HDI Dune HD Center, El primero con Blu-ray
- Un magnífico equipo con una excelente relación calidad/precio/prestaciones.
- Precio: 599 €
- Valoración de los especialistas: 5
- Texto: Javier SAIZ
He de reconocer que hasta que encontré por casualidad información sobre el Dune BD Prime en Internet jamás había oído hablar de HDI, la compañía israelí que se encuentra detrás de la gama de productos Dune y de otros igualmente relacionados con la reproducción o transmisión de señales de audio y vídeo. Por más que he buscado información sobre esta empresa, lo único que he podido averiguar es que está localizada en Tel Aviv y que su plantilla oscila entre veinte y cincuenta empleados, no constando, ni siquiera en su web oficial, ningún tipo de información adicional sobre ella. Lo que sí he podido constatar es una excelente labor de soporte a sus productos a través de un foro de Internet (www.mpcc.com) en el que incluso se puede contactar directamente con los desarrolladores del firmware. También es interesante la iniciativa del fabricante de incluir una lista de posibles nuevas funcionalidades para que sean los propios usuarios a través de sus votos los que prioricen el desarrollo de unas frente al resto.
La gama Dune ha sido sin duda alguna la que ha puesto el foco de atención sobre HDI, por ser la primera serie de lectores multimedia en incorporar la capacidad de reproducir material Blu-ray, no sólo desde el propio disco óptico, sino incluso desde una copia de seguridad en disco duro. Esta primicia coloca de hecho a la gama Dune por encima del resto de competidores como los Popcorn, TVIX o la miríada de discos duros multimedia disponibles en el mercado que únicamente disponen, en el mejor de los casos, de lector para discos DVD y la mayoría son incapaces de reproducir BD.
La actual gama de lectores HDI se compone de dos productos, el HD Center como modelo superior y el BD Prime como primer escalón. En ambos casos, la disponibilidad de una ranura de ampliación permite adquirirlos bien en modo básico, sin tarjeta adicional, o bien eligiendo entre una tarjeta de red inalámbrica (compatible con el protocolo 802.11n), una de red Gigabit Ethernet o una con dos puertos eSATA para conectar discos duros externos a una velocidad muy superior a la de USB o Firewire. Las diferencias entre ambos modelos consisten en un chasis de mayores dimensiones fabricado en metal en lugar de plástico como en el BD Prime, y la disponibilidad de una bahía para disco duro interno, siendo idénticos en el resto de aspectos. Aunque a efectos de calidad de imagen y sonido o funcionalidad ninguna de estas características tiene relevancia, la sensación de solidez y el mejor diseño y prestancia del HD Center justifican en buena parte la diferencia de precio entre ambos que, a igualdad de configuración, se queda en 100 €. Si a eso se le añade la comodidad adicional de disponer de disco duro propio y poder así funcionar en modo completamente autónomo sin necesitar de un PC que actúe como servidor de ficheros, un dispositivo NAS o disco externo USB, dicha diferencia creo que queda suficientemente justificada.
El diseño del HD Center recuerda en ciertos aspectos al de un HTPC de gama alta, sobre todo debido a la compuerta que oculta la bahía para el disco duro extraíble. Aunque se trate de dispositivos distintos, es cierto comparten muchos elementos y características, como el lector óptico de origen informático, la abundancia de conectores USB, el conector Ethernet, la presencia de un ventilador, etc. Como he comentado en el párrafo anterior, al extraerlo de su embalaje el HD Center me sorprendió muy gratamente, porque no es habitual en lectores multimedia recurrir a construcciones de alto nivel con materiales de tan buena calidad y acabados tan cuidados. En el frontal de metal cepillado, pintado en negro mate, y buen grosor, se encuentran el panel informativo, cuyas dimensiones y grandes dígitos facilitan la lectura a buena distancia, la bandeja del lector óptico con un enorme logotipo de Blu-ray y la tapa que oculta la bahía del disco duro y dos de los conectores USB disponibles. Las conexiones disponibles en la parte posterior incluyen una salida HDMI (Versión 1.3), vídeo por componentes, Super Vídeo y vídeo compuesto para cubrir el apartado de imagen, mientras que para el sonido se dispone de salidas analógicas 7.1 en formato RCA, salida analógica estéreo también en este formato y salidas digitales S/PDIF en formato coaxial (conector RCA) y óptico en formato Toslink. Entre las conexiones adicionales se encuentran dos, un conector Ethernet y un puerto USB, que en este caso resultan especialmente relevantes por la funcionalidad aportada a través de ellos. El puerto trasero USB se utiliza para obtener el perfil 2.0 de Blu-ray (BD Live), un navegador Web y el acceso a televisión IP (IPTV). Adicionalmente, los Dune disponen de un cliente de redes Torrent (P2P) para descarga de archivos compartidos, que elimina la necesidad de utilizar un ordenador pero hace necesario el empleo de una unidad de almacenamiento, ya sea el disco duro interno (no incluido) o un disco USB externo.
Dentro de la caja del HD Center se incluye un chasis para instalación en una de las bahías de 5 ¼” de nuestro ordenador y una bandeja para la colocación de un disco duro, de manera que pueda ser insertado en el propio Dune. Una vez colocado el chasis en el PC, al ser idéntico al que tiene internamente el HD Center, es posible el uso del mismo disco en ambos equipos de forma muy cómoda y sencilla. Basta con tirar de una leva en el frontal de la bandeja para poder sacarlo de su soporte e insertarlo en el otro equipo, empujando la leva de nuevo para asegurarlo. Es importante la correcta colocación del disco en la bandeja, ya que en caso contrario no será reconocido por ninguno de los sistemas. El Dune admite el “Hot plug”, es decir, se puede sacar o meter el disco mientras está encendido, siempre que no esté leyendo algún contenido de éste, claro está.
El mando a distancia provisto es común a toda la gama Dune, su calidad de acabado es correcta y se puede decir que está en la media de los que poseen este tipo de productos. En el lado positivo, cuenta con una buena distribución de botonería y se puede acceder a las funciones de uso más frecuente, de modo directo evitando en buena medida tener que navegar por los menús. Además, se dispone de fosforescencia en los botones principales para ayudar a ubicarlos en condiciones de escasa iluminación.
Una vez en marcha, se puede apreciar el sistema de menús, sencillo de usar y de bonito diseño. El repertorio de opciones de vídeo configurables es muy completo, pudiendo elegir una larguísima lista de resoluciones de salida para conexiones digitales que cubre prácticamente la totalidad de las existentes en cualquier tipo de visualizador, ya sea doméstico o monitor de ordenador. Lo mismo sucede con las opciones relativas a la configuración de red y del propio menú. Sin embargo, las de ajuste de sonido son mínimas, lo que dificulta en cierto modo la correcta configuración de las salidas analógicas 7.1, obligando a hacerlo en el propio receptor, cuando esto sea posible. En cualquier caso, si se dispone de un receptor que acepte Dolby Digital True HD y los DTS HD HRA/MA, se puede utilizar la salida HDMI que permite entregarlos en modo “flujo de bits” (Bitstreaming).
Si desde la aparición de los primeros lectores Blu-ray, la actualización de dispositivos ha comenzado a ser algo habitual si se quiere utilizar al máximo su capacidad, en el caso de los reproductores multimedia mantenerse al día pasa a ser casi una necesidad. La complejidad de éstos hace que eliminar todos los “bugs” (fallos de programación) lleve tiempo, y hay muchos que, por su excepcionalidad, no son detectados hasta que cierto número de usuarios con configuraciones similares los confirmen. Por este motivo, se requieren revisiones de su firmware, que adicionalmente suelen añadir características que no fueron incluidas en la versión inicial. En el momento de escribir este banco de pruebas, era posible descargar la sexta revisión del software del HD center que, siendo una beta, versión de pruebas, es muy estable e incluye una extensísima lista de mejoras, correcciones y nuevas funciones respecto de la original, que hacen de este equipo un producto bastante “maduro”, aunque en algún caso aislado aún se puedan producir ciertos errores de menor entidad.
Enumerar los formatos de audio y vídeo que es capaz de reproducir esta “bestia” es una tarea tan extensa como la de las listas de correcciones del firmware, pero resultará harto difícil encontrar un fichero que no pueda ser reproducido sin importar qué tipo de codecs de audio/vídeo emplee, su contenedor o la tasa de transferencia que utilice. Por citar un ejemplo, es posible incluso leer ficheros con pistas de audio True HD o DTS HD MA.
El proceso de arranque de este reproductor en ocasiones llega a hacerse un poco largo, entre uno y dos minutos, dependiendo de si hay disco en la bandeja o no, y en caso de haberlo, del tipo que sea (BD, DVD o CD), algo que por otra parte se está convirtiendo en la norma en estas primeras generaciones de dispositivos Blu-ray. Al igual que la gran mayoría de lectores BD que he tenido oportunidad de probar, al comienzo de la lectura de la tabla de contenidos de un disco óptico se pueden escuchar los ruidos de desplazamiento del cabezal de lectura y las aceleraciones del disco algo que, afortunadamente, no sucede durante la reproducción continua de una película.
Una vez arrancado y con el menú en pantalla, inserté el disco duro que inmediatamente fue reconocido, apareciendo un nuevo icono en el menú. Aprovecho este punto para comentar que la instalación del disco en la bandeja requiere cierta “precisión” y hay que asegurarse de que está bien colocado para que al introducirlo en el Dune coincidan sus conectores con los del receptáculo en el que va insertado. De lo contrario, es posible que, aunque el disco comience a girar por recibir corriente, no sea reconocido por el equipo. Al recorrer las carpetas del disco y acceder a una que esté en formato DVD o BD, se ofrece la opción de reproducirla como si de un disco se tratase o acceder a su contenido en el caso de que se quiera leer únicamente alguno de los ficheros que contenga. La velocidad de carga es comparable a la de un lector BD normal, al venir determinada por el procesador Sigma Designs 8634, al que en ocasiones le cuesta cierto esfuerzo procesar los menús basados en Java de los discos Blu-ray, resultando más lento que un HTPC medianamente potente. Por el contrario, la lectura de carpetas DVD o ficheros es mucho más rápida, aunque al comenzar la reproducción hay una pérdida momentánea de imagen que vuelve a producirse al detenerse. Si estamos viendo un contenido de cierta duración esto no tiene mayor importancia, pero si queremos ver ficheros cortos puede llegar a hacerse pesado.
En cuanto a calidad de imagen, el Dune HD Center me ha sorprendido más que gratamente. El resultado obtenido en las pruebas de desentrelazado con los DVD de HQV (NTSC y PAL), las primeras que realicé, logró una alta puntuación. De todos los ensayos, destacan de modo especial su rapidísima detección de cadencias 3:2 (NTSC) y 2:2 (PAL y NTSC vídeo) y su buen filtrado de diagonales (tests jaggies1, jaggies2 y bandera), que supera a la perfección con la salvedad de los ángulos más difíciles (entre 0 y 10o). Todo ello se traduce en una imagen en la que en muy raras ocasiones llegaremos a percibir molestos dientes de sierra o el efecto peine. Igualmente sobresale en este reproductor su buen escalado libre de excesos, como los dobles contornos, o defectos como falta de nitidez. En el caso del disco de HQV en formato BD, se superaron todas las pruebas menos la de resolución de “cine” en la que aparece el efecto estroboscópico que indica una pérdida de resolución. En su defensa hay que decir que esto únicamente afecta a aquellas películas de origen cinematográfico que hayan sido codificadas y almacenadas en formato 1080i60, algo hoy en día poco frecuente en BD, aunque más común en capturas de transmisiones de televisión en alta definición. Una interesantísima opción que aún se encuentra en estudio por parte de los programadores de HDI es la posibilidad de permitir que el HD Center cambie de forma automática la resolución de salida, adaptándose al contenido reproducido. A falta de ver su implementación y poder probarla, es una idea muy interesante que evitaría tener que hacer los cambios manualmente para evitar el judder, al reproducir el material a una frecuencia distinta de la nativa, y combinaría a la perfección con sistemas dotados de chips de gama alta. Aunque el Dune es capaz de exprimir al máximo la calidad del material que se le suministre, independientemente de su origen, desgraciadamente no hace milagros, y si reproducimos un fichero de calidad pobre no lo transformará por arte de magia en algo mejor. Con esto me refiero a aquellos ficheros tipo DIVX o similares de reducido tamaño, que presentan elevadísimas tasas de compresión que a pesar del gran trabajo de este reproductor mantendrán su calidad (o mejor dicho, su falta de ella) intacta. Por último, de todos los archivos “demo” que he probado, incluso los de más elevada tasa de datos, ninguno se le ha “atragantado” y la imagen y sonido obtenidos no tiene absolutamente nada que envidiar al más sofisticado y potente de los HTPC. Todos sus aspectos como nitidez, saturación de color o fluidez están al máximo nivel posible.
CONCLUSIÓN
Fabricar un producto capaz de reproducir casi cualquier cosa que exista, con una enorme capacidad de conexión a redes, gestión de almacenamiento, etc. no es tarea sencilla e inevitablemente tendrá algún punto débil. Lo importante es que el soporte de ese equipo sea lo suficientemente ágil y eficaz en solucionar los fallos tan pronto como sea posible, y hasta ahora ése ha sido el comportamiento de HDI con el Dune HD Center. Las escasas lagunas ergonómicas y funcionales que presenta, quedan compensadas con creces por su impresionante funcionalidad, calidad de construcción y prestaciones. Si la inversión adicional respecto a su hermano menor el BD Prime compensa o no deberá decidirlo cada uno según sus necesidades y presupuesto. Personalmente, creo que este reproductor es un magnífico equipo con una excelente relación calidad/precio/prestaciones y no puedo más que darle una firme recomendación.
HDI Dune HD Center, El primero con Blu-ray
Ficha técnica
FORMATOS DE VÍDEO MPEG 1/2/4, AVI, XVID, WMV9 (MP@HL), AP@L3, VC1 y H.264. CONTENEDORES DVD ISO, BD ISO, Carpetas VIDEO_TS, Carpetas BD, AVI, WMV, MPG, ISO, VOB, IFO, MP4, ASF, TP, TRP, TS, M2TS, MOV (H.264), MP3, WMA, AAC, OGG, PCM, M4A, ACE, FLAC, WAV. CONECTIVIDAD 3 conectores USB 2.0, 1 Fast Ethernet , S-Video, vídeo compuesto, vídeo por componentes, HDMI, audio digital coaxial y óptico, RCA estéreo y 7.1. DIMENSIONES 429 x 296 x 94 mm. DISTRIBUYE TodoDVD (902170976).
Precio: 599 €
