Sony VPL-HS50, La opción olvidada
- A veces vale la pena tener una
mejor perspectiva de las opciones del
mercado.
- Precio: 3000 €
- Valoración de los especialistas: 4
- Texto: Ramon Sendra
Algunas cartas que llegan a redacción suelen contener una escueta pregunta: ¿compro A o B? Y nos preguntamos ¿es que no existe C, D y/o E? La mayoría de veces sí, pero sin saber exactamente el porqué, existe cierta tendencia a ponderar la elección entre sólo dos opciones. Y casi siempre entre las mismas.
El VPL-HS50 de Sony no es un producto nuevo. De hecho, hemos tenido nuestros reparos en publicar este banco. Primero, porque nos llegó a redacción mucho más tarde de lo esperado (según ellos, “estaba ocupado”); segundo, porque ya hay voces que hablan del nuevo VPL-HS60 aunque, según la propia Sony España, aún le queda vida a este HS50. Entonces, ¿por qué lo publicamos? Porque es un muy buen producto.
Ojeen la ficha técnica y verán que hablamos de un proyector cuya relación de contraste es de 6.000:1. ¡Y no es DLP! Es un proyector que viene equipado con tres paneles LCD de alta resolución, lo que nos conduce al típico dilema “A y B” que os planteaba al principio, pues es este Sony quizá la olvidada opción “C”.
¿Puede ser que un proyector LCD alcance esa cifra de contraste? Pues no es tarea fácil, y el truco está en el iris dinámico con el que está equipado nuestro invitado. Este “invento”, ya conocido y visto en otras realizaciones, tiene sus ventajas e inconvenientes, entre ellas, conseguir una puesta en marcha correcta.
Sony lo consigue con su VPL-HS50, gracias a una circuitería de vídeo capaz de estudiar cada uno de los fotogramas de vídeo que se va a proyectar en su justo tiempo, a la vez que dicta las órdenes pertinentes al iris y lo hace invisible a nuestros ojos. Así, en escenas oscuras los blancos no son todo lo blancos que deberían ser, pero los negros rozan la excelencia. Y lo mismo al revés: en escenas claras los blancos brillan por su excelente reproducción mientras que los negros, ahora menos importantes, restan protagonismo a favor de los primeros.
Sus 1.280x720 píxeles de resolución y su entrada HDMI convierten, además, este Sony en un “HD Ready” en toda regla (curiosamente, viene con una toma HDMI incluida antes que a los nuevos televisores que justo acaban de presentar). A ella le acompaña una entrada de vídeo por componentes y las típicas entradas de vídeo de baja calidad. La ausencia de una entrada SCART queda totalmente suplida por la entrada de vídeo digital mencionada. Es otra liga.
Para una correcta reproducción del color, disfruta del Real Colour Processing (procesador de color real), cuyo objetivo, cumplido, es conseguir una paleta de colores viva y brillante. Además, esta función permite al usuario configurar muchos ajustes de la imagen, adaptándose como guante en mano a cada situación en particular. Póngalo a prueba reproduciendo cualquier escena donde la piel humana sea protagonista. No quedarán defraudados al ver una tonalidad muy real. Y eso sin perder la profundidad de los negros cuando es necesario. Tampoco es desagradable el leve efecto rejilla de sus paneles y, claro está, la ausencia absoluta del molesto efecto arco iris.
Pero tiene algún que otro problema. Por ejemplo, en escenas contrastadas (mitad luz, mitad oscuridad) salen perdiendo los blancos. Si el contraste lo presenta un objeto bien definido, será evidente un pequeño halo a su alrededor. De vez en cuando se aprecian unas bandas horizontales, defecto muy común en este tipo de proyectores (el que mejor lo soluciona es el PT-AE700 de Panasonic).
Todas estas pruebas se realizaron con el modo de lámpara bajo, lo que consigue una tasa de contraste mejor y un nivel de ruido totalmente inapreciable (o, mejor dicho, en línea con lo visto hasta ahora en esta gama de precios). Bien por el tiro de lente, correctamente complementado por un zoom 1,6x, que hace innecesario el uso de lentes opcionales.
Otro problema es que el PVPR ofrecido es sensiblemente superior a lo que podemos encontrar en algunos sitios.
Ya han visto la que puede ser una clara “opción C” al típico dilema planteado por muchos en los últimos meses (amén del PVP). El VPL-HS50 refuerza, como otros proyectores, las posibilidades de la tecnología LCD que, poco a poco, pero de manera constante, reduce a la anécdota los leves problemas que siempre han manchado la reputación de esta tecnología.
El VPL-HS50, a pesar de su avanzada edad “electrónica”, sigue siendo un apetecible producto para todos aquellos que quieran una imagen de cine en casa.
Sony VPL-HS50, La opción olvidada
Ficha técnica
Panel: 3 x LCD TFT p-Si de 0,73” con una resolución nativa de 1.280x720 píxeles. Relación de aspecto 16:9. Relación de contraste: 6.000:1, con Advanced Iris Control. Brillo: 1.200 lm ANSI. Lente: Zoom 1,6x. 80” de diagonal a una distancia entre 2,4 y 3,7 m. Lente ARC-F. Conectividad: HDMI, S-Video, vídeo compuesto, vídeo por componentes, trigger. Dimensiones: 348x135x360 mm.
Peso: 5,6 kg.
Distribuye: Sony España (902402102).
Precio: 3000 €
