Receptores de A/V

Philips DFR-9000, Sorpresa audiovisual

PEQUEÑAS CRÍTICAS CONSTRUCTIVAS

  • Este Philips DFR9000 ofrece unas impresionantes habilidades en el
    procesado de vídeo.
  • Precio: 699 €
  • Valoración de los especialistas: 4
  • Texto: Javier Guerra

Es de agradecer que, en medio de la feroz lucha que mantienen los grandes fabricantes de electrónica por ofrecer productos audiovisuales a precios cada vez más bajos, una vieja gloria como la holandesa Philips quiera desmarcarse de esa mediocridad global ofreciendo una serie de productos que destacan, claramente, por encima del resto por su calidad innegable, sus avanzadas prestaciones y por su afortunado diseño estético. Esta serie es conocida con el nombre de Cineos y se compone de un lector DVD-Video (que ya tuvimos ocasión de probar hace unos meses), un grabador de vídeo digital que es básicamente igual que el lector que probamos, con el añadido de un disco duro de 400 Gb y la capacidad de grabar sobre discos en formato DVD y, por último, un sorprendente receptor audiovisual que responde al nombre de DFR9000.

La utilización del calificativo “sorprendente”, al que recurrimos para definir a nuestro invitado en estas líneas, tiene una justificación más que sobrada en cuanto se le echa una ojeada a las especificaciones técnicas del aparato y, claro está, lo comparamos con los receptores de otras marcas que han de competir por ese segmento de la calidad a precio abordable. En primer lugar hay que destacar que se incluyera una sección de amplificación en Clase D, convirtiéndose en uno de los primeros productos de gran consumo que utiliza la amplificación digital con las ventajas en términos de eficiencia y, sobre todo, de peso y de espacio que conlleva este tipo de tecnología. En segundo lugar, conviene resaltar el uso de un sintonizador de radio digital DAB (Digital Audio Broadcasting), que puede llegar a ofrecer una importante serie de ventajas añadidas en la recepción de emisiones radiofónicas como son la superior calidad de sonido, la ausencia de interferencias y la recepción de mensajes de texto e incluso de fotos y vídeo, aunque estos servicios dependen lógicamente de la emisora seleccionada. Y por último, el apartado más destacado de este Philips DFR9000 es, sin duda, el espectacular desarrollo de la parte visual del aparato, lo que le sitúa, por derecho propio, en este apartado como uno de los receptores audiovisuales más completos del mercado en términos absolutos, y como el número uno destacado si tenemos en cuenta el importante parámetro de la relación entre calidad, prestaciones y precio.

Basta con observar el panel posterior de conexiones para comprobar la importancia que los ingenieros holandeses han querido otorgar al tratamiento de las señales de vídeo, incorporando en la sección analógica cuatro entradas por vídeo compuesto y otras tantas por S-Video, más otras dos entradas por componentes que aceptan tanto señales Y, Pb, Pr como señales RGB, provenientes de un conector SCART mediante un adaptador suministrado en la impresionante dotación de cables del aparato.

Las salidas para monitorización en formato analógico pueden ser, igualmente, en formato vídeo compuesto o en componentes Y, Pb, Pr o RGB. En el apartado de conexiones de vídeo digital, el Philips DFR9000 cuenta con dos entradas HDMI (asignables a la fuente deseada) y una salida de monitor HDMI. Si es extremadamente importante la cantidad y variedad de entradas de vídeo disponibles, lo es aún más el tratamiento y procesado de vídeo que se puede realizar con las señales aceptadas y que en este aparato parecen no tener fin. Si exceptuamos las limitaciones inherentes a la normativa de protección anticopia HDCP, que impide extraer por los conectores analógicos señales de alta definición obtenidas por una toma digital, el aparato es capaz de conmutar cualquier señal de entrada analógica o digital ya sea de resolución estándar o de alta definición. Seguidamente, el avanzado circuito de procesado de vídeo, que cuenta con la importante baza del chip DCDi de Faroudja, se encargará de convertirla en progresiva si fuera necesario, de escalarla hasta la resolución deseada y, a partir de ahí, de enviarla a nuestro dispositivo de visualización a través de las salidas por componentes analógicas o por HDMI.



Pruebas



En nuestras pruebas conectamos al receptor analizado diversas fuentes audiovisuales en definición estándar, tanto en formato analógico (receptor TDT Siemens) como en formato digital (lector DVD-Video Panasonic DVD-S97), además de un HTPC encargado de reproducir material en HD. Como monitor de pruebas contamos con un proyector Mitsubishi HC3000 que aceptaba las señales en su resolución nativa 720p. El resultado en el apartado visual, como no podía ser de otra manera, es realmente satisfactorio. La visualización de programas de televisión en el proyector cobra una nueva dimensión gracias al alabado procesador de señal firmado por Faroudja, el tratamiento es igualmente bueno cuando la señal llega desde el lector DVD-Video en formato digital a resolución 576p, encargándose el Philips de escalarla a la resolución nativa del proyector. Para rematar la faena, el aparato permite el paso de señales en HD a través de sus entradas digitales, inhibiéndose al reconocerlas como entradas en alta definición y sin aplicar, por tanto, ningún procesado añadido que pudiera perjudicar a la calidad de los contenidos.

En el apartado de sonido el resultado no fue de un nivel tan alto, así apreciamos una ligera falta de potencia en los pasajes más comprometidos, a pesar de los 100 W por canal anunciados. Es una verdadera lástima que nuestro invitado no incorpore unas salidas de previo para todos los canales, porque unido a una etapa de potencia poderosa podría servir, sin ningún genero de dudas, como un previo A/V de alta gama.

El DFR9000 de Philips se comercializa como un receptor audiovisual avanzado y nunca he estado más de acuerdo con la definición de un producto. Del mismo, por encima de cualquier consideración, lo que realmente destaca son sus impresionantes habilidades como procesador de vídeo externo, convirtiéndose en el aliado perfecto de quienes cuentan con un proyector o televisor plano con un procesador mejorable y que ya no deben invertir una importante suma adicional para disfrutar de una imagen libre de molestos artefactos.


PEQUEÑAS CRÍTICAS CONSTRUCTIVAS

Me van a permitir que insista en algunos detalles que los buenos aficionados apreciamos y que conviene reconocer públicamente para que los fabricantes tomen en cuenta estos aspectos y empiecen a convertirse en la norma en vez de la excepción. Por una parte, la dotación de cables que incorpora el Philips DFR9000 es para quitarse el sombrero puesto que se incluyen, por ejemplo, adaptadores SCART-RGBs tanto para señales de entrada como de salida y hace realidad el sueño de cualquier usuario avanzado. Por otro, el completísimo menú en pantalla del aparato cuenta con una estructura de submenús intuitiva, lógica y sobre todo útil, capaz de asignar distintas entradas de audio y vídeo a las fuentes que deseemos y con un buen número de ajustes posibles, tanto en el tratamiento de la imagen como del sonido, que hará las delicias de quienes deseen llevar al límite las inmensas posibilidades del receptor. Por último, un magnífico y completo mando a distancia, capaz de manejar varios aparatos y que incomprensiblemente no incorpora un sistema de retroiluminación para manejarlo en la oscuridad.

Philips DFR-9000, Sorpresa audiovisual

Ficha técnica

Resoluciones compatibles: 480i, 60 Hz, 480p, 60 Hz, 576i, 50 Hz, 576p, 50 Hz, 720p, 60 Hz, 1080i, 60 Hz, 1080i, 50 Hz, 640 x 480, 60 Hz,

800 x 600, 60 Hz, 1024 x 768, 60 Hz, 1280 x 768, 60 Hz. Convertidor: D/A y A/D a 10 bit, 54 MHz. Descodificación de audio: Dolby Digital, Dolby Digital EX, Dolby Prologic II, Dolby Prologic IIx, DTS, DTS ES, DTS Neo:6, DTS 96/24. Sintonizador: AM, FM y DAB. Potencia: 100 W por canal (Clase D).

Peso: 9 kg. Dimensiones:

400 x 435 x 89 mm.

Distribuye: Philips Ibérica (902113384).

Precio: 699 €