Zona Estéreo

Waterfall Victoria TWM, Transparencia por partida doble

La utilización de un material como el cristal obligó a Waterfall a replantearse totalmente el concepto de caja acústica en su forma y en sus funciones.

Los fabricantes de cajas acústicas estrujan sus neuronas investigando con nuevos materiales para los conos, los imanes, las bobinas, las suspensiones, etc., de los transductores por un lado, y para lograr nuevos diseños de recintos más estilizados y novedosos, algunos realmente bellos. A lo largo de nuestros más de cuatro años de existencia, en CEC hemos probado para ustedes todo tipo de cajas con gabinetes de madera y sus derivados, pero también construidos con los materiales más exóticos, con el doble objetivo de garantizar la necesaria rigidez estructural, y una estética lo más atractiva y neutra posible para su integración en cualquier decoración doméstica. Entonces, ¿qué tal unas cajas transparentes, de cristal? A nuestros nuevos lectores quizá les extrañe que alguien pueda atreverse a construir semejantes cajas, pero en el número 25 de CEC tuvimos la oportunidad de presentarles un sistema para cine doméstico compuesto por cinco cajas acústicas, de la firma francesa Waterfall, cuyo gabinete estaba construido íntegramente con paneles de cristal.

Suponemos que por razones comerciales de alguna de las partes implicadas en el negocio, que no vienen al caso, la citada firma francesa cambió de distribuidor en España. Su actual representante desde febrero de 2007, Domovoval Electronic S.L., nos ha solicitado una prueba más comprometida, en estéreo para entendernos, de una pareja de cajas Waterfall modelo Victoria TWN, similares a las que asistieron a los canales principales en la anteriormente referida prueba de audición. Ubicada desde 1995 en un parque tecnológico de la localidad de Paterna (Valencia), Domoval Electronic S. L. es una empresa especializada en el desarrollo y la comercialización de productos para domótica, con la representación en exclusiva para nuestro país del sistema Cardio de la firma canadiense Secant, y una red de distribución que cubre el 90% del territorio nacional.

Su representada Waterfall la fundó su actual presidente, Cédric Aubriot, en la localidad de Brignoles, al norte de Francia, en 1996, aunque su idea de una caja acústica de cristal se remonta a 1993, tres años que fueron necesarios para el desarrollo de todo un entorno industrial, con una compleja estructura de producción debido a lo complicado del diseño. La utilización de un material como el cristal les obligó a replantearse totalmente el concepto de caja acústica en su forma y sus funciones, y la primera caja de cristal de Waterfall pudo ver la luz del día en 1999, con una rápida implantación en Francia, cuya distribución fuera de sus fronteras alcanza a 25 países en la actualidad. La producción de la firma francesa se encuentra estructurada en tres gamas; la primera de ellas, la Kristaline, en-globa las columnas Victoria TWN e Iguasçu TWN y el monitor Athabasca para los canales principales de una instalación de cine en casa, o para una configuración estéreo. La serie Ultra Flat Line, de diseño extra plano, se orienta para los canales de efectos, con los modelos Hurricane SAT, Hurricane in Wall (para empotrar) y el Elora para el canal central. En la serie Hurricane Sub se encuentran tres subwoofers activos, High Force 1, 2 y 3, en este caso con gabinete de madera, terminados en colores negro y blanco. Finalmente, Waterfall dispone de un programa de cuatro conjuntos integrados en configuración 5.1.

Bella estética y elegancia son las primeras sensaciones que causa una pareja de Waterfall Victoria TWN al sacarlas de su embalaje, nobleza de materiales para un objeto de arte, en palabras del fabricante. Pero una inspección ocular más a fondo delata la formidable terminación de los paneles de cristal transparente de 5 mm de grosor, con una increíble limpieza en los cortes y un impecable ensamblaje entre ellos que transmite confianza y sensación de robustez. Belleza y robustez que son realzadas por un aplique de cristal de 12 mm de grosor en la mitad inferior del frontal. No podría ser de otra manera cuando se utilizan técnicas de muy alta precisión asistidas por computadora, tanto para el diseño como para la fabricación de unas cajas diseñadas como objetos de arte que, en el orden acústico, han sido pensadas con un cuaderno de cargas más propio de una caja acústica de estudio, según afirma Waterfall. Pero siguiendo la inspección ocular de nuestra pareja de Victoria TWN, no hay ni rastro de cuantas fealdades esconde el interior de una caja convencional, es decir, las traseras de los transductores con sus imanes, el filtro divisor de frecuencias, la maraña de cables y el material amortiguador acústico, cuya visión sería imperdonable –e impresentable– en una caja de cristal transparente, para lo que el fabricante ha desarrollado su propias tecnologías, con el añadido de soluciones ingeniosas. El sistema patentado ADT (Acoustic Damping Tube) es una técnica de amortiguación acústica para la trasera de los transductores de graves-medios que permite su óptimo funcionamiento dentro de una estructura no amortiguada, como es la caja de cristal. Una cámara instalada en la trasera de los altavoces para esas frecuencias limita el retorno de la onda sobre las membranas, comportándose como un amortiguador hidráulico que desacopla mecánicamente el altavoz de la estructura de cristal de la caja.

Para la gama de frecuencias bajas y medias, la Victoria TWN tiene instalados dos transductores de 150 mm del también fabricante francés Triangle, con baja difracción en la suspensión periférica y tecnología DRC, que consiste en una segunda bobina para corregir el exceso de inductancia dinámica que genera la bobina móvil en su desplazamiento entre las piezas polares del imán, una de las causas principales de distorsión, según Waterfall, al tiempo que reduce el valor medio de la inductancia. Ambos transductores están cargados en un sistema de reflexión de graves, con el puerto de salida ubicado estratégicamente en la trasera del zócalo de la caja. Para las altas frecuencias, la Victoria TWN dispone de un transductor de agudos de la firma francesa Atohm, con cúpula de 20 mm e imán de neodimio, al que Waterfall añade un sistema exclusivo para disipar de manera óptima el exceso de calorías de la bobina.

El filtro divisor de dos vías está construido con bobinas sin núcleo y capacitores de polipropileno, con la tecnología Acculinear sobre la sección de filtraje del tweeter, para una reproducción más fina del registro agudo. Para la conexión al amplificador tiene dispuestos dos buenos bornes dorados que admiten cable gueso de unos 5 mm, horquillas y bananas, una vez retirados los preceptivos tapones de protección que exije la normativa comunitaria europea. Hay que prestar cuidado a esta operación puesto que, una vez retirados los casquillos y sacados los tapones –ambos identificados con los habituales colores rojo y negro– no queda ninguna referencia a la polaridad en los bornes de conexión.

El filtro se encuentra alojado en el zócalo de la caja y su conexión con los transductores lo aseguran unos cables planos y paralelos que suben en vertical por el panel frontal hasta los altavoces. Una solución realmente ingeniosa a la par que elegantepues, lo que en realidad son unos simples cables, da la impresión de ser un adorno o un toque de distinción. La belleza de la caja es tal que la convierte en un bonito objeto decorativo, calificativo que le aplico después de escuchar la primera valoración de mi esposa mientras contemplaba las cajas por primera vez: “son muy bonitas”, exclamó. Como es una auténtica rareza el piropo de una dama hacia unas cajas acústicas, es un detalle a tener en cuenta, ¿no creen? Se apoyan directamente en el suelo, sin puntas de desacoplo.

Asocié la pareja de Victoria TWN a mi veterano, pero muy eficaz, sistema de amplificación de dos canales, compuesto por un preamplificador RHA-10 y una etapa de potencia RHB-10, ambos de la legendaria serie Michi, de Rotel. Como fuente de señal utilicé mi lector de SA-CD Marantz SA-11S1, todo ello cableado con Integration para modulación y con The Wind para las cajas, ambos de la holandesa Van den Hul. Ante todo, debo comentar que las cajas, cuyo embalaje he desprecintado para la ocasión, son totalmente nuevas, sin rodar.

En una ubicación convencional, es decir, con una separación entre las cajas algo menor que la distancia entre ellas y el punto de escucha, ligeramente orientadas hacia mi butaca predilecta perfectamente centrada entre las cajas, la escena sonora resultó abierta pero demasiado imprecisa, hasta el punto de que las voces de “mis chicas” Jacintha y Mari Nakamoto aparencían desdibujadas y difíciles de ubicar en el escenario. Manteniendo siempre una adecuada separación de la pared de atrás –recuerden el bass reflex trasero– un giro más radical de las cajas, con sus frontales mirando directamente al punto de escucha, puso las cosas en su sitio, a costa de perder cierta apertura escénica, aunque nada grave en una sala de dimensiones, digamos, normales. Se puede elegir un punto de orientación intermedio para recuperar amplitud escénica, con el peaje a pagar de cierta pérdida de definición y posicionamiento instrumental. Para resumir, se trata de unas cajas con una directividad algo acusada, una zona de escucha (punto caliente) un tanto reducida y, por tanto, requieren una serie de pruebas de escucha hasta conseguir su exacta ubicación, o al menos para lo que un servidor entiende como una correcta escena sonora.

Son muy diáfanas para los pequeños detalles sonoros, y me ha gustado especialmente la excitante zona de frecuencias medias y medio-altas, brillante y viva, pero expresada con tal delicadeza que extrae la esencia de los instrumentos y voces en esa gama de frecuencias, sin rastro del defecto que detecté en la anterior audición de las Victoria. Domovol Electronic me ha confirmado que Waterfall reemplazó el transductor de agudos por otro modelo hace un tiempo. La zona alta del espectro es muy limpia y de una finura extrema –nunca coloreada–, pero se integra a la perfección con la bella estética sonora del registro medio-alto, con el resultado de una magnífica reproducción del espléndido y difícil CD-DA Tous les matis du monde, por Jordi Savall y su gente, del sello AliaVox.

La respuesta en bajas frecuencias es generosa y desciende con facilidad sin exabruptos, con un excelente equilibrio entre amplitud y control, según la escucha de las notas bajas del piano de Murray Perahia en un magnífico registro de Sony Classical, con obras de César Frank y Liszt, y con el contrabajo de Isao Suzuki en algunos temas del Audiophile Reference III, del sello Fim. Con grandes formaciones orquestales se desenvuelven a la perfección, separando muy bien los planos sonoros en los complejos fortísimos, sin nada que objetar a su rapidez de respuesta transitoria, su dinámica y su capacidad para generar un respetable nivel de presión sonora sin despeinarse, según nuestro archiconocido Concierto 3 para piano y orquesta de Rachmaninov, en versión de Arcadi Volodos, la Orquesta Filarmónica de Berlin y dirección de James Levine.

Valoración de los especialistas: 5

Si alguien fuera capaz de diseñar un chip capaz de convertir en ondas sonoras la energía eléctrica procedente del amplificador, tal cual lo hace un altavoz, quedaría registrado en los anales de la historia con letras de oro. Una caja acústica prácticamente invisible, ¿se lo imaginan? Pero es una utopía –y una broma por mi parte– al menos con el estado actual de la tecnología, por lo que el veterano artilugio “analógico”, con casi noventa años de existencia –desde los primeros diseños de dos ingenieros de General Electric en los años veinte del siglo pasado– mantendrá su indiscutible hegemonía por mucho tiempo. Mientras se precise mover el aire circundante para escuchar nuestra música predilecta, cómodamente sentados en nuestra sala de audición, la caja acústica se mantendrá como el componente más antipático de la cadena de sonido, por su increíble capacidad de destruir las más refinadas decoraciones domésticas.

Jeremías Llacer, Domoval Electronic, S. L.



Desde los orígenes de esta empresa hemos buscado las soluciones que proporcionen un equilibrio entre tecnología y diseño. Siempre han existido gran cantidad de soluciones tecnológicamente buenas, pero de difícil integración en los entornos actuales. Cuando en febrero del 2007 vimos los productos Waterfall, nos llamó la atención su calidad, pero sobre todo nos cautivó su diseño. Nuestro Know How ha estado siempre del lado tecnológico, pero nunca hemos sido grandes expertos en sonido. Por ello nos pusimos en contacto con CEC, con la que ya teníamos relación y que podría aportarnos la visión técnica que necesitábamos para decidirnos definitivamente a trabajar con este producto. Por eso nos alegra mucho que las críticas recibidas en este artículo concuerden en todo momento con nuestras pretensiones, y se adecuen a nuestra política de equilibrio tecnológico y estético.

Waterfall Victoria TWM, Transparencia por partida doble

Ficha técnica

SISTEMA Bass reflex, 2 vías, no sellada. AMPLIFICADOR RECOMENDADO 30-200 W. POTENCIA DE PICO 400 W. IMPEDANCIA 4 ohmios. SENSIBILIDAD 90 dB. RESPUESTA EN FRECUENCIA 45 Hz-20 kHz (±3 dB). ALTAVOCES DE GRAVES/MEDIOS 2 x 150 mm, Triangle. ALTAVOCES DE AGUDOS 20 mm, Athom. DIMENSIONES 215 x 215 x 995 mm. PESO 15 kg unidad.

DISTRIBUYE Domoval (961352017).