Grabadores de video digital

Panasonic DMR-EH55, A vueltas con el DVD-RAM

  • Pocas son las novedades que
    incluye este grabador DVD-RAM de escala básica.
  • Precio: 489 €
  • Valoración de los especialistas: 4
  • Texto: Alberto GIlabert

En lo que va de temporada ya hemos analizado algún que otro grabador de vídeo digital. Todavía no hemos encontrado ese modelo que nos seduzca enteramente, pues los que vienen con sintonizador de televisión digital no lo hacen con HDMI y viceversa, o los que vienen con disco duro a veces olvidan alguna que otra prestación que, a nosotros, nos parece imprescindible. Como mínimo desde el punto de vista de esta publicación.

Panasonic, que siempre ha querido estar dentro del grupo de quienes tienen buenos grabadores, y justo después de sacudir el mercado con sus paneles de plasma, mantiene esa tímida pero constante apuesta por los grabadores, como podremos ver con este DMR-EH55, un modelo básico dentro de lo que conforma el actual catálogo de Panasonic.

La última vez que analizamos un grabador de esta japonesa fue en mayo de 2005, y se trataba del DMR-EH50. Ahora los de Panasonic nos ceden este DMR-EH55, y suponemos que es el que sustituye al ya analizado en el 2005, pero con nuevas prestaciones. Por desgracia entre las nuevas no encontramos ni la salida de vídeo por HDMI ni la inclusión de un sintonizador de TDT. El HDMI aparece en el modelo superior, el DMR-EH65 que, además, incrementa la capacidad del disco duro del DMR-EH55

(160 Gb) hasta los 250 Gb. Sin duda, el DMR-EH65 (609 euros), que a buen seguro será más caro, ofrece muchas más ventajas que nuestro invitado. Aun así, muchas de las prestaciones que Panasonic convierte en básicas (ya que se incluyen en el modelo que vamos a analizar) son muy atractivas para los usuarios. Por ejemplo, amén de la ya conocida pasión por el DVD-RAM que tiene Panasonic, sigue con esa ampliación de fronteras al permitir la grabación sobre el resto de soportes conocidos, incluyendo las versiones regrabables y las de doble capa tanto para DVD+R y DVD-R. En reproducción se mantiene esa peculiar compatibilidad con el DVD-Audio (aunque sólo en 2 canales), MP3, MPEG-4, etc. También dispone de la Guide Plus+, de un procesado de vídeo en modo LP capaz de doblar las líneas de resolución de la señal hasta las 500, lo que, junto al corrector de base de tiempo específico, permitirá conseguir excelentes grabaciones desde soportes VHS, aunque estén ligeramente degradados. También debo mencionar una ranura SD frontal que permite tanto la lectura como la grabación de archivos JPEG y vídeo MPEG-2.

Vistas sus prestaciones a uno le da la sensación de que está simplemente ante el cambio de cara (el diseño del chasis sí que es nuevo) del modelo que ya analizamos con anterioridad, hace más de un año. Y en lo básico así es. De hecho, no incluye una de las nuevas características que me sedujeron cuando Panasonic las presentó en su reunión anual a la prensa especializada: el HDAVI. Aprovechando la conexión HDMI (nuestro invitado no dispone de ella, por eso no disfruta de esta prestación), los diferentes productos conectados de Panasonic llegan a entenderse mucho mejor. Así, se facilitan muchas tareas mecánicas, como elegir la entrada de vídeo correspondiente del televisor o realizar los ajustes básicos en la fuente. Ya digo que nuestro invitado no dispone de ella.



A PRUEBA



Panasonic ha incluido en este grabador el nuevo diseño del mando a distancia que ya hemos visto en otros productos suyos, como sus paneles de plasma. Aunque mantiene la idea estética, ha reorganizado los botones y es bastante más intuitivo y fácil de utilizar. Esto, junto a un menú en pantalla gráfico bien elaborado, convierte en tarea de niños configurar y utilizar el grabador de vídeo. La sintonización de los canales (no viene con sintonizador TDT, sólo analógico) y su posterior ordenación es tarea fácil y efectiva. Las grabaciones, en sus distintos pasos, tampoco presentan problemas, con una imagen muy buena incluso eligiendo una calidad de vídeo media (perfecta para las señales que nos llegan a través de la antena). La edición convence por su facilidad y utilidad. Podremos recortar escenas, ordenarlas y crear grabaciones en soportes extraíbles sin necesidad de conectar ningún PC o de tener unos amplios conocimientos en edición de vídeo. Sólo hace falta algo de paciencia y poco más. Sus

160 Gb son más que suficientes. Gracias a su conexión de vídeo por componentes (sólo de salida, para entrada sí tenemos un SCART RGB) y a su circuito desentrelazador, nuestro invitado también se convierte en un buen reproductor de DVD-Video, con una imagen bien saturada y libre de artefactos, apenas algunos a causa del desentrelazado cuando se es exigente con el movimiento.

Seguramente impulsados por esa necesidad de tener que presentar cada año algo nuevo, Panasonic no parece haberse esmerado demasiado en mejorar, de manera espectacular, la parte “inferior” de su catálogo de grabadores de vídeo digital con disco duro. Aun sin HDMI ni sintonizador digital, este Panasonic, como mínimo, hereda las buenas prestaciones disponibles para un modelo cuyo mayor atractivo es su disco duro y su precio de venta.


Panasonic DMR-EH55, A vueltas con el DVD-RAM

Ficha técnica

Soportes compatibles en grabación: DVD-RAM, DVD+R/RW, DVD-R/RW, DVD+R/-R de doble capa. Compatibilidad en lectura: DVD-Video, +R/RW, -R/RW, DVD-RAM, DVD-Audio (2 canales), CD-Audio, VCD, CD-R/RW, SVCD, JPEG, MP3, DivX. Capacidad del disco duro: 160 Gb. Conectividad: 1 salida de vídeo por componentes, 2 SCART (ambos RGB), 2 vídeo compuesto, 1 S-Video, 1 DV. Tarjeta SD: JPEG, TIFF, MPEG-2. Consumo: Aproximadamente 31 W.

Peso: 4,2 kg. Dimensiones: 430 x 239 x 58 mm.

Distribuye: Panasonic España (902153060).

Precio: 489 €