Sistemas completos A/V

Bose LifeStyle 18 Serie II, Más en menos

ADAPTIQ: UN AJUSTE “A LA CARTA”

  • Sistema completo de A/V
  • Precio: 2475 €
  • Valoración de los especialistas: 4
  • Texto: Román Aix

El LifeStyle 18 Serie II de Bose es un sistema basada en DVD-Video dedicado al entretenimiento audiovisual doméstico. Este sistema incorpora parte de las funciones, tecnologías propietarias y ventajas cualitativas de los modelos más altos de gama del fabricante, a un precio de venta más accesible.

El sistema LifeStyle 18 incluye un nuevo lector de DVD-Video y CD-Audio integrado, un mando a distancia por radio para las funciones de audio y vídeo y un módulo Acoustimass que equipa dos altavoces de 13 centímetros, junto con los amplificadores, descodificadores y toda la electrónica de procesado de la señal necesaria. Se completa con cinco cubos exclusivos con altavoces de 5,4 cm apantallados magnéticamente.

También veremos otra tecnología de Bose: Videostage 5. Ésta tiene la función de descodificar y procesar la señal de audio garantizando un ambiente sonoro perimétrico consistente utilizando sus cinco cajas acústicas incluso cuando la señal es monofónica.

El Media Center o unidad de lectura incorpora en una caja de estilizado y característico diseño un lector de discos DVD-Video y CD-Audio y el receptor de AM/FM estéreo con funciones RDS. Como la mayoría de sistemas actuales, es compatible con soportes gravables (tanto DVD+R/RW o DVD-R/RW y CD-R/RW) y otros formatos comunes: Video CD, SVCD o MP3.

Mediante el mando a distancia todo podrá ser controlado e incluso tomar el control de otros aparatos audiovisuales, como el televisor, el magnetoscopio de VHS o el receptor satélite.



PUESTA A PUNTO



Todo el equipo viene en una sola caja de cartón, eso sí, de dimensiones considerables. Pero a excepción del subwoofer o módulo Acoustimass (simplemente por peso), es fácil instalar uno mismo el sistema. Se suministran dos discos DVD-Video, uno de ellos destinado al sistema de auto-calibración Adaptiq (ver recuadro), pero el primero incluye suficiente información para optimizar la colocación, configuración y puesta a punto del sistema. Información útil para cualquier usuario, aunque este disco (no así el segundo, el destinado al Adaptiq) viene en un castellano de pronunciación extranjera que resulta algo disonante.

Se ofrecen multitud de cables, incluyendo los necesarios para conectar las cinco cajas acústicas (todas idénticas, y en nuestro caso, como pueden ver en la imagen, de color plateado, que nos sorprendió al estar acostumbrados al color negro), el cable que une la unidad multimedia con el subwoofer (éste disfruta de todo el sistema de amplificación), fuente de alimentación (es externa para el centro multimedia), algunos cables de audio y vídeo, adaptador de vídeo por componentes y SCART, el cable emisor de infrarrojos o el sensor de encendido/apagado del televisor.

Según pide Bose en su manual de usuario (disponible en castellano), instalé los cinco cubos únicos en búsqueda de los reflejos de la pared, a excepción del canal central, directo a la posición de mi punto de escucha.

Como siempre pasa con este tipo de diseños, los cinco cables de los cubos deben ir a la parte posterior del subwoofer. Aunque es posible colocar el subwoofer en diferentes espacios sin modificar sensiblemente la reproducción de los graves, es complicado tener que cablearlo todo hacia él (hubiera sido más fácil llevarlo todo a la unidad multimedia).

Hablando de conexiones, la unidad multimedia resulta justa pero no insuficiente. Dispone de cuatro entradas de A/V formadas por entrada de audio analógico estéreo y vídeo compuesto, con la adición de una entrada y salida en S-Video y audio digital óptico. También se incluye una salida en S/PDIF. No hay ni entrada ni salida multicanal, lo que reafirma la nula disposición de Bose con los formatos de audio multicanal SA-CD y DVD-Audio. Por suerte, sí descodifica Dolby Digital y DTS.

En conexiones de vídeo al principio parece que sólo ofrece conexión en S-Video (un adaptador SCART que tanto vale como entrada y salida no dispone de conexiones por componentes ni RGB). Pero en el embalaje aparece un adaptador RCA hembra que a partir de la salida de S-Video y vídeo compuesto permite ofrecer vídeo en componentes incluso en progresivo. Buena noticia para un aspecto que Bose, de origen americano, parecía olvidar en nuestro continente.

Finalmente es necesario ajustar muy pocos parámetros más, apenas la relación de aspecto de nuestro visualizador y el tipo de salida que se elige. Ello es necesario realizarlo mediante su menú en pantalla, intuitivo porque no escapa de lo conocido. Mientras comprobé la utilidad de un mando a distancia que en vez de funcionar por infrarrojos (por lo tanto, que necesita casi siempre “ver” el receptor de IR del aparato) lo hace mediante radio: incluso debajo de un cojín la unidad central acataba las órdenes del mando a distancia. Que el mando sea de color blanco quizá será un dolor de cabeza para quienes tengan críos dispuestos a tocarlo todo con sus nunca bien limpias manos (pero es de plástico y se puede limpiar fácilmente).



EN USO



Otra de las características de la compañía es su tozudez (sana, claro está) en querer facilitar la tarea a sus usuarios. Esto hace que desde el primer momento, incluso antes de pasarle el Adaptiq, el equipo ya funcione y bien. De hecho decepcionará a quienes quieran ser precisos en la configuración en modo manual de este sistema: apenas es necesario indicarle cuántas cajas o mejor dicho cubos están instalados o, en definitiva, cuántos canales queremos utilizar. Así, si lo primero que hacen, como lo hice yo, es colocar un CD-Audio en estéreo, el sistema utilizará sus procesadores para convertir esa señal estéreo en multicanal. Busqué en su menú en pantalla cualquier referencia a DSP o procesadores de sonido, sin encontrar nada. Todo era tan fácil como indicarle “2 altavoces” y fluyó el sonido en estéreo (claro está, con la ayuda totalmente necesaria del subwoofer o módulo Acous-timass).

Algunas opciones más que presenta este sistema son el ajuste de nivel del canal central o de los laterales (en este caso, ambos a la vez), o, en función del soporte, la posibilidad de poder reproducir pistas DTS o Dolby Digital desde soportes CD-Audio, rango dinámico (o compresión), descodificación mono (convierte cadenas mono en multicanales gracias a su procesador VideoStage y, la verdad, lo hace bastante bien), EQ para agudos y graves, así como las típicas funciones en reproducción de discos DVD-Video (ángulo, pistas, subtítulos, repetición, etc.).

Sin lugar a dudas, cualquier usuario mínimamente experimentado en el manejo de lectores convencionales encontrará fácil utilizar este LifeStyle.



CONTROL REMOTO



Las prestaciones del mando a distancia incluyen el control de otros dispositivos audiovisuales. El ajuste de esta opción se realiza utilizando el menú en pantalla, eligiendo si es posible la marca del televisor, sintonizador, etc. En mi caso, con mi habitual televisor TRC de 32” de Philips, acertó en los comandos de encendido/apagado y “mute”. Si se instala el detector de encendido de televisor (una pastilla del tamaño de un teléfono móvil que debe colocarse en la parte posterior del TV), el mismo LifeStyle enciende el televisor cuando se elige, por ejemplo, ver una película en DVD-Video (será necesario también instalar un pequeño emisor de IR, ya que el mando funciona vía radio). Muy interesante.

El mando es fácil de manejar y las teclas están bien accesibles cuando agarramos el control con una sola mano. Bose sólo le ha dotado del número exacto de teclas necesarias.



A PRUEBA



En este caso en concreto, es esencial prestar especial atención a la situación de las cajas acústicas antes de poder disfrutar al 100% del sistema completo. Bose es conocida bien por sus cubos, y esto no es gratuito. Aunque como veremos no se trata de una solución de “alta fidelidad”, el resultado acústico de su particular solución convence teniendo en mente el pequeñísimo tamaño de sus cubos, y si uno es consciente de lo que tiene entre manos, sabrá valorar sus resultados.

De hecho, el LifeStyle que estamos analizando (como mínimo éste que incluye un único cubo por canal) rehuye de cualquier ápice de musicalidad desde un punto de vista tremendamente audiófilo, pero convence, y mucho, en audiovisual multicanal (¿será por esto que siempre intenta reproducir el sonido estéreo en envolvente?).

Empecé con la tradicional batería de secuencias en DTS de un disco demostración, cuya particularidad está en la buena realización del sonido multicanal. En este disco hay secuencias de “El Señor de los Anillos”, “Piratas del Caribe”, o incluso del musical “Chicago”. En multicanal, Bose sabe dar la talla.

La sensación envolvente es sensacional, y aunque se pierde algo de focalización, la homogeneidad es absoluta. Los sonidos rebotan por toda la habitación (sobre todo si ésta es cuadrada o rectangular simétrica). La inteligibilidad de los diálogos queda asegurada, algo que sorprende viendo el pequeño tamaño del cubo.

Es sensible cierta pérdida en el espectro medio-grave del conjunto, así como una leve atenuación notable en los agudos más superiores. Aunque en cine la reducción de estos agudos incluso es placentera (muchas películas no terminan por ecualizar la banda dedicada a proyección cinematográfica, que suele ser bastante aguda), sí se encuentra en falta en aplicaciones musicales (en estéreo). La falta de medios terminan por ofrecer un sonido que, lejos de ser nefasto, deja de ser melómano. Pero insisto en que al ver el pequeño tamaño de sus cajitas, uno siempre se sorprende.

Que quede claro que no recomiendo este sistema de Bose para usuarios que busquen fidelidad musical, ni precisión tonal en reproducción estereofónica, ya que sin duda saldrán decepcionados.

Incluso tras un par de horas largas escuchando parte de mi música favorita llegué a fatigarme, seguramente por esa demanda cerebral en la búsqueda de los sonidos “ausentes”.

Pero no hay cansancio con bandas sonoras cinematográficas. Los cubos, ahora sí, se vuelven “invisibles”.

El subwoofer también resulta peculiar. Aunque le falta la pegada de algunos otros subwoofers más “convencionales”, no resta presencia a los graves ni aún menos a la espectacularidad que se le demanda.

La calidad de vídeo tampoco defrauda. Antes era difícil ver en un producto de Bose una salida SCART-RGB, y aunque en este caso tampoco es así, sí que hay un convertidor S-Video a SCART (útil para la mayoría de televisores de TRC de hasta 36”) y otro para señales en progresivo vía por componentes. Esta conexión no defrauda, con una calidad de imagen esperada, sin presencia de artefactos ni dientes de sierra procedentes de un mal desentrelazado.

Rápido en lectura, silencioso en funcionamiento y discreto en apariencia.

Parte importante de su posible éxito es su diseño. La unidad central aspira a ser, además, un importante elemento decorativo. Sus líneas curvadas, el minimalismo estético (los botones quedan escondidos detrás del frontal) y ese LCD que aunque sencillo resulta eficaz en contenidos, permite que o bien pueda pasar desapercibido o que su sinergia visual sea absoluta. Punto importante para quienes aún ponderan calidad estética a sonora.

Otra ventaja es la capacidad de multihabitación de este LifeStyle. Con los accesorios adecuados es posible ver una película en DVD-Video (con imagen y sonido) en el salón y que en la cocina, o en el despacho o en otra estancia de nuestra casa alguien disfrute de la radio. Un sencillo conector multi-DIN situado en el panel posterior de la unidad central ofrece esta prestación. Esto permite explotar a más las ya completas prestaciones de este sistema. Incluso podrá asociarse a un servidor musical de reciente incorporación en el catálogo de Bose, capaz de almacenar decenas e incluso centenas de discos CD-Audio; así como gestionar los contenidos de cada disco de manera inteligente: cada vez que elegimos una canción se actualiza una especie de base de datos que tiene en cuenta varios parámetros.

El Bose LifeStyle 18 Serie II vuelve a sacar a la luz que aún hay un importante grupo de usuarios que siguen ponderando estética y prestaciones a calidad global. Aunque no se trate de un sistema dedicado a la placentera escucha musical, y a pesar de su alto precio (aunque característico de casi todas las propuestas de la casa), permite conjuntar un sistema completo de cine en casa repleto de prestaciones interesantes y, cómo no, un control fácil con ajuste automatizado, que seducirá por estética y por resultados.


ADAPTIQ: UN AJUSTE “A LA CARTA”

¿Qué mejor que dejar que un “programa” realice el ajuste del equipo sin apenas tener que hacer nada? Con esta premisa en mente parece que los ingenieros de Bose han planteado el funcionamiento de su Adaptiq. El usuario, una vez instalado todo el sistema, sólo tiene que colocarse unos auriculares que en vez de altavoces disponen de micrófonos, y conectarlos a la entrada “Aux” de la unidad central. Mediante un disco DVD-Video dedicado (que se suministra con el sistema) se generan varios tonos de prueba para diferentes puntos de escucha y el sistema se configura automáticamente. El disco, además, ofrece todo tipo de información, como el porqué de esta calibración y los pasos que se realizan.

Los resultados tienen en cuenta el nivel de salida de cada canal y la arquitectura de la sala, siempre y cuando se hayan colocado las cajas o cubos según reza su manual de usuario. Recomiendo, tras varias pruebas, hacer caso absoluto de lo que Bose pide, ya que es justamente cuando mejores resultados se consiguen. Vale la pena y resulta muy útil para quienes quieren tener su equipo en perfectas condiciones desde el primer minuto.

Si nunca se cambia de posición de escucha, se podrá volver a realizar el ajuste cuantas veces se desee.

Bose LifeStyle 18 Serie II, Más en menos

Ficha técnica

Producto: Reproductor de DVD-Video y CD-Audio (SVCD, VCD, MP3), con sistema de amplificación y procesado de audio incluido. 5 cubos más módulo Acoustimass. Conectividad: Entradas/Salidas de A/V (audio estéreo,. vídeo compuesto). S-Video (adap. SCART), vídeo progresivo vía componentes. Dimensiones (unidad central): 401x279x89 mm. Peso (unidad central): 3,7 kg.

Distribuye: Gaplasa (917482960).

Precio: 2475 €