Propuestas

Experience

  • Dos sistemas a análisis: uno es cálido e intimista; el otro ambicioso y todoterreno.
  • Precio: 10999 €
  • Valoración de los especialistas: 5
  • Texto: Jorge Wuhrmann

En nuestro pasado número 40, correspondiente al mes de diciembre, tuvimos nuestro primer contacto con la nueva tienda madrileña Experience Car & Home. Como recordarán, se trata de un local con un original planteamiento que junta, bajo un mismo techo, la búsqueda de la máxima calidad en la reproducción musical, tanto en nuestro hogar como en nuestro vehículo. Un par de meses después de nuestra anterior visita, recibimos de nuevo su invitación para presentarnos, en esta ocasión, dos nuevas propuestas de equipos estéreo de gran calidad. Se trata de dos configuraciones muy diferentes entre sí en las que, partiendo de un mismo lector, se utilizan dos electrónicas y dos tipos de cajas acústicas tipo monitor, obteniendo resultados muy diferentes pero en ambos casos muy interesantes.



Los elementos comunes



Marantz SA7001 KI Signa-ture. Se trata de una versión mejorada del reproductor de CD-DA y SA-CD estéreo SA7001 que ya probamos en nuestro número 39 y que, tras pasar por la mano del alma mater de Marantz, Ken Ishiwata, incorpora varias modificaciones, como un chasis de cobre para eliminar las interferencias, nuevas conexiones de salida, los módulos de amplificación hiperdinámicos (HDAM) marca de la casa y un gran transformador toroidal de alta eficacia, entre otras. Dotado de un convertidor digital analógico CS 4397 de Cirrus Logic y con salida analógica y digital (bien eléctrica S/PDIF u óptica EIAJ-TosLink), la calidad de construcción se aprecia en todos los detalles. Si el SA7001 nos pareció un excelente producto, esta versión es toda una muestra de cómo se puede ofrecer una fuente construida con materiales de excelente calidad y cuidada en todo detalle a un precio perfectamente abordable en la que sólo podemos echar de menos la existencia de conexiones balanceadas para hacerla ya totalmente perfecta.

Otros elementos compartidos durante la prueba fueron el cableado y el mueble. Respecto a los cables, la marca alemana Viablue, con la que tomamos contacto a través de esta prueba, se presenta como una interesante novedad en nuestro país, con una amplia gama de cableado de todo tipo que incluye además interesantes accesorios como conectores de todo tipo, puntas de desacoplo para cajas e incluso soportes para aislar componentes entre sí. En el equipo propuesto se utilizaron cables de modulación NF-S Quattro con apantallamiento de plata y cable para altavoz SC4-S Silver para bicableado. Todos ellos venían confeccionados de origen y presentaban unos acabados y unos materiales realmente excelentes que recuerdan a los de la marca de referencia en el sector WBT, pero a precios menos elevados. Ambos equipos estaban instalados sobre mobiliario de la marca Inspiral, que presenta múltiples configuraciones y acabados con un nivel de calidad muy alto.



El primer equipo



En este caso, el lector Marantz está acompañado por un amplificador integrado estéreo de válvulas Jungson DA88Ti y unas cajas Morel Octave 5.2M, utilizando cableado de la marca Viablue (SC4S para cajas y NFS14 de modulación).

Decenios después de que el transistor apareciera en la nuestras vidas para cambiarlas irremediablemente para siempre, las válvulas de vacío, las principales perjudicadas por aquella revolución de la electrónica, distan mucho de haber desaparecido. El mundo del audio sigue manteniéndolas vivas y no son pocos los aficionados que no conciben otro tipo de electrónica para atacar sus cajas acústicas, al encontrar las electrónicas de estado sólido tremendamente frías y hasta “duras” para sus oídos. De hecho, podemos afirmar que en los últimos años ha resurgido este tipo de electrónicas y son muchas las opciones que existen actualmente a la hora de configurar un equipo en base a las mismas. Una de ellas es la que nos presenta el fabricante chino JungSon, con un amplificador integrado basado en la combinación de válvulas EL34 y KT88, un clásico en este tipo de realizaciones, aunque con numerosas novedades de tipo estético y ergonómico en este caso. En primer lugar llama la atención el espectacular aspecto de este amplificador, muy similar al de sus hermanos integrados de estado sólido JA-88D y DA200IA, y es que, frente a la “clásica” disposición de válvulas y transformadores a la vista, el DA88Ti las esconde dentro del chasis principal del aparato. La vista queda fijada inevitablemente en el panel frontal, de aluminio de gran grosor y presidido por una ventana en la que vemos en primer plano dos grandes vúmetros y en segundo, las válvulas de vacío, todo ello iluminado en tonos azules y con un aspecto formidable. En el frontal encontramos además cuatro botones para controlar la fuente, el encendido y el volumen, aunque el amplificador cuenta además con un mando a distancia, otra relativa “rareza” en las electrónicas de válvulas, cuya concepción purista prescinde en numerosas ocasiones de esta comodidad; algo paradójicamente inconcebible en una electrónica de estado sólido.

Cuenta con una potencia de salida de 45 W y 5 entradas, 4 de línea y una balanceada y dos salidas para las cajas acústicas, una para 4 ohmios y otra para 8 ohmios. Todos los conectores, los materiales del chasis, el frontal y hasta el mando a distancia son de altísima calidad y transmiten la sensación de las cosas hechas para durar.



Morel Octave 5.2M




Como antes Saul Marantz y tantos otros grandes emprendedores de la historia de la alta fidelidad, en 1975 Meir Mordechei inició uno de esos proyectos hacia lo que él consideraba que debía ser el sonido perfecto; y como en tantos otros casos, de aquel empeño apareció una empresa que al cabo de los años ha llegado a ocupar un lugar de referencia en la industria internacional: Morel: Sus transductores son utilizados por numerosos fabricantes en la industria doméstica y automovilística y que también presenta sus propios sistemas de altavoces para cine en casa y estéreo, incluyendo conjuntos de satélites, transductores empotrables, cajas acústicas extraplanas y en el tope de su oferta, la gama Octave, a la que pertenecen los monitores que nos interesan en este caso. En realidad se trata de un sistema modular construido a partir de unos monitores que pueden usarse solos, montados sobre un subwoofer que los convierte en columnas todo-rango o bien, apilados de dos en dos con el monitor superior invertido, de forma que ambos tweeters estén uno sobre el otro. Por supuesto, la gama incluye una caja para canal central para poder utilizar todo ello en multicanal y se presenta en acabados de madera o lacado blanco, negro o rojo Ferrari. En el caso del equipo propuesto por Experience, utilizamos dos monitores Octave 5.2 con sus correspondientes soportes. Se trata de unos monitores construidos a partir de un polímero de origen DuPont denominado Corian con un grosor de tan sólo 12,5 mm cuyas propiedades acústicas, según el fabricante, equivalen a la de un MDF de 19 mm, pero con una rigidez significativamente mayor, por lo que no necesitan refuerzos estructurales y los recintos pueden reducirse al mínimo. Montan un transductor de medios-graves de 5,25” y un tweeter montado en un recinto separado, con un doble puerto bass reflex trasero. Su impedancia nominal de 8 ohmios parece muy asequible, pero no así la sensibilidad, de tan sólo 83 dB, casi excesivamente baja para atacar las cajas con una electrónica de válvulas.



La escucha del primer equipo



Tras permitir al JungSon DA88Ti alcanzar la temperatura necesaria, procedí a evaluar sus prestaciones con una variada selección de discos en formato CD-DA y SA-CD. La primera sensación que transmite el equipo es necesariamente de sorpresa, ya que el reducido tamaño de los recintos de los monitores de Morel no parece corresponderse con la extensión de graves que las cajas son capaces de generar. Se trata de un grave que encontraríamos habitualmente en monitores mayores, con transductores más grandes y con un mayor volumen interno pero que los pequeños Octave generan con facilidad y siempre con un absoluto control, sin excesos de ningún tipo. La zona media se presenta con mucha naturalidad, especialmente en voces e instrumentos de cuerda, notándose, quizá también por obra y gracia de las válvulas, una cierta sensación de proximidad con la música. Las voces de Jacinta o de Diana Krall acompañadas por tríos o cuartetos de jazz se dibujan en una escena bien definida, muy natural en la que parece que estamos percibiendo todos los detalles posibles y en la que no parece haber sitio para ningún tipo de aspereza, especialmente en los agudos. También las orquestas de cámara son recreadas con un realismo excelente, produciendo casi una sensación de “realidad virtual” por la precisión con la que se pueden localizar los diferentes instrumentos y la naturalidad de sus timbres. Tan sólo pude encontrar una limitación en las grandes masas orquestales con piezas de gran dinámica, en las que no se mantiene el nivel de realismo y transparencia generales de las piezas más tranquilas. Con todo, el conjunto es muy interesante y recomendable.



El segundo



Como alternativa a las válvulas, Experience nos propuso en este caso un conjunto JungSon de previo-etapa de estado sólido compuesto por el previo JA-2 y las etapas monofónicas en clase A JA-100 atacando los monitores JungSon Beauty Deity N.º 1.



JA-2 y JA-100



JungSon lanzó en 2005 esta versión estándar de su conjunto previo-etapa de referencia. Se trata de una versión más asequible que la ofrecida con el acabado de lujo, pero que mantiene buena parte de su funcionalidad y rendimiento. A diferencia de la versión de lujo, la estándar presenta en el previo una salida a válvulas además de la de estado sólido, pudiendo conmutar entre una y otra a elección del usuario. Cuenta con salidas balanceadas y semi-balanceadas, cuatro entradas de línea y un mando a distancia. También las etapas monofónicas JA100 presentan entradas balanceadas y semi-balanceadas, cuatro bornes de altavoz WBT para bicableado y cuenta con circuito de mínima retroalimentación negativa. Sus inmensos transformadores de 680 W, capacitadores de 480.000 microfaradios y sus ocho parejas de transistores Sanken le permiten suministrar 100 W en clase A a

8 ohmios. En el frontal, como en las demás amplificaciones de la marca, destacan los vúmetros iluminados en azul que le otorgan una personalidad inconfundible.



Beauty Deity N.º1



Se trata de uno de los dos tipos de monitores ofrecidos dentro de la amplia gama de cajas acústicas fabricada por JungSon. Con una construcción de 2 vías bass reflex, montan un transductor de medios-graves de 6,5” y un tweeter de 1” alineado acústicamente, ambos de origen Morel. El recinto, de generosas dimensiones, tiene una forma redondeada que en la parte trasera es más estrecha que en la delantera para evitar resonancias de caja, y se ofrece con un impecable acabado en madera con un barnizado de altísima calidad. Tanto por las formas como por los acabados, recuerdan mucho a cierta marca de origen italiano de gran renombre y sin duda alguna entran por los ojos del aficionado. La impedancia nominal es de 8 ohmios y la sensibilidad de 85 dB, por lo que se recomienda un amplificador entre 20 y 200 W, aunque según la curva de respuesta publicada por el fabricante, no resultan difíciles de atacar.



La escucha



Con un volumen interno mayor y un transductor de medios-graves de mayor tamaño, las Beauty Deity N.º1 fueron capaces de dar una respuesta en graves mejor que la de las Morel Octave 5.2 del primer equipo. Y no sólo estamos hablando de una mayor extensión sino también de una mayor pegada, sin que esto diera lugar a ningún tipo de sensación de descontrol tampoco en estas frecuencias. La gran dispersión vertical de los transductores ayuda a que no haya que orientarlos prácticamente hacia el oyente, con una escena sonora amplia y que transmite a la vez una importante sensación de profundidad. Timbres y voces resultan también muy naturales y las pequeñas formaciones de jazz o conjuntos de cuerda clásicos que tan cercanos parecían en el primer equipo se siguen percibiendo prácticamente igual de cercanos pero incluso con un mayor nivel de transparencia y con una mayor capacidad dinámica, puesta a prueba en este caso por una gran masa orquestal con el tremendo final del concierto para piano y orquesta número 3 de Rachmaninov en versión de Volodos, Levine y la Berliner Philarmoniker. Y es que los monitores de JungSon aguantan mucha presión sonora y no presentan la sensación de caja “pequeña” que a menudo limita a las cajas de este tamaño. Bien amplificadas, como con las electrónicas de la marca, son capaces de un sonido excelente y siempre bien controlado y se presentan como una interesantísima alternativa entre las cajas de su categoría.

Experience nos propone dos grandes equipos, probablemente dirigidos a un público diferente. El primero, más cálido, más intimista y, a pesar de la estética del amplificador, más clásico, para explorar los detalles de las grabaciones de jazz vocal y pequeños grupos de este tipo de música o del repertorio clásico. El segundo es un equipo más ambicioso con el que poder hacer frente a todo tipo de música, a todos los niveles de presión sonora y sin perder por ello ni un ápice de transparencia y con una amplia reserva de dinámica y capacidad de respuesta en los transitorios más difíciles. Sin duda, dos propuestas que son muy recomendables, por supuesto, previa audición.


Experience

Ficha técnica

Equipo 1

Marantz SA-7001 KI, 899 euros.

Formatos soportados: CD-DA, CD-R/RW, SA-CD. Salidas de audio: 1 óptica (EIAJ-TosLink) 1 elétrica (S/PDIF), 1 analógica RCA.

Respuesta de frecuencia: 2 Hz-50 kHz SA-CD, 2 Hz-20 kHz CD-DA. Relación señal-ruido: >109 dB SA-CD, 103 dB CD-DA. Distorsión armónica: <0,00009% SA-CD, <0,002% CD-DA. Peso: 8 kg. Dimensiones: 440 x 128 x 334,5 mm.



JungSon DA88Ti, 2.950 euros.

Entradas: 4 RCA, 1 balanceada. Potencia de salida: 45 W. Peso: 29,5 kg. Dimensiones: 470 x 430 x 190 mm.



Morel Octave 5.2, 2.000 euros.

Tipo: 2 vías, bass reflex. Respuesta de frecuencia: 40-18.000 Hz. Impedancia nominal: 8 ohmios. Máxima potencia continua: 200 W. Máxima potencia admisible (pico): 1.000 W. Sensibilidad: 83 dB. Dimensiones: 175 x 315 x 325 mm. Peso: 11,5 kg.



Equipo 2

JungSon JA-2.

Entradas: 4 de línea, 1 XLR. Salidas: 1 previo RCA, 1 XLR. Peso: 12,5 kg. Dimensiones:

430 x 360 x 80 mm.



JungSon JA100 (junto con el JA-2 y 2 unidades JA100: 8.400 euros).

Conectores de entrada: 1 RCA, 1 XLR. Potencia: 100 W RMS a 8 ohmios, clase A. Respuesta de frecuencia: 20 Hz a 20 kHz. Dimensiones: 430 x 470 x 190 mm.

Peso: 28 kg.



JungSon Beauty Deity N.º1, 1.700 euros.

Tipo: 2 vías, bass reflex. Respuesta de frecuencia: 40 Hz-30 kHz. Sensibilidad: 85 dB.

Impedancia nominal: 8 ohmios. Máxima potencia admisible: 1.000 W. Amplificación recomendada: 20-200 W. Dimensiones: 210 x 350 x 400 mm. Peso: 13 kg.



Contacto Experience:

C/ Linneo, 6

28005 - Madrid

Teléfono 913654323

http://www.experience-audio.es/

Precio: 10999 €