Philips BDP7200, Un paso adelante
LA IMPORTANCIA DE ACTUALIZAR
- Supone para Philips su segunda generación y reemplaza al BDP7100 que fue la primera generación de este fabricante holandés
- Precio: 449 €
- Valoración de los especialistas: 4
- Texto: Javier SAIZ
El lector Blu-ray protagonista de este banco, el BDP7200, supone para Philips su segunda generación y reemplaza al BDP7100 que fue la primera generación de este fabricante holandés. En el caso del modelo anterior, se trataba de un lector compatible con el perfil 1.0 del estándar Blu-ray, mientras que el actual alcanza el perfil 1.1 (Bonus View) y es capaz de reproducir los contenidos que utilicen JAVA. Al no disponer de conector Ethernet, no cumple con los requisitos imprescindibles para lograr el perfil 2.0 (BD Live) y por tanto no será actualizable en el futuro, lo que a fecha de hoy tampoco supone una gran desventaja, pero podría ser más relevante próximamente. Otra mejora muy importante es la nueva capacidad de enviar pistas de audio de 7.1 canales a través del interfaz HDMI que en el modelo anterior se veía limitada a 5.1 canales, lo que le impedía reproducir plenamente una buena parte de los codecs de alta definición como el Dolby Digital TrueHD. El BDP7100 tampoco era capaz de reconocer otros codecs más recientes como el DTS HD MA. La nueva circuitería permite reproducir todos los formatos actuales de audio, y gracias al cambio de un interfaz HDMI, desde la compatible con la revisión 1.2 del estándar disponible en el BDP7100 a una compatible con la 1.3 en el BDP7200, es posible enviarlos en modo “Bitstream” a nuestro procesador/receptor. Además de los anteriores puntos, la variación en el aspecto externo entre generaciones es radical. Se ha pasado de un diseño muy “clásico” en el que predominaban las líneas rectas y formas convencionales a uno muy vanguardista con formas más redondeadas y sencillas.
Comenzando por la estética del 7200, el frontal está realizado en plástico negro brillante, que si bien le da un aspecto muy atractivo también es cierto que hace fácilmente visibles las huellas de los dedos o el polvo. Los cantos laterales redondeados y el borde plateado que rodea completamente el frontal aportan una nota de originalidad diferenciadora. Si a esto se le añade unos botones de control muy discretos tenemos un conjunto muy despejado y elegante. La ventana de información, que se encuentra ligeramente desplazada del centro del frontal, dispone de dos niveles de intensidad de iluminación que nos permiten ajustarla a nuestros gustos particulares. La carcasa, realizada en chapa, está acabada en color negro mate, con un efecto ligeramente rugoso que le da un aspecto Hi-end cuando se ve desde cierta distancia. En la parte posterior, se encuentran todos los conectores disponibles: una salida HDMI (Versión 1.3), una de vídeo por componentes (Máximo 1080i), una de vídeo compuesto, una salida de audio analógico 5.1 con conectores RCA, una salida de audio estéreo también con conectores RCA, y una salida de audio digital con conector coaxial (S/PDIF) y óptico (TOSLINK).
El mando a distancia del 7200 es idéntico al de su predecesor, ambos están fabricados íntegramente en plástico negro y son por tanto muy ligeros. Los botones tienen una distribución algo peculiar a la que inicialmente me ha costado habituarme. Por poner un par de ejemplos, los de avance rápido no se encuentran cerca de los de salto de capítulo, sino debajo de éstos y, para mi gusto, más separados de ellos de lo que hubiese sido deseable. Otro tanto sucede con los de cambio de pista de sonido y subtítulos, que al estar situados en la parte inferior me han resultado menos cómodos de accionar que en los mandos de otros lectores.
Una vez en marcha, tras esperar cerca de un minuto (desde que se oprime el botón de encendido hasta que es posible acceder al menú), nos encontramos con una navegación extremadamente sencilla que resultará fácil de entender y utilizar a la inmensa mayoría de los usuarios. El menú es tan simple que algunos usuarios más “avanzados” echarán en falta opciones de configuración disponibles en otros lectores BD, como pueden ser la posibilidad de escoger el formato de salida de la señal de vídeo (RGB PC, RGB Vídeo, YUV 4:4:4 ó YUV 4:2:2) o la de llevar a cabo más ajustes de las propiedades del sonido, etc.
Tras realizar varios bancos de reproductores BD he podido constatar que los tiempos de acceso y respuesta siguen siendo uno de los puntos débiles comunes a todos ellos. Con pequeñas diferencias en términos absolutos, se puede decir que adolecen de una “pereza” que puede llegar a ser irritante en ciertas ocasiones, sobre todo si es “acumulativa”. Desde que pulsamos el botón de encendido hasta que podemos utilizar el menú transcurren unos largos 50 segundos. Una vez abierta la bandeja de los discos, si utilizamos discos Blu-ray hay que sumar casi otro minuto para empezar a ver imagen en nuestro visualizador desde que se pulsa el botón de cierre de la bandeja. Algunos ejemplos: Piratas del Caribe III – En el fin de mundo precisa de 49 segundos hasta que aparece el menú de selección de idioma, La Jungla 4.0 va aún más lejos requiriendo 53 y Sweeny Todd – El barbero diabólico de la calle Fleet queda justo en medio con 51 segundos. No son tiempos malos comparados con otros lectores equivalentes, de hecho son muy similares, pero sí cotejados con los logrados por lectores DVD con sus discos nativos. Es cierto que ese formato lleva unos cuantos años de ventaja al recién llegado, pero también lo es que la tecnología debería haber evolucionado de forma que las nuevas generaciones permitiesen mejores tiempos de respuesta, a pesar de lo cual estoy convencido de que será uno de los puntos que mejorará a medida que el Blu-ray vaya madurando.
En el caso de utilizar discos DVD, afortunadamente los tiempos de carga mejoran sustancialmente: La delgada línea roja se conforma con 24 segundos y Monstruos, S.A con 35, que estando ambos muy por debajo de los mencionados más arriba para discos BD siguen siendo ciertamente superables.
Otra cuestión a destacar desde el punto de vista de la ergonomía es el nivel de ruido que produce el lector durante su funcionamiento. Como en otros lectores BD, el Philips BDP7200 dispone en su panel posterior de una ranura a través de la cual es posible observar la presencia de un ventilador. Aunque la existencia de semejante elemento pueda hacernos temer lo peor, en la práctica apenas llega a entrar en acción, pero cuando lo hace hay que reconocer que sí que se escucha. Su intensidad podría ser equivalente a la del ventilador de un ordenador portátil moderno, lo que significa que durante el visionado de una película solamente en los momentos de silencio o poca intensidad sonora llegará a ser audible. Otro tanto hay que señalar sobre el ruido producido por la mecánica de transporte, que se percibe durante el proceso de carga e incluso durante la reproducción en forma de un leve zumbido.
A la hora de realizar las habituales pruebas de desentrelazado y escalado, me encontré una curiosa mezcla de resultados. Como en ocasiones anteriores, recurrí a los habituales discos de prueba de HQV (en PAL y NTSC) y VRS. Los resultados de las pruebas en PAL mostraron fallos en la detección del 2:2 “Pulldown”, algo que a priori debería haber sido una tarea sencilla. Al mismo tiempo, el resultado de las agujas rotantes (jaggies 1 y 2) obtuvo una puntuación muy alta, lo que indica un muy buen procesado de diagonales, algo que paradójicamente se supone que es más complicado de lograr. En el caso de los discos de tortura en NTSC, el resultado es exactamente el inverso, se detecta perfectamente el 2:3 “Pulldown” (con un tiempo de recuperación de entorno a un segundo) y por el contrario se falla en los test de las agujas rotantes, incluso en ángulos relativamente sencillos (entre 30o y 20o). Otro “artefacto” que hace acto de presencia es el error de sobremuestreo de chroma, si bien no es de los más acusados que he podido ver.
Dejando atrás las pruebas sintéticas, el comportamiento de este lector con discos DVD es el que se está mostrando como casi “estándar” entre los lectores BD actuales, es decir, calidad aceptable pero por debajo de los reproductores DVD de mayor nivel. La nitidez de la imagen es buena y lo mismo se puede decir de la gama de color. Hay un nivel de ruido de imagen ligeramente superior al de un buen lector DVD, pero entra dentro de lo que se puede considerar aceptable. Con discos bien editados en PAL de origen cinematográfico, la aparición de jaggies no será muy frecuente, salvo que se “complique” mucho una escena concreta, en cuyo caso podrán hacer acto de presencia e incluso ir acompañados de cierto efecto “peine” (combing). Con películas NTSC, el resultado es ligeramente superior, encontraremos menos frecuentemente jaggies causados por un incorrecto desentrelazado, pero a cambio las diagonales acusadas -por ejemplo, los cables de los tendidos eléctricos- se verán con algo menos de definición o presentarán un aspecto menos liso. Es una lástima que en el menú no exista la posibilidad de enviar la señal tal cual está almacenada en el disco (480/576i) para que el usuario que disponga de un receptor o visualizador con mejor capacidad de procesado obtenga el mejor rendimiento posible de sus discos. En cuanto al escalado del BDP7200, es perfectamente satisfactorio al no suavizar la imagen ni introducir defectos como el ringing (falsos contornos). Reitero una vez más mi falta de fe en las opciones de reducción de ruido, no de este lector en concreto sino de la inmensa mayoría de los dispositivos que las incorporan. O son muy ajustables, en cuyo caso siempre sería recomendable elegir el mínimo procesado posible, o es mejor prescindir de ellas porque frecuentemente sirven para deteriorar la imagen más de lo que la mejoran. Personalmente, encuentro que la implementación de estos filtros en el 7200 suaviza excesivamente la imagen y es mejor dejarlos desactivados.
El plato fuerte de este Philips es, lógicamente, la reproducción de discos BD y más en concreto aquellos contenidos codificados en 1080p24. Con este material, el 7200 es capaz de brillar en todos los sentidos. Su nitidez es fantástica, como pude comprobar con el Loewe analizado en este mismo número o con la Pioneer LX5090H, en la que el modo Advanced, aplicando un 3:3 “Pulldown”, aporta suavidad libre de parpadeos. Así mismo, la reproducción de color es perfecta, como observé con los patrones de color del disco de calibración AVSHD, y en las medidas realizadas con él no había desviación destacable respecto a las obtenidas con mi HTPC u otros lectores BD.
Quienes no dispongan de un receptor o procesador de sonido compatible con los formatos de mayor calidad por HDMI cuentan con salidas analógicas, si bien éstas perderían dos de los siete canales disponibles. Si somos poseedores de un equipo con entradas HDMI 1.3 podremos disfrutar de los codecs de mayor tasa de bits en todo su esplendor o incluso convertidos a PCM si disponemos de entradas compatibles con revisiones anteriores.
CONCLUSIÓN
Todavía estamos dando los primeros pasos en el mundo de la alta definición y estas generaciones de reproductores, aún cumpliendo muy satisfactoriamente con su cometido principal, disfrutar de la alta definición, todavía presentan ciertas carencias que nos recuerdan los comienzos de formatos anteriores como el CD o el DVD. El estándar Blu-ray, a diferencia de sus predecesores más monolíticos, ha tenido varias evoluciones. Primero apareció el perfil 1.0, de éste se pasó al 1.1, para a continuación llegar al actual 2.0. Aunque algunas de las características que se han añadido han sido más relevantes que otras, pocos lectores han sido capaces de seguir el ritmo y adaptar su firmware o no han dispuesto del hardware necesario para poder hacerlo, quedando “obsoletos” en relativamente poco tiempo. Frente a una situación tan cambiante en la que cada año aparece una generación que aporta significativas mejoras o nuevas funcionalidades respecto a la anterior, un lector de precio asequible, con prestaciones razonables con discos DVD y muy buenas con discos BD como el Philips BDP7200 se presenta como una opción a tener en cuenta.
LA IMPORTANCIA DE ACTUALIZAR
El aumento de la complejidad tecnológica de casi la totalidad de los productos englobados en la categoría “electrónica de consumo” ha hecho aparecer una práctica desconocida unos años atrás: la actualización del firmware. El firmware es el software, en este caso el sistema operativo, que permite funcionar desde un lector DVD hasta un visualizador. La complejidad de estos programas es tan elevada que en muchas ocasiones a los programadores se les pasa por alto detectar algunos fallos. En otros momentos, aunque el hardware del equipo esté preparado para realizar cierta función, puede ocurrir que no estén completamente finalizadas sus especificaciones y el fabricante decida no incluirlas en la versión inicial del producto. También puede darse el caso frecuente en los BD de que según salen nuevos discos se añaden medidas de seguridad o contenido que no se tuvieron en cuenta en el momento del lanzamiento. La solución a estos problemas suele ser relativamente sencilla y en la mayoría de los casos basta con descargar una actualización de la página web del fabricante, que además de subsanar los posibles errores puede mejorar las prestaciones. Las instrucciones para realizar el proceso están igualmente disponibles en el mismo lugar que la actualización y, salvo excepciones, suelen ser más o menos fáciles para quienes tengan ciertos conocimientos de informática. Si la complejidad del proceso es más elevada, no tenemos los conocimientos necesarios o no queremos asumir el riesgo de inutilizar el equipo -riesgo que efectivamente existe- siempre es posible recurrir al servicio técnico de la marca para que lo haga en nuestro lugar. Por poner un ejemplo, Philips ofrece para el lector objeto de este banco una actualización que corrige la imposibilidad de saltar al capítulo anterior durante la reproducción de discos Blu-ray y la pérdida de sonido al conmutar repetidamente entre el sintonizador de TV y la entrada HDMI. En resumen, es muy recomendable visitar de cuando en cuando las web de los fabricantes de nuestros productos y comprobar si hay actualizaciones disponibles si queremos obtener su máximo rendimiento.
Philips BDP7200, Un paso adelante
Ficha técnica
DISCOS REPRODUCIBLES BD-ROM, BD-RE, BD-R. DVD-R/-RW, DVD+R/+RW, DVD-VIDEO, CD-Audio, CD-DA, CD-R/RW, JPEG. CONECTORES 1 x HDMI (V.1.3), 1 x vídeo por componentes y 1 x CVBS. CONVERTIDOR VÍDEO D/A 12 bit/150 MHz. CONVERTIDOR AUDIO D/A 192 kHz/24 Bits. DIMENSIONES 435 x 348 x 70 mm. PESO 4,2 kg. CONSUMO 32VA máximo. DISTRIBUYE Philips (902888784).
Precio: 449 €
