Grabadores de video digital

Toshiba RD-XS24, SIN COMPLICACIONES

  • Toshiba esconde, bajo la apariencia de básico, un grabador digital realmente competente.
  • Precio: 499 €
  • Valoración de los especialistas: 4
  • Texto: Alberto Gilabert

Bien entrada la era de los grabadores de vídeo digital, sobre todo después de que el mercado de los lectores de DVD-Video haya llegado a niveles muy desgraciados, cada vez es más difícil que un grabador nos sorprenda. Y tampoco es el caso de este modelo básico de Toshiba. De hecho, nuestro invitado destaca por su simplicidad, casi la misma que ofrecían los primeros grabadores de vídeo digital hace apenas un par de años.

Nos encontramos con un grabador cuyos dos mayores atractivos, sobre el papel, son su disco duro integrado de 160 Gb y la posibilidad de registrar sobre el siempre olvidado aunque muy versátil soporte DVD-RAM. La no inclusión (por lógica empresarial) de los formatos DVD+R y DVD+RW no nos parece drástica, puesto que con el resto de formatos compatibles se cubren absolutamente todas las posibles necesidades. En cuanto a otras prestaciones sólo destaca la salida de vídeo por componentes con posibilidad de obtener una señal en progresivo, cuya calidad analizaremos posteriormente. Hay dos conectores SCART (uno de entrada y otro de salida) que permiten, eso sí, registrar fuentes RGB gracias a su compatibilidad. Tratándose de un producto básico, los de Toshiba no han considerado imprescindible equiparlo con salidas de vídeo digital, lo que incluye una frontal DV. De hecho, en la parte frontal, sólo encontramos una entrada de audio estéreo asociada a una de vídeo compuesto. En último lugar, únicamente dispone de una salida de audio digital en el formato S/PDIF.

Entre sus prestaciones extras, destaca la compatibilidad DivX y el procesado de audio QSound, similar a cualquier sistema que convierta las cadenas estéreo en multicanales fantasma.



BÁSICO



Éste es, sin duda, el adjetivo que más atención merece cuando hablamos del RD-XS24. Y no tiene por qué entenderse de manera peyorativa, más bien al contrario. Los grabadores de alta gama, equipados con salidas varias, escaladores, discos duros de muy alta capacidad, etc., tienen como inconveniente el precio y, para muchos otros, la dificultad en su uso, debido no a una mala planificación del menú en pantalla, sino por la cantidad de opciones a las que el usuario puede acceder. Así pues, creo que serán bastantes los que agradecerán poder seguir adquiriendo un producto de calidad muy fácil de utilizar.



A PRUEBA



Durante nuestras pruebas nos dimos cuenta de que, como estamos habituados a estos dispositivos, todo nos parecía tremendamente fácil. Pero es que además no echamos en falta ninguna prestación. Incluso afirmamos que todos los procesos se realizan siempre desde una óptica bastante informativa, sabiendo en cada momento qué se está realizando, qué se puede realizar y qué no. Todo ello sin que el usuario reciba una cantidad ingente de información, debido a lo que ya hemos comentado con anterioridad: todo resulta fácil porque es y debe ser fácil. Pero en ningún momento encontramos lagunas ni en la programación ni en la localización de las escenas registradas, por ejemplo, en el disco duro, cuya capacidad nos parece más que correcta. Todas las secuencias se identifican mediante un fotograma que podemos modificar a voluntad. Además, podremos realizar fácilmente listas de reproducción ordenadas a nuestra voluntad e incluso eliminar esas partes que no queramos conservar. La calidad de la grabación, al igual que en los actuales grabadores de vídeo digital de alta gama, es más que correcta cuando la relación de compresión es menor, por ejemplo a 4 Mbit/s. A esta calidad es difícil encontrarle diferencias, por ejemplo, con un original que hayamos obtenido incluso por la entrada RGB vía SCART. A relaciones menores son apreciables algunos defectos en los macroblocks, sobre todo cuando hay mucho movimiento aleatorio (siempre es útil utilizar secuencias donde aparezca un mar enfurecido). La calidad del sonido durante la grabación es perfecta, sin artefactos en ningún sentido. Como reproductor de DVD-Video Toshiba vuelve a hacer gala de su experiencia.

Así, se comporta como un buen lector de DVD-Video, encontrando muy coherentes los resultados de la imagen a través de la salida de vídeo por componentes en progresivo, del que apenas detectamos problemas en su desentrelazado.

Vistos los resultados, Toshiba nos sorprende, en cierta manera, por conseguir un grabador de vídeo digital con disco duro integrado que, aparentemente, resulta muy básico y poco atractivo. Pero una vez analizado bajo nuestra perspectiva, este RD-XS24, aun siendo un dispositivo sin muchas pretensiones, ofrece unos niveles de calidad más que estándar, junto a una facilidad de uso que muchos querrían en sus propuestas. Seguro que con él no habrá usuario que se resista a realizar cualquier grabación.


Toshiba RD-XS24, SIN COMPLICACIONES

Ficha técnica

Soportes de grabación compatibles: DVD-RAM y DVD-R/RW. Disco duro:

160 Gb. Conectividad: 2 SCART (entrada y salida RGB), entrada y salida de RF, salida de vídeo por componentes, salida de vídeo en S-Video y vídeo compuesto, entrada y salida de audio analógico estéreo sin balancear, salida S/PDIF. En panel frontal: entrada de audio estéreo analógico y vídeo compuesto. Consumo: 34 W. 25,7 W en espera.

Distribuye: Toshiba (902122121).

Precio: 499 €