Zona Estéreo

Flying Mole CA-S10, ¡Que vuelen los topos!

El CA-S10 de Flying Mole sorprenderá primero a quienes busquen un amplificador neutral y transparente, y disipará para muchos las dudas de la Clase D.

Yo lo siento. Pero si AudiotecHV me hubiera dicho “voy a dejaros un equipo del topo volador” o bien creería que es 28 de diciembre o no me lo tomaría en serio. Seguramente consciente de ello, Xavier Grau (el gerente de AudiotecHV) fue menos preciso y me pidió que probara “un nuevo amplifiador japonés”. Japonés es mucho más seductor que “el topo volador” (la traducción de Flying Mole). Y Flying Mole es una joven pero tremendamente prometedora compañía japonesa que, gracias a lo que conozco de ella hasta ahora, me hará seguir sus productos muy atentamente.

Nuestro invitado es, por tanto, el primer equipo (y estoy convencido que no será el último) que nos llega desde Japón, y se trata de un amplificador integrado de nada más ni nada menos que 100 W de potencia (sobre carga de 8 ohmios), ocupando un espacio mínimo a lo acostumbrado hoy en día, más aún en la órbita de la alta fidelidad. 140 W si utilizamos cajas de 4 ohmios. El secreto, ya lo habrán deducido, es lo que comunmente llamamos amplificación digital, la que permite rehuir de grandes transformadores, disipadores voluminosos y otras parafernalias por otra parte necesarias en otras tipologías de amplificación. Pero lo realmente destacable de él es que, en la práctica, no se utiliza ninguna tecnología de “otros”, sino que todo es desarrollo propio de la compañía. Y esto incluye el sistema de amplificación PWM de doble fase, exclusiva de Flying Mole. Tratándose de una compañía algo desconocida en nuestro país (y continente) por su relativa juventud, realmente es algo fuera de lo habitual.

Estéticamente es precioso, con un minimalismo que incluye el propio chasis. Ocupa muy poco, lo que dificulta entender su capacidad de entrega de corriente anunciada. No se suministra con mando a distancia (lástima), pero su frontal es un ejercicio de reducción magistral: botón de encendido con su correspondiente LED, potenciómetro de volumen y un pequeño selector para las tres fuentes disponibles. Detrás encontramos un magnífico panel de conexiones, con conectores de los que otros muchos equipos querrían disponer (su calidad es sublime). Viene con tres entradas analógicas vía RCA, salida de previo sin balancear, bornes (sorprendentes) para la conexión a las cajas acústicas y la toma de corriente IEC. Lo espectacular está en su interior, con un diseño independiente para cada uno de los canales, lo que convierte a nuestro invitado en un amplificador monoaural de dos canales, para entendernos. Todo ello en un chasis de aluminio no magnético, de arriba a abajo, incluyendo sus tres botones.

La fuente de alimentación es conmutada (razón por la que el equipo es tan compacto) y su eficiencia supera el 85%, todo un claro hito (aunque ellos lo achacan a motivos ecológicos). Antes de abordar mis conclusiones, vale la pena hablar un poco de su sistema de amplificación digital.



BI-PHASE PWM



El objetivo de esta tecnología es eliminar las fluctuaciones de la forma de onda que se convierten, necesariamente, en sonido distorsionado. Para ello, los ingenieros de la compañía dividen la señal PWM en dos señales Bi-Phase. El amplificador digital convierte ambas señales en “sonido de alta calidad”, mientras que el circuito de preamplificación (también de diseño nuevo) tiene como misión mejorar la calidad del sonido, especialmente la reproducción lineal, así como mantener intactos los detalles más débiles.



A PRUEBA



Lo anterior puede sonar a chino (más bien japonés), por lo que más vale ponerlo a prueba. Para ello conté, esta vez, con varias configuraciones. Primero las conecté a unas Jamo D450, unas cajas de columna de gama media que utilizo habitualmente. Conociendo bien estas cajas, su configuración tipo columna y el espacio donde están colocadas, puedo afirmar que el Flying Mole funciona a la perfección. En lo que se a refiere a entrega de corriente, no puedo reprocharle absolutamente nada: no me hizo falta subir el nivel de volumen hasta el máximo para darme cuenta de que, con las D450 y mi sala, tenía volumen más que suficiente. Incluso exagerado.

A niveles altos de escucha tampoco evidencié problemas de distorsión, fatiga o compresión dinámica. Pero también percibí algo que empezó a gustarme: naturalidad. O quizá la palabra sería transparencia. En cualquier caso, me daba cuenta que con cualquier tipo de música me encontraba con la sensación de que el equipo respondía incluso de manera profesional. Esto es, para mí, la consecución de una amplificación limpia, sin la adición ni reducción de ninguna frecuencia. Lo que se conoce como “respuesta plana”. Como las D450 son de 4 ohmios, opté por unas cajas de 8 ohmios, lo que significa poder comprobar mejor esta linealidad en la respuesta en frecuencia (sobre todo en altas frecuencias). Para ello recurrí a un conjunto de cajas PMC de carácter profesional, esta vez tipo monitor. Estas cajas se caracterizan por una línea de transmisión, lo que implica una mejor respuesta en bajas frecuencias (dando la sensación de estar utilizando cajas de mayor volumen). El mejor diseño de estas cajas confirma mis sospechas: el CA-S10 es un amplificador que bien podría utilizarse en ambientes profesionales. Para los aficionados supone añadir a su cadena un amplificador neutro y lineal, que además consume poco.

Hay precisión, hay detalle, hay una abrumadora capacidad para manejar muy eficientemente los transitorios... Todo son elogios para nuestro invitado. Quizá demasiado exagerado, que hará que aquellos que estén acostumbrados a la “calidez” de su amplificador de válvulas o de transistores encuentre nuestro invitado demasiado “preciso”. Incluso habrá quien afirme que este amplificador es algo agresivo. Para mí, tras la audición con las PMC, estaba delante de un amplificador neutral, transparente y tremendamente efectivo.



EN CONCLUSIÓN



Si hay algo que realmente me seduce de nuestro invitado (además del curioso nombre de la compañía) es su carácter profesional. Para mí esto significa que los resultados son lo más neutros posibles y que, por tanto, lo que escucho es lo que más se acerca a la intención del autor. Quizá su carácter áspero es fruto de una “contaminación” anterior. Por ello, podría retar al CA-S10 no contra productos de alta fidelidad, sino contra otros amplificadores que lidian en el mercado del sonido profesional. No me sorprenderían sus excelentes resultados.

Tiene potencia suficiente, es muy bonito y su construcción es muy robusta. Deben tenerlo en cuenta para sus futuras compras, por su bajo consumo, por sus resultados sorprendentes y, también, por su excelente precio. Visto lo visto, ofrece una excelente relación calidad/precio, más aún cuando consigue convencernos de que sí, de que los topos pueden volar. ¿Por qué no?

Valoración de los especialistas: 6

La compañía nace en noviembre del 2000 y su objetivo principal es desarrollar electrónica para uso profesional y doméstico (donde se incluyen productos para coche), en especial, explotando eficientemente lo que conocemos como amplificación de clase D (o digital). Resumen su filosofía de trabajo en la siguiente frase: “creativo, simple y bonito”. Más específicamente, buscan el desarrollo de productos que sean viables durante todo este siglo XXI y que convivan en armonía con la naturaleza en un ambiente agradable. Con un capital de sólo 72 millones de yenes, cuenta actualmente con 23 trabajadores. En nuestro país, su distribución corre a cargo de la también joven empresa AudiotecHV, que ahora amplía su gama de alta fidelidad con esta marca.

Xavi Grau, AudiotecHV.



Ya desde que tuvimos la ocasión de contemplar y escuchar los dispositivos de Flying Mole en el extranjero, nos sorprendieron las calidades de realización y la transparencia analítica con que tratan la señal de audio. Luego, al entablar partnership con ellos, todavía nos sorprendió más lo comprometidos que están con otros aspectos no menos importantes (ecologismo, efectividad, seriedad, espiritualidad...) esperable de una cultura, la japonesa, que atiende estos menesteres con toda su alma.

Flying Mole es una marca que va a dar mucho de que hablar. Bajo nuestro punto de vista, las electrónicas digitales, ya pueden empezar a ser tenidas en cuenta por los “audiófilos”.

Flying Mole CA-S10, ¡Que vuelen los topos!

Ficha técnica

POTENCIA DE SALIDA 100 W continuos sobre 8 ohmios (160 W sobre 4 ohmios), por canal. THD 0,05% (a 50 W/8 ohmios/1 kHz). SEPARACIÓN DE CANALES >70 dB (20 kHz). RELACIÓN SEÑAL/RUIDO 120 dB. RUIDO RESIDUAL 25 µV. SENSIBILIDAD DE ENTRADA 150 mV (entrada de línea). IMPEDANCIA DE ENTRADA 10 kohmios. CONSUMO 62 W. DIMENSIONES 281 x 60 x 292 mm. PESO 4 kg.

DISTRIBUYE AudiotecHV (934705343, info@audiotechv.com)