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¿Qué significa THX?

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Repaso a las normas y ventajas del estándar THX.

Texto: Luis Llana

Existe bastante falta de información -incluso desinformación, más negativa- y mucha “leyenda urbana” acerca del significado del acrónimo THX, bien visible en las fachadas de algunas salas cinematográficas y cuyo logotipo también encontramos serigrafiado en las carátulas de determinados componentes para cine en casa, de altas y no de tan altas prestaciones. De todo cuanto se dice y comenta, la opinión más extendida asocia a THX con un sello de distinción que simplemente “lucen” los paneles frontales de algunos aparatos, por cuya serigrafía se paga una nada despreciable cantidad de royalties a George Lucas, padre de la criatura. Como es habitual en CEC, trataremos de desmitificar esas siglas, comentándoles lo que esconden de la forma más objetiva posible, aunque un tanto resumida. Para explicar en profundidad qué es THX se precisarían las páginas de un libro y documentación a la que no tiene acceso un servidor.

Diseñado originalmente para el sector del cine profesional, THX es un programa de especificaciones y requerimientos técnicos que debe reunir una sala cinematográfica certificada THX, como garantía de la mejor calidad posible en sonido e imagen. Antes de emitir la certificación, se revisan y corrigen puntos clave como ruidos exteriores y de la propia sala (equipos de aire acondicionado, ruido del proyector, etc.), sonido distorsionado, pobre o reverberante, imágenes de poca calidad, incomodidad para la visión en algunas zonas y un largo etcétera. Por otro lado, la normativa SMPTE 202M (Society of Motion Picture Television Engineers) establece los criterios que deben seguir todos los estudios de sonorización y doblaje, con independencia de los equipos técnicos que utilicen, para garantizar que las bandas sonoras de las películas se produzcan con los mismos patrones, entre los que cobra especial relevancia la estandarización de la respuesta en frecuencia. Sin embargo, esta normativa es ajena a la acústica de algunas salas cinematográficas que puede llegar a arruinar la mejor tarea de producción y doblaje.

Consciente de tales problemas, George Lucas, director de cine y productor de mitos como la saga de Star Wars o la trilogía de Indiana Jones, desde su productora Lucasfilm, en 1980 se llevó consigo a su rancho Skywalker a Tomlinson Holman, un experto del mundo del audio, para que hiciese un estudio de las influencias que la acústica de las salas de cine ejercían sobre las bandas sonoras y sobre las propias técnicas de mezclado. Como resultado de sus investigaciones, en 1983 vieron la luz la primera sala cinematográfica certificada THX, la AVCO Cinema, en Los Ángeles, y la primera película, El Retorno del Jedi, más conocida en la actualidad como Star Wars Episodio VI, también certificada THX. Todo indica que las siglas THX se deben a la primera película de George Lucas, THX 1138, aunque no faltan opiniones que la asocian como acrónimo de Tomlinson Holman eXperiment. THX Ltd. se fundó en 1983 como una división de Lucasfilm, con sede en San Rafael, California, pero desde el año 2002 THX Ltd. es una compañía independiente de la que Lucasfilm es accionista.

Hablamos de una época en la que el sonido dominante en las salas de cine se basaba en el estándar analógico Dolby Stereo (más adelante en su versión mejorada Dolby Stereo SR), diseñado por Laboratorios Dolby. Su versión doméstica es el Dolby Surround, cuya descodificación corre a cargo del popular Dolby Pro Logic.

Dolby Stereo codifica cuatro canales de información, izquierdo, central, derecho y uno monofónico para efectos -sin presencia de subwoofer- en dos pistas ópticas situadas a lo largo de la película entre los fotogramas y las perforaciones de arrastre de uno de los lados. Los estudios de producción mezclan las bandas sonoras con una ecualización de altas frecuencias denominada Curva-X, un estándar aceptado universalmente como muy apropiado para las grandes salas cinematográficas. Pero al trasladarlas a una sala de escucha doméstica, de menores dimensiones que un cine, resulta un sonido algo desequilibrado y coloreado. Para estos entornos, THX desarrolló todo un programa de especificaciones orientado a los equipos domésticos de cine en casa que corrigieran esas deficiencias, estándar conocido inicialmente como Home THX.



PRIMEROS PASOS



El primer procesador-amplificador certificado THX fue el Technics SH-THX10 aparecido en 1991, al que siguieron modelos de, prácticamente, todas las marcas, mientras hacían su aparición los primeros conjuntos de cajas acústicas certificadas, inicialmente con dos subwoofers pasivos, como los modelos de referencia B&W Home Cinema, tecnológicamente al mismo nivel que la entonces serie 800 Matrix o el Jamo System One. En la actualidad, THX tiene definidos requerimientos para todos los componentes susceptibles de formar parte integrante de una instalación para cine en casa. Pero THX va más allá, con normas para la transferencia de imagen, tarjetas de sonido de ordenadores personales y sus pequeñas cajas acústicas, incluso para la HDTV.

Inicialmente sólo se encontraban componentes certificados THX a partir de las gamas altas, por obra y gracia de unas exigencias demasiado severas. Al hacer extensiva su posible homologación a una más amplia gama de productos, THX definió los siguientes grupos selectivos, identificados por un logotipo específico, en función de la categoría y tipo de los aparatos:

THX Ultra. Para componentes diseñados y construidos con altos estándares de calidad, pero cuyo rendimiento no se ve afectado por el tamaño de la sala, como los lectores de DVD-Video de alto nivel, pantallas de proyección, ecualizadores y cables de conexión.

THX Ultra2. Para componentes de muy altas prestaciones diseñados para grandes salas, con amplias distancias entre las pantallas -acústicas y de visionado- y la zona de los espectadores. Especifica normas para cajas acústicas, receptores, procesadores de A/V, amplificadores de potencia y sistemas con 7.1 canales para optimizar la cobertura de cuatro cajas de efectos, así como para la escucha de música en multicanal. Prevé requerimientos técnicos para los equipos que integren la gestión de señales de vídeo, la exploración progresiva en DVD-Video y para la HDTV.

THX Select. Básicamente, la diferencia con el grupo anterior reside en unas especificaciones para su aplicación a componentes destinados a salas de menor tamaño, de ahí que se precise menor potencia de amplificación, cajas acústicas simplificadas, etc.

THX Certified Multimedia. Productos complementarios para la escucha desde muy cortas distancias, como las tarjetas de sonido de los ordenadores personales y sus conjuntos de pequeñas cajas acústicas.

En cuanto al tratamiento de las señales de audio, ya podemos aclarar -por si queda alguna duda- que THX no es ningún formato de codificación y descodificación de sonido. Se trata de un procesado de la información procedente de la descodificación de Dolby ProLogic (analógico) o de Dolby Digital o DTS (digitales). Por tanto, todo previo-procesador o amplificador integrado para A/V, certificado THX, incluirá una serie de circuitos para la ejecución de las siguientes funciones:

Re-Equalization (re-ecualización). Hemos comentado que las bandas sonoras de las películas se mezclan con una ecualización de altas frecuencias, la llamada Curva-X, muy apropiada para las grandes salas cinematográficas. Pero cuando la distancia desde la fuente de sonido a los espectadores es pequeña, como sucede en un ambiente doméstico, el audio de las películas se escucha con exceso de brillo. THX utiliza una curva de re-ecualización diseñada para estos entornos que recupera el correcto balance total de la banda sonora.

Timbre Matching (Nivelación Tímbrica). A diferencia de una sala de cine, con sus numerosos altavoces perimetrales para efectos de sonido, la transición entre los canales frontales y de efectos en un ambiente doméstico, con sólo dos cajas, es demasiado brusca y claramente audible. Dos correcciones, una de timbre y otra de tono aseguran que esa transición se realice con mayor suavidad.

Adaptive Decorrelation (Descorrelación Adaptativa). Con descodificación Dolby Stereo, los oídos perciben pequeñas diferencias de información izquierda-derecha en el canal monofónico de efectos de una sala de cine, por las numerosas cajas presentes para este canal y las reflexiones en la sala. Pero en un entorno doméstico, con Dolby Pro Logic, se detecta de inmediato su carácter monofónico. La descorrelación cambia constantemente las diferencias de fase y tiempo entre las dos partes en las que THX divide a este canal, por lo que crea una sensación de seudo estéreo. Para Dolby Digital y DTS, con dos canales independientes, la descorrelación actúa de forma inteligente, sólo cuando detecta una señal idéntica -monofónica- en ambos. De ahí el calificativo de adaptativa.

Bass Management Electronic Crossover (Filtro Electrónico para Gestión de Graves). Este circuito permite utilizar cajas acústicas más pequeñas en todos los canales, para lo que envía las señales de baja frecuencia a un subwoofer, lo que mejora la respuesta en frecuencia, baja la tasa de distorsión e incrementa el rango dinámico. Para Dolby Pro Logic, sólo las señales descodificadas de los dos canales principales son tratadas por este filtro, mientras que las de Dolby Digital y DTS se gestionan para todos los canales.

Bass Peak Level Manager (Gestión del nivel de picos en subgraves). Protege al subwoofer de las sobrecargas derivadas de la gran cantidad de energía de baja frecuencia presente en el canal LFE de ciertas bandas sonoras en Dolby Digital y DTS. Este circuito permite regular la capacidad del subwoofer para obtener su mejor rendimiento, sin distorsión.

Loudspeaker Position Time Synchronization (Sincronización Temporal de la Posición de los Altavoces). La posición ideal de escucha se encuentra en un punto equidistante a cada una de las cajas acústicas, subwoofer incluido, lo que en la práctica hogareña resulta inviable. Este circuito permite modificar la posición aparente de las cajas, para obtener la mejor imagen multicanal y una respuesta en frecuencia más plana.



CAJAS ACÚSTICAS



Otro grupo de especificaciones importantes son las relativas a las cajas acústicas certificadas THX. En un sistema convencional para cine en casa, la homogeneidad en la escena frontal requiere la instalación de una caja para el canal central del mismo fabricante y gama que las principales, para evitar los desagradables desequilibrios de timbre. THX exige tres cajas idénticas en construcción y disposición de altavoces para el trío frontal, denominadas LCR (Left Center Right), con una amplia dispersión horizontal para una mayor cobertura escénica, y una directividad vertical controlada a fin de evitar las reflexiones en el techo y suelo de la sala. Reflexiones que deteriorarían la imagen sonora y perjudicarían la inteligibilidad de los diálogos. Como THX exige la presencia de un subwoofer, estas cajas tienen restringida la respuesta en bajas frecuencias por debajo de unos 80 Hz. Deben poseer blindaje antimagnético.

Respecto de las cajas para efectos de sonido, es realmente complejo obtener un buen campo sonoro con tan sólo dos, si las comparamos con la batería de cajas perimetrales existentes en una sala cinematográfica, a la que tratamos de imitar con nuestro cine en casa. THX exige cajas de construcción dipolar, un diseño especial que genera un campo sonoro difuso al radiar sobre las paredes y techo de la sala, con escaso sonido directo y nulo en algunos diseños. Tienen una respuesta en potencia (característica más exigente que la respuesta en frecuencia) muy plana, perceptible en cualquier lugar dentro de su zona de radiación nula, lo que, unido al circuito de nivelación tímbrica, asegura una correcta transición sonora con las cajas frontales.

En todos los modelos de cajas descritos, los valores de sensibilidad e impedancia deben asegurar su compatibilidad con buenos diseños de amplificadores y con todos los que estén certificados THX. Deben poseer una capacidad en potencia elevada que les permita generar un nivel de presión sonora de 100 dB durante tres horas ininterrumpidas de funcionamiento. Especialmente severas son las especificaciones para los subwoofers, con una respuesta en frecuencia que debe llegar a los 20 Hz y un nivel de presión sonora capaz de alcanzar 105 dB, sin distorsión. Los primeros sistemas de cajas THX contaban con dos subwoofers pasivos, pero como en la actualidad sólo se fabrican modelos autoamplificados, se precisa uno por cada 43 m3 de sala, para lo que suelen incluir una conexión que permite unirlos en cascada.

Con objeto de que nuestros lectores tengan una idea más completa de THX, o por si hubiera quedado algún aspecto algo confuso en cuanto se ha expuesto, haremos una serie de matizaciones que bien pudieran servir como contrapunto, o ratificación en algún caso, de ciertas opiniones que se suelen escuchar acerca de THX.

La certificación THX sólo garantiza que el producto homologado cumple estrictamente los requerimientos técnicos exigidos para el tipo de aparato, dentro de su grupo de homologación (THX Ultra, Select, etc.) y su perfecta adecuación a un entorno de cine en casa. Sin embargo, su calidad estrictamente “musical” se deberá al mayor o menor esmero puesto en su construcción por el fabricante de turno.

Por citar un ejemplo, una etapa de potencia certificada THX garantiza su adecuación para mover a las nada fáciles cajas, con la citada homologación, dentro del mismo grupo. No obstante, se fabrican etapas de potencia y otros componentes de la más estricta alta fidelidad de excepción, no certificados THX. Dicha homologación comporta el pago de royalties que tiene su repercusión en el precio final, por lo que algunos fabricantes no están dispuestos a asumirla.

Como ello supone entrar en consideraciones de índole comercial o de demanda de producto, sólo mencionaremos que en EEUU existe una gran solicitud de componentes certificados THX, mientras que en nuestro viejo continente, no tanto.

La audición de una buena banda sonora cinematográfica, con procesador y cajas certificadas THX de buen nivel, es una experiencia formidable, única. Pero no lo es tanto cuando sólo se encuentra certificada una de las partes, el procesador o las cajas. En el primer caso faltarán los circuitos de corrección descritos anteriormente y en el segundo, en las cajas, sus especiales propiedades de radiación sonora. Precisamente por esto último, no faltan críticas entre los melómanos de la línea más dura hacia las cajas acústicas certificadas THX, para una escucha estrictamente musical.

THX OPTIMIZER

Algunas películas vienen con un interesante extra, el THX Optimizer. Ésta es una atractiva herramienta, desarrollada por THX Digital Works, que permite a cualquier usuario optimizar la reproducción del sonido e imagen del correspondiente disco para cualquier sistema de cine en casa.

El sistema incluye diferentes series de pruebas que facilitan a cualquiera ajustar los parámetros de audio y vídeo de su sistema. La ventaja está en que estos parámetros concuerdan con los utilizados durante los procesos de masterización del disco. A diferencia de otros discos de ajuste, como el “Digital Video Essentials” de Joe Kane, que permiten un ajuste único para toda nuestra dvdteca, el THX Optimizer está pensado para ajustar nuestro equipo únicamente para el disco que tenemos entre manos aunque, sinceramente, pocas son las diferencias, por no decir nulas, entre los diferentes patrones que ofrece el THX Optimizer en varios títulos. El sistema incluye ajustes para la alineación de las cajas acústicas, pruebas de fase y filtro de corte para el subwoofer; y en vídeo, patrones para el contraste, brillo, color, tinte y relación de aspecto.