Sistemas completos A/V

Kenwood SLD-5150, Un pequeño a lo grande

  • Sistema completo de A/V, compuesto por una solución modular.
  • Precio: 799 €
  • Valoración de los especialistas: 4
  • Texto: Alberto Gilabert

La elección que puede suponer adquirir un sistema completo suele justificarse con los quebraderos de cabeza que supone la elección de, como mínimo, los tres componentes básicos de un equipo para Cine en Casa: lector, receptor y cajas. Además, el precio influye. Pero hay fabricantes que facilitan este problema al ofrecer, bajo un único nombre, todo lo necesario, sin que de un sistema “todo en uno” se tratase.

Así es este SLD-5150, la combinación que propone Kenwood para soluciones domésticas a un paso por arriba de lo que podemos entender como “básico”. El conjunto engloba las cajas acústicas Cinema C1 (con sus cinco cajas satélites idénticas y subwoofer activo de 100 W DIN), el receptor de 5 canales y 60 W VRS-5100 y el lector de DVD-Video DVF-3080. Además de facilitar la “sinergia” de los componentes, se consigue una más que correcta cohesión decorativa, sobre todo en lo que a lector y receptor se refiere. Pero también por el compacto tamaño de sus cajas, excelentemente bien acabadas (tanto por el color de la madera, la rejilla o incluso técnicamente por incluir bornes para la conexión), y su tremendamente compacto subwoofer.



Fácil de instalar




Si a los sistemas completos les agradecemos su facilidad de instalación, pocos problemas debe ofrecer esta atractiva combinación. El conjunto se suministra con casi todo lo necesario (de hecho no nos llegó ningún cable de potencia, aunque suponemos más bien que fue por descuido), pero incluye soportes de pared para las cajas satélites de efectos o amortiguadores para el subwoofer. Y aunque las cajas disfruten de bornes, no así el receptor, que quizá para conseguir ese diseño “slim” ha hipotecado la calidad y seguridad que ofrece un buen borne por las siempres sencillas pinzas. El lector, conectado vía digital al receptor y al televisor vía SCART o mediante componentes, siendo esta última la imperativa si uno quiere disfrutar de su salida de vídeo en progresivo.

Receptor y reproductor se comportan casi igual a otros dispositivos bastamente probados hasta la fecha. El receptor permite los ajustes típicos, e incluye algunas prestaciones de interés, como el sonido envolvente a partir de cadenas estéreo.

Lo diferente del reproductor es la configuración de vídeo. Además de la necesidad de comentarle si tenemos un televisor panorámico o 4:3, debe especificarse qué conexión de salida de vídeo utilizaremos: SCART o componentes. Asimismo, podremos elegir si queremos salida en progresivo o entrelazado. Cuando se conmuta a salida de vídeo por componentes y progresivo, cuidado los que sólo puedan utilizar el SCART, pues no verán nada.

El panel de conexiones de ambos aparatos es algo pobre. Primero porque el lector sólo equipa una salida de audio digital en eléctrico S/PDIF, mientras que el receptor dispone de tres entradas: dos ópticas y una eléctrica. No será posible conectar cualquier otro dispositivo con salida digital eléctrica.



A prueba



El equipo entero puede integrarse fácilmente en cualquier salón sin hipotecar demasiado. Todos los elementos son suficientemente compactos como para pasar incluso desapercibidos. Pero, ¿será esto perjudicial en la reproducción del sonido?

La primera prueba fue comprobar el nivel de volumen (o presión sonora, aunque no medí nada) del conjunto. Los 60 W no RMS (y sobre 6 ohmios, cuando las cajas presentan una impedancia de 8 ohmios) que se especifican para el receptor deberían tener justa correspondencia con las cajas, pero éstas presentan una sensibilidad de sólo 87 dB/W/m, lo que me hizo suponer que faltaría agarre. Pero aunque al principio así parece, debo reconocer que a un volumen alto el nivel es aceptable (incluso aterrador). Eso sí, a cambio la distorsión armónica se dispara, y eso se nota, junto con otras pequeñas deficiencias que más tarde repasamos.

El subwoofer sorprende, primero por la nitidez y contundencia que su diseño ofrece (y eso que sólo equipa un altavoz de algo de 6 pulgadas y media) y se adapta perfectamente al buen sonido de sus satélites colindantes. Éstos prescinden del típico agudo incidente que algunas realizaciones similares suelen padecer, e incluso los medios se resuelven con bastante libertad y presencia.

El canal central (que en realidad es una caja idéntica al resto, pero con una rejilla de protección distinta) confirma los buenos resultados: los diálogos se entienden y consiguen un cuerpo más que aceptable. Incluso debí atenuar ligeramente este canal.

La imagen en pantalla no es del todo perfecta, pero sí acorde a los productos de su escala. En entrelazado la imagen consigue una correcta definición, con un buen contraste y unos niveles de color buenos. Las diferencias con la salida en progresivo son casi mínimas, por lo que tanto da qué tipo de señal utilizar (que sea el desentrelazador del visualizador, si es que hay, quien decante la balanza).

En salones medianos a grandes, el receptor resultará corto, pero no en la mayoría de salones de 15-20 metros cuadrados (o en disposiciones de este tipo). Al tener que subir mucho el volumen se aprecia cierta compresión en los agudos, que resultan levemente estridentes. Incluso el subwoofer, a esos niveles, tiende a colapsarse.

MP3 y JPEG se resuelven con toda normalidad.

Kenwood dispara fuerte con esta solución única y completa. Permite la actualización a medio o largo plazo sin tener que prescindir el conjunto entero, algo sí común cuando hablamos de puros sistemas completos. Una opción elegante, discreta y que funciona bien en salones medianos que busquen facilidad y precio ajustado.


Kenwood SLD-5150, Un pequeño a lo grande

Ficha técnica

Modelo DVF-3080. COnvertidores D/A de 24 bit/ 96 kHz. Relación señal/ruido superior a los 100 dB. NTSC/PAL. Salida SCART (RGB) y vídeo por componentes. Ofrece salida en progresivo para PAL. 12 W de consumo. 440x44x249 mm. 2,2 kg.

Modelo VRS-5100. 5x60 W (1 kHz, 10% THD sobre impedancias de 6 ohmios). Sintonizador AM/FM. Entradas de audio digital: 2 ópticas EIAJ-TosLink, 1 eléctrica S/PDIF. Entradas audio analógico: 3 entradas estéreo sin balancear. Conexión de potencia mediante pinzas. 170 W de consumo. 440x70x360 mm. 7,8 kg.

Cajas acústicas bass-reflex, con tweeter de 1” y altavoz de medios de 3,5 “. Frecuencia de cruce en los 6 kHz. Respuesta en frecuencia de 100 a 20.000 Hz. 87 dB/W/m. 8 ohmios. 110x150x160 mm.

Bass-reflex. Altavoz de 6” y 1/2 en suspensión. 100 W DIN. 30-100 Hz. 240x290x300 mm.

Precio: 799 €