Subwoofers

Velodyne SPL-800R, ¡Agárrate!

  • Velodyne hace gala de su maestría con este sencillo
    subwoofer, de dimensiones compactas y fácil ajuste.
  • Precio: 1523 €
  • Valoración de los especialistas: 5
  • Texto: Ramon Sendra

Habrá quien piense que incluir un subwoofer en una sección dedicada al estéreo puede sonar aberrante y, cómo no, habrá quien lo acepte sin ningún problema. La verdad es que hasta que no terminé de probar concienzudamente este Velodyne no me atreví a colocarlo en esta sección. El porqué es tan sencillo como que necesitaba disfrutar de sus resultados para, finalmente, decidirme a ello, algo que todo seguido podrán leer y que entenderán sobre todo si aceptan que un subwoofer, más que ese cajón destinado a mover el sofá con las explosiones de las películas de acción, se puede convertir en ese “refuerzo de graves” que añaden un plus a la audición musical. Muchos sólo relacionan el subwoofer con el estruendo, pero configurado e instalado de manera precisa puede complementar con toda tranquilidad y perfección cualquier instalación 2.0 o, mucho mejor, estéreo. Pero el principal problema para conseguir que el subwoofer no sea un elemento distorsionador en nuestro equipo es, justamente, su configuración, una tarea ardua y complicada. Quizá por ello Velodyne empieza a ganarse un nombre al facilitar esta tarea entre los usuarios. Ya vimos en el número de CEC de diciembre del año pasado un modelo de muy altas prestaciones que nos sedujo justamente por ello, y ahora le toca el turno a un modelo más discreto y económico, pero no por ello descartable. Se tarta del SPL-800R, el pequeño de tres modelos, con un altavoz de 8” con pistón de 2,5”, una característica que lo hace bastante especial. Destaca también por su control DSP, su ecualizador de 6 bandas (nos será de ayuda su micrófono para ajuste suministrado) y sus 4 ajustes predefinidos, pensados para el disfrute completo en función del estilo de audio que se va a reproducir: películas, R&B y rock, jazz y clásica y juegos. La amplificación pasa por un sistema en clase D capaz de ofrecer hasta 2.000 W dinámicos o 1.000 W rms. Como buen subwoofer que se precie, su panel de conexiones es más que completo. Además del típico conmutador de encendido y apagado (con función automática), incluye un filtro pasa-bajos que podemos ajustar de 40 a 120 Hz. El volumen se controla mediante dos pulsadores en vez del típico potenciómetro. Permite entrada de señal de línea estéreo (con su correspondiente salida), LFE y de alta potencia. Como extras es interesante notar la incorporación de una toma trigger de 12 V. Para un mejor control se suministra un sencillo mando a distancia que nos permitirá, además, ajustar la fase y recuperar cualquiera de las cuatro memorias de usuario a nuestro antojo.

Conecté nuestro invitado a un receptor de A/V Marantz SR7300, a un lector de DVD-Video Marantz DV7600 y a un conjunto de cajas acústicas Audiovector de la serie Mi3 Super.

Siguiendo el manual de instrucciones de este Velodyne, procedí a realizar la calibración automática utilizando el micrófono suministrado, algo tan sencillo de hacer como colocar el micro en el punto de escucha, darle al botón apropiado en el mando a distancia y esperar menos de un minuto a que sólo realice lo que tiene que hacer. Una vez hecho esto lo siguiente es disfrutar plenamente de él.

En multicanal, sin duda, sus 8” de diámetro son más que suficientes para que el cine sea todo lo espectacular que debe ser. Las explosiones consiguen ese plus expresionista que muchos desean, pero también lo sutil y profundo para que nuestro invitado nunca arrebate el protagonismo a las frecuencias medias-graves de los recintos principales.

Pero donde nuestro invitado muestra todo su potencial es con música. Utilizando los presets de memoria que se ofrecen, el rendimiento del subwoofer se ajusta convenientemente a su nueva función. Con la opción R&B - rock, el Velodyne consigue mayor profundidad, mientras que con Jazz - Classical se reduce cualquier distorsión para obtener un sonido más claro y “fino”. En cualquier caso, y recordando que utilizo como principales unas Mi3 Super, el Velodyne consigue complementarse, como guante en mano, a la perfección. Había quien decía que el subwoofer estaba apagado, pero notaban su ausencia cuando realmente estaba apagado.

De muy compactas dimensiones, este subwoofer de recinto cerrado se convierte en una de esas elecciones fáciles para cualquier tipo de usuario. Convincente en audiovisual, perfecto en música, este Velodyne extiende la respuesta en frecuencia de cualquier equipo que necesite un plus hacia más bajas frecuencias. Más que un subwoofer, nuestro invitado tiene la potestad y calidad de etiquetarse como uno de los mejores refuerzos de graves.


Velodyne SPL-800R, ¡Agárrate!

Ficha técnica

Altavoz: 8” en recinto cerrado. Amplificador: Clase D de 1.000 W rms. Filtro divisor: 40-120 Hz. Respuesta en frecuencia: 28-120 Hz. Distorsión armónica: <5 %. Fase: 0º a 180º. Peso: 16 kg. Dimensiones:

270 x 260 x 330 mm.

Distribuye: Chemison (933395054).

Precio: 1523 €