado al disco compacto y desvirtuado la esencia misma de la música, hasta el punto de convertirla en una entelequia, en meros ficheros informáticos con brutales compresiones de datos, sólo “aptos” para lectores MP3 y similares.

Cualquier formato destructivo que elimine información, bien sea redundante o teóricamente no audible, está reñido con planteamientos rigurosamente musicales, y esto admite pocas discusiones. Ya tenemos suficiente con la información que se pueda quedar “atrapada” por algún eslabón de la cadena de sonido.

Existen opiniones coincidentes al afirmar que esta pérdida de valores musicales, el hartazgo de basura y la devaluación del CD-DA son las causas de la lenta, pero progresiva recuperación de un estándar noble y sin contaminar como el disco de vinilo, actualmente con más calidad que antaño, estampado con nuevas técnicas en vinilo virgen de 180 g. No se entiende de otra manera que, en plena época de crisis, se vuelva a hablar de lo que muchos consideran poco menos que una pieza de museo, aunque lo cierto es que el venerable formato siempre se mantuvo vivo y coleando. Se leen anécdotas que aluden a la “venganza” del disco de vinilo o que se preguntan si las discográficas no habrán encontrado en él la piedra angular para terminar con la piratería. Chascarrillos al margen, saludo su regreso con entusiasmo, no exento de una buena dosis de prudencia. Sea como fuere, nada mejor que confiar su lectura al giradiscos que les presentamos en este artículo, cuyo título habrá extrañado a algún amigo lector, un término francés muy utilizado cuando se tiene la sensación de que una situación nueva ya se ha vivido con anterioridad. Un servidor ya estaba en antecedentes, pero cualquier aficionado familiarizado con este tipo de aparatos hubiera jurado que había visto con anterioridad a nuestro protagonista, el giradiscos TT-15S1 de Marantz, pero con otra marca comercial. Ya les avanzo que nuestro hipotético aficionado no habría sufrido un déjà vu, simplemente lo habría confundido con el modelo Emotion del conocido fabricante alemán Clearaudio, un respetado especialista en la fabricación de magníficos giradiscos, cápsulas fonocaptoras, preamplificadores de phono y de toda la parafernalia de accesorios que rodean a este tipo de aparatos. Pero una segunda inspección le hubiera delatado de inmediato las diferencias con el citado Emotion, que ha servido de base para el TT-15S1, ciertamente fabricado por Clearaudio, pero con especificaciones de Marantz en algunos de sus puntos clave, como fruto de la colaboración para este proyecto entre ambas firmas, según nos confirman fuentes autorizadas de Marantz.

En una primera inspección, las diferencias más llamativas se encuentran en el plato de 3 cm de grosor fabricado con material acrílico opaco de calidad GS-PMMA, con las superficies mecanizadas mediante técnicas de CNC (Computer Numerical Control), y en la base elaborada con el mismo material, con un bonito perfilado del canto frontal en el que figura el logotipo de Marantz, sustentada por tres pesados pies de aluminio macizo. Una formidable terminación que confiere el bello y limpio diseño, con un tacto casi de lujuria, característico de los giradiscos del fabricante alemán.

Otras diferencias que escapan de una primera inspección ocular, pero de indudables beneficios sonoros, hay que buscarlas en la correa de transmisión fabricada con silicio, el tubo del brazo diseñado para bajar la frecuencia de resonancia anodinado en negro, una cápsula fonocaptora Clearaudio Virtuoso con cuerpo de madera de ébano fabricada en exclusiva para el TT-15S1, no disponible en el catálogo de Clearaudio, y el cable de interconexión de alta calidad con cobre OFC, dos excelentes conectores RCA y conexión a masa.

Entre la dotación de serie se encuentra una base de fieltro para el plato y un clever clamp de plástico que desentona con el glamour que desprende el aparato. En lugar de uno metálico que presiona al disco sobre el plato por su propio peso, nuestro amigo de plástico basa su operativa en la presión que ejerce sobre el eje, pero cumple perfectamente con su cometido.

Como todo buen giradiscos, la tracción se realiza mediante la citada correa de silicio accionada desde un motor síncrono de corriente alterna por medio de dos poleas concéntricas para las dos velocidades de rotación de 33-1/3 y 45 rpm (y 78 rpm con polea de motor opcional), cuya conmutación se realiza cambiando manualmente la correa desde una polea a la otra. La unidad motriz, que incluye el interruptor de puesta en marcha y parada del plato, está desacoplada del resto del aparato para evitar la posible transmisión de vibraciones y se aloja en un receptáculo circular del chasis con un diámetro superior al del motor, pero insuficiente en mi opinión. En efecto, la ligera presión sobre el interruptor, ubicado en el lateral del bloque motor, puede provocar que éste se desplace hasta entrar en contacto con el chasis, por lo que, poniéndome en plan melómano “pijotero”, se pierden los beneficios del desacoplamiento entre motor y chasis. Pero a pequeños males, sencillos remedios: basta con sujetar la parte superior del bloque motor con el dedo pulgar mientras se acciona el interruptor con otro dedo y asunto concluido. Pero no hubiera estado de más ubicar al dichoso interruptor en la parte superior del bloque motor, por ejemplo.

Uno de los puntos críticos de todo giradiscos es el conjunto del eje y su cojinete, cuyo mecanizado exige un ajuste perfecto, al tiempo que debe garantizar el libre giro del plato con total suavidad, dos aspectos que no resultan fáciles de conjugar, salvo que se disponga de un utillaje de alta precisión. El eje del TT-15S1, embutido en el centro de una pieza de aluminio cilíndrica que soporta al plato, está fabricado con acero endurecido y pulido, mientras que el cojinete es de acero con incrustación de bronce pulido y con una bola de cerámica, montado en un receptáculo en la parte inferior del chasis. Este conjunto no precisa mantenimiento, aunque Marantz aconseja poner unas gotas de aceite en el cojinete cada dos años, para lo que acompaña un pequeño frasco de lubricante en el embalaje.

Con la excepción de la mejora ya comentada para rebajar su frecuencia de resonancia, el conjunto del brazo de lectura es idéntico al bello diseño Satisfy que Clearaudio monta no sólo en el modelo Emotion, sino en los giradiscos de más nivel de su catálogo. Es un modelo que combina una alta rigidez estructural con una fricción extremadamente baja en sus movimientos vertical y horizontal, mediante pivotes pulidos en los extremos que se apoyan sobre cojinetes de zafiro, de calidad relojera suiza.

El mecanismo de compensación del empuje lateral del brazo (antiskating) es de una sencillez desconcertante y consiste en un tornillo regulable con la punta imantada que atrae al soporte metálico del brazo, por lo que este mecanismo –por llamarlo de alguna manera– se encuentra libre de molestas influencias mecánicas.

La regulación en altura del brazo para ajustar el grado exacto de ataque de la punta de lectura (VTA, Vertical Tracking Angle) y un portacápsulas que permite corregir el error tangencial y el grado de inclinación, o de azimut, autorizan la inserción de prácticamente cualquier cápsula fonocaptora del mercado, aunque nuestro TT-15S1 viene acompañado de una excelente Clearaudio Virtuoso de imán móvil (MM), fabricada en exclusiva por Clearaudio para Marantz, con el cuerpo de madera de ébano y aguja no reemplazable por el usuario.

El embalaje contiene al giradiscos montado parcialmente, con un conjunto de elementos para dejarlo operativo en cuestión de minutos, siguiendo al pie de la letra las instrucciones de ensamblaje del manual de usuario en un más que correcto idioma español, al que acompaña una hoja complementaria con correcciones al manual, unos guantes para no manchar las impolutas superficies acrílicas, un pequeño destornillador y diversas llaves Allen.

Esta presentación puede desconcertar a usuarios poco familiarizados con este tipo de aparatos, pero el montaje es muy sencillo, aunque conviene prestar atención a dos puntos delicados en los que hay que obrar con suma cautela y sin prisas. La inserción de cuatro cablecillos perfectamente identificados en la cápsula, su sujeción al portacápsulas mediante dos pequeños tornillos, y la posterior calibración de la fuerza de apoyo recomendada por Marantz, operación que hay que realizar con la aguja desprovista de su capuchón de protección, por lo que aconsejo retirar provisionalmente el tornillo de antiskating para evitar su antipática acción en esta delicada operativa.

Otra sugerencia es que separen 5 o 6 mm las poleas de la superficie del bloque motor, en lugar de los 3 mm recomendados por Marantz en su hoja complementaria, si no quieren que la correa de accionamiento quede excesivamente baja sobre la periferia del plato. Pueden optar o bien por esta solución que les brindo o bien por elevar el bloque motor mediante un soporte de unos 3 mm de espesor. Me ha parecido muy ingenioso, y transparente para el usuario, el sistema para el correcto ajuste del ángulo de VTA, pero no he encontrado en el embalaje ninguna plantilla que permita a los aficionados más meticulosos realizar –o comprobar– ajustes complementarios. También he echado en falta una tapa de protección que ocultaría la belleza del aparato, pero lo dejaría a salvo de “sabotajes” por parte de los posibles tiernos infantes de la casa, cuando se comparte afición y vida hogareña en la estancia más noble de la vivienda.



EN ORDEN DE MARCHA



Instalé el TT-15S1 sobre una sólida base perfectamente horizontal, según un nivel de burbuja, provista de puntas de desacoplo –el lugar habitual de mi giradiscos–, y lo conecté a mi instalación mediante un preamplificador de phono X-LPS de Musical Fidelity.

Al igual que con los CD, tengo una selección de vinilos que conozco perfectamente y que me delatarían de inmediato cualquier diferencia cualitativa para bien o para mal. Y para bien ha sido la escucha del tema “Shine on you crazy diamond” del magnífico álbum Wish you were here de Pink Floid del sello EMI, que pone de relieve el excelente ancho de banda de la cápsula Clearaudio Virtuoso, desde un registro grave profundo y muy bello, hasta el agudo más nítido y cristalino, sin el menor zumbido ni fluctuación de velocidad al que es muy sensible el citado registro.

Ha sido un placer escuchar en el TT-15S1 el legendario Dark side of the Moon, también de Pink Floyd, en la cuidada versión lanzada en 2003 por el sello EMI con motivo del 30 aniversario de la obra, estampada en vinilo virgen de 180 g, que gana por goleada al anodino y estridente CD-DA de 1990, también superado por el primitivo LP de 1974. Se trata de un formidable registro al que sólo es comparable la versión SA-CD en dos canales, también de 2003. Como dispongo de las versiones citadas, sólo he tenido que escuchar la limpieza y finura de las campanas y sonerías al inicio de “Time”, la suavidad en las voces de David Gilmour y Roger Waters, la limpieza del tremendo grave y el visceral comienzo de la cara 1. Es muy bella la reproducción de la zona de frecuencias medias con unas voces fascinantes, como la de Elly Ameling en el espléndido Del pequeño libro de música de Anna Magdalena Bach, atribuido en su mayoría a J. S. Bach, del sello BASF-Harmonia Mundi, y la de Emma Kirkby y David Thomas en las Coffe Cantata de J. S. Bach del sello L’Oyseau-Lyre, de los que debo destacar la suavidad, dulzura y seducción tanto de las cuerdas como del resto de instrumentos barrocos, con una riqueza de matices más propia de una cápsula de bobina móvil de precio superior, montada en un giradiscos de mayor nivel. Al comienzo de los pasados años setenta, algunos aficionados adquirimos un álbum con el extraño título de In-A-Gadda-Da-Vida del conjunto rockero Iron Butterfly, exclusivamente por un antológico solo de batería de unos 4 min a cargo de Ron Bushy, que comienza en monoaural en el canal derecho y progresivamente se abre hacia el izquierdo con un curioso efecto que pone de relieve la excelente separación entre canales de la Virtuoso. Lo que ratifico con la escucha de algunos registros de la serie Fases 4 Estéreo de DECCA, que tira por tierra las teorías acerca de la manifiesta debilidad de esta característica en el soporte de vinilo, no tan manifiesta por cierto. DECCA la explotó a fondo con la citada serie y dos de estos ejemplares han servido para corroborarla, así como la excelente gama dinámica de la cápsula Clearaudio Virtuoso en versión exclusiva para Marantz. Me refiero a la referencia DECCA PFS 4202 Así hablaba Zarathustra de Richard Strauss, en el que la introducción pone los pelos de punta, y a la PFS 4044 con el título Tchaikovsky en 4 fases con una impresionante Obertura 1812 del compositor ruso a cargo de orquesta sinfónica y banda militar, nada más y nada menos.

Otra característica que he apreciado de nuestro invitado es el buen partido que saca a registros antiguos o poco afortunados, por lo que a modo de brevísimo resumen de todo lo dicho, el TT-15S1, con su cápsula Clearaudio Virtuoso de serie, es un magnífico aparato muy recomendable.

Valoración de los especialistas: 6

Es un dato que suministra siempre su fabricante con un rango de valores mínimo y máximo, y debe ser la suficiente para que la aguja se mantenga firme en el surco, sin oscilaciones. En ello juega un papel determinante la elasticidad y la habilidad de lectura de la cápsula, datos relevantes en cuanto a su calidad, en los que no entraré por razones de espacio. Erróneamente se tiende a elegir el menor de los valores de la fuerza de apoyo, con lo que aumenta la distorsión, la curva de respuesta es menos lineal e inestable, y disminuye la frecuencia de resonancia de la cápsula que interesa mantener lo más alta posible, en un rango de frecuencias no audible. Por tanto, hay que perder el miedo a fijar una fuerza de apoyo cercana al máximo recomendado por el fabricante.

Isabel de Paz, Responsable de Marcom de Marantz.



Después de leer el banco de Don Luis Llana, muy pocas cosas podemos añadir. Es un banco de pruebas muy exhaustivo y que refleja muchos de los aspectos que hacen convincente a este giradiscos, un aparato que vuelve al catálogo de Marantz. Eso sí, nos gustaría enfatizar la excelente relación calidad/precio de este equipo, que permitirá a esos audiófilos y aficionados a la música en general disfrutar de su colección de vinilos sin perder calidad de sonido. Un “capricho asequible” con la garantía de calidad de una gran marca y un precio realmente atractivo y poco usual en este mundo de la alta fidelidad.

Marantz TT-15S1, ¿Déja vu? No, en absoluto

Ficha técnica

PLATO acrílico GS-PMMA, accionado por correa. MOTOR síncrono de corriente alterna, desacoplado. VARIACIÓN DE VELOCIDAD ±0,2 %. DIMENSIONES 440 x 110 x 350 mm. PESO 8,8 kg. CÁPSULA imán móvil. VOLTAJE DE SALIDA 3 mV/1 kHz. SEPARACIÓN ENTRE CANALES 22 dB a 1 kHz. RESPUESTA EN FRECUENCIA 20-18.000 Hz ± 2 dB. RELACIÓN SEÑAL/RUIDO 80 dB.

DISTRIBUYE Marantz España (902888784, 0,15 €/min).