JVC HD950, Elegir un amor
FRAME INTERPOLATION
- Este HD950, puesto a punto por JVC, puede situarse sin rubor en el podium de las mejores realizaciones jamás creadas en términos absolutos y alcanzar la máxima gloria si atendemos al siempre importante parámetro de la relación calidad-precio.
- Precio: 6999 €
- Valoración de los especialistas: 6
- Texto: Javier GUERRA
Antes de comenzar este artículo, me gustaría compartir con ustedes la agradable sensación que se experimenta al encontrar en el desarrollo de tu labor gente entusiasta y comprometida con su trabajo que cree en el producto que maneja y que te facilita la vida para que, aunando esfuerzos, todas las partes salgamos beneficiadas. Tal es el caso de la responsable de JVC España de relaciones con la prensa con quien tuve el gusto de departir amistosamente y gracias a la cual, y a pesar de “la que está cayendo” en el sector audiovisual a cuenta de la dichosa crisis, nuestro activo más preciado –ustedes, los lectores- pueden disfrutar en primicia absoluta de una de las primeras unidades definitivas del novísimo JVC HD-950 que han visto la luz a lo largo y ancho del mundo.
Seguro que más de uno se sorprenderá por la aparición de un nuevo laboratorio sobre un proyector JVC, pues no en vano hace cuatro meses escasos que trajimos a estas páginas el análisis de su predecesor, el magnífico HD 750, que al mismo tiempo nos sirvió como indispensable ayuda para desarrollar nuestro artículo sobre calibración que les ofrecimos a lo largo de tres números consecutivos.
Está claro que la estrategia del departamento de proyección seguida por el gigante nipón ha dado los frutos deseados, convirtiendo a sus dispositivos basados en la tecnología D-ILA en un referente de calidad sin fisuras a un precio abordable. A tenor del seguimiento que dichas realizaciones disfrutan en los más prestigiosos foros de aficionados de todo el planeta, es de justicia reconocer el esfuerzo que la marca japonesa viene realizando desde hace años, para situar sus máquinas dentro de la selección definitiva que cualquier amante de las imágenes de gran formato va a barajar antes de tomar una decisión de compra.
En estas coordenadas, la llegada de una nueva generación de proyectores D-ILA es un magno acontecimiento que cualquier apasionado verá con buenos ojos, mostrando el mismo entusiasmo del que hacen gala los buenos aficionados al motor cada vez que una de las marcas míticas pone un nuevo modelo en circulación. En esta ocasión, no son dos sino tres los modelos los que nos han reservado los ingenieros de la marca. Hasta ahora, disfrutábamos del más asequible bautizado como HD350 y que desde este momento se complementa con el nuevo HD550, heredando de paso la mayor parte de las virtudes que han hecho de aquél un best seller en la siempre difícil categoría de gama media. Nuestro invitado, el HD950, viene a sustituir al actual HD750. Como recordarán, este modelo obtuvo nuestra máxima calificación además de nuestra más fervorosa recomendación. Por último, rizando el rizo y en aras de preservar el concepto de Alta Calidad que siempre ha sido norma de la casa, JVC se ha propuesto dinamizar también el segmento de la muy alta gama añadiendo un modelo denominado HD990 y que, como principal rasgo de distinción, anuncia una increíble cifra de contraste Full On/Off sin recurrir al uso de sistemas de Iris dinámicos, de 70.000:1. Para conseguir este valor, JVC se basa en un detalle muy importante y al que hay que dar la relevancia que corresponde, cual es la elección a mano de cada uno de los dispositivos que lo componen, escogiendo con detalle los mejores componentes dentro de las ajustadas tolerancias de fabricación. A buen seguro, lo tendremos en esta misma sección en un breve plazo, pero de momento vamos a conformarnos con el HD950, que tiene por delante la nada sencilla tarea de desbancar a su predecesor.
TOMA DE CONTACTO
Estéticamente, el aparato es idéntico al HD750 y sólo son distinguibles exteriormente por los logotipos de THX e ISF que incorpora el actual modelo. Alguno recordará que el único punto débil que nombré en el análisis del producto sustituido fue el funcionamiento errático del mando a distancia y la imposibilidad de acceder a las distintas entradas de forma directa. Los diseñadores del nuevo proyector parecen haber escuchado nuestros deseos y en esta ocasión el mando a distancia ha sido sustituido por uno que solventa completamente nuestras quejas y además mejora enormemente la sensibilidad entre emisor y receptor. Felicitaciones sinceras. Se mantienen, en cambio, todas las características que resaltaron en nuestro análisis anterior, como la tapa de la lente motorizada, el ajuste de la posición de la lente con desplazamiento motorizado en los planos horizontal y vertical y el ajuste eléctrico del zoom y el enfoque. En nuestras pruebas no hemos conseguido detectar un aumento destacable de la nitidez, tal y como algún analista extranjero ha resaltado entre sus conclusiones previas.
La instalación de la unidad volvió a ser un sencillo ejercicio de pequeños ajustes, en comparación con la dificultad de aquellos aparatos que carecen del sistema de desplazamiento de imagen o que cuentan con una desviación entre el centro de la lente y la base de la pantalla (Offset) demasiado elevada. Para conseguir una imagen de 100 pulgadas de diagonal en formato panorámico 16:9, el rango de retraso de la unidad varía entre los 3,01 y los 6,15 metros de distancia, aumentando hasta un 25% el valor de luminosidad máxima al abrir el zoom a tope (posición mas cercana a la pantalla) y elevando la tasa de contraste casi un 18% al cerrarlo al máximo (posición más retrasada del proyector). Cada uno deberá por tanto tener en cuenta sus gustos personales en la imagen y sus necesidades decorativas a la hora de buscarle ubicación definitiva.
El menú de usuario sigue incorporando el magnífico sistema de ajuste de la imagen que nos descubrió el HD750, sólo que en esta ocasión no va a ser necesario implementar a corto plazo una versión de firmware mejorada, porque ya trae de serie en la versión 1.0, las actualizaciones que tan buen resultado ofrecieron en el modelo descatalogado. Destaca especialmente la posibilidad de hacer una calibración insuperable, ofreciendo al usuario la posibilidad de obtener una escala de grises inmaculada y un ajuste de primarios y secundarios perfectamente acorde al espacio de color escogido. Al igual que comentamos en nuestro anterior análisis, el ajuste de la curva de gamma nos posibilita alcanzar un nivel de precisión que hasta ahora sólo estaba reservado a los técnicos capaces de acceder al menú de servicio, al permitir no sólo ajustar la curva de cada uno de los colores primarios individualmente o de los tres en conjunto, sino hacerlo en 12 puntos distintos de la misma, entre la parte más oscura y la más brillante de la imagen. Los usuarios que hayan dado ese peligroso paso de buscar la máxima fidelidad al original cinematográfico están de enhorabuena por la aparición de aparatos capaces de llegar donde este HD950 nos transporta.
PRUEBAS DE VISIONADO
Gracias a la amabilidad de JVC España, tuve la oportunidad de poder comparar en las mejores condiciones -una sala dedicada- y con el mismo hardware, el modelo anterior HD750 y su sustituto el HD950. La primera sorpresa agradable es que con el nuevo mando a distancia podía manejar perfectamente ambas unidades, así que los usuarios del HD 750 ya tienen solución para sus problemas relacionados con el control remoto.
El primero contaba ya con algo más de 300 horas de uso y el segundo con apenas las 5 horas que me tomó hacer la calibración más ajustada que jamás he tenido el placer de completar. Con las imágenes en Blu-ray de Transformers, la diferencia más evidente es la mayor luminosidad del segundo, que ofrece de esta forma una imagen mucho más dinámica, sin haber perdido la pegada que atesora gracias a un nivel de negro que honestamente pienso que está en el límite de lo que pueden ofrecer las actuales tecnologías de proyectores digitales de matriz fija. Las emisiones televisivas de partidos de fútbol en Alta Definición merecen más, si cabe, el calificativo de sublimes, gracias al plus de luminosidad que aporta el nuevo Light Engine del HD950.
CONCLUSIÓN
A la espera de que llegue el anhelado HD990 -eso sí, con un precio a la altura de sus virtudes-, estoy absolutamente seguro de que este HD950, puesto a punto por JVC, puede situarse sin rubor en el podium de las mejores realizaciones jamás creadas en términos absolutos y alcanzar la máxima gloria si atendemos al siempre importante parámetro de la relación calidad-precio. Cada uno tiene sus debilidades y para mí leer a Greg Rogers (editor de vídeo de la revista estadounidenses Widescreen Review) es una de las más placenteras. Cuando hace poco leí de que se había deshecho de toda su maquinaria pesada, incluyendo los monstruos sagrados en forma de proyectores tritubos de 9” y proyectores digitales de Ultra Alta Gama, me entró una duda terrible sobre cuál podía haber sido el motivo. Al enterarme de que su sustituto iba a ser uno de los nuevos proyectores D-ILA de JVC, no pude por menos que aplaudir como siempre su sabia decisión.
NOS GUSTA
- Calidad de imagen increíble.
- Posibilidad de calibración perfecta.
- Relación calidad-precio.
MEJORABLE
- Posibilidad de alineación de paneles en rangos inferiores a un pixel.
Sarah Sobrón, Product Manager Visual
Products de JVC España.
Desde JVC, seguimos en nuestra particular “competición con la realidad”, intentando con cada nuevo producto avanzar un paso más hacia nuestro objetivo: ofrecer a los consumidores más exigentes equipos de alta calidad y capacidad de proyección para que disfruten de experiencias perfectas.
Esta actual campaña de Navidad resulta para nosotros el momento perfecto para el lanzamiento de una completa gama de proyectores ya que junto a la introducción del DLA-HD550 y el referenciado DLA-HD950, presentamos nuestro buque insignia: el DLA-HD990. Un modelo del que a buen seguro vamos a estar muy orgullosos, y cuyo contraste nativo de 70.000:1 es por sí solo una excelente carta de presentación.
FRAME INTERPOLATION
De entre las novedades más destacadas que podemos ver en el catálogo de producto del nuevo HD950, nos encontramos con una nueva función denominada Clear Motion Drive y que es el nombre escogido para referirse al sistema de interpolación de cuadros de la señal de video (Frame Interpolation). Originalmente destinado al mercado norteamericano, donde trabajan con señales de vídeo con tasas de refresco de 60Hz, es un dispositivo que cada vez más encontramos en un montón de visualizadores con resolución nativa 1080p, capaces de trabajar con señales a 24 y 60 imágenes por segundo. En teoría, con hacer pasar 24 imágenes durante un segundo por la pantalla, nuestro cerebro va a admitir esa información como una imagen con movimiento fluido y natural y ésa es la tasa de refresco utilizada en los contenidos de origen cinematográfico que podemos disfrutar en Blu-ray. Manejando señales de origen vídeo, con una resolución de 1080 líneas entrelazadas, refrescaremos la pantalla sesenta veces por segundo, alternando las líneas pares e impares a razón de 30 veces cada una. En estas coordenadas, el problema se presenta al tratar de reproducir imágenes con movimientos muy rápidos (retransmisiones deportivas, principalmente), donde esa tasa de refresco se muestra claramente insuficiente para mostrar una imagen en movimiento fluida y en la que aparece un artefacto de vídeo conocido como Motion Blur que se percibe en pantalla como una estela de aspecto borroso. El Frame Interpolation que cada día más fabricantes están añadiendo en sus visualizadores consiste en analizar las diferencias que existen entre un cuadro de la imagen y el siguiente, para identificar los objetos que se mueven más rápidamente e ignorando el resto de la composición que, aunque esté en movimiento, no lo hace a una velocidad tan alta. Sabiendo cuál es el punto de inicio de un objeto en un cuadro y el punto final del mismo en el siguiente, podemos intuir las posiciones intermedias de ese objeto entre los dos cuadros. Ésa es precisamente la labor de la electrónica de procesado de este sistema. Crear el objeto en los puntos intermedios donde no existía información, a partir de la posición de salida y la posición final. Cuando –como en el caso que nos ocupa- se alcanzan tasas que llegan a los 120 Hz (múltiplo de 24 y de 60 para facilitar la tarea), lo que estamos haciendo realmente es inventar una información donde no existía. Desafortunadamente, esta tecnología está todavía muy verde y aunque es verdad que, para las imágenes rápidas de origen no fílmico a 60 Hz, la mejora es sensiblemente perceptible, al aplicarse en señales de origen cinematográfico a 24 frames por segundo el resultado deja muchísimo que desear, convirtiendo la imagen en algo completamente alejado de lo que mandan los cánones de la cinematografía. A falta de una versión de firmware mejorada que permita una implementación menos agresiva de esta tecnología, nuestra recomendación con el magnífico proyector que les presentamos es que la dejen desactivada, excepto si tienen la suerte de manejar señales en HD de canales norteamericanos con tasa de refresco a 60 ciclos por segundo.
JVC HD950, Elegir un amor
Ficha técnica
RESOLUCIÓN 1920 x 1080 p. TAMAÑO DEL PANEL 1,77 x 7,62 cm (16:9). 2 LENTES MOTORIZADAS f=21.3-42.6mm F=3.2-4.3. TAMAÑO DE PANTALLA 60-200 pulgadas. LENS SHIFT +/-80% vertical y +/-34% horizontal. LÁMPARA De mercurio de alta presión de 200 v. LUMINOSIDAD 1.000 lm. CONTRASTE NATIVO 50.000:1. CONECTIVIDAD HDMI(ver. 1.3) x 2,Componentes x 1 (3RCA) también puede ser empleado como RGB, terminal S Video (mini DIN4 pin) x 1Compuesto x 1 (1RCA terminal). NIVEL DE RUIDO 19 dB (en modo normal). CONSUMO 280 v. DIMENSIONES 365 x 167 x 478 mm. PESO 11,6 Kg. DISTRIBUYE JVC España S.A. (902393929).
Precio: 6999 €
