Marantz SR5600, Más de lo mismo
LA SENCILLEZ VALE LA PENA
- Nueva oleada, habitual cada año, de los receptores de A/V de Marantz. El SR5600 cumple con casi todo.
- Precio: 699 €
- Valoración de los especialistas: 4
- Texto: Ramon Sendra
Como cada año, casi de manera sistemática, Marantz parece dedicar parte de su tiempo a renombrar sus productos, a veces de manera tan simple como modificando un único número. Lo hace siempre, y aunque parezca que lo que está haciendo es inundar el mercado con nuevas propuestas, la verdad es que a veces las diferencias son mínimas. La ventaja es para el usuario que, vista la fuerte competencia, puede conseguir a muy buen precio modelos literalmente descatalogados que pocas diferencias, a veces casi ninguna, tienen en comparación con los más nuevos y relucientes. Y nuestro invitado es uno de estos.
Si ya el año pasado Marantz se permitió el lujo de modificar de manera notoria la estética de sus receptores de A/V, esta nueva actualización sigue totalmente fiel a esa renovación. De hecho, visualmente es casi imposible de diferenciar entre el SR5500 y el SR5600. Y aunque, con sinceridad, considero que estas nimias diferencias entre estos dos modelos (también podríamos incluir el SR5400 en el aspecto técnico) no hacen más que despistar un poco al usuario final, también significa que Marantz trata con cierto mimo sus realizaciones.
A la vez es cierto que Marantz debería empezar a pensar en su competencia que, en la mayoría de los casos, intenta seducir a los usuarios con actualizaciones más profundas. Aunque en las pruebas daremos fe de que en el aspecto sonoro Marantz sigue representando bien su filosofía casi “audiófila”, en el apartado de vídeo empieza a cojear, principalmente al dejar en modelos superiores algunas de las prestaciones que harían mucho más interesante este modelo de escala básica. Sin duda, que tenga un precio de venta recomendado de apenas 700 euros es ya de por sí una buena noticia (y más tratándose de un Marantz), pero que todavía no incluya en su panel de conexiones no más de 2 entradas de audio digital en cada uno de los formatos estándar o que no aparezca la interfaz de vídeo HDMI ya empieza a ser algo criticable. Entendería, en cambio, que dejara en el aire otros aspectos como el escalado de vídeo o un desentrelazado de lujo, aspectos que podría seguir introduciendo en modelos de superior gama.
El resto de conexiones sigue, eso sí, en liza. Sí ofrece dos entradas y una salida de vídeo por componentes, junto a una larga lista de entradas de vídeo en compuesto y S-Video. En lo que respecta a audio, y amén de las ya comentadas 4 entradas de audio digital, se completa con hasta 7 de audio analógico sin balancear y un conjunto de entradas y salidas analógicas en configuración 7.1. Además, se trata de un amplificador de 7 canales, ideal para quienes aspiren a una instalación 7.1.
En el procesado incluye toda la ristra de descodificadores de audio convencionales, junto a algunos DSP propios que harán las delicias a quienes quieran mayor espectacularidad (que no calidad) en la audición multicanal, tanto para música como para A/V. De hecho, son pocas las novedades en este aspecto que Marantz incluye en este receptor, por no decir ninguna. No dispone de ningún sistema de “auto” configuración, todo deberá hacerse de manera manual, aunque sí ofrece bastantes parámetros como nivel, distancia y frecuencia de corte para el subwoofer. Al igual que en sus predecesores, uno de los extras que puede resultar interesante es la función de “multi-habitación”.
Conectado a un DV7600 de Marantz y a un conjunto de cajas acústicas de la danesa Jamo en configuración 7.1, los resultados son más que correctos. Sin duda, este receptor sigue haciendo gala de las buenas prestaciones en audio de Marantz (sobre todo en lo musical), cuidando con sutileza el audio estéreo sin restar ni un ápice de espectacularidad en multicanal. Buena separación de los canales y una efectiva velocidad de respuesta. La tasa de potencia es más que suficiente para salones medianos, incluso con bandas sonoras a 6.1 canales donde se exija lo máximo incluso a los canales laterales y posteriores, aunque a veces le falte algo más de agarre.
Este SR5600 de Marantz es muy similar a sus dos predecesores: el SR5500 y SR5400. Hereda sin ninguna modificación la última reforma estética aplicada por la compañía, así como las ventajas en audio estéreo y multicanal que ha caracterizado a esta japonesa. Quizá debería mejorar su mando a distancia (algo tosco), pero lo más importante es recomendarle una próxima actualización que no sólo implique un número de referencia más, sino una apuesta firme en vídeo.
LA SENCILLEZ VALE LA PENA
Si alguien busca un receptor de A/V que sea sencillo, práctico y económico, que piense seriamente en este SR5600. Aunque en el artículo le critique la falta, por ejemplo, de una buena sección de vídeo o de otras prestaciones más en conectividad, también debo reconocer que bajo condiciones de trabajo muy prácticas (un lector de DVD-Video y un único visualizador), este SR5600 cumple perfectamente su función, incluso mejor que otros receptores de similar precio. De hecho, deberíamos empezar a diferenciar entre los amplificadores multicanal con sintonizador de radio incorporado y los que, además, ofrecen mayores funciones en lo que a vídeo se refiere.
Marantz SR5600, Más de lo mismo
Ficha técnica
Potencia de salida: 90 W por canal sobre 8 ohmios, de 20 Hz a 20 kHz, con una THD en los canales frontales del 0,08 %. 110 W sobre 6 ohmios por canal. Sensibilidad de entrada/impedancia de salida: 168 mV, 47 kohmios. Relación señal/ruido:
105 dB (entrada analógica). Respuesta en frecuencia:
8 Hz a 100 kHz (+/- 3 dB, entrada digital Pure Direct),
8 Hz a 45 kHz (entrada digital, 96 kHz PCM). Sintonizador: AM/FM con funciones de RDS. Consumo: 470 W.
Peso: 13,5 kg. Dimensiones: 440 x 418 x 162,3 mm.
Distribuye: Marantz (902888784, 0,15 €/min).
Precio: 699 €
