Denon DVP-602CI, Inyección de potencia
¿QUÉ ES EL RUIDO DE VÍDEO?
- El Denon DVP-602CI es un producto para videófilos que no se conforman con “lo bueno” y están dispuestos a ir un paso más allá para tener “lo mejor”.
- Precio: 1999 €
- Valoración de los especialistas: 4
- Texto: Javier SAIZ
De todos los eslabones que pueden formar parte de la cadena de reproducción de vídeo, quizás los más desconocidos o minusvalorados por la mayoría de los usuarios son los procesadores de vídeo externos. Las causas de esta situación son varias, pero principalmente se debe a que son pocos los fabricantes que disponen de este tipo de equipos en sus catálogos y los que sí que los tienen, salvo el caso de Denon, suelen ser marcas muy especializadas, muy poco conocidas fuera de los mundillos más videófilos. En segundo lugar, los precios de estos elementos tienden a ser excesivamente altos para la mayoría de los bolsillos, su coste es elevado por utilizar componentes de las gamas más altas, requerir laboriosos procesos de ajuste y fabricarse en cantidades que no permiten grandes economías de escala. Finalmente, incluso entre los que los conocen, hay quienes opinan que su aportación a la calidad de imagen del sistema tampoco tiene una especial relevancia en los tiempos de la alta definición, máxime cuando muchos otros eslabones de la cadena audiovisual como lectores, receptores o incluso los propios visualizadores aportan “chips” de renombrados fabricantes como HQV, Sigma Designs (Antes Gennum), Ancho Bay Technologies o incluso Faroudja. Frente a todo lo anterior y comenzando por el final, hay que señalar que disponer de un “chip” de renombre no garantiza de forma automática que se vaya a extraer de él todas sus posibilidades o que vaya a dar el máximo rendimiento de que es capaz. La implementación e integración con el resto de los componentes es importantísima. De hecho, no es infrecuente ver que muchas de las funcionalidades de estos “chips” no son aplicadas en muchos productos, o si lo están, es de modo incompleto. Aún más, no sólo se trata de un hipotético mejor desentrelazado o escalado, los procesadores de vídeo añaden otras funciones de mejora de imagen como sistemas de reducción de ruido mucho más sofisticados que los incluidos en la inmensa mayoría de los visualizadores, sistemas de realce de detalle mucho más complejos y efectivos que el habitual control de nitidez, la posibilidad de alterar la cadencia del material pasando, por ejemplo, una película DVD NTSC de 60 cuadros por segundo a los 24 cuadros originales, compresión de la imagen para usarla en proyectores dotados de lente anamórfica 2,35:1, etc. Por supuesto, no hay que olvidar otros factores como integración en sistemas automatizados y control de otros equipos, generación de patrones de calibración, un aumento considerable del número de entradas HDMI disponibles y una extensa lista de mejoras de funcionalidad o ergonomía.
En el caso del equipo que nos ocupa, el Denon DVP-602CI, nos encontramos con un procesador de vídeo relativamente sencillo de utilizar y configurar e incluso económico frente a sus rivales de marcas como Lumagen o DVDO. El 602 está construido sobre la base de uno de los chips de procesamiento de imagen más potentes de los que se puede disponer actualmente: se trata del Realta sxT2 de Silicon Optix, modelo superior al más común Reon VX del mismo fabricante, que gracias a su mayor capacidad de procesado puede emplear algoritmos más potentes que su hermano pequeño.
Como es habitual en los productos de Denon, el aspecto externo es ejemplar por su excelente acabado y diseño. El frontal, realizado en chapa de color negro, cuenta con un enorme display en el que unos enormes caracteres hacen que resulte extremadamente fácil la información principal, incluso a buena distancia. Así mismo, se dispone de todos los botones necesarios para poder acceder al menú y configurar el equipo o seleccionar la entrada sin recurrir al mando a distancia. El buen acabado no se limita al exterior, y a través de las rejillas de ventilación de la parte superior del chasis se puede apreciar el soberbio aspecto de los circuitos integrados del 602 y el empleo de componentes de alto nivel. La parte posterior acapara la totalidad de las conexiones disponibles, que no es precisamente escasa. Cubre el aspecto vídeo con seis entradas HDMI (versión 1.3), una entrada de vídeo por componentes disponible tanto con conectores RCA como en los más fiables BNC de ballesta, una de Super Vídeo y, en último lugar, una de vídeo compuesto. Por si alguno de los dispositivos conectados a alguna de las entradas HDMI realmente es DVI o para las entradas de vídeo analógico se dispone de dos conectores de audio digital en formato óptico Toslink. Es evidente el enfoque de futuro de este procesador en el que queda muy poco espacio para lo analógico y, salvo las entradas de vídeo antes mencionadas, no encontramos ni entradas de audio ni salidas de vídeo analógicas adicionales. Gracias a una doble salida HDMI es posible conectar dos visualizadores que reciben la misma señal simultáneamente, aunque pueden tener distintas resoluciones, adaptándose el procesador de vídeo a la información suministrada por cada uno de ellos. Además de las conexiones de A/V, existen en el panel posterior varios conectores que permiten la integración de este Denon en sistemas automatizados, que es uno de sus entornos objetivo, y hasta se incluye en el equipo un marco para instalación en rack estándar de 19”. Igualmente, se cuenta con un conector RJ45 que permite no sólo descargar actualizaciones del firmware o nuevas funcionalidades a través de Internet, sino también gestionarlo y configurarlo desde un PC, utilizando un simple navegador web.
El mando a distancia del 602 presenta una buena distribución de botones y permite el acceso directo a las funciones utilizadas con más frecuencia. Sin embargo, el tacto de las teclas y el acabado general del mismo no son tan refinados como los del equipo. Quizás al disponer de tantas opciones de control remoto el fabricante no lo ha considerado tan relevante, pero, en cualquier caso, se hubiese agradecido un mayor nivel en la terminación. Puesto que este equipo se utilizará normalmente en sistemas de gama alta en los que una buena parte de los visualizadores serán proyectores, es una verdadera lástima que no posea ninguna asistencia al manejo en condiciones de baja iluminación.
Al pulsar el botón de encendido, tras un par de segundos y una vez estabilizado, éste emite un agradable sonido tipo “clic” muy similar al de ciertos amplificadores de gama alta que nos avisa de su disposición al uso. Una vez puesto en marcha el Denon, mi primera sorpresa fue encontrarme que el mando a distancia parecía no funcionar y, aunque se encendía el piloto que indicaba que se estaba transmitiendo, pulsar cualquier tecla no tenía efecto alguno en el equipo. Afortunadamente, hay una sección en el manual que indica cómo “resetear” el mando, proceso simple y rápido tras el que se solucionó el incidente. Una vez hechas todas las conexiones, para poder empezar a disfrutar de este procesador, el único requisito imprescindible es seleccionar la resolución de salida que deseamos y el formato de señal que mejor se adapten a nuestro visualizador. A partir de este punto, se puede empezar a ajustar cada una de las entradas a nuestro gusto con su configuración independiente de las demás. El segundo paso, clave para empezar a obtener el rendimiento esperado del 602, es activar la función “i/p Scaler”, que es la que nos permitirá pasar de un funcionamiento en modo “paso a través” a escalar de unas resoluciones a otras, cambiar los “frame rates” o velocidades de imagen, etc.
La habitual prueba de procesado empleando los discos HQV de la propia Silicon Optix se convierte en un mero trámite, tal como era de esperar. Los resultados de desentrelazado utilizando el modo “Auto” son perfectos en todas y cada una de las pruebas, independientemente del tipo de disco empleado, ya sea alguno de los de definición estándar (DVD PAL o NTSC) o el de alta definición (Blu-ray). No se aprecia diente de sierra (jaggies) o efecto peine (combing) alguno, la detección de cadencias, por poco comunes que sean, es rápida y correcta, obteniendo siempre la máxima resolución posible y demostrando que estamos ante un verdadero “Pata Negra” de los procesadores de vídeo. Recurriendo a las transmisiones de TDT, una prueba supuestamente menos dura pero que a la hora de la verdad pone en aprieto a los menos capaces por la mezcla de cadencias y defectos de edición que presenta, se constata que el 602 no sólo se luce con pruebas sintéticas sino con cualquier cosa que se le suministre, reduciendo como pocas veces he visto la aparición de jaggies o combing hasta la práctica inexistencia.
Puesto que el Realta presume de un sistema de reducción de ruido mucho más sofisticado de lo habitual, que analiza la señal píxel a píxel teniendo en cuenta tanto el movimiento como el factor temporal, en esta ocasión también realicé pruebas para determinar si el Denon era capaz de lograr un buen resultado en este aspecto, sin afectar negativamente a la definición de la imagen o producir efectos secundarios. De los tres niveles de reducción de ruido disponibles, bajo, medio y alto, el primero puede ser utilizado sin grandes contrapartidas, se reduce el nivel de ruido con una pérdida mínima de fidelidad. Los niveles medio y especialmente el alto son muy eficaces eliminando el ruido digital aleatorio, pero suavizan la imagen y llegan a producir el efecto “nube de píxeles”.
La combinación de escalado y realce de detalle que aporta el Denon permite exprimir hasta la última gota de calidad posible del que hoy por hoy sigue siendo el formato más popular, el DVD. Impresiona ver cómo a partir de una buena edición se puede alcanzar una calidad de imagen que no es alta definición pero se le acerca mucho, mucho más de lo que uno podría pensar a priori. Conviene resaltar que la impresionante nitidez que se logra incluso en segundos planos con el realce de detalle en su posición media no se obtiene a costa de efectos secundarios de doble contorno o potenciando otros como el ruido de mosquito, como tienden a hacer los controles de nitidez disponibles en la inmensa mayoría de los visualizadores.
Para concluir este banco, no quiero pasar por alto una importante cualidad de este procesador como es la de cambiar la cadencia de un contenido, por ejemplo pasar de un DVD de origen cinematográfico pero codificado a 60 imágenes por segundo (408i60) o un fichero de ordenador del mismo origen codificado en 720p60 a 1080p24, recuperando la cadencia original y deshaciéndose, por tanto, de los defectos del 2:3 “Pulldown”. Al disponer de un buen número de discos DVD Región 1 (NTSC), gracias a esta posibilidad soberbiamente ejecutada, he podido disfrutar a fondo volviendo a ver las películas a las que, además de la nitidez mencionada en el párrafo anterior, se les restaura su velocidad original y añade un muy apreciado plus de realismo cinematográfico.
CONCLUSIÓN
El Denon DVP-602CI es un producto para videófilos que no se conforman con “lo bueno” y están dispuestos a ir un paso más allá para tener “lo mejor”. Comparado con sus rivales, como los DVDO VP50 y VP50Pro, Lumagen Radiance XD, Pixel Works Cristalyo II, etc., el Denon carece de ciertas funciones como un CMS (sistema de gestión de color) avanzado, salidas analógicas, o entradas SDI profesionales, por citar algunas de las más relevantes. Pero, también es cierto que su coste es muy, muy inferior al de esos productos y en lo más importante, la calidad de imagen, se puede enfrentar a ellos sin complejo alguno, igualando e incluso superándoles en algunos aspectos. Si la comparación la hacemos con las prestaciones de la mayoría de los lectores, visualizadores o receptores, salvo ejemplos muy contados, mejor ni intentarlo. En resumen, estamos ante un equipo que ofrece una excelente relación calidad/prestaciones/precio, que recomiendo sin reservas.
NOS GUSTA
Desentrelazado y escalado de imagen de referencia tanto con definición estándar como con alta definición, flexibilidad de configuración, reducción de ruido de imagen utilizable, precio razonable.
MEJORABLE
Ausencia de salidas analógicas, escasas entradas analógicas. Funcionalidades limitadas frente a sus competidores más recientes (y más caros).
¿QUÉ ES EL RUIDO DE VÍDEO?
El ruido es el conjunto de distorsiones y/o defectos que presenta la imagen mostrada por cualquier visualizador, causado por fallos en la transmisión de una señal de vídeo o en la codificación de ésta. En el caso de la señal analógica, los defectos más comunes son la “nieve” y la doble “imagen”, mientras que en las digitales son los macro bloques, el ruido aleatorio (random noise), el doble contorno (ringing) y el ruido de mosquito.
Centrándonos en el vídeo digital, por ser el empleado por el Denon protagonista de este banco, el ruido aleatorio puede tener origen tanto en el grano presente en el original cinematográfico como en un posible fallo en el proceso digitalización y codificación del original analógico. Este defecto se manifiesta en la aparición de puntos que contienen información diferente a la que deberían mostrar apareciendo y desapareciendo aleatoriamente. Los macro bloques tienen por origen la aplicación de una excesiva tasa de compresión a la hora de digitalizar la señal y son particularmente evidentes en muchos archivos codificados con el códec DIVX y en muchas transmisiones de TDT, especialmente si contienen mucho movimiento, como los eventos deportivos. Cuando aparece este defecto, la imagen aparece construida con grandes bloques en lugar de píxeles “invisibles” y de este modo pierde de forma muy apreciable su nitidez y resolución. Los otros tipos de ruido, el falso contorno y el ruido de mosquito, también tienen origen en el proceso de codificación. El primero de ellos produce una “segunda silueta” de color blanco que se puede apreciar alrededor de los contornos de los distintos objetos presentes en la imagen, mientras que el segundo lo forman unas formas negras que recuerdan las nervaduras presentes en las alas de moscas y mosquitos y de ahí su nombre.
Una vez producido el “daño”, intentar repararlo es una tarea harto complicada. En primer lugar, se analiza la imagen y se intenta detectar qué parte de la misma es ruido y cuál no, teniendo en cuenta la información presente alrededor de la zona afectada. En el caso de los sistemas más avanzados, también se observan los factores tiempo (la imagen previa y la posterior) y movimiento, lo que permite una detección mucho más precisa y evita alterar la información donde no es necesario. El propio proceso de análisis determina en qué forma ha de ser modificado cada uno de los píxeles y así se intenta recrear/restaurar la imagen de forma que termine siendo lo más parecida posible al original.
A pesar de los sofisticados algoritmos empleados por algunos procesadores como el Realta de Silicon Optix presente en el DVP-602CI, utilizar niveles de reducción de ruido agresivos produce consecuencias negativas visibles generalmente en forma de una imagen más “suave”, entendida como menos nítida, similar a un proceso de difuminado consecuencia de eliminar más información de la necesaria, además del efecto “nube de píxeles” por el que zonas de la imagen parecen desplazarse fuera de sincronía con el resto, debido a una incorrecta interpretación de la información a restaurar. Será el usuario quien deba ponderar la relación entre la reducción de ruido y la pérdida de calidad, mi consejo personal es que, salvo casos muy extremos, cuanta menos, mejor.
Denon DVP-602CI, Inyección de potencia
Ficha técnica
PROCESADOR DE VÍDEO Realta sxT2 HQV. RESOLUCIONES DE SALIDA 480i/480p/720p/1080i/1080p. 1.360 x 868 resolución nativa de plasma. CONECTIVIDAD Entradas: 6 HDMI, 2 de vídeo por componentes, 1 S-Video, 1 de vídeo compuesto, 2 digitales ópticas. Salidas: 2 HDMI de monitor, 1 digital óptica. Control: 1 Ethernet, 1 RS-232C, 1 remota, 1 trigger. DIMENSIONES 434 x 106 x 278,5 mm. PESO 4 kg. DISTRIBUYE Gaplasa (917482960).
Precio: 1999 €
