Marantz DV9600, Las reglas del juego
Interfaz IEEE1394, FireWire o i.Link
- Un lector verdaderamente multiformato, a la última en conectividad y procesado de vídeo.
- Precio: 1999 €
- Valoración de los especialistas: 5
- Texto: Luis Llana
La previsible, aunque incierta, futura implantación de los soportes para imágenes de vídeo en alta definición no supone ningún impedimento para que los grandes de la electrónica nos sorprendan con avances tecnológicos que, incluso, van por delante de lo exigible en el actual estado de la cosas, cuando todavía nos movemos con el DVD-Video y los dispositivos de visualización “HD Ready” en el mejor de los casos. Les hablo de Marantz que, en poco tiempo, ha renovado toda su gama de productos relativa a la lectura de DVD-Video, pues quien se duerme, pierde el tren. Y lo ha hecho a conciencia, como no podía ser de otra manera cuando la “casa Marantz” se encuentra respaldada por la figura genial de Ken Ishiwata, una leyenda viva en el mundo del audio.
Si en nuestro número 27 les presentamos el lector multiformato DV7600 como un gran paso adelante sobre su predecesor, en esta ocasión le toca el turno al DV9600 que llega para reemplazar al DV9500. Se trata de un lector multiformato en todo el sentido de la expresión, no sólo por su compatibilidad con SA-CD y DVD-Audio, sino que prácticamente la extiende a cualquier formato conocido hasta la fecha almacenado en un disco de 12 cm, incluso con DTS 96/24, nada habitual en un lector de DVD-Video. Aunque no figura en la relación de compatibilidad que suministra el fabricante, lee sin problemas discos DVD+R y DVD+RW, al menos de las marcas TDK e Imation. La única incompatibilidad se da con el formato DivX.
Con toques de excelencia
Aunque pertenece a la serie Range de la que es tope de gama, utiliza soluciones tecnológicas de la serie de alta gama Premium, como lo demuestra la doble fuente de alimentación, incluso con transformadores separados, para las secciones analógica y digital. O los críticos circuitos de postprocesado de la señal digital de audio directamente heredados del modelo DV12S2 de la serie Premium, cuyo corazón son los seis módulos HDAM, uno por canal, que aportan mejoras significativas en el importante Slew Rate (tiempo de subida) respecto de los amplificadores operacionales utilizados habitualmente.
Construidos con componentes discretos de gran calidad e insertados por soldadura en superficie, se encuentran desprovistos de las habituales cápsulas de protección de cobre, puesto que su conexión a masa podría generar una pequeña influencia negativa en la calidad de audio, según nos confirmó Marantz con motivo del análisis del DV12S2.
Hasta tal punto es idéntica esta placa que utiliza la misma disposición y calidad en los conectores de salida que en el DV12S2, una solución que sólo encontramos en productos de muy alto nivel y no siempre, en este caso con ocho formidables conectores RCA firmemente sujetos al panel trasero mediante tuercas, seis para las salidas 5.1 más una estéreo independiente, con una holgada separación entre ellos, con el resultado de una impedancia cero. Además, el DV9600 lleva los más avanzados convertidores D/A de audio Cirrus Logic, CS4398, tres en total, de 24 bit y 192 kHz y conversión directa DSD (Direct Stream Digital) para SA-CD mediante un procesador Sony CXD2753. Dispone de dos puertos IEEE1394 (ver recuadro) para la transferencia de la información digital en alta resolución de SA-CD y DVD-Audio a un procesador externo que, según Marantz, debe ser de la propia marca, como el SR9600. Incluye la tecnología Dolby Headphone que permite la escucha de las bandas sonoras de las películas codificadas en 5.1, mediante unos auriculares convencionales conectados a la toma prevista en el panel frontal, con control de volumen, con los que recrea la sensación de sonido envolvente.
Con respecto a la gestión de señales de vídeo, el DV9600 va más allá que su predecesor, con un escalador de vídeo que permite llegar no sólo a la resolución de 1.080i (entrelazado), sino también a la menos asidua de 1.080p (progresivo) e incluso reescala “hacia abajo” a resoluciones de 576i (o 480i), además de las usuales 480p y 720p. Trabaja con una precisión de 10 bit en lugar de los 8 habituales, para compensar los errores de croma (chroma bug), y consigue reducir el ruido en los negros y otros artefactos procedentes de la conversión MPEG, ésta, por otra parte, está asegurada por un esquema de 14 bit y 216 Mhz mediante un procesador ADV7324 de Analog Devices, con tecnología NSV (Noise Shaped video).
Para la salida digital de vídeo dedica un puerto HDMI con protección de contenidos mediante HDCP (High-bandwidth Digital Content Protection), al que se le puede cambiar la resolución de salida desde un pulsador en el panel frontal. Se trata de la versión 1.1 de HDMI que también soporta la transmisión de señales de audio digital multicanal Dolby Digital y DTS. Para las salidas analógicas de vídeo dispone de una en vídeo por componentes con barrido entrelazado y progresivo para PAL y NTSC, una en S-Video, dos en vídeo compuesto y un SCART configurable para RGB, S-Video y vídeo compuesto.
La puesta a punto se realiza sin complicaciones pues es la habitual en un lector de DVD-Video multiformato con los añadidos derivados de su complejidad tecnológica. Cuando el visualizador de imágenes utiliza una entrada DVI, existe una configuración específica para el puerto HDMI con el objeto de optimizar la conexión. Permite retocar los parámetros clave de vídeo como gamma, ajuste del nivel de negro entre 0 y 7,5 IRE, nivel y retardo de croma, Lyp Sync (sincronización de labios), nitidez por separado para altas y medias frecuencias y diversos filtros para minimizar el ruido de vídeo, macrobloques, el ruido “mosquito” y artefactos varios, pero cuyo proceder suele ir en detrimento de la definición, en éste y en todos los lectores de DVD-Video en general. También incluye los clásicos controles para contraste y brillo, pero hemos echado en falta el correspondiente a la saturación de color. Todos los anteriores ajustes también están accesibles desde la operación por HDMI.
Como aspectos negativos, debo señalar un mando a distancia correcto pero un tanto anodino, sin retroiluminación, aunque las principales teclas de función son fosforescentes en la oscuridad, pero con algunos caracteres tipográficos realmente diminutos. Por otro lado, las ventanas de los menús de configuración son excesivamente grandes y ubicadas en el centro de la pantalla del visualizador, lo que impide comprobar el efecto de algunas modificaciones, sin salir del menú. Aunque sea por imperativo legal, nuestro amigo respeta escrupulosamente el código asignado de zona 2.
Al límite del formato
Con el DV9600 es incompatible mantener activas, a un tiempo, las salidas analógicas y la digital de vídeo HDMI cuando al otro extremo hay conectado un visualizador con entrada digital de vídeo DVI, el caso del proyector Mitsubishi HC2000. Por tanto, conecté el DV9600 alternativamente por componentes, con cable Supra AV-3, y por HDMI (DVI en el proyector) mediante Supra HF100, con el escalado a la resolución nativa del proyector, 720p. Con algunos test de vídeo del disco de Peter Finzel se observa que el dichoso chroma bug (chroma oversampling error o error de sobremuestreo) ya pertenece al pasado, con un desentrelazado muy estable, aunque todavía encontramos ligeros aliasing (dentados en líneas rectas oblicuas) en escenas que suponen una dura prueba para un circuito desentrelazador, como el minuto 61-62 de Gladiator. No obstante, sospechamos que algunos artefactos de imagen son debidos a una deficiente masterización, cuando no inherentes al propio formato DVD-Video, por lo que poco puede hacer un circuito de desentrelazado en estos casos.
Después de hacer algunos ajustes en el lector y proyector, la calidad de visionado es excelente en vídeo por componentes con el desentrelazado activo y con una despreciable tasa de overscan, aunque la calidad global es ligeramente superior por HDMI con una excelente definición y perfilado de las imágenes en Yo, Robot o Kill Bill:Volume I, con muy buen nivel de contraste y detalle en las sombras, por lo que, con algunas escenas, se tiene la sensación de auténtica tridimensionalidad. La colorimetría es excelente, con buena saturación —parámetro no ajustable en el DV9600—, aunque en este aspecto sea determinante lo que pretendió el director de fotografía de la película de turno. No ha surgido el menor problema en la conexión a un televisor CRT de 32” Philips tanto por RGB como por S-Video y vídeo compuesto mediante cable SCART. Uno de los puntos fuertes de todo aparato Marantz es su exquisita musicalidad, que con el DV9600 no podía ser menos, máxime cuando sus circuitos de procesado de audio analógico —punto clave en este tipo de aparatos— son una herencia de su hermano mayor DV12S2 de la serie Premium. Con ello queda prácticamente todo dicho, con un sonido que rebosa calidez, naturalidad, dinamismo y una magnífica escena sonora, después de horas de audición con mi equipo habitual y con los más variados géneros musicales. Nuestro invitado es irreprochable en el apartado audio tanto en conexión analógica como digital, aun consciente de la dificultad que entraña establecer diferencias por la salida digital con este tipo de aparatos y sonido multicanal.
Para comprobar la funcionalidad Dolby Headphone, conecté unos auriculares estéreo Sennheiser HD600 al DV9600 y pude comprobar la genialidad del invento, sobre todo para una escucha en la intimidad a altas horas de la noche o cuando no se desea molestar a la familia. Con La Guerra de los Mundos pude apreciar la magnífica banda sonora de John Williams y todos los efectos sonoros de la película, con una buena recreación de sonido envolvente, pero sobre todo falto de agresividad. Un 10 para Laboratorios Dolby por el diseño y para Marantz por incluirlo en su DV9600.
Con el DV9600, Marantz presenta un lector verdaderamente multiformato, a la última en conectividad y capacidad de procesamiento de vídeo, con algunas prestaciones casi inéditas en este tipo de aparatos y con una calidad de audio que le autoriza a erigirse, con pleno derecho, como única fuente de lectura en una instalación polivalente tanto para cine en casa como para una escucha en estéreo de alto nivel. Prácticamente explota al máximo las posibilidades del formato DVD-Video, por lo que puede ser el lector definitivo en su gama de precios, a la espera de acontecimientos en lo que respecta al vídeo en alta definición.
Interfaz IEEE1394, FireWire o i.Link
El IEEE1394, o número 1394 de los estándares del IEEE (Institute of Electrical and Electronics Engineers), fue concebido en 1986 por Apple Computer y adoptado como un estándar en 1995 con el nombre registrado de FireWire, aunque otras compañías utilizan sus propios nombres como i.Link o Lynx para sus productos con IEEE1394. Es un interfaz ampliamente utilizado en informática y aplicaciones multimedia por su gran ancho de banda de 400 Mbps en la versión 1394a y a 800 Mbps en la 1394b o FireWire2, transmisión de datos de forma isócrona, es decir, con capacidad para mezclar datos asíncronos y en tiempo real, o bien dispositivos de alta y baja velocidad en una misma red.
Ha sido adoptado por algunas compañías, Marantz entre ellas, para la transmisión digital de los datos de audio en alta resolución contenidos en los discos SA-CD y DVD-Audio, entre un lector multiformato, como el DV9600 que presentamos en este artículo, y un procesador de A/V de la misma marca como el SR9600, ambos provistos del interfaz IEEE1394. Con esta simple conexión se evita una mucho más engorrosa, la de enlazar mediante seis cables, uno por canal, el lector y el procesador, cuando la descodificación la realiza el primero.
Marantz DV9600, Las reglas del juego
Ficha técnica
Descodificadores incorporados: DD, DTS, MPEG, DTS96/24. Formatos soportados: DVD-Video, DVD-Audio, DVD-R/RW, DVD-RW (VR), CDDA, CD-R/RW, SA-CD, WMA, MP3, VCD 2.0, SVCD. DAC de vídeo: 216 Mhz a 14 bit. DAC de audio: 192 kHz a 24 bit. Respuesta en frecuencia: 4-100.000 Hz (SA-CD). Relación señal ruido: 130 dB. Rango dinámico: 110 dB. Distorsión armónica total: 0,0008 %.
Dimensiones: 440 x 115 x 384 mm. Peso: 8,5 kg.
Distribuye: Marantz (902888784, 0,15 €/min).
Precio: 1999 €
