Sony RDR-HX925, El núcleo
- Sony nos recuerda su apuesta constante con los grabadores de vídeo digital con este modelo.
- Precio: 580 €
- Valoración de los especialistas: 4
- Texto: Jorge Wuhrmann
Hace algún tiempo, los grabadores de vídeo digital daban sus primeros pasos, el más importante fue pasar de grabar únicamente en discos consumibles a contar con un disco duro interno en el que almacenar la información. El avance significó la consolidación de un aparato como definitivo sustituto de los vetustos VHS que poblaban casi cada hogar en nuestro país. El nacimiento, relativamente prematuro, trajo consigo la necesidad de una constante evolución que comenzó con el incremento del tamaño de los discos duros, y continuó con la progresiva incorporación de las novedades de los reproductores de DVD-Video de sobremesa, para así permitir a estos nuevos aparatos adquirir la condición de reproductor único del equipo y ser útiles con los más modernos dispositivos de visualización. Aunque la calidad general de este tipo de producto es excelente, nuestro espíritu crítico nos lleva a buscar siempre un aparato que ofrezca todo lo que el usuario pueda demandar, razón por la cual, y pese a la constante renovación de gamas de los principales fabricantes, aún seguimos esperando un grabador digital "definitivo": cuando no falta una salida HDMI, falta el sintonizador para la televisión digital terrestre o alguna otra prestación más.
El Sony RDR-HX925 se presenta con un ramillete de prestaciones, y muy interesantes, entre las que destacan la compatibilidad prácticamente universal de formatos de grabación, un gran disco duro y una salida de vídeo por componentes con exploración progresiva. En efecto, el HX925 puede grabar y reproducir discos DVD+RW, DVD+R y RW DL (dos capas) (todos a velocidad 8x o inferior), DVD-RW (modos VR y vídeo y a velocidad 6x o inferior), DVD-R (modos VR y vídeo y a velocidad 16x o inferior). No graba en discos de 8 cm o en DVD-R DL. Por supuesto, además lee DVD-Video, Video CD, CD, MP3, JPEG, DivX y discos de 8 cm (DVD+RW/-RW/-R). El disco duro en este caso es de
250 GB, capaz de almacenar hasta 410 h en el formato SLP (larga duración), más que suficiente para la mayoría de usuarios.
En cuanto a la conectividad, cuenta en su trasera con una salida de S-Video, una de vídeo compuesto, una de vídeo por componentes con exploración progresiva y dos SCART, uno de entrada y otro de salida. En cuanto a la sección de audio, tan sólo una salida analógica y una digital eléctrica (S/PDIF). En la parte frontal, y bajo una pequeña tapa abatible, se encuentra un juego de entradas analógicas de A/V para fuentes externas (videocámaras) y una entrada DV iLink. También encontramos en la parte posterior una toma para el sistema G-Link, un ingenioso modo de controlar decodificadores externos para programar grabaciones sin tener que realizar la sintonización previa del canal deseado y tener que dejar el decodificador encendido. Se trata de un interesante invento ya visto en aparatos de otras marcas y por tanto muy bienvenido en este modelo de Sony. A la hora de valorar las ausencias, debemos citar la falta de una salida digital óptica (EIAJ/TosLink), que podría dar más flexibilidad a quien ande justo de entradas digitales en el receptor A/V, pero sobre todo echamos de menos un sintonizador de televisión digital terrestre y una salida de vídeo digital HDMI para simplificar aún más la instalación del equipo.
Como es habitual, la puesta en marcha se realiza sin mayores complicaciones, con una rápida y eficaz “auto” instalación en la que en muy breve tiempo, y tras apenas contestar un par de preguntas, estaremos en condiciones de empezar a utilizar el RDR-HX925. La primera cuestión interesante es la limpieza del puente de antena, algo que ya nos ha llamado la atención en otros grabadores de la misma marca. Apenas es perceptible si la antena está pasando directamente al televisor, o si hace el puente necesario para pasar por el grabador previamente.
También hereda de sus predecesores una excelente gestión del espacio del disco duro con los ocho diferentes modos de grabación, de los que, salvo en el caso de los SLP y EP, se obtiene una calidad progresivamente más alta, que permite ocupar el disco duro con 153 h (ESP), 127 (LSP), 102 (SP), 77 (HSP), 53 (HQ) o sólo 33 (HQ+). Se tiene que destacar positivamente la presencia de los sistemas ShowView y la eficacísima guía de programación GuidePlus, que, junto con una interfaz gráfica altamente intuitiva, convierten el uso de este grabador en algo asequible para cualquier usuario, incluso sin tener que leer antes el manual de instrucciones. La programación de grabaciones futuras resulta muy sencilla, en especial si se usa la guía GuidePlus, con hasta siete días de antelación, simplemente seleccionando el programa en la pantalla. De manera adicional se pueden programar grabaciones mediante el sistema ShowView, introduciendo el número publicado para el programa escogido, que tendremos que buscar de antemano, o bien ajustando manualmente el temporizador. Una vez efectuadas las grabaciones, editarlas resulta igualmente sencillo, pudiéndose así eliminar anuncios o tomas no deseadas de la videocámara de forma que podamos pasar a un disco DVD-Video (de los formatos soportados) los contenidos del disco duro de forma eficaz y sencilla, recuperando así el espacio del disco duro para futuras grabaciones. Las sensaciones si se utilizan los menús del RDR-HX925 son bastante positivas, y los saltos entre menús son relativamente rápidos aunque en algunas de las funcionalidades, como la selección de capítulos grabados, resulten ligeramente lentas.
Finalmente, las prestaciones como reproductor de DVD-Video resultan más que correctas, con un eficaz desentrelazado en su salida por componentes y a través de las demás salidas de vídeo con las que cuenta. Sin duda, un aparato altamente eficiente en todas sus prestaciones.
Insisto en la necesidad de considerar la inclusión de un sintonizador de televisión digital terrestre, siendo éste el futuro inmediato.
Aunque se echa de menos la presencia del sintonizador de TDT para redondear un producto muy conseguido, el lector-grabador Sony RDR-HX925 se presenta como un interesante dispositivo de gama media con muchos de los elementos necesarios para dar plena satisfacción a sus usuarios. Destacan la alta capacidad de su disco duro, la excelente gestión del mismo en sus diferentes modos de calidad de grabación, la calidad del sintonizador y su máxima compatibilidad de formatos de grabación.
Sony RDR-HX925, El núcleo
Ficha técnica
Disco Duro: 250 Gb, hasta 410 horas de grabación de vídeo (SLP). DAC vídeo:
12 bits / 108 MHz. Soportes grabables: DVD+R/+RW y +RW DL (dos capas) DVD-R/-RW (modos vídeo y VR). Compatibilidad de lectura: Típica con DVD-Video, VCD, CD, MP3, JPEG, DivX. Salidas: 1 SCART, 1 vídeo por componentes, 1 S-Video, 1 vídeo compuesto. Entradas: 1 SCART, 1 DV (iLink), 1 S-Video, 1 vídeo compuesto.
Conectividad Audio: 1 analógica estéreo, 1 digital eléctrica (S/PDIF). Dimensiones y peso: 430 x 65 x 328 mm,
4,2 Kg. Distribuye: Sony España (902402102).
Precio: 580 €
