Musical Fidelity A3.5 A3.5 (Reproductor CD+etapa), Mejor... imposible
A VUELTAS CON LA ENTRADA HOME THEATER DIRECT
- Una pareja para audiciones estéreo con un fenomenal comportamiento audiovisual.
- Precio: 2400 €
- Valoración de los especialistas: 5
- Texto: Luis Llana
No es la primera ocasión —y esperamos que no sea la última— que analizamos un componente de la británica Musical Fidelity, quien desde su fundación en 1982 no ha dejado de sorprender a propios y extraños. Su peculiar y genial regidor, Anthony Michaelson, tiene las ideas muy claras acerca de cómo se debe fabricar un componente de audio de la más alta calidad y ofrecerlo a un precio altamente competitivo. Un claro ejemplo lo encontramos en su serie de muy alta gama KW, capaz de competir con productos de referencia pero a un costo de adquisición mucho menor, como lo demuestra el máximo exponente de esa serie, la etapa de potencia estéreo KW700, a la que acompañan un preamplificador, un lector de SA-CD y unidades de transporte y conversión por separado, todos ellos para una rigurosa reproducción musical en estéreo. Como no podía ser menos, esta filosofía la extrapola Musical Fidelity a sus series más populares y más concretamente a la reciente A3.5 que llega para reemplazar a la A3.2 en el catálogo de la firma.
La A3.5 es un compendio de las mejores virtudes de la gama más alta A5 en una homogénea combinación de diseño y calidad constructiva, excelentes prestaciones y precio final, cuyo corazón es un circuito minimalista que sorprende por su simplicidad, pero de una eficacia demoledora. Hasta el punto de que un amplificador de una de estas series —A5 o A3.5— se mantiene tan fresco después de darle una soberana paliza, sometido a un nivel de presión sonora elevado durante horas, cuando en otros de más enjundia casi se podría hacer una barbacoa en su placa superior. Increíble, pero cierto. A un servidor se le rompen todos los esquemas cuando intenta averiguar de dónde sacan las energías esos diseños de circuito de apariencia tan simplista.
En estas coordenadas, les presentamos los dos componentes que, de momento, integran la nueva serie A3.5, un lector de CD-Audio y un amplificador integrado estéreo, ambos con la misma denominación, A3.5.
El primero es un aparato para la lectura exclusiva de CD-Audio sin concesiones a la compatibilidad con otros formatos, con una mecánica de transporte y lectura Philips y una arquitectura de conversión D/A Delta-Sigma de 24 bit y 96 kHz, con una relación señal/ruido superior a 115 dB nada menos, según las siempre fiables cifras que suministra el fabricante. Su interior no puede ser más sencillo, compuesto por la unidad de lectura, un transformador toroidal y una pequeña placa que aloja a los circuitos de alimentación, digitales y de post procesado de la señal digital. El panel trasero monta las dos salidas analógicas, una salida digital desdoblada en los formatos S/PDIF y EIAJ-TosLink, y la base IEC para el cable de red. El frontal incluye unos pequeños pulsadores para las funciones más frecuentes de control del disco, complementadas con un espartano, pero eficaz, mando a distancia universal para toda la serie. La estética es una herencia de sus hermanos mayores, prácticamente en línea con la del A5, con un limpio panel frontal en aluminio pulido, sólo “roto” por dos apliques laterales de color negro sujetos por cuatro tornillos vistos, sello indiscutible de la firma.
En cuanto al amplificador, el A3.5 es un integrado estéreo que presenta la particularidad de una, muy apreciada por nosotros, entrada HT Direct (ver recuadro) que abre todo un mundo de posibilidades para su integración en un sistema de cine en casa, una más que interesante prestación que en CEC siempre valoramos muy positivamente, desde nuestros principios fundacionales. En el interior del A3.5, una configuración doble monofónica con circuitos independientes para filtraje, preamplificación y pasos finales de potencia, alimentados por un único transformador toroidal, aunque con bobinados de secundario separados, una solución que puede poner los pelos de punta a los más puristas, pero cuando observamos su comportamiento musical, se desvanecen todas las dudas. Con una potencia de salida de 150 W por canal a 8 ohmios, 240 W a 4 ohmios y una capacidad de entrega de corriente de 50 A pico a pico, según Musical Fidelity, supera las cifras de su predecesor, por un precio similar.
Con idéntica estética que su hermano de gama, destaca en su frontal un gran mando central para el control de ganancia (volumen) y una hilera de ocho pequeños pulsadores para la puesta en marcha, la selección de cinco fuentes de entrada, un bucle para grabación/monitorización de cinta y la citada entrada HT Direct.
Del panel trasero señalamos una doble salida de previo que permitirá una biamplificación activa, además del resto de conectores RCA dorados para las entradas y la salida de cinta, cuatro bornes para las cajas que admiten cable desnudo y bananas y la base IEC para el cable de red. No hemos encontrado la entrada phono (para giradiscos) de su antecesor A3.2, pero quienes se interesen por un giradiscos, el previo de Phono X-LPS de la propia Musical Fidelity es una etapa más depurada que el circuito que pudiera incorporar un integrado de este nivel.
El X-LPS se puede conectar a cualquier entrada del A3.5.
Un valor seguro
Para la adecuada evaluación de las dos unidades, me dirigí una vez más a Clave Audio (Madrid) donde el competente Javier Ochoa me facilitó cuanto precisé, y más, para realizar mi trabajo. Gracias, Javier. Entre las diversas opciones de cajas disponibles, me decidí por unas Mi 3 Super, de la danesa Audiovector, unas cajas de gama media cuya homogeneidad tonal está fuera de toda sospecha y que fueron analizadas en nuestro número 23. El cableado que se utilizó fue el CS-122 de Van den Hul para las cajas y QED Silver Spiral para modulación. Una vez más queda de manifiesto la gran vitalidad y delicadeza de las electrónicas de Musical Fidelity, con una escena sonora amplia, profunda y detallada, en este caso situada algo por detrás de las Audiovector que, en la práctica, casi desaparecen de la escena, como quedó patente con el registro Tears in Heaven, del sello Fim, con la inmaculada voz de Ayako Hosokawa o la de Jacintha en Lush Life, tan presente y focalizada como en las grandes ocasiones.
Vitalidad y delicadeza extensibles a Las Cuatro Estaciones de Vivaldi en un CD-Audio de Virgin con la insuperable Monica Huggett al violín y las cuerdas del conjunto barroco. Las grandes formaciones orquestales, como la Novena Sinfonía de Beethoven dirigida por Solti, del sello DECCA, se escuchan con unos fortissimo sin ninguna compresión aparente y unos pianissimo sin la menor pérdida de matices, que ponen de relieve no sólo los grandes contrastes de dinámica, sino también los, a menudo olvidados y no menos importantes, pequeños contrastes. El A3.5 entrega corriente rápidamente y con fluidez en los pasajes de gran dinámica, como la que contienen algunas pistas del Camina Burana, en versión de Blomstedt, o las de un reciente registro de la Octava Sinfonía de Shostakovich dirigida por Dmitrij Kitajenko, un SA-CD (pista CD-Audio en este caso) del sello Capriccio.
Quise “estrujar” un poco más al A3.5 y le conectamos mis apreciadas Cremona, de Sonus Faber, unas cajas no excesivamente complejas de mover, pero exigentes en cuanto a la competencia de la electrónica de ataque. Fue un feliz reencuentro con las mejores virtudes de las Cremona, unas cajas de 6.000 euros atacadas por una electrónica de 1.200 euros. Y después de dos largas horas de escucha musical, en ocasiones a niveles verdaderamente brutales, el A3.5 se mantuvo frío, sin el menor atisbo de calentamiento.
Con los A3.5, Musical Fidelity ofrece una competente fuente de lectura digital aunque, lamentablemente, sólo compatible con CD-Audio, y un magnífico y versátil amplificador integrado que hará las delicias de cualquier aficionado a la música con limitaciones de presupuesto. Es una combinación
—cajas Audiovector incluidas— verdaderamente sensacional para una escucha musical con todas las de la ley, con el valor añadido que le supone al amplificador la entrada HT Direct, para su total integración en una instalación de cine en casa.
A VUELTAS CON LA ENTRADA HOME THEATER DIRECT
Para los nuevos lectores de CEC o para quienes sólo nos leen esporádicamente —deberían leernos mes a mes—, volvemos a insistir en la importancia de una entrada HT Direct, o nomenclatura similar, en un amplificador integrado estéreo que permitirá su conexión a las salidas de previo de dos canales cualesquiera de un procesador para cine en casa. Al activar esta entrada quedará inhabilitado su control de volumen que será gestionado por el del procesador de AV, por lo que se comportará como una etapa de potencia al uso para las cajas que tenga conectadas. Al desactivar la entrada tendremos un amplificador integrado estéreo independiente, con todas las fuentes de señal que tuviera conectadas y con las mismas cajas. La versatilidad es total y adquiere su importancia cuando se desee potenciar a determinados canales de un cine en casa, o para descargar a un integrado de A/V de la pesada carga que le supone la alimentación de todos los canales. Esta prestación, presente en todos los amplificadores integrados de Musical Fidelity, debería servir de ejemplo para todos los fabricantes.
Musical Fidelity A3.5 A3.5 (Reproductor CD+etapa), Mejor... imposible
Ficha técnica
Lector de CD-Audio
Arquitectura: 24 bit Delta-Sigma (Bitstream) a 96 kHz.
Respuesta de frecuencia: 10 Hz a 20 kHz +0 dB,
-0,2 dB. Relación señal ruido: 115 dB. Distorsión armónica total: <0,006 % 10 Hz a 20 kHz. Separación entre canales: >100 dB 20 Hz a 20 kHz. Impedancia de salida analógica: 50 ohmios. Nivel de salida: 2,14 VRMS a 1 kHz. Requerimientos de potencia eléctrica: 15 W. Dimensiones: 40 x 100 x 395 mm. Peso: 10,8 kg.
Amplificador integrado.
Potencia: 150 W por canal a
8 ohmios (22 dBW), 240 W por canal a 4 ohmios. Respuesta en frecuencia: 20 Hz a 20 kHz, +0 dB, -0,1 dB. Factor de amortiguamiento: 142.
Impedancia de salida de previo: 50 ohmios. Distorsión armónica total + ruido: <0,01 % 20 Hz a 20 kHz. Relación señal ruido: >100 dB. Sensibilidad de entrada para 147 W a 8 ohmios: 282 mV. Impedancia de entrada: 100 kohmios. Margen de sobrecarga: 26 dB. Separación entre canales: >82 dB. Requerimientos de potencia eléctrica: 450 W a 8 ohmios, 36 W en modo de espera.
Dimensiones: 440 x 100 x 395 mm. Peso: 14,4 kg.
Distribuye: Magnetrón (91 519 24 16 ).
Precio: 2400 €
