Proyectores de vídeo

JVC DLA-HD750BE, Black Beauty

  • “Este aparato es capaz de ofrecer las sensaciones cinematográficas más realistas que jamás he podido disfrutar en mi instalación”
  • Precio: 6499 €
  • Valoración de los especialistas: 6
  • Texto: Javier GUERRA

Recuerdo perfectamente cómo a través de estas mismas páginas les hice saber a todos ustedes que un proyector JVC basado en tecnología D-ILA y resolución de 1920 x 1080 píxeles pasaba a formar parte de mi lista de deseos más apasionada. Eran otros tiempos, las palabras Full HD todavía no se usaban y los proyectores más caros que se podían comprar para uso doméstico eran realizaciones de resolución nativa 720p y estaban basados en una tecnología que, como siempre en estos casos, ha ido quedando obsoleta.

Para mí, ese anuncio representaba algo muy especial, pues no en vano era propietario de un venerable JVC G11 también con tecnología D-ILA, que llevaba cuatro años largos haciéndome disfrutar de lo lindo. El aparato que les presentamos a continuación representa al menos la cuarta generación desde aquel prometedor anuncio y, si echamos la vista atrás en este lapso de tiempo, podremos comprobar cómo y por qué JVC ha alcanzado el merecidísimo y destacado puesto que actualmente ocupa, gracias a la tecnología D-ILA en el ámbito de los proyectores destinados a reproducir imágenes en entornos domésticos.

Si bien en aquel momento y fruto de su larga experiencia en el cine electrónico, JVC enarbolaba la bandera de los proyectores LCoS, destacando entre sus virtudes la máxima fidelidad cromática al original, poco a poco se propuso dar un salto cualitativo que le permitiera competir de tú a tú con la tecnología DLP en el campo de batalla donde hasta ese momento había sido imbatible la tecnología apadrinada por Texas Instruments. Nos referimos a la reproducción de las escenas oscuras con un nivel de negro tan sólido que le permitiera alcanzar unas tasas de contraste nativo desconocidas hasta ese momento, al tiempo que permitía distinguir un detalle exquisito en esa misma zona de baja luminosidad. Dicho y hecho. Cuando en la primavera de 2007 empezó la comercialización del JVC DLA-HD1 y su gemelo de la línea Pro, el DLA RS1, al otro lado del Atlántico, algo desconocido hasta ese momento ocurrió. El éxito de la crítica especializada, los comentarios de los gurús de la imagen en los principales foros audiovisuales de Internet y las innumerables alabanzas que sus afortunados propietarios vertían sobre las máquinas que poseían, inundaron el planeta de alta gama en proyección doméstica de aquellos maravillosos aparatos. Capaces de alcanzar una tasa de contraste nativa superior a 15.000:1 en valor On/Off sin la ayuda de indeseables sistemas de Iris de apertura variables, con una gestión electrónica que una vez sí y otra también produce una imagen completamente antinatural, desbancaron del corazón de los aficionados más entusiastas a las mejores realizaciones DLP, donde sólo unas pocas marcas míticas han conseguido mantener su estatus de productos realmente de referencia.

En esta revista, hemos tenido la suerte de analizar tanto el HD1 como su sucesor el JVC DLA-HD100, que aún permanece en el catálogo del fabricante nipón y que se hizo acreedor a nuestra máxima distinción en forma de “Producto Seis Estrellas”. En la primavera de este año ha visto la luz una nueva generación de proyectores D-ILA, que en esta ocasión se compone de dos excelentes aparatos denominados DLA-HD350 y DLA-HD750, respectivamente. Ambos comparten resolución 1080p nativa y una buena parte de la electrónica y elementos ópticos y mecánicos, pero si nos centramos en la búsqueda de la máxima calidad, tenemos que decantarnos obligatoriamente por el JVC DLA-HD750, que pasa por ser el proyector de bandera de la línea doméstica del especialista nipón.

TOMA DE CONTACTO

Con motivo de la realización del especial sobre calibración que hemos venido publicando durante los últimos tres meses, solicité a la dirección de la revista un aparato que me permitiera exprimir al máximo las posibilidades de su menú de usuario, en aras de poder trasladarles a todos ustedes el potencial de ajuste de un menú hecho por especialistas con un único objetivo: alcanzar la perfección en la fidelidad de la reproducción de imágenes. Tan encomiable tarea recayó en el anteriormente citado JVC HD750, que gracias a la amabilidad de su distribuidor oficial en nuestro país (Seesound), llegó a mi poder hace ya casi tres meses. Entenderán que he tenido, por tanto, tiempo más que suficiente para extraer las posibilidades del aparato, en todo tipo de condiciones y bajo cualquier circunstancia. No en vano durante este periodo, he disfrutado sin recato tanto de las mejores películas editadas últimamente, como de los mejores conciertos en Blu-ray o de las épicas victorias del fútbol español en Alta Definición.

Se trata de un aparato robusto de casi 11 kilos de peso, con una estética actual, y muy bien construido. Sorprende el accionamiento eléctrico de la pantalla de protección de la lente. Precisamente en esa lente recaen varias de las virtudes del proyector. Se trata de un objetivo completamente de cristal con zoom 2x, compuesto por 17 elementos en 15 grupos, incluyendo dos lentes de extra baja dispersión (ED lenses), equipado con un sistema de iris mecánico, que puede variar la luminosidad en 16 pasos prefijados. También cuenta con zoom y enfoque motorizado, al igual que con un sistema de desplazamiento de la lente, tanto en el plano horizontal como en el plano vertical, que le otorga por consiguiente una gran flexibilidad de instalación. Gracias a su zoom de amplio rango, para conseguir una imagen de dos metros y medio de base, podemos optar por un retraso de la unidad de entre 3.4 y 7 metros de distancia.

Un cambio estructural del sistema óptico le permite combinar una importante reducción en las pérdidas de luz con una lámpara de alta eficiencia, por lo que la luminosidad del aparato alcanza una cifra de 900 Ansi Lumens. Tenemos por tanto un nuevo sistema óptico con una fuente de luz mejorada y lo mezclamos con la rejilla polarizadora que ha convertido en mágicos los D-ILA de última generación. Resultado: un nivel de negro difícilmente igualable por un sistema de proyección basado en el uso de una lámpara emisora de luz, que le permite alcanzar una tasa real de contraste Full On/Off de 50.000:1 una vez calibrado al punto de blanco D65.

Afortunadamente, el equipo de ingeniería de JVC no se ha quedado ahí, y ha tomado muy en cuenta los deseos de tantos usuarios que demandaban la posibilidad de ajustar completamente el aparato mediante un sistema de calibración que permitiera modificar el gamut de color para hacerlo coincidir plenamente con los espacios de color estandarizados. En las dos últimas generaciones de proyectores, esos espacios de color prefijados que adolecían de una muy evidente sobresaturación, habían sido su principal handicap y así lo hicimos saber en nuestro análisis sobre los mismos. El nuevo HD750 no se conforma con solucionar el asunto incorporando un magnífico sistema de gestión de color (Color Management System), sino que además incluye por primera vez en un aparato de este nivel de precio una memoria prefijada en el menú que cumple con la certificación THX, que sitúa los seis colores del gamut en sus puntos de ajuste adecuados. Debemos resaltar igualmente el resto de posibilidades de ajuste del aparato, que permite conseguir una escala de grises perfecta mediante la inclusión en el menú de usuario de los controles pertinentes, pero hemos de ir más allá en nuestras alabanzas, porque por vez primera podemos disfrutar de un control total de la curva de gamma sin tener que acceder al menú de servicio. Ésta se puede ajustar por cada color primario de forma independiente y dentro de cada color se puede variar dicha curva en 15 puntos distintos en intervalos de 10 IRE de luminosidad a lo largo de la escala de grises, alcanzando el nirvana en la zona menos luminosa –hasta 20 IRE- donde podemos ajustarla cada 5 IRE. Gracias a la cantidad y calidad de los controles disponibles, podemos decir bien alto y claro que por fin es posible calibrar un proyector hasta alcanzar la perfección.

PRUEBAS DE VISIONADO

Gracias a la nueva lente que equipa nuestro invitado, las imágenes del JVC han ganado ligeramente en nitidez respecto a sus predecesores. La alineación de los paneles en la unidad probada era todo lo buena que cabía esperar, pero aún así había una leve desalineación de menos de un píxel, que queda fuera del rango de ajuste del menú encargado de dicha tarea. Puestos a ser exigentes, hubiéramos deseado la opción de poder ajustar desalineamientos inferiores a un píxel, pero de momento es un aspecto que no se ha visto en el mercado doméstico y en algo tiene que diferenciarse el exigente mercado profesional. En cualquier caso, a una distancia normal de visionado, la imagen ofrece una nitidez de primer nivel, cercana a las mejores realizaciones monopanel, pero manteniendo la suavidad tan cinematográfica que los proyectores JVC exhiben como marca de la casa.

También se ha sustituido el procesador de vídeo respecto del HD100, que entonces era el VXP de Genum y ahora se ha escogido el modelo de la competencia -HQV de Silicon Optix-. Los procesos de desentrelazado y escalado, tanto con material de definición estándar como con señales en Alta Definición, son de primer nivel, sin que se aprecien artefactos de ningún tipo, incluso en las escenas más comprometidas.

Gracias al extraordinario contraste nativo del aparato, podemos permitirnos elevar el valor de la curva de gamma hasta un ajuste de 2.5, sin perder detalle en las zonas oscuras. De esta forma, se obtiene una imagen con una profundidad hasta ahora desconocida en proyectores digitales de matriz fija, que le permite rivalizar con los monstruos sagrados de la era de la proyección de tubos CRT, pero ofreciendo una luminosidad mucho mayor en un aparato más económico, manejable y silencioso.

Podría enumerar mil y una virtudes añadidas a las que ya les he contado, pero prefiero resumirlas en una sola. Este aparato es capaz de ofrecer las sensaciones cinematográficas más realistas que jamás he podido disfrutar en mi instalación.

Si pueden vivir sin la nitidez extrema de los mejores proyectores monopanel y el precio de este proyector les cuadra en su presupuesto, no duden en ponerlo en la parte alta de la lista de candidatos.

CALIBRACIÓN Y AJUSTES

A pesar de todas las funciones implementadas en el magnífico menú de usuario del aparato, y tal y como hemos relatado en la última entrega del artículo de calibración que ustedes pueden leer en este mismo número, hay ocasiones en las que el rango de ajuste de cada uno de los controles puede que no llegue a corregir del todo el gamut del aparato, impidiendo por tanto llegar a una desviación deltaE de cada punto del triángulo colorimétrico inferior a 5. Si se fijan en la foto del CMS de este aparato que aparece en aquel artículo, comprobarán que el valor máximo de ajuste en el parámetro de saturación de los colores llegaba a un máximo de -30. Gracias al buen hacer de los ingenieros de la marca, ya está disponible una revisión de firmware del aparato, que permite conseguir un gamut perfecto bajo la norma de vídeo escogida. Para muestra, les dejo otra foto del mismo menú, pero actualizado a la versión 1.1, donde se puede comprobar que en esta ocasión el rango de ajuste alcanza un valor de -60 con lo que ya no hay impedimento para lograr un extraordinario gamut, que se sitúa perfectamente sobre la referencia escogida y que arroja una desviación deltaE inferior a 3 en todos los colores. Esta actualización de firmware también soluciona la pobre sensibilidad del sensor para el control remoto, haciendo ahora mucho más rápida la navegación por los menús.

Sobre el ajuste de la escala de grises y la curva de gamma, comentar nada más que se obtiene exactamente el mismo nivel de precisión, arrojando un valor deltaE inferior a 2 en toda la escala de grises entre 20 y 100 IRE con un valor de gamma de 2.4. Una solución más que buena para comenzar a disfrutar del HD750, hasta que realicemos una calibración a fondo, es optar por el modo THX del menú de usuario, que se acerca mucho al ideal teórico, aunque con un valor de corrección gamma ligeramente inferior al deseado.

Una vez perfectamente calibrado, en la medición del Contraste Full On/Off el resultado arroja una estratosférica cifra superior a 47.000:1, haciendo buenos los datos que el fabricante ofrece en sus especificaciones.



NOS GUSTA

- Menú con todas las posibilidades de calibración existentes.

- Modo THX de gran precisión.

- Contraste muy elevado que otorga una profundidad de imagen remarcable

Relación calidad precio muy alta.



MEJORABLE

- Ruido de vídeo.

- Una lente de auténtica referencia lo convertiría en perfecto.


JVC DLA-HD750BE, Black Beauty

Ficha técnica

TAMAÑO DE PANEL 0,7” x 3 (16:9). RESOLUCIÓN 1920 x 1080 p. TAMAÑO DE PROYECCIÓN 60-200 pulgadas. FUNCIÓN DE DESPLAZAMIENTO DE OBJETIVO +/-80% Vertical y +/-34% Horizontal (motorizado). LUMINOSIDAD 900 lm. RELACIÓN DE CONTRASTE NATIVO 50.000:1. SEÑALES DE ENTRADA DE VÍDEO 480i/p, 576i/p, 720p 60/50, 1080i 60/50, 1080p 60/50/24. CONECTIVIDAD Entrada PC, Digital: VGA, SVGA, XGA, WXGA, WXGA+, SXGA, WSXGA+, WUXGA. Analógico: VGA, SVGA, XGA, WXGA, WXGA+, SXGA, SXGA+, WSXGA+. Terminales de entrada de vídeo (posterior): HDMI 2 (ver.1.3), Componentes 1 (RCA), S-Vídeo 1 (mini DIN), Compuesto 1 (RCA), PC 1 (D-sub de 15 pines), Terminales de control RS232C 1 (D-sub 9-pin), Trigger 1 (miniconector). NIVEL DE RUIDO 19dB (en modo normal). POTENCIA REQUERIDA AC 110V-240V, 50/60 Hz. DIMENSIONES 365 x 167 x 478 mm. PESO 11 kg. DISTRIBUYE SeeSound (935443778).

Precio: 6499 €