Receptores de A/V

Yamaha RX-V1500, El resplandor

FRONTALES DE "EFECTO" O PRESENCIA

  • Yamaha convence por las altas prestaciones de este receptor de A/V.
  • Precio: 889 €
  • Valoración de los especialistas: 5
  • Texto: Jorge Wuhrmann

Durante los últimos meses ya hemos tenido ocasión de analizar en CEC varios de los aparatos que conforman la actual gama de integrados A/V de Yamaha. Primero fue el magnífico DSP-Z9, su realización más ambiciosa, y poco después el no menos impresionante RX-V2500, el segundo en el escalafón. En este caso, nuestro invitado es el siguiente receptor en cuanto a precio y prestaciones, el RX-V1500.



Ambicioso



Si observamos el aspecto exterior, el mando a distancia, la conectividad y las especificaciones técnicas, fácilmente podremos concluir que el Yamaha RX-V1500 es una propuesta ambiciosa. Cuenta a priori con un nivel de potencia suficiente (120 W RMS a 8 ohmios) para mover un amplio abanico de cajas acústicas, y está capacitado para procesar todos los formatos actuales de audio y cine en casa, contando además con certificación THX Select, aparte del arsenal de modos DSP propios de la marca. Por supuesto, su conectividad está a la altura de las expectativas del aficionado más exigente, pudiendo incluso actuar como conmutador y convertidor de señales de vídeo, pasando de S-Video y vídeo compuesto a vídeo por componentes.

Tratándose de un receptor a la última, en cuanto a formatos de audio, es capaz de amplificar él solo los 7 canales de los formatos extendidos, pero además puede amplificar dos canales frontales de presencia, un “invento” exclusivo de Yamaha (ver recuadro). Cuenta con multitud de ajustes de todo tipo, incluido el lip synch, que permite sincronizar sonido e imagen cuando éstos no encajan totalmente por la acción de los desentrelazadores. Finalmente, encontramos incluso la capacidad de controlar hasta dos zonas remotas e incluso amplificar una de ellas mediante las salidas “B” de las cajas frontales.

Como ya viene siendo habitual en los receptores más recientes cuenta con un sistema de autocalibración, en este caso el propietario de Yamaha YPAO. Mediante la conexión de un pequeño micrófono bajo la tapa del frontal y emitiendo una serie de tonos, el equipo queda calibrado en apenas 5 min casi a la perfección, incluida una ecualización paramétrica en función de nuestras cajas y sala.

Por tanto, nos encontramos con un aparato que hace prácticamente lo mismo que los hermanos mayores de gama, con una cifra de potencia muy interesante y además a un precio mucho más que apetecible. ¿Estarán los resultados a la altura de las expectativas?



Pruebas de escucha



Conecté el RX-V1500 a un conjunto de cajas acústicas System Audio (SA1250 frontales, SA220 central, SA208 central trasero), y empleé como canales de efectos unos B&W DM302 y como subwoofer un Kef PSW 2000. Como fuente utilicé un lector multiformato Denon 2910 y para visualizar imágenes, tanto un televisor CRT Loewe Vitros de 32” como un proyector Toshiba MT200. Como canales frontales de presencia se utilizaron unos pequeños monitores Quadral.

El proceso de configuración automática del YPAO resultó fácil, rápido y muy eficaz, con el tradicional error al determinar la distancia del subwoofer, algo achacable a la calidad del micrófono y que hasta ahora han tenido todos los equipos que hemos probado con calibración automática.

Comparando este proceso con el del RX-V2500, encontraremos que en este caso es más lento y lanza señales para cada una de las comprobaciones (fase, cableado, distancias, frecuencia de corte del subwoofer, tamaño de cajas, niveles, etc.) mientras que el hermano mayor lo resuelve de forma más sencilla. Nada importante puesto que los resultados son igualmente buenos. El resto de diferencias con el “hermano mayor” se sitúan en el mando (no iluminado), la interfaz gráfica en pantalla, 10 W menos y algunos modos DSP Yamaha que probablemente no echaremos de menos en exceso.

Ya metidos en pruebas, me impresionó agradablemente cómo nuestro invitado afrontaba con total eficacia el reto de superar con éxito el arranque de la película Master and commander (en DTS), un interesante contrapunto entre las sutilezas de los iniciales crujidos del barco y la posterior contundencia, casi salvaje, del intercambio de cañonazos con el otro navío. También la impresionante carga de los jinetes de Rohan en El retorno del rey (DD EX) resultó igualmente atronadora y espectacular. Y por supuesto, sin desmerecer en absoluto el rendimiento musical de discos DVD-Video como el Hell freezes over de The Eagles, o el concierto de Pat Metheney Speaking of now, o de los formatos SA-CD y DVD-Audio.

En definitiva, el rendimiento del RX-V1500 en audio multicanal es sencillamente espectacular, tanto en diálogos como en música como en efectos. A pesar de utilizar una sala grande y un conjunto de cajas no excesivamente fáciles de atacar, nuestro invitado es capaz de llenar la estancia de sonido "a lo grande", con una contundencia propia de aparatos mucho más caros. Por otra parte, como de costumbre en Yamaha, los DSP movie theatre y los modos “mejorados” de DD y DTS producen en el usuario una adictiva sensación de “hacer crecer” la sala que hará que muchos no usen el THX que también incorpora. Pero ¿y en estéreo? Pues sin duda una altísima nota de nuevo para este Yamaha que romperá definitivamente los prejuicios injustificados que algunos han tenido contra la marca en este apartado. Tanto si usamos el modo pure direct (que desconecta los descodificadores multicanal y la circuitería de vídeo) como si no, encontraremos una dinámica y eficacia incuestionables, que permiten descubrir todos los matices de nuestra colección de CD-Audio. Puede que incluso, algunos prefieran los DSP musicales de Yamaha, que recrean escenarios reales y que resultan bastante sorprendentes por la naturalidad de su sonido.

Las especificaciones técnicas del RX-V1500, su conectividad, los formatos que soporta y, sobre todo, el rendimiento sonoro que es capaz de generar, permiten situarlo en el centro de un equipo relativamente ambicioso, con frontales tipo columna y con capacidad de llenar de sonido cinematográfico y musical una sala relativamente grande. Sólo se echan en falta algunas cuestiones menores (mando iluminado entre ellas) que no desmerecen el conjunto y que debemos achacar a la necesidad de ajustar costes al máximo para poder ofrecer un producto así de eficaz a un precio tan interesante. Sin duda, es el rival que hay que batir en su segmento.


FRONTALES DE "EFECTO" O PRESENCIA

Estos canales, exclusivos de Yamaha, se deben situar a 1,8 m de altura y entre 50 y 100 cm más hacia fuera que los canales frontales. Únicamente entran en funcionamiento cuando están activos los modos DSP exclusivos de Yamaha. Es decir, si optamos por usar el DTS o Dolby Digital sin DSP o la circuitería THX, no suenan. Su principal limitación es que anulan los canales centrales traseros. O los unos o los otros, pero todos a la vez no pueden funcionar.

Incluyen sonidos que se ambientan un poco por detrás de la pantalla y una de sus virtudes es que permiten triangular virtualmente la posición del canal central hacia el centro de la pantalla. Esto resulta muy práctico cuando la caja acústica físicamente está bajo nuestro televisor y proyectamos sobre una pantalla situada por encima del mismo. Con todo ello, sentados ante la pantalla percibimos el canal central justo en el centro de la imagen y efectos que aparentemente salen de la misma, contribuyendo a dar más sensación “de cine” en nuestro salón.

Yamaha RX-V1500, El resplandor

Ficha técnica

Potencia: 120 W contínuos (a 8 Ohm, 20 Hz-20 kHz, THD <0,04%). Respuesta de frecuencia: 10 Hz 100 kHz. Relación S/R: 100 dB. Factor de amortiguamiento: >140. Otros: Receptor AM y FM RDS. Descodificación de audio: Dolby Digital, Dolby Digital EX, DTS, DTS ES 6.1 discreto y matricial, Dolby Prologic, Dolby Prologic II y Dolby Prologic IIx, DTS Neo:6, DTS 96/24. Descodificación D/A: 192 kHz/24 bit en todos los canales. Consumo eléctrico : 500 W. Dimensiones: 435x171x434 mm. Peso: 15,5 kg.

Distribuye: Gaplasa

(917482960).

Precio: 889 €