Grabadores de video digital

Philips DVDR3460H, Take it easy

  • La holandesa Philips se desmarca con este grabador de
    prestaciones y uso sencillos.
  • Precio: 400 €
  • Valoración de los especialistas: 3
  • Texto: Ramon Sendra

El aficionado al cine en casa: ¿es demasiado exigente? Seguramente sí y por eso, antes de comprar cualquier dispositivo, no sólo sabe de antemano qué es lo que quiere, sino que exige una serie de prestaciones que él considera básicas. Existe, sin embargo, todo un séquito de usuarios no aficionados que no tienen ninguna lista de prioridades. Se acercan a cualquier superficie comercial (apenas pisan nunca las tiendas especializadas por ese infundado temor de que son caras), y se disponen a comprar el aparato más económico que se ajuste a sus necesidades. En el número pasado, vimos un aparato que tenía la clara intención de conectar el PC a los dispositivos de visualización de nuestro salón de la manera más sencilla posible. Conectividad y sencillez. Con el producto que traemos a estas páginas apuesta, casi en exlcusiva, por la sencillez. Tanta que incluso me parece demasiado atrevido. El DVDR3460 es, para mi, un “extraño” dispositivo que escapa a esa curva ascendente en prestaciones a la que estamos acostumbrados. Por un lado, lleva un disco duro de 250 Gb, una capacidad más que suficiente para cualquier propósito. Es compatible con la mayoría de formatos de audio y vídeo conocidos, desde los típicos Dolby Digital y DTS, pasando, cómo no, por el DivX, MP3, SVCD, etc. Lista de compatibilidades tópica si una empresa para consumidores masivos aspira a ser valorada. Como extras interesantes, además del mencionado disco duro, sólo nos aparece un puerto USB que facilita el disfrute de contenidos de audio e imágenes fotográficas, por ejemplo. Y hasta aquí puedo contar. ¿Es esto malo? En cierta manera sí, si no comento que, en realidad, lo más destacable son sus ausencias. La holandesa, tal y como publicita en la caja de cartón que embala el producto, quiere ofrecer un producto sencillo, tanto de uso como de prestaciones. Pero es tan sencillo que su conectividad es ridícula, en cuanto que sólo dispone de las dos conexiones SCART (una de ellas bidireccional), y nada más. No hay ni tan siquiera una salida de vídeo por componentes o HDMI/DVI, algo que choca, frontalmente, con la posibilidad de conseguir una mejor y más fácil conectividad con los televisores de LCD, plasma, etc. Aun así es suficiente con el SCART, sobre todo si no hay circuito escalador ni desentrelazador, pero no deja de sorprenderme. Y no puedo seguir sin comentar que no dispone de sintonizador digital, sólo un analógico que, durante las pruebas, tampoco consiguió convencerme, por su calidad mediocre de sintonización. Eso sí, a cambio, uno tiene un aparato que es facilísimo de utilizar, básicamente porque no ofrece más de lo que es. No hay ajustes de ningún tipo, a excepción de los de idioma, país (para el sintonizador, insisto, analógico), relación de aspecto del televisor y poco más. Aunque lleva manual de usuario, cualquier iniciado sabrá utilizarlo en apenas unos segundos. Permite sincronizar los canales sintonizados en el televisor principal en su orden y canal directamente al grabador. Destaco la inclusión de la función de pausa de televisión. Esto permite disfrutar de cualquier programa y realizar pausas como si de un disco DVD-Video se tratara. La relativa baja calidad del sintonizador hace inapreciables las diferencias entre lo grabado y lo que se está emitiendo.



SIN COMPLICACIONES



Los menús más “complicados”, típicos de cualquier grabador, desaparecen simplemente por que no hay demasiadas opciones. Gestionar los contenidos registrados en el disco duro es realmente sencillo, aunque a cambio no se nos permite, por ejemplo, ediciones complejas u otras prestaciones que nosotros, como aficionados, consideramos básicas en este tipo de aparatos.

Como reproductor de DVD-Video es simplemente otro más de la larga ristra de aparatos similares de precio asequible, aunque los 400 euros de nuestro invitado, visto cómo funciona y qué ofrece, lo hace caro. Es por ello que su relación calidad/precio, aun con ese 3, compromete el éxito de este grabador. El diseño estético del aparato, en cambio, es muy bonito, aunque son gustos. Su diseño slim se acerca a las modernas líneas a las que nos están acostumbrando las marcas. El mando a distancia nos permite controlar eficazmente todos los aspectos de una manera sencilla y muy intuitiva.

La idea original puede ser válida, pero su puesta en práctica deja a este producto casi obsoleto incluso antes de su comercialización.

Creo que Philips no consigue con este grabador lo que quería. Si buscaba un aparato sencillo de utilizar, entonces bien, pero ha olvidado muchas de las prestaciones básicas que, hoy en día, son imperativas en el mercado. La ausencia de un sintonizador TDT, la nula conectividad, amén de la doble conexión SCART (aunque hay un puerto USB y una entrada DV frontal), y sus limitadas prestaciones en edición y configuración no consiguen su justa correspondencia con su precio. Un mal enfoque.


Philips DVDR3460H, Take it easy

Ficha técnica

Grabación de vídeo: PAL, MPEG-2, 7 modos de calidad. Reproducción de vídeo: CD-DA, CD-R/RW, DVD-Video, DVD+R/RW, DVD-R/RW, DVD+R de doble capa, MP3, VCD, SVCD. MPEG-2, MPEG-1, DivX. Rendimiento de vídeo: D/A 54 MHz, 10 bits. A/D, 27 MHz, 10 bits. Sintonizador: Analógico. Conectividad: 2 SCART, vídeo compuesto, S-Video, USB, DV, RF. Eventos programables: 8. Consumo:

28 W. Dimensiones:

435 x 43 x 322 mm.

Peso: 4,3 kg.

Distribuye: Philips (902113384).

Precio: 400 €