Proyectores de vídeo

JVC DLA-HD1, El retorno del rey

EL JVC Y EL COLORFACTS

  • Este JVC pasa a convertirse en el rey de la categoría en términos de contraste y lumiosidad. Una tridimensionalidad casi inigualable.
  • Precio: 7990 €
  • Valoración de los especialistas: 5
  • Texto: Javier Guerra

E n medio de la guerra de cifras que los departamentos de marketing de las grandes marcas del sector vienen sosteniendo durante los últimos años para reflejar la tasa de contraste alcanzada, la lectura de las especificaciones del nuevo proyector D-ILA de JVC no debería llamar especialmente la atención, puesto que la relación de 15.000:1 anunciada parecería un leve paso adelante sobre las que otorgan para sus dispositivos otros fabricantes japoneses, que a la postre son los que dominan claramente el mercado de la videoproyección doméstica. Para fortuna nuestra, el anuncio de JVC tiene una importancia mucho mayor de la que podamos creer, y los que nos siguen desde hace tiempo habrán comprobado cómo, en nuestras mediciones, ningún proyector de matriz fija, sea cual sea la tecnología utilizada, ha obtenido una tasa de contraste nativa después de una correcta calibración superior a 5.000:1. Estos mismos aparatos, ayudados por un mecanismo de iris dinámico, pueden obtener cifras muy altas en la medición Full On/Off, pero no hay que olvidarse de que se trata de un truco para maximizar el nivel de blancos y negros abriendo y cerrando el paso de luz en función de los contenidos de la imagen y que, por tanto, no son capaces de representar esos mismos niveles de negro o de blanco al mismo tiempo, en el momento de reproducir las imágenes en pantalla. Con la aparición del modelo DLA-HD1, JVC consigue lo que parecía increíble y ofrece, sin trucos, una tasa de contraste real en línea con las cifras anunciadas. Además lo hace eliminado de un plumazo los problemas asociados a los mecanismos de iris dinámico, como pueden ser la molesta compresión que aparece en la zona más clara de la imagen con su correspondiente pérdida de detalle, o, peor aún, las temidas variaciones en luminosidad que aparecen durante el funcionamiento de los dispositivos de iris dinámico menos avanzados.

Para obrar el milagro, JVC ha trabajado duro mejorando su afamada tecnología D-ILA en dos aspectos claves. Por un lado, ha desarrollado un nuevo panel D-ILA de 0,7” de diagonal y 1.920 x 1.080 píxeles de resolución en formato 16:9 en el que, mediante el uso de un nuevo material de cristal líquido combinado con una nueva tecnología de orientación, consigue reducir su espesor desde 3,2 a 2,3 micras. De esta forma, la pérdida de luz de la capa LCD y aumenta de forma significativa el tiempo de respuesta que se ve reducido hasta 4 ms. Por otro lado, ha diseñado un nuevo motor óptico con polarizadores de rejilla inorgánicos que garantizan la polarización precisa de la luz y una respuesta uniforme independientemente del brillo contenido en la imagen; minimizan así las pérdidas de luz que llegan a la lente y permiten la reproducción de una amplia gama de colores intermedios.



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Dotado de una estética más moderna y fácil de integrar en una decoración doméstica que la de sus predecesores, el DLA-HD1 está provisto de una lente de gran calidad firmada por la prestigiosa Fujinon. Está compuesta por 16 elementos en 13 grupos, y dotada de un zoom de 2x que permite obtener una pantalla en formato panorámico 16:9 de 100” de diagonal (2,21 m de base) con un retraso entre 3 y 6 m en función de la posición del zoom. Para aumentar la flexibilidad de instalación, dispone de un mecanismo de desplazamiento de la lente con un rango de funcionamiento de un 80% en el plano vertical y de un 34% en el plano horizontal. Tanto el accionamiento del zoom, como los del enfoque y del lens shift, se realizan de forma manual. La nitidez conseguida está por encima de la que hemos tenido ocasión de disfrutar en otros proyectores de tres matrices basados en esta misma tecnología, pero no alcanza la extrema nitidez de las mejores realizaciones DLP con lentes de prestigio como pudimos comprobar con el Marantz VP11S1 o más recientemente con el Runco RS-1100.

En el panel de conexiones, a pesar de que cumple con las exigencias más actuales al incluir dos entradas HDMI más las habituales entradas analógicas de vídeo compuesto, S-Video y componentes YUV, se echa en falta una entrada RGB analógica con conector VGA y, al menos, una salida con señal de disparo para el accionamiento de una pantalla motorizada.

El menú del usuario del aparato es completo y está bien estructurado. A buen seguro los aficionados más inquietos agradecerán la posibilidad de elegir cuatro curvas de gamma distintas y sobre todo la opción de ajuste de píxeles, que permite la superposición exacta de los tres paneles con un error inferior a un píxel tanto en horizontal como en vertical. Con ello se consigue la desalineación de dichos paneles y se mejora de esta forma la geometría global de la imagen y por tanto la nitidez percibida. En nuestro caso fue necesario corregirlos tanto en altura como en anchura y conseguimos una alineación perfecta en vertical y medio píxel de desviación en el plano horizontal.

Siguiendo la línea que comenzó años atrás con el modelo SX-21, JVC continúa utilizando una lámpara UHP de 200 W, abandonando definitivamente el uso de lámparas de xenón para su línea de proyectores domésticos. La luminosidad conseguida es tan alta, que dudo que alguien tenga la necesidad de utilizarla en su modo de funcionamiento más potente. De esta manera se beneficiará del descenso en el ruido de ventilación que acompaña al modo normal (170 W) y podrá optimizar su duración, establecida en 2.000 h de uso.

A pesar de los intentos realizados con tecnologías propias, JVC siempre ha obtenido mejores resultados en el procesado de vídeo cuando ha confiado ese trabajo a los verdaderos especialistas, como hizo en su día con Faroudja o con ABT. En esta ocasión, no se han andado con contemplaciones y han recurrido a uno de los más afamados procesadores disponibles actualmente, el Gennum GF9351 de VXP. De este mopelo ya les hemos hablado anteriormente en estas líneas, pero merece la pena recordar que incorpora la función de telecinado inverso para las imágenes de origen fílmico y, sobre todo, se distingue por utilizar la técnica de desentrelazado por adaptación del movimiento cuando las imágenes son de origen vídeo, incluso con resolución 1.080i, produciendo de esta forma unas imágenes progresivas de 1.080 líneas de resolución, libres de cualquier artefacto de imagen inherente al tratamiento de la señal.



NOTAS DE VISIONADO



Utilizando nuestro equipo habitual de pruebas, fuimos alimentando el DLA-HD1 tanto con señales de definición estándar como de alta definición, al tiempo que podíamos compararlo con otros proyectores de tecnología LCoS y DLP con resolución Full HD. Desde luego la mejora en el contraste de la imagen es claramente perceptible, se obtiene un rango dinámico impresionante con un negro muy sólido y un pico de blanco imponente. Rebasando ampliamente las cifras de contraste ANSI (contraste intra-imagen que se obtiene en las escenas con contenido mixto de luces y zonas oscuras) hasta ahora alcanzadas por otros proyectores LCoS, no llega sin embargo a superar las que ofrecen sus contrincantes DLP. Por supuesto, en la comparación directa frente al proyector LCoS con mecanismo de iris dinámico, se impone claramente, tanto en las escenas oscuras como en las muy luminosas, y se advierte además una ventaja mayor con imágenes en alta definición y sin asomo de la compresión de blancos que provoca el iris de funcionamiento variable.

En el apartado de la reproducción del color, el JVC aporta esos colores ligeramente sobresaturados, tan de moda en la mayoría de proyectores Full HD que hemos tenido la ocasión de probar, que sin duda ofrecen una imagen muy placentera, pero que pecan de cierta falta de realismo principalmente al reproducir los críticos tonos de piel.

En conclusión, el JVC DLA-HD1 pasa a convertirse en el rey de la categoría en términos de contraste y luminosidad, lo que se traduce en una tridimensionalidad de la imagen que, sobre todo en las imágenes en alta definición, aporta una profundidad difícil de igualar, al tiempo que otorga a la imagen esa suavidad tan cinematográfica propia de la tecnología LCoS y alejada por tanto de la dureza que imprime a esos mismos planos la tecnología DLP.

José María Jover, gerente de AVXtrem.



Desde JVC queremos expresar nuestro agradecimiento por este banco de pruebas. En general, estamos de acuerdo con todo lo expresado en él. Sin embargo, para nosotros es muy importante resaltar dos aspectos que consideramos vitales en nuestro proyector DL1-HD1: por un lado, los excepcionales valores de contraste; por otro, el impecable desarrollo de la óptica, pues hemos logrado unos fantásticos resultados que nos permiten proporcionar visionados en un rango comprendido entre las 60 y las 200” sin perder ni un ápice de calidad en la imagen.


EL JVC Y EL COLORFACTS

El ajuste de la linealidad de la escala de grises fue coser y cantar. Tan sólo fue necesario una leve disminución del nivel de azul y un aumento menor aún del nivel de rojo, para obtener una escala perfectamente lineal, clavando el blanco a D65 entre 20 y 100 IRE, con una desviación Delta E, de un valor inferior a 5 en todo el tramo, todo ello con un valor de gamma de 2,1. La tasa de contraste Full On/Off conseguida una vez calibrado, se acercó mucho a la anunciada por el fabricante y quedó establecida en 12.742:1. Como puede observarse en el diagrama CIE adjunto, los valores de las coordenadas tanto en los colores primarios como en los secundarios son sensiblemente más altos de lo deseable y desafortunadamente en la actual versión de firmware no contamos con la posibilidad de modificar esos puntos, apreciándose en pantalla una colorimetría muy llamativa pero ligeramente sobresaturada que, a pesar de ser del agrado de muchos usuarios, está levemente alejada del ideal teórico.

JVC DLA-HD1, El retorno del rey

Ficha técnica

Dispositivo de visualización Full HD D-ILA. Dimensiones del panel 0,7”. Resolución 1.920 x 1.080 píxeles. Objetivo Enfoque manual, objetivo de 2 aumentos, f=21,3-42,6 mm, F=3,2-4,3. Dimensiones de proyección De 60 a 200” (de 1,5 a 5,1 m). Función de desplazamiento de lente ±80% en vertical y ±34% en horizontal. Fuente de iluminación Lámpara de mercurio de 200 W y presión ultraelevada. Luminosidad 700 lm. Relación de contraste 15.000:1. Terminales de entrada de vídeo 2x HDMI. Componentes (3 RCA), también puede utilizarse como terminal RGB. S-Video (mini DIN de 4 clavijas). Compuesto (1 terminal RCA). Terminales de control RS-232 (D-sub de 9 clavijas). Formatos de vídeo 480i/p, 576i/p, 720p (50/60 Hz), 1080i (50/60 Hz), 1080p (50/60/24 Hz), NTSC, NTSC4.43, PAL, PAL-M, PAL-N, SECAM. Nivel de ruido 25 dB (en modo normal). Consumo eléctrico 280 W (2,7 W en modo de reposo). Dimensiones 455 x 172,5 x 418,5 mm. Peso 11,6 kg.



DISTRIBUYE AVXtrem (info@avxtrem.com).

Precio: 7990 €