Leema Pulse y Stream, Sutileza y poderío
- Unos excelentes productos que son, sin duda, altamente recomendables
- Precio: 1795 €
- Valoración de los especialistas: 6
- Texto: Jorge WUHRMANN
Reconozco que, personalmente, tengo romántica debilidad por los productos de esas pequeñas empresas británicas en las que un grupo de expertos altamente cualificados sacan adelante sus sueños, a base de trabajo duro, entusiasmo y profesionalidad. Desde la fase de diseño, con aparatos generalmente minimalistas en su concepción, hasta el proceso de fabricación, siempre artesanal y altamente profesionalizado, se cuidan siempre hasta los más mínimos detalles, con un producto final de altísima calidad, que busca seducir a los aficionados más exigentes, que no se conforman con lo que el mercado masivo les proporciona. Son equipos “con personalidad”, que consiguen poner el disfrute por la música por encima de todo lo demás. Podríamos citar una lista de ejemplos larga y llena de nombres legendarios dentro de la historia de la alta fidelidad que seguro que todo buen aficionado conoce de sobra. En este caso, nos encontramos con una empresa galesa, Leema Acoustics, un nombre relativamente nuevo en ese mercado, pero que vistas sus realizaciones y ante los currículos de sus responsables, Lee Taylor y Mallory Nichols, ex ingenieros de la BBC, es muy probable que veamos crecer mucho en los próximos años.
Recientemente incorporada a la oferta nacional de la mano de su importador para España, Bel Audio, presenta una gama completa de sonido para disfrutar tanto del viejo y glorioso estéreo, como del audio multicanal para cine en casa, siempre pensando en su integración en un equipo estéreo de alto nivel. Históricamente nacida como fabricante de cajas acústicas, presenta en la actualidad una gama bastante completa que incluye monitores, una caja para canal central a medida de éstos, una caja de tamaño medio configurable tanto en activo como en pasivo y una caja de suelo, todas ellas con excelentes críticas. Se complementan con un subwoofer que puede actuar también en activo y en pasivo. Y más recientemente ha lanzado también una gama de electrónicas compuesta por dos amplificadores estéreo integrados, uno configurable como esclavo (para bi-amplificar o para canales de efectos), otro monofónico para subwoofer o canal central, también esclavo, un previo de phono y dos reproductores de CD. Tanto estos últimos como los amplificadores integrados estéreo se han concebido para trabajar idealmente emparejados entre sí, constituyendo así dos peldaños en precio-prestaciones para el usuario. En esta prueba, nos centraremos en las versiones más asequibles, tanto de lector CD como de amplificadores, cuyos nombres son Stream y Pulse, respectivamente y que son los últimos lanzamientos efectuados por Leema Acoustics.
LEEMA STREAM: CONCEPTO Y ACABADOS
El Stream es un reproductor de CD clásico, que debería situarse en un mercado de precio abordable sin renunciar a la máxima calidad de construcción. En buena medida, hereda muchas de los conceptos de diseño que se utilizaron en el modelo “mayor” de la marca, el Antila, aunque lógicamente adaptándose al marco presupuestario para el que se dirige. Cuenta en su interior con un cuidado y limpio diseño, caracterizado por la presencia de ocho decodificadores digital-analógicos, Cristal 454X, que están integrados con una sección de filtrado muy cuidada, en la que se ha tratado de lograr niveles de jitter muy bajos. El conjunto se completa con una fuente de alimentación muy correcta, un transformador toroidal de respetables dimensiones para un aparato de este tipo y el veterano y fiable sistema de transporte Philips VAM. Su estética es totalmente minimalista, con sólo dos mandos en el frontal, el de encendido-apagado y un botón multifunción que el fabricante denomina L-Drive y que sirve tanto para abrir la bandeja o cerrarla como para controlar la reproducción, pausarla, avanzar en el disco, etc. Otro detalle de minimalismo estético es la pequeñísima pantalla indicativa, con solamente dos caracteres alfanuméricos. Al final, la pureza estética pasa factura en el terreno de la ergonomía, echándose de menos alguna facilidad adicional. El usuario novato tiende a estar confuso al comienzo, porque la cantidad de tiempo que presionemos dicho mando puede significar tanto “cerrar bandeja” como “play” o “pausa” para el Stream. Y dado que los tiempos de respuesta del aparato para cargar un disco o empezar a reproducirlo no son exactamente instantáneos, es fácil que nos encontremos sorprendidos esperando inútilmente a que la música empiece a sonar sin comprender por qué no lo hace y sin que la mini-pantalla nos lo aclare tampoco. Con un poco de práctica y paciencia, se alcanza sin embargo el dominio del reproductor, en buena medida también gracias al mando a distancia, sin duda más intuitivo que el L-Drive.
La construcción es excelente, con un frontal de aluminio de buen grosor, mecanizados inmejorables y un panel trasero con la conectividad exigible a un lector de este nivel: salida analógica no balanceada (RCA) y salida digital eléctrica (S/PDIF). También incorpora un sistema de conexión bus propietaria, de la marca denominada “LIPS” (Leema Inteligent Protocol System), que permite a los diferentes elementos del equipo comunicarse entre ellos, efectuando acciones basadas en los elementos existentes y la configuración de los mismos. Así, por ejemplo, en un equipo multicanal los elementos “saben” cuáles de ellos deben trabajar con material en estéreo y cuáles con material multicanal, respondiendo así con su conexión o desconexión según las necesidades. El mando a distancia suministrado permite controlar a la vez el amplificador Pulse, haciendo más fácil el uso del conjunto.
PULSE: INTEGRADO MODERNO Y COMPLETO
Si el reproductor Stream es una versión más simplificada del Antila, otro tanto puede decirse del Pulse, que deriva de su hermano mayor el Tucana, y frente a los 150W de aquel, ofrece unos interesantes 80W por canal. Partiendo de una sección de previo muy similar, se utiliza para la conmutación de fuentes relés de contacto de oro sobre plata controlados por un microprocesador. Amplificadores audiófilos OP275 se encargan de enviar una señal de baja impedancia al atenuador, un modelo digital de origen Burr-Brown, cuya principal virtud es que no se degradará por el paso del tiempo y el uso. Conceptualmente, y en palabras de uno de sus responsables, el Leema Pulse pretende tener una alta capacidad de salida y de respuesta de corriente. El diseño no es doble-monofónico como en su hermano mayor (y en otros tantos modelos de este tipo), sino que cuenta con una sección de alimentación sobredimensionada, y en la que el gran transformador toroidal que encontraremos en su interior nos llamará inmediatamente la atención. La potencia entregada es de 80W, con cargas de 8 Ohms, y 150W, con cargas de 4 Ohms, con una corriente de salida mayor a +/- 12 Amps.
Su aspecto exterior es tan impresionantemente sólido como el del lector Stream y está disponible, como el reproductor, en acabados negro y metálico. En el frontal de aluminio de gran grosor destaca en el centro, en bajorrelieve, el logotipo de la marca, acompañado a un lado del control de volumen y al otro del selector de fuente. Finalmente, observamos un interruptor de corriente a la derecha, y a la izquierda, la salida de auriculares y una entrada para reproductores MP3 portátiles, algo cada vez más frecuente en los más modernos aparatos. El mando del volumen tiene un curioso sistema para indicar los incrementos en la presión sonora. Alrededor del potenciómetro, la carcasa presenta una serie de leds azules que indicarán los incrementos mayores, mientras en la parte inferior otra serie de leds señalarán los menores. A medida que se sube el volumen, se van encendiendo los leds de la parte inferior hasta que se enciende uno más en la parte superior y los de la parte inferior se apagan, reflejando así el siguiente incremento hasta la próxima marca de la escala mayor. El control de la presión sonora que se consigue gracias a ello es de la máxima precisión.
El panel trasero sigue con el acabado excelente apreciado en el resto del aparato, destacando especialmente sus sólidos bornes de conexión para altavoces de origen WBT. La conectividad, además del bus LIPS ya mencionado, es muy completa. Incorpora un bucle de grabación analógico, una salida de previo entradas para tres fuentes (CD, sintonizador y auxiliar), una entrada A/V Direct y una entrada de phono, para conectar giradiscos, tanto de cápsulas MM como MC, para lo que cuenta además con un selector junto a las entradas phono, una de cada tipo. Se trata de una característica que será apreciada por los propietarios de vinilos y que les permitirá prescindir de previos dedicados que compliquen su equipo. La entrada A/V Direct permite conectar el Leema Pulse a un previo-procesador para actuar como etapa de potencia controlada por el mismo. La señal enviada por el procesador A/V será simplemente amplificada y el control de volumen del Leema Pulse no afectará a la misma. Es una característica que desde CEC siempre hemos considerado muy interesante para quieres prefieren mantener una separación entre sus equipos estéreo y multicanal. En conjunto, las especificaciones y posibilidades de combinación de este Pulse son simplemente ideales para configurar un equipo con la máxima flexibilidad y una calidad excelente.
A PRUEBA
Conecté a nuestros invitados Pulse y Stream a mis cajas habituales, unas B&W Nautilus 804 para poder evaluar su rendimiento. Estas cajas tienen una impedancia nominal de 8 Ohm, mínima de 3 Ohm y una sensibilidad de 89dB. No se trata, por tanto, de unos bafles excesivamente complicados de atacar, por lo que la potencia del Pulse a priori debería ser más que suficiente para moverlos con total comodidad. En efecto, desde el comienzo pude comprobar que la electrónica de Leema era perfectamente capaz de controlar las cajas con precisión y hacerlas moverse con soltura. Como ya tuve ocasión de comprobar cuando tuve mi primera toma de contacto con estas electrónicas al probar los monitores Spendor SA1, una de las primeras cosas que llama la atención en la escucha es la excelente escena sonora creada. Tanto en pequeñas formaciones musicales como en otras más complejas, la localización de la escena sonora y la profundidad de la misma son excelentes. Aunque sean las cajas acústicas las que crean el efecto, la electrónica de ataque debe ser capaz de suministrar a las mismas la energía suficiente para mantener ese efecto a cualquier nivel de presión sonora, cosa que en este caso es indudable. En pequeñas formaciones de jazz, con o sin vocalista, cuartetos de cuerda o masas orquestales sinfónicas, el Leema Pulse consigue llevarnos más allá de nuestra butaca y disfrutar de la música sin reservas. No importa si queremos recrearnos en las sutilezas y detalles de piezas intimistas o si nuestra intención es disfrutar del impacto de la novena de Beethoven. Esta combinación de reproductor y amplificador pone ante nosotros las grabaciones tal cual son, con todas sus virtudes y defectos, y moviendo cajas sencillas o incluso de mediana dificultad de ataque sin ningún problema. Los tiempos de respuesta en los transitorios son perfectos, con gran habilidad para parar los transductores y volver a ponerlos en movimiento en pasajes de grandes contrastes en la presión sonora, como los del Carmina Burana de Orff. El piano solo, siempre un instrumento complejo por su dinámica, se presenta sutil en las interpretaciones de Chopin de Maria Joao Pires o tan poderoso como Liszt quiso hacerlo sonar en su Rapsodia Española. En definitiva, un conjunto maravillosamente musical, con el que se me pasó el tiempo de la prueba sin darme cuenta, disfrutando de la música, algo que me ocurre solamente con los mejores equipos. Enhorabuena para Leema por unos excelentes productos que son, sin duda, altamente recomendables.
Javier Martín, Gerente de Bel Audio.
Ciertamente, en nuestra empresa tratamos siempre de hacer llegar a los aficionados marcas que, como Leema Acoustics, aportan un verdadero valor añadido en sus productos, y que precisamente es “ese algo” que nos hace vibrar a los que amamos la música.
Nos alegramos mucho por tanto de que lo hayáis descubierto en los productos de Leema y que, de este modo, los lectores de CEC puedan ser partícipes de ello.
Por tanto, sólo queda daros las gracias como siempre por vuestro esfuerzo y dedicación, y por hacer posible que los aficionados puedan conocer las verdaderas cualidades de estos productos.
Leema Pulse y Stream, Sutileza y poderío
Ficha técnica
Leema Pulse
POTENCIA CONTINUA 80W por canal a 8 Ohm, 150W por canal a 4 Ohm. RESPUESTA EN FRECUENCIA +/-3dB a 1 W: 5Hz – 80 KHz. RELACIÓN SEÑAL/RUIDO (ponderada a 150W a 4 Ohm) <102dB. DISTORSIÓN ARMÓNICA (máxima potencia antes del clipping, a 4 Ohm, 1 KHz) 0,008%. DIMENSIONES 435 x 900 x 330 mm. PESO 12 Kg.
Leema Stream
RESPUESTA EN FRECUENCIA 20Hz-20KHz, +/- 3 dB. RELACIÓN SEÑAL/RUIDO <105dB. DISTORSIÓN ARMÓNICA 0,005%(20Hz), 0,0008%(1 KHz, 20 KZz). JITTER 1 KHz 50pS. DIMENSIONES 435 x 900 x 330 mm. PESO 10 Kg.
DISTRIBUYE Bel Audio (983101481).
Precio: 1795 €
