Receptores de A/V

Harman Kardon AVR-660, De lujo

“LOGIC 7”: LA SEÑA DE IDENTIDAD DEL GRUPO HARMAN

  • Excelente acabado, menús que entran y salen suavemente, mensajes perfectamente visibles, mando a distancia aterciopelado... da gusto tocar y usar este aparato
  • Precio: 1999 €
  • Valoración de los especialistas: 5
  • Texto: Josep ARMENGOL

Harman Kardon es una marca que evoca productos de audio populares pero de gama alta. Su popularidad no es extraña, no en vano fueron los primeros en fabricar un receptor (unión de sintonizador de radio más amplificador) en el año 1958, y no han dejado de crecer y expandirse desde entonces hasta formar el grupo de empresas más importante del mundo en este sector, Harman International (ver recuadro sobre Logic 7). Sidney Harman, el fundador y actual Presidente Honorario del Grupo, tiene motivos de sobra para estar orgulloso de sus marcas y de sus productos. Una cosa tienen todos en común, y es la atención exquisita a la presentación. No basta con fabricar amplificadores o fuentes que sean solventes en su función, además hace falta que esa calidad pueda tocarse y a simple vista el aparato dé sensación de calidad.

Y así es, desde luego, en el caso de los receptores de audio y vídeo de Harman Kardon (la marca madre aunque no sea la más elitista del grupo), como este AVR 660 que traemos a nuestras páginas. Con permiso de su hermano mayor, el 760 que sólo aporta un poco más de potencia y una segunda salida de subwoofer, el AVR 660 es el más alto de la gama HK y un receptor lógicamente preparado para dejarnos disfrutar de las últimas fuentes de sonido y vídeo en alta resolución. Al abrir el embalaje uno ya se da cuenta de que está ante un producto mejor acabado y presentado que la media, e instalándolo se confirman esas impresiones. La estética all black resulta realmente elegante y, una vez en marcha, la iluminación en blanco del interior del aro de volumen o la pantalla frontal (de excelente legibilidad) mantienen esas sensaciones. Al coger el mando a distancia, con un agradable acabado mate-goma y todos los botones retroiluminados, empezamos a sentir que emprendemos un viaje en clase business. Aunque su precio no puede llamarse moderado, sí está en línea con sus competidores, pero éste es un aparato de lujo.

POR DENTRO

Aunque la construcción física es la habitual en esta gama (a base de chapas plegadas), una vez abierto el AVR 660 nos encontramos con una original y muy ordenada disposición de elementos: el aparato tiene una columna vertebral central en forma de gran túnel disipador que le divide en dos, dejando a su derecha toda la circuitería (y conectividad en el panel trasero) de vídeo (incluyendo los HDMI), y a la izquierda todos los circuitos y conexiones de audio. En la parte baja, están los circuitos de la parte de potencia, con los transistores de salida atornillados a ese disipador que, en su parte frontal, cuenta con un ventilador de notable diámetro (casi todo el alto de la caja) que, por tanto, será muy silencioso (un ventilador grande mueve mucho aire sin necesitar girar rápido), algo que luego pudimos verificar, aunque obliga a no poner este amplificador demasiado pegado a la pared trasera ni en un mueble cerrado para permitir que circule el aire por el disipador.

La alimentación corre por cuenta de un tremendo transformador tradicional, capaz de superar ampliamente el kW de consumo declarado. Quien crea que, a la vista de la ficha técnica y esos sólo 75W declarados por canal, este Harman Kardon pueda parecer poco potente, que repase sus números: 7 canales a 75W son 525W, así que esos 1’2kW declarados por el fabricante como consumo máximo dan mucha mejor idea de lo que será capaz a la hora de la verdad. Posiblemente, los 50A declarados como máxima entrega de corriente (de pico) den mejor idea de sus posibilidades. Algo curioso de este aparato es que, en lugar de confiar en la habitual pareja de grandes condensadores principales de filtrado en la fuente de alimentación, cada etapa dispone de su propia reserva de energía: no veremos las latas habituales sino condensadores de buen tamaño repartidos por esas placas. La amplificación es precisamente la especialidad de Harman Kardon: este AV usa componentes discretos (sin circuitos integrados) en circuitos con alta entrega de corriente y poca realimentación para conseguir un sonido de mayor calidad. Existe un segundo transformador para la alimentación de la parte de control, y hay bastante cableado a la vista, pero todo está dispuesto de forma muy ordenada.

En cuanto a los chips, el AVR 660 utiliza en la parte de audio convertidores Burr Brown capaces hasta de 24 bit y 192 kHz, dos procesadores TI de 32 bit, y hay que comentar que todas la señales son convertidas internamente a 96kHz (algo que va siendo habitual en aparatos de esta gama). El vídeo usa una solución Faroudja de escalado hasta 1080p, y las sólo cuatro entradas y única salida HDMI se nos antojan del todo insuficientes a estas alturas, cuando hay aparatos de esta gama que duplican esa conectividad. Otra crítica es para quien decidió no incluir más que un manual básico con el aparato: si queremos acceder a las funciones avanzadas deberemos descargar ese segundo manual en la página web del fabricante (e imprimirlo).

PRUEBA

La -extraña- ausencia de ese manual avanzado tiene su explicación cuando ponemos en marcha el aparato una vez instalado en nuestro equipo. Aparentemente, no hay muchas opciones ni una gran cantidad de parámetros a configurar, todo parece bastante sencillo y enseguida tenemos las entradas configuradas y habremos realizado la calibración con el sistema propio de la casa, el EzSet, cuyo micrófono viene con un pedestal extra para el trípode (excelente detalle). Es un sistema rápido, cuya primera fase (reconocer altavoces y medir sus distancias, niveles y ecualización básica) apenas lleva un minuto, pero que tiene sus sorpresas. Tras esa primera fase, nos pide colocar el micro delante de cada altavoz frontal (izquierdo, central y derecho) para una medición en campo cercano más precisa, y después de eso aún nos quedará hacer una segunda medición del subwoofer en una posición cercana a la principal. Muy interesante y, como veremos enseguida, muy eficaz.

Tenía ganas de poner a prueba en serio este AVR660 y su particular sistema, así que preparé un conjunto con una pareja de monitores principales (normalmente uso cajas grandes en esa ubicación) y aunque la medición daba todas las cajas grandes, lo modifiqué a mano dando a cada una un corte adecuado (frecuencia mínima que ese altavoz reproduce bien) entre 60 y 80 Hz según la ubicación, para que las frecuencias graves fueran redirigidas al subwoofer. Para esto hubiera necesitado el dichoso manual avanzado, aunque el menú es tan intuitivo que no hizo falta.

¿El resultado? Sinceramente: sobresaliente. Conozco la fama de amplificadores capaces de Harman Kardon, y la reputación de la marca y el Grupo, pero después de esos sencillos menús o del aspecto casi rudimentario de algunas opciones (por ejemplo, los niveles o el volumen saltan en pasos de 1dB cuando lo habitual es el más fino de 0’5) esperaba que este amplificador de aspecto lujoso fuera una alternativa más estética que eficaz en el segmento de los receptores de gama media-alta. Pues nada más lejos.

Antes de entrar en detalles, necesito hacer otra referencia al placer que es este Harman Kardon en funcionamiento. Cuando cambiamos de fuente, el sonido se va y vuelve en un rápido fundido que evita brusquedades, y lo mismo ocurre cuando activamos cualquier menú en pantalla (o con la visualización del nivel de volumen al regular éste), apareciendo rápidamente y desapareciendo también en un fundido veloz (no se aprecia si uno no se fija), pero que consigue evitar esa sensación brusca de cuando las cosas llegan y se van de golpe. Estos efectos, más el tacto del aparato o su mando, el buen tamaño de las letras de su pantalla o la claridad de sus menús, todo contribuye a que la experiencia resulte de lo más agradable.

Esos detalles agradan, pero lo que emociona es cómo suena este aparato, y con esto volvemos donde estábamos: el resultado. El sonido que nos ofrece Harman Kardon con su AVR 660 es tan bueno que, si no fuera porque cuando escribo estas líneas desde mi portátil en la sala puedo levantar la cabeza y confirmar las impresiones que estoy viendo anotadas en mi libreta, no lo creería posible. Con música clásica o vocal es sutil, delicado, transparente, preciso y suave; con piezas más animadas es dinámico, capaz, enérgico y es imposible mantener los pies y piernas quietos. Y con bandas sonoras será tan discreto o tan bestia como sea necesario.

Cuando quieran poner a prueba la capacidad dinámica de un equipo de cine en casa y ver hasta qué punto el subwoofer y las demás cajas pueden, les recomiendo dos cortes: primero, la ya popular escena de la danza de los timbales en La casa de las dagas voladoras, y luego la escena de la fusión del tritio en Spiderman 2 (minuto 35). En el equipo empleado y con este AVR660, en una palabra: sobrecogedor. En el primer caso, gracias al detalle de cada pequeño sonido, la piel de los tambores resonando, el sonido invadiendo la sala y metiéndonos en la acción; en el segundo, parece que estamos viviendo el experimento allí mismo. Y el mismo equipo, el mismo amplificador, será capaz instantes después de emocionarnos al escuchar la voz de Diana Krall susurrándonos al oído aquello de you taste so bitter but you taste so sweet... Sí, dulce, sin ningún atisbo de agresividad en los siseos, pero sin perder nada de transparencia y dejándonos apreciar todos los matices de su voz, de su respiración. O podrá transportarme como lo hizo al Auditorio Nacional para volver a emocionarme con la interpretación de Itzhak Perlman del concierto para violín de Bach. Bravo.

CONCLUSIÓN

Esa sensación que comentaba al principio de que éste es un receptor AV sencillo sólo en apariencia, pero que luego da mucho más de sí de lo que uno podía esperar, se repitió durante todo el tiempo que lo tuve a mi disposición. De todo aquello bueno que me ha ofrecido en este tiempo, no puedo olvidarme de cuánto me impresionó lo buena que me pareció su amplificación y lo bien que “sabe” integrar altavoces y sala para conseguir efectos sonoros no sólo sobrecogedores en películas de acción, sino también de calidad cuando buscamos sutilezas con música. Sinceramente, el resultado es tan bueno que me hace olvidar las pequeñas pegas que tuve aquí o allá, y sólo desearía poder ejercer mayor control sobre algunos parámetros, aunque reconozco que para alguien menos experto es justo lo contrario, una ventaja, el no tener que preocuparse de más menús o configuraciones. Sólo la ausencia de una segunda salida o más entradas HDMI impiden que el AVR 660 se lleve las seis estrellas que reservamos en CEC para aquellos aparatos que destacan por encima de los demás: ¿existe mejor cumplido?

Un aparato total y absolutamente recomendable, créanme.

NOS GUSTA

- Sobresaliente en amplificación.

- Calidad percibida del aparato en sí, el mando a distancia o su funcionamiento general.

- Eficaz y rápido sistema de calibración y ecualización propio.

- Sencillez aparente de funcionamiento y eficacia de las opciones disponibles.

MEJORABLE

- Mayor conectividad HDMI (más entradas y dos salidas).

- Manual Avanzado en la caja (hay que descargarlo de su web).

- Acceso directo al control de nivel individual.

Ainara Cruz, Product Manager de Harman Kardon.



Nuestros receptores emplean una serie de tecnologías avanzadas que optimizan la claridad de audio y vídeo de cualquier fuente de entretenimiento, ya sea antigua o nueva. En el AVR660 las entradas A/V del panel frontal hacen más cómodo el uso de videojuegos (y naturalmente más emocionante).

Con todo, este receptor ha superado con creces nuestras expectativas.


“LOGIC 7”: LA SEÑA DE IDENTIDAD DEL GRUPO HARMAN

Harman International Group es posiblemente el mayor grupo de empresas dedicadas al audio de una u otra forma: desde los auriculares o micrófonos de grabación AKG, hasta el material del más alto 'high end’ de Mark Levinson, pasando por marcas tan conocidas en el mundo doméstico o profesional como Infinity, JBL o Crown. Otra de las marcas del grupo es la americana especialista en sistemas de cine en casa, Lexicon. Cuando las únicas fuentes disponibles de sonido en casa eran estéreo (emisiones en directo o vídeo VHS) y por lo tanto sólo podíamos disfrutar del más sencillo Dolby Prologic, varios fabricantes ingeniaron sistemas más avanzados que les permitían estar un paso por delante del resto. Yamaha es el más popular y algunos de sus “trucos” todavía sorprenden hoy en día (como la reciente llegada del Prologic “Z” con altavoces frontales superiores); Fosgate, la más desconocida aunque no por ello menos importante (su sistema de decodificación fue comprado por Dolby y es la base del Prologic II actual), y Lexicon está un poco entre ambas, pero el sistema que empezaron a aplicar entonces se ha mantenido vivo con actualizaciones para adaptarse a las nuevas fuentes y lo podemos encontrar en todos los procesadores o receptores del grupo: es el Logic 7.

Este conjunto de algoritmos tiene muchas funcionalidades, incluyendo capacidad para reproducir sonido multicanal usando sólo dos altavoces o lo contrario (sonido estéreo reproducido por un sistema de múltiples altavoces) que se usa en algunas marcas de coches de alta gama, o lo que a nosotros nos interesa, que es su capacidad de mejorar el sonido decodificado que recibamos, desde un sencillo estéreo hasta el DTS HD Master Audio, pasando por los varios Dolby Digital o DTS. El efecto es sutil pero fácilmente apreciable, expande la escena sonora en las tres dimensiones (anchura y profundidad) y aporta cierta gravedad y peso a voces y efectos. Sinceramente, me pareció muy aprovechable en casi cualquier circunstancia, nada que ver con algunos efectos artificiales y totalmente inutilizables que a veces ofrecen otros aparatos. El Logic 7 es una buena alternativa a los THX Ultra2 o THX Neural de otros receptores AV por ejemplo, aunque a veces prefería la limpieza extraordinaria del sonido decodificado sin más, algo en lo que este AVR660 brilla con luz propia también. Para música, por cierto, el modo estéreo era ideal (y capaz de ayudar con el subwoofer en caso necesario, con discreción).

Harman Kardon AVR-660, De lujo

Ficha técnica

POTENCIA MÁXIMA DE SALIDA 85W por canal con dos canales en marcha sobre altavoces de 8 ohm (con menos de 0’07% de THD entre 20Hz y 20kHz), o 75W por canal con los 7 canales sobre 8 ohmios (con menos de 0’07% de THD entre 20Hz y 20kHz). CONSUMO ELÉCTRICO MÁXIMO DECLARADO 1.220W, en reposo 170W, en standby 2’7W. CAPACIDAD DE CORRIENTE DE SALIDA 50A máximo. RELACIÓN SEÑAL/RUIDO 100dB. RESPUESTA EN FRECUENCIA 10Hz a 130kHz (1W, +0, -3dB). E IMPEDANCIA DE ENTRADA (LÍNEA) 200mV y 47kOhm. CONECTIVIDAD 4 entradas y 1 salida HDMI 1.3a; 8 entradas de audio digitales (3 ópticas y 3 coaxiales traseras, una de cada frontal) y 1 salida (óptica); 8 entradas de audio analógico estéreo de las que 3 ofrecen entradas de vídeo compuesto y SVHS, más 3 entradas asignables de componentes; salidas de vídeo analógico compuesto, SVHS y por componentes, capacidad de conversión a HDMI escalando hasta 1080p. Entrada frontal USB compatible con iPod. Conectividad en red Ethernet. Entrada analógica multicanal 7.1 y salida de previo 7.1. Salida de audio y vídeo para otra Zona independiente. Salidas de cable o banana 4mm para altavoces principales (L,R, central) y de efectos posteriores (R,L y traseros). DIMENSIONES 440 x 165 x 435 mm. PESO 19 Kg. DISTRIBUYE EAR (945141110).

Precio: 1999 €