Sony DAV-X1, Un genio escondido
- Nueva solución que utiliza dos cajas para todo el sonido multicanal. Aunque caro, es efectivo.
- Precio: 1299 €
- Valoración de los especialistas: 4
- Texto: Alberto Gilabert
El conocido “invento” de Bose de proporcionar a los usuarios “sonido envolvente”, con el concurso de únicamente dos cajas acústicas (y su correspondiente subwoofer), está haciendo mella en todos los fabricantes importantes de electrónica de consumo. Si recientemente tuvimos ocasión de analizar (en el número pasado) la propuesta de Philips, esta vez toca el turno a la japonesa Sony. Se llama DAV-X1 y, como era de esperar, se basa en el mismo concepto que el resto: una unidad de lectura compacta, dos pequeñas cajas acústicas de diseño poco convencional, puesto que deben radiar el sonido frontal y envolvente, y un compacto subwoofer, responsable de restituir todo el séquito de bajas frecuencias (tanto las que los satélites no pueden reproducir como los efectos .1 de las bandas sonoras cinematográficas). Para conseguir un buen resultado, Sony se ha aprovechado de algunas de sus más recientes tecnologías, como la amplificación digital S-Master o la Digital Direct Twin correspondiente al subwoofer (combina las prestaciones de la amplificación digital con el uso de dos altavoces de graves para un efecto mayor). Con el nombre de S-Force PRO Sony bautiza los resultados obtenidos hasta conseguir ese sonido envolvente a partir de dos únicas cajas acústicas.
El corazón del sistema, la unidad multimedia, tiene un aspecto más o menos atractivo, pero con un irreprochable acabado metálico y un tamaño muy compacto (me recuerda, personalmente, a la línea iniciada por Bose). Está pensado para ser el único aparato del salón, por lo que ni respeta las dimensiones de un lector de DVD-Video o CD-Audio ni facilita colocar nada más encima de él. Tampoco es necesario.
En la parte posterior encontramos todo el séquito de conexiones, de las que destaco la salida de vídeo por componentes compatible con señales en progresivo, la salida SCART (RGB) y las entradas de audio digital, básicamente 3 en formato S/PDIF aunque una de ellas, mediante el concurso de un conmutador, puede ser EIAJ-TosLink. Por precio, hubiera sido interesante dotarlo de una salida de vídeo digital.
De esta parte también sale un multiconector que alimenta las tres cajas: los dos satélites y el subwoofer. Por lo tanto, la colocación de los tres recintos queda supeditada a la longitud del cable, aunque se supone que en la mayoría de los casos será suficiente.
Conectado a un televisor de plasma Pioneer de última generación, observo muy pocas deficiencias en la calidad de la imagen, tanto por componentes como RGB. Quizá debo destacar algún que otro artefacto durante el desentrelazado, pero sin objeciones en cuanto a los colores y el movimiento. De hecho, se comporta de manera idéntica a cualquiera de sus reproductores de escala básica.
Pero lo que más interesa de nuestro invitado es evaluar el sonido. Aunque la marca no profundiza demasiado en ello, este equipo rinde mucho mejor cuando la arquitectura de la sala acompaña, es decir, situado en el centro de una habitación rectangular y en el lado estrecho. Esto es así porque los sonidos “envolventes” son dirigidos hacia fuera para que, después de rebotar, ofrezcan sensación envolvente. Sony, además, se ha esmerado muchísimo en los circuitos de procesado que deben conseguir este efecto.
La escena frontal es realmente viva, concentrando muy bien los diálogos en la parte central (evidentemente, con una situación de las cajas respecto al punto de escucha totalmente simétrica) y ofreciendo una escena frontal dinámica y realmente amplia.
Si intentamos seguir el sonido de un objeto en movimiento que nos rodee, notaremos cierta falta de precisión en la parte posterior pero, como mínimo, “notaremos” que hay algo detrás. Pero el efecto sigue muy lejos de los que un par de cajas acústicas convencionales pueden conseguir en una configuración tradicional.
Es compatible con discos SA-CD (y DivX, bonita contradicción si quieren), aunque dudo mucho que el sistema ofrezca lo máximo del formato. El efecto que nuestro invitado consigue más o menos bien en cine (si tenemos en mente el sistema, la verdad es que bastante bien), no tiene correspondencia en música, ya que en este caso la importancia que debe conseguir el sonido ante la ausencia de una imagen hace “irreal” la escena posterior conseguida.
Es la tercera propuesta de este tipo que llega a nuestras manos. Sony consigue su propia identidad con una solución que ofrece una realista escena frontal (sin necesidad de canal central dedicado), con unos graves contundentes, tratándose de un sistema satélite, y con cierta gracia en la parte posterior. Quien opte por este tipo de solución deberá tener muy en cuenta las dimensiones y forma del salón, y, si son correctas, encontrará en este Sony un buen aliado, aunque tiene un precio de venta algo caro.
Sony DAV-X1, Un genio escondido
Ficha técnica
Amplificación: Tecnología propia S-Master completamente digital, 50 W x 2 para cada una de las cajas. 50 W x 2 para el subwoofer.
Vídeo: Con salidas en progresivo. Compatibilidad en formatos: DVD-Video, CD-Audio, SA-CD, DivX, MP3.
Altavoces: 2 altavoces de 5 cm por unidad.
Conectividad: Salidas de vídeo en vídeo compuesto, S-Video, por componentes y SCART. Entradas de vídeo por vídeo compuesto y S-Video. Salidas de audio en analógico sin balancear y EIAJ-TosLink. Entradas en S/PDIF, EIAJ-TosLink y analógico.
Distribuye: Sony España (902402102).
Precio: 1299 €
