Yamaha YSP-4000, La cuarta generación
LA INSTALACIÓN
- Sobresale su capacidad para recrear sonido envolvente y la gran naturalidad que apreciamos en todo el material utilizado.
- Precio: 1339 €
- Valoración de los especialistas: 5
- Texto: Fran SOBERANAS
Los proyectores de sonido son un tipo de dispositivos que poco a poco han ido haciéndose un hueco en el mercado del Cine en Casa. La idea de concentrar en un solo aparato toda la electrónica, la amplificación y los altavoces puede resultar muy seductora y atractiva para una gran cantidad de aficionados que ya han dado el paso de adquirir un dispositivo visualizador de gran diagonal pero no se deciden a afrontar el despliegue de un equipo de sonido multicanal convencional.
En esta ocasión, hemos tenido la oportunidad de probar el YSP-4000, la cuarta generación de proyectores de sonido de Yamaha. Como resulta evidente, el hecho de haber alcanzado la cuarta versión es consecuencia directa de su éxito comercial por un lado y de la solvencia del planteamiento por otro. Si ya en su versión anterior, analizada en CEC hace casi un año, nos pareció que Yamaha nos ofrecía un producto maduro, en esta ocasión, la marca de los diapasones ha dado un decidido paso adelante.
Externamente, nos encontramos con un dispositivo de medidas y aspecto muy similares a su predecesor. La anchura se mantiene en poco más de 1 metro, aunque ha crecido ligeramente en altura y profundidad, así como en peso (2,5 Kg). Su tamaño lo hace idóneo para visualizadores de entre 42 y 50 pulgadas, aunque más adelante veremos que esto es sólo teoría.
El frontal del YSP-4000 se mantiene con una rejilla metálica de sólido aspecto y color negro, estando opcionalmente disponible en color plateado. Incorpora una entrada mini-jack para dispositivos de audio comprimido. El panel trasero de conexiones sugiere una gran solidez y robustez en sus acabados, y su acceso por la parte inferior permite acceder a él incluso cuando instalamos el YSP en el soporte opcional de pared SPM-K30.
Por el propio concepto del YSP, vale la pena situar esmeradamente el módulo en una de las ubicaciones recomendadas por Yamaha, ya sea bajo la pantalla, en una balda sobre ella o bien mediante el soporte mural antes mencionado. No sólo por el aspecto estético (se supone que hemos renunciado a instalar cinco pantallas acústicas en nuestra sala), sino porque, como veremos más adelante, la instalación es un componente crítico de este tipo de dispositivos.
El mando a distancia resulta muy completo e intuitivo, con un más que correcto etiquetado y es programable para tres dispositivos más. Al igual que con su antecesor, el YSP-1100, no entendemos la no inclusión de un mando retroiluminado, sobre todo en un dispositivo de esta categoría.
Descodifica PCM, Dolby Digital y DTS, así como los modos analógicos Dolby Surround Prologic, Dolby Surround Prologic II (movie, music y game) y DTS Neo:6 (cinema y music).
Como novedad, incorpora el interfaz HDMI, con dos entradas y una salida compatible 1080p/24 Hz, 50 Hz y 60 Hz. A través de esta salida, el dispositivo es capaz de realizar conversión ascendente de vídeo analógico a video digital HDMI, escalando a vídeo de alta definición 720p/1080i. Con todo ello, el Yamaha resultará ideal para centralizar nuestras fuentes de vídeo, ya sean de alta definición (Blu-Ray, HD DVD, mediacenters) o de resolución estándar (DVD-Vídeo). Cabe reseñar que a través de la salida HDMI también dispondremos del OSD (en castellano), que nos resultará de gran ayuda a la hora de instalar y configurar nuestro YSP.
Como aspecto novedoso, se ha incluido un sintonizador de radio FM con sistema RDS y capacidad para 40 presintonías.
A PRUEBA
Para la configuración del YSP-4000, Yamaha incluye un micrófono que habrá que situar en el punto habitual de escucha, con la ayuda de un pedestal de cartón. Tan sencillo como presionar un botón para activar el sistema Intellibeam, salir de la habitación y dejar a nuestro YSP configurar el equipo a base de la emisión de un campo sonoro que realizará tres operaciones principales: hará una comprobación de los parámetros acústicos de la sala, optimizará el ángulo de emisión de los haces de sonido y comprobará y optimizará un subwoofer (si lo hubiera), al mismo tiempo que calibrará aspectos como los retrasos, la frecuencia y el volumen de los haces de sonido. Todo ello en algo menos de tres minutos.
En este punto, diremos que la mayoría de las pruebas las hemos efectuado sin subwoofer, dispositivo que recomendamos vivamente en cualquier instalación multicanal. El YSP-4000 ofrece una buena presencia en graves, posiblemente mejor de lo que uno se imagina antes de probarlo, pero no es óbice para reconocer que la adición de un subwoofer (Yamaha ofrece una gama específica para sus dispositivos YSP) es una muy recomendable opción.
En nuestro caso concreto, con una sala rectangular y con el punto de escucha más cerca del lado izquierdo, el ajuste resultante nos pareció bastante acertado. No obstante, si nos gusta esmerar más el resultado, se nos ofrecen multitud de parámetros para regular a nuestro gusto con la ayuda del OSD. Éstos pueden ser los concernientes a los haces de sonido (parámetros, ajustes del haz, localización de la imagen sonora), al sonido (niveles de los canales, ajustes del subwoofer, ajuste de la calidad sonora de la sala, retardos acústicos) o las entradas del dispositivo (asignación y etiquetado de entradas, ajuste del nivel de entrada, ajustes de la interfaz HDMI) La incorporación de tres memorias distintas nos permitirá salvaguardar diversas configuraciones, como, por ejemplo, en el caso de abrir o cerrar una cortina lateral (como fue nuestro caso) o dependiendo del tipo de fuente usada.
Al margen de los conocidos DSP que Yamaha pone a nuestra disposición (tres para películas, tres para música, uno para deportes y sistema de mejora de música comprimida), el YSP-4000 dispone de siete modos de funcionamiento principales. Por su importancia, destacaremos tres de ellos: el modo “5 Beam” para la escucha de material multicanal en el que se emiten haces para los tres canales frontales y para los surround traseros. Para actuaciones musicales, se sugiere el modo “Stereo +3 Beam” en el que el trío frontal adquiere mayor protagonismo. Finalmente, el modo “3Beam” se nos indica cuando estamos demasiado cerca de la pared trasera, lo que haría que los efectos surround no se restituyeran debidamente, o cuando hay varias personas en la sala y se pretende la mayor uniformidad sonora posible.
Usamos el desembarco en la isla de Iwo Jima de la película “Cartas desde Iwo Jima”, escena en la que se entremezclan explosiones, disparos, diálogos y cazas sobrevolando la acción. Nuestra instalación tiene la pared trasera pegada a la zona de escucha, lo que ocasiona que los efectos surround no sean demasiado evidentes. Aún así, la escena sonora nos pareció lo suficientemente envolvente. Un pequeño ajuste al alza en el canal central ayudó a que los diálogos fueran más inteligibles.
La entrada en el Coliseo Romano de la película “Gladiator” nos reveló una espacialidad y una sensación tridimensional que solamente es habitual en equipos multicanales de componentes separados.
Volvimos a recordar esa sensación de “nube sonora” que descubrimos hace un año con el YSP-1100 y que, de la misma manera que entonces, nos resultó muy agradable de escuchar y nada fatigante. Nos confirmó que el metro de ancho del YSP es apto para visualizadores bastante más grandes que las 42’, siendo incluso recomendable su uso con grandes diagonales como las que nos pueden ofrecer los proyectores de vídeo digital.
El desempeño musical del YSP-4000 no fue menor. Con el concierto “Hell Freezes Over” de los Eagles, y tanto en modo “5 Beam” como “Stereo +3 Beam”, los instrumentos sonaron envolventes y las voces empastadas pero a su vez perfectamente legibles. Todo ello con una capacidad nada desdeñable de presión sonora.
Por encima de todo, sobresale su capacidad para recrear sonido envolvente y la gran naturalidad que apreciamos en todo el material utilizado, lo que redunda en un mayor confort de escucha y en la ausencia de fatiga.
CONCLUSIÓN
En resumen, Yamaha ha dotado a su YSP-4000 de capacidades de enrutamiento de vídeo de alta definición, lo que ha complementado de manera sobresaliente a su dispositivo.
Estamos convencidos de que a poco que las características de nuestra sala reúnan los requisitos, el YSP nos dará muchas satisfacciones en nuestra instalación de cine en casa.
LA INSTALACIÓN
Un dispositivo como el que nos ocupa requiere una mínima planificación antes de su compra, al funcionar a base de haces de sonido, que se dirigen hacia el punto de escucha a través de reflexiones en las paredes. Así que, como resulta evidente, si lo vamos a colocar en un gran espacio abierto, ésta no es la mejor solución. Existe una sala “ideal”, según Yamaha, consistente en espacios regulares, con paredes cercanas a ambos lados. Obviamente, el rendimiento será idóneo en esos casos, pero les aseguramos que con otras configuraciones que simplemente se aproximen a los requerimientos, el resultado es más que destacable.
Yamaha YSP-4000, La cuarta generación
Ficha técnica
POTENCIA MÁXIMA DE SALIDA 120W: 2W (1 kHz, 10% THD, 4 Ω) x 40, 20W (100 Hz, 10% THD, 3 Ω) x 2. TRANSDUCTORES DE DIÁMETRO PEQUEÑO 40 con cono de 4 cm con blindaje magnético. TRANSDUCTORES DE MEDIOS 2 con cono de 11 cm con blindaje magnético. CONECTIVIDAD Entradas analógicas estéreo (2), Entradas digitales (2 ópticas, 2 coaxial, 2 HDMI), Entradas vídeo compuesto (3) y Entradas vídeo por componentes (2). Entrada frontal mini-jack (1) Salida de Subwofer (1,5 V, menos de 120 Hz), Salida de vídeo compuesto (1), Salida de vídeo por componentes (1), salida HDMI (1) y salida Ir-Out. DIMENSIONES (An x Al x Prof) 1030 mm x 198 mm x 144 mm. PESO 15,5 kg. DISTRIBUYE Gaplasa (91 7482960).
Precio: 1339 €
