La biamplificación: una mejora notable
Una manera de mejorar el equipo es utilizando la biamplificación. Conoce los métodos, ventajas e inconvenientes de este tipo de configuración.
Los amantes de las grandes instalaciones, esas personas que quieren explotar al máximo el rendimiento y posibilidades de su equipo (sobre todo los más aficionados a la música) habrán oído hablar alguna vez de la “biamplificación”. Como mínimo, muchos nos hemos preguntado alguna vez por qué nuestras cajas vienen con dobles bornes. El primer paso, a veces innecesario, es el bicableado; pero en realidad el objetivo de todo ello es la biamplificación.
A grandes rasgos consiste en una mejora del rendimiento y sonido utilizando dos (de ahí el prefijo “bi”) amplificadores por caja. Implica trasladar la división de la señal de audio según el número de vías de una caja antes de la amplificación, doblar el número de etapas de potencia y atacar directamente cada vía de la caja.
A continuación veremos qué ventajas e inconvenientes presenta este método de configuración, deseado por muchos pero que, algo que sí importa, tiene un coste mucho más elevado. También implica tener ciertos conocimientos técnicos o el consejo de algún experto que prepare toda la configuración previa a la amplificación. No es un montaje fácil para una gran mayoría de aficionados, pero sí un buen “pasatiempo” para quien quiera experimentar con su equipo.
A favor está esa mejora notable y sensible del sistema, capaz por ejemplo de hacer sonar unas cajas tipo monitor como si además tuvieran un subwoofer asociado.
La demanda más común es la necesidad de poder conseguir el doble de entrega de corriente, lo que implica utilizar dos amplificadores idénticos. A este tipo de biamplificación se la conoce como vertical (en vez de “entregar” 50 W se le dan 100 W por caja). Otro método, más completo, es el horizontal. Éste sigue utilizando doble amplificación pero con tasas de potencia diferentes: más potencia para los transductores con más demanda (woofers o altavoces de medios) y menos para los tweeters. En este caso se intentan ajustar las demandas de cada altavoz en vez de buscar la mejor sinergia por unidad de caja acústica.
BIAMPLFICACIÓN VERTICAL
En este caso, ambos canales de un amplificador estéreo se utilizan para una única caja. Por lo tanto, se deduce que será necesario el concurso de otro amplificador idéntico para el otro canal (uno para el canal derecho y otro para el izquierdo). Evidentemente estamos hablando de una configuración estéreo.
Cada amplificador recibe la señal analógica de su canal correspondiente, pero cada canal del amplificador procesa una parte de esta señal. Antes de la amplificación se divide la señal en “graves” y “agudos” y cada una de ellas es amplificada por independiente.
El objetivo de la biamplificación vertical es reducir la demanda de corriente del amplificador. Los transductores de graves y medios suelen demandar mucha más corriente, pues necesitan mover más aire. En cambio, los tweeters o altavoces de agudos son más fáciles de atacar.
De hecho, al utilizar un canal de amplificación para un altavoz de graves-medios (en vez del doble), permite aprovechar al máximo el transformador del amplificador. Se reduce el estrés de la electrónica de ataque y el altavoz recibe toda la corriente que puede demandar.
No tenemos que confundir este tipo de biamplificación con la mono-amplificación mediante “puente” (o bridging). La amplificación puente es el resultado de sumar la potencia de los dos canales para conseguir una salida con mayor entrega de corriente. Un amplificador de 100 W puede ofrecer el doble o más de potencia cuando está en modo puente, aunque aparecen serios problemas con el tema de impedancias. Al utilizar el puente el amplificador ve la impedancia de entrada como la mitad del valor real (es decir, si conectamos una caja de 8 ohmios, la “verá” como una de 4 ohmios), lo que implica también padecer los problemas de una caja acústica con el nuevo valor de impedancia. Como no es un valor nominal, es posible que ante sonidos de baja frecuencia la impedancia baje muy cerca de los 0 ohmios (corto-circuito) o que en otras situaciones la distorsión sonora sea más que evidente.
Muchas veces la biamplificación vertical ofrece mejores resultados y seguridad que la amplificación puente.
BIAMPLIFICACIÓN HORIZONTAL
En este caso se siguen utilizando el doble de amplificadores, pero en vez de dedicar un amplificador (con sus dos canales) a una caja acústica, se utilizan los dos canales del amplificador para atacar las bajas frecuencias de ambas cajas y el otro ampli para los agudos. En este caso es posible utilizar dos amplificadores distintos. Otra ventaja es la posibilidad de poder adecuar las necesidades de cada transductor con las prestaciones de los amplificadores. Por ejemplo, una etapa de mayor entrega de corriente para los woofers y una de menor para los tweeters.



