Grabadores de video digital

Philips DVR7250H, Con un extra interesante

  • Philips presenta una alternativa a los grabadores actuales, con TDT pero sin HDMI.
  • Precio: 449 €
  • Valoración de los especialistas: 4
  • Texto: Ramon Sendra

12 páginas atrás pruebo otro grabador de vídeo digital, un Pioneer, muy similar en prestaciones al que ahora voy a analizar, esta vez de Philips. Me gustaría que supieran que primero probé el Pioneer y, días después, el Philips. La razón de ello es porque, amén de alguna diferencia práctica, lo que más los distingue es el precio, siendo este Philips sensiblemente más económico (150 euros a favor). Quizá esto haga que Pioneer se replantee el PVP de su producto.

Philips ya hace tiempo que quiere ser protagonista en el mercado de la grabación de vídeo digital, empezando por proponer, junto a otros socios, un formato de grabación distinto al que debería ser “universal” (el DVD+R y DVD+RW). Aun así, a fecha de hoy, la gran mayoría de fabricantes ha entendido las normas y son pocos los grabadores que sólo registren sobre un determinado formato, más bien al contrario: son compatibles casi con todos (el DVD-RAM suele ser la excepción). Pero quizá la revolución más importante ha sido la adición de un disco duro que, en el caso de este Philips, es de 160 Gb, o lo que es lo mismo, de 250 a 400 h de vídeo. Hoy casi ni se contempla comprar un aparato de este tipo sin él.

La lista de deseos incluye otras prestaciones comunes, como la fácil edición de los contenidos registrados, un menú intuitivo pero completo, la posibilidad de poder realizar “pausas de televisión”, salidas de vídeo en componentes y digitales (HDMI), etc. Pero la demanda más reciente es, sin duda, la inclusión de un sintonizador de televisión digital terrestre, sobre todo ahora que estamos a las puertas del Mundial y sabemos que quien tiene los derechos de emisión es La Sexta (que sólo emite a través de la TDT). Esto ha impulsado a una nueva carrera entre los fabricantes para ver quién vende más grabadores con TDT, cuando desde estas páginas hace tiempo que lo estamos reivindicando.

Centrémonos en nuestro invitado. Entre sus prestaciones, y sobre el papel, las cumple casi todas, pues efectivamente viene con dos sintonizadores (uno digital y otro analógico), salida de vídeo por componentes (con desentrelazado y escalador inclusive), entrada DV y una efectiva y completa guía de programación (la GuidePlus+). Aquellos que hayan leído el banco del Pioneer querrán saber qué diferencias aporta este Philips aparte del precio. Pues bien, tampoco viene con salida HDMI (¡qué lástima!), pero sí permite la grabación de cadenas Dolby Digital 5.1 (útil, sobre todo, si algún día emiten en 5.1) y, gracias al concurso de un emisor de IR, puede controlar sintonizadores externos. Y ¿para qué sirve esto? Pues imagínense que quieren grabar un capítulo de su serie favorita que se emite vía satélite. Sin este emisor de IR deberán tener la precaución de dejar sintonizado el canal correspondiente y, también, no parar el descodificador. Con este Philips ya no hay problema. Él mismo es capaz de encender el descodificador y sintonizar el canal a la hora programada. ¡Qué bien! La inclusión de la archiconocida guía de programación facilita todas las ta-reas de programación.

La unidad que nos han cedido para probar es un preseries, es decir, puede presentar ciertas diferencias con el modelo que se comercialice definitivamente. Tampoco me vino con manual de usuario, lo que hizo que configurar inicialmente este Philips resultara tedioso, signo de que deberían mejorar notablemente su menú en pantalla. Con otros aparatos la tarea fue mucho más sencilla. Después de muchas pruebas (y tiempo) conseguí sintonizar los canales digitales y analógicos, obteniendo, eso sí, una muy buena calidad sobre todo con la TDT, aunque el cambio de canal es ligeramente lento.

Nuestro invitado hereda una de las prestaciones que ya presentó en otros grabadores anteriores: la grabación constante. Desde que iniciamos el aparato, siempre está grabando la señal de lo que estemos mirando.

La lástima es que la señal que graba tiene una calidad ligeramente inferior a la original, algo que se hace evidente cuando utilizamos esta prestación. Como grabador permite todas las funciones típicas, aunque su talón de Aquiles es el menú en pantalla. Por ejemplo, si estamos mirando un canal y queremos realizar una pausa se nos abre una pantalla informativa que ocupa casi toda la pantalla, con mucha información que creo innecesaria. Este menú sólo desaparece al cabo de unos segundos y puede molestar la visualización del programa.

Como reproductor de DVD-Video destaca la inclusión de un escalador 720p/1.080p, que ofrece unos resultados bastante buenos, sobre todo en lo que respecta al circuito desentrelazado. Funciona bastante bien y puede alimentar sin problemas una pantalla de plasma o LCD de gran diagonal sin aparentes defectos.

Son dos los principales defectos de este Philips: la salida HDMI (que no se incluye) y su menú en pantalla (que resulta algo complicado, poco intuitivo). El resto de sus funciones están muy acordes al precio que se paga, más económico que alguna de las alternativas más recientes. Pero los 250 Gb de capacidad de su disco duro y sus funciones de grabación temporizada y a tiempo real mejorarán la experiencia audiovisual de sus usuarios.


Philips DVR7250H, Con un extra interesante

Ficha técnica

Formatos de compresión: MPEG-1, MPEG-2. Audio en Dolby Digital. Soporte para reproducción: DVD-Video, MP3, CD-Audio, CD-R/RW, VCD, SVCD, DVD+R/RW, DVD-R/RW, DVD+R DL, Picture CD. HD: 250 Gb. Sintonizadores: Digital y analógico (no MHP). Conectividad: 2 SCART, vídeo compuesto, S-Video, vídeo por componentes, audio analógico y digital (óptico y coaxial), DV. Dimensiones: 435 x 76 x 335 mm.

Peso: 7,5 kg.

Distribuye: Philips (902113384).

Precio: 449 €