Sistemas completos A/V

Naim N-Vi, El todo en uno definitivo

  • No es fácil integrar lo mejor del audio y vídeo en un único aparato. Naim lo consigue con su N-Vi.
  • Precio: 5000 €
  • Valoración de los especialistas: 6
  • Texto: Ramon Sendra

Cuando hablamos de sistemas completos de A/V solemos hacerlo refiriéndonos a soluciones económicas, pensadas para el público mayoritario: un equipo asequible, que lo haga todo y, sobre todo, compacto. Hasta el día de hoy han sido muy pocos los sistemas de estas características que llegaban mucho más allá, tanto a niveles de calidad y diseño como en resultados. Son pocos los fabricantes que abordan estos equipos pensando en un público exigente. Entre ellos, muchos recordarán el premiado Linn Classik Movie, que hemos visto en dos versiones y que, ambas, han conseguido sus merecidos premios CEC.

Ahora les traigo a estas líneas una propuesta de Naim, igual de ambiciosa. Se llama N-Vi y sienta un nuevo estándar en este tipo de productos. Naim lo tenía difícil si lo que quería era superar las prestaciones de sus rivales más directos, por lo que no ha dudado en equiparlo con todo un amplio elenco de prestaciones a la cual más interesante. Ahora las veremos.

El N-Vi es uno de esos equipos que, una vez conocidos, todo el mundo quisiera tener en su hogar. Aúna un muy buen sistema de cine en casa sin renunciar ni un ápice a las altas prestaciones que ofrece un equipo estéreo de alta fidelidad. Además, no cierra ninguna puerta (a excepción de su panel de conexiones, algo que luego veremos), pues facilita la integración de nuevos equipos (como amplificadores adicionales) y hasta ofrece la posibilidad de instalar nuevos módulos, como el sintonizador de radio DAB ahora o un nuevo procesador de vídeo en un futuro próximo. Todo esto, casi sin concesiones, sin perder el propio prestigio que la marca ha ido cosechando durante toda su historia. Con un tamaño muy similar al Nait 5i (n.º 36 de CEC), nuestro invitado viene con un amplificador de 5 canales de 50 W de potencia Tripath en Clase T —digital— cada uno (sobre 8 ohmios), preamplificador, lector compatible con CD-DA, DVD-Video y DVD-Audio, junto a las versiones grabables y regrabables de los dos primeros. El equipo dispone de convertidores Burr Borwn de 6 canales a 192 kHz a 24 bits. Seguramente por razones de espacio, este Naim no disfruta de esa característica bandeja de la firma, ofreciéndose una de estilo tradicional.



INSTALACIÓN LIMPIA




Si todo lo que promete Naim en cuanto a calidad es verdadero, una de las ventajas de este tipo de equipos es que desaparecen, textualmente, un gran número de cables de interconexión. Al integrar en un mismo aparato el lector, el previo y la amplificación, los únicos cables que nos veremos obligados a utilizar son los de potencia y el de la señal que va al subwoofer. Claro que para el primero de los casos deberemos utilizar bananas, puesto que este Naim no viene con los tradicionales bornes. En el panel de conexiones encontramos salidas de vídeo en SCART (compatible con RGB e YPbPr), S-Video, componentes (mediante conectores BNC) y DVI para vídeo. En cuanto a audio, dispone de un par de entradas de audio analógico, dos digitales (una en S/PDIF y otra en EIAJ-TosLink) y una salida digital S/PDIF además de la mencionada de línea para el subwoofer. He aquí el punto flaco de nuestro invitado. No veo criticable la necesidad de tener que utilizar unos conectores especiales para las salidas de potencia, pero sí el hecho de tener que ir tirando de adaptadores: los BNC y el DVI. Por otro lado, las futuras expansiones del equipo hacia otros amplificadores sólo pueden realizarse mediante unos conectores tipo DIN, exclusivos de Naim. Y, finalmente, si no fuera por estos últimos, no se presentan ni una salida ni una entrada de audio analógico multicanal que nos facilite cualquier ampliación a nuestro gusto.

Pero si buscamos más ventajas a este sistema debo comentar la posibilidad de controlarlo todo desde un único mando a distancia (menos el visualizador, hubiera estado bien incluir algún botón programable para ello, pero no está mal). Es ergonómico, bien ordenado y tremendamente intuitivo.



¡QUE EMPIECE EL ESPECTÁCULO!




¿Son 50 W suficientes para disfrutar del cine en casa? Sí. O como mínimo en el caso de que uno le conecte unas cajas de 90 dB de sensibilidad media, como fue el mío (con recintos de Audiovector: Mi3 Avantgarde con su central, el subwoofer de la serie y dos traseros compactos). Tras una configuración realmente intuitiva y fácil (el manual de usuario está muy bien detallado), uno tiene ganas de poner a prueba a nuestro invitado. Con cualquiera de las películas que utilicé, siempre conseguí un nivel de presión sonora más que aceptable, sin que aspectos como la distorsión o la fatiga se hicieran presentes. La separación de los canales es muy buena, mientras que la respuesta dinámica convence y ayuda a aumentar la sensación de espectacularidad de algunas producciones. En mi caso, los resultados me convencieron para una sala de unos 35 m2.



En cuanto a la calidad de imagen, opté por conectarlo al recientemente presentado Panasonic de 42”, que analicé en el número pasado. Aunque para ello tuve que utilizar un adaptador DVI/HDMI, no detecté ningún artefacto en el desentrelazado (disfruta del DCDi de Faroudja, punto a favor) ni en el escalado. Uno de sus puntos fuertes es el escalado de vídeo: permite sacar por DVI toda señal de entrada de vídeo analógica con escalado “píxel a píxel”. Además, por si interesa, es posible sacar señal en progresivo vía BNC y, simultáneamente, disfrutar de una señal entrelazada a través de su conector SCART (ideal para preparar la proyección de vídeo sin gastar lámpara, por ejemplo). La calidad de imagen es muy buena, equiparándose fácilmente a cualquier reproductor alto de gama de la marca. Es un muy buen lector de DVD-Video que, junto a sus resultados en audio multicanal cinematográfico, lo convierte en un candidato ideal. Pero, ¿qué ocurre en el campo musical? Debido a su compatibilidad con DVD-Audio (estéreo y multicanal) decidí desempolvar algunos discos que tenía medio olvidados en mi discoteca. Empecé por los multicanales y, sin duda, empecé a recordar lo bien que suena este formato. Volví a disfrutar de la música en multicanal bien registrada, no sólo gracias al buen trabajo que los ingenieros de sonido realizaron en su momento, sino, además, por la excelente capacidad en reproducción de nuestro invitado, el N-Vi. Punto de inicio perfecto para empezar a sospechar que su rendimiento en estéreo musical (el puro y duro) podría convencerme fácilmente. Y así fue. Le metí todos los discos que suelo utilizar en mis pruebas musicales y percibí un sinfín de buenas sensaciones. Desde los estilos más tranquilos e intimistas a los pasajes tremendamente exigentes en dinámica y rapidez de respuesta. Quizá le faltaría un cierto plus en amplificación, pero no cabe duda de que incluso a niveles altos de escucha, cuando el nivel de volumen roza el máximo, la calidad de sonido sigue manteniéndose a raya. No hay alternativa a la distorsión, ni al descontrol: fuese como fuese, siempre conseguía un sonido equilibrado, nítido, definido y espectacular. Éste es el secreto del N-Vi: máximas prestaciones en una caja de cerillas. Es que es así como deberíamos definirlo. Tiene algunas limitaciones en cuanto a conectividad, pero si se ajusta a nuestras necesidades, conseguiremos un discreto, aparentemente, equipo que puede lidiar, y bien, en cualquier terreno. Algunos echarán en falta la reproducción SA-CD, pero con el resto de formatos el N-Vi ofrece lo mejor de sí, rozando la perfección en según qué momentos. Tengan cuidado a la hora de elegir las cajas (o ponderen si el N-Vi sacará todo el jugo a sus recintos si ya los han elegido), pero con sensibilidades cercanas a los 90 dB uno llenará de excelente sonido su salón sin el mínimo esfuerzo. Intenten probarlo y comprueben lo fácil que es tener un equipo completo en un dispositivo de reducidas dimensiones. Es posible, se llama N-Vi y es de Naim.

GORDON McGLADE, HOMETECH SPAIN



Con este artículo el redactor ha captado perfectamente la filosofía de Naim referente a un sistema completo, denominado All in one (todo en uno). Entendemos la limitación de las conexiones de entradas, pero, evidentemente, es un pequeño sacrificio si queremos todas estas prestaciones, que realmente nos parecen suficientes, en un tamaño reducido. En el artículo se refleja la satisfacción del redactor por la efectiva calidad técnica del sistema que presenta, por lo que nos sentimos muy orgullosos como representantes de la marca en España.


Naim N-Vi, El todo en uno definitivo

Ficha técnica

MEDIOS SOPORTADOS DVD-Video/Audio, CD-DA, CD-R, DVD-R/RW, DVD+R/RW. CONECTIVIDAD: Salidas de vídeo vía DVI, SCART (RGB, YUV) y S-Video. Salidas de audio digital (S/PDIF) y para potencia. Entradas de audio analógico y digital. AMPLIFICACIÓN 5 amplificadores Tripath Clase T de 50 W sobre 8 ohmios (90 W sobre 4 ohmios). DIMENSIONES 87 x 432 x 314 mm.

DISTRIBUYE Hometech (902170007).

Precio: 5000 €